El ataque del escualo tuvo lugar el sábado por la mañana, cuando Joanne Lucas, una residente de Middleton Beach, en el estado de Australia Occidental, oyó los gritos de Jason Cull, de 37 años, y se zambulló en el agua para rescatarle, según el diario "The Sunday Telegraph"
"Lo hice por instinto, ni siquiera pensé en ello", declaró Lucas.
Explicó que se apresuró tanto en sacar del mar a Cull que no miró si había regresado el escualo, de cuatro metros de largo, habitual en estas aguas
Cull, un profesor de escuela y quien estaba nadando con delfines cuando fue sorprendido por el ataque del tiburón, ingresó poco después en un hospital cercano y se encuentra estable tras haber sido operado
Tras el incidente, las autoridades cerraron temporalmente la playa y voluntarios y pescadores peinan las aguas para tratar de alejar de allí a los escualos.
Los ataques de tiburón son habituales en Australia, donde cada año mueren por este motivo una decena de personas.