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«Necesitamos un acuerdo fuerte y ambicioso»

Se inauguró oficialmente la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague. Incertidumbre sobre lo que pueda suceder en las próximas dos semanas.

07 de diciembre de 2009 - 06:13 a. m.
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La mayoría de los casi 32.000 asistentes a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague debieron conformarse con ver la ceremonia de inauguración en las pantallas de televisión instaladas en diversos puntos del Bella Center. También los periodistas. De los 5.000 inscritos tan sólo se permitió la entrada de 20 medios impresos y 10 de televisión.

Luego de unas palabras de bienvenida, la presentación de un emotivo cortometraje sobre el cambio climático y la intervención de un coro, habló el Primer Ministro de Dinamarca Lars Lokke Rasmussen: "Bienvenidos a dos semanas en las que vamos a intentar lo más difícil en la política, tomar decisiones difíciles pero necesarias para evitar problemas futuros".

Sin desconocer que los últimos dos años han estado llenos de tropiezos y visiones encontradas, desde que se trazó el Plan de Acción de Bali y que ha servido de hoja de ruta para las complejas negociaciones mundiales, Rasmussen invitó a los delegados de los 192 países a sellar "un fuerte y ambicioso acuerdo para el cambio climático".

El Primer Ministro, como muchos otros líderes mundiales, sienten la presión y saben que no sólo el futuro del planeta depende de un acuerdo, sino también sus inmediatas carreras políticas. Invitó a los delegados a inspirarse en Copenhague, una ciudad que los recibe sin agua embotellada pues se puede tomar directamente del grifo y donde dos terceras partes de la comida que será servida en las dos semanas proviene de cultivos orgánicos.

Yvo de Boer, secretario ejecutivo de Naciones Unidas para el Clima fue breve en su intervención. El hombre que mejor conoce lo que se ha estado cocinando entre los líderes de todo el mundo se preocupó bastante por espantar tanto el pesimismo como el optimismo. Aunque ayer había dicho en rueda de prensa que "los jefes de Estado vienen a celebrar éxitos, no a firmar fracasos", hoy se mostró discreto. "Después de dos años de negociaciones, es tiempo de decidir", dijo.

Resumió en tres puntos el acuerdo al que se debe llegar para considerar un éxito la reunión de Copenhague. Primero, decidir acciones inmediatas sobre los cuatro puntos básicos de la lucha contra el cambio climático: adaptación, mitigación, financiamiento y transferencia de tecnología.

Segundo, fijar compromisos de reducción de emisiones y una bolsa de financiamiento que ronde, para comenzar, los diez mil millones de dólares anuales. Por último, lograr una visión compartida de cooperación a largo plazo.

"Copenhague sólo será un éxito si trae acciones inmediatas y significativas que comiencen el mismo día que termine la conferencia", argumentó de Boer.

Rajendra Pachauri, director del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), organismo que centraliza toda la investigación científica sobre el tema, se refirió a los últimos hallazgos de los científicos así como al escándalo que en las últimas semanas se desencadenó tras el robo de algunos correos electrónicos y en los que al parecer existe evidencia de que algunos datos han sido manipulados.

"El incidente reciente de robar correos a los científicos de la Universidad de East Anglia demuestra que algunos están dispuestos a cometer actos ilegales con tal de desacreditar al Panel. Pero el Panel tiene un récord de transparencia y objetividad", concluyó Pachauri.
Comenzó una carrera contra el tiempo. A los delegados de los 192 países les esperan largas jornadas y trasnochos antes de que lleguen los 110 Jefes de Estado la próxima semana.

 

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