La advertencia viene del secretario de Hacienda, Héctor Zambrano, quien explica que, aunque cuentan con presupuesto propio, los centros médicos ya enfrentan problemas de liquidez y, de seguir la situación, más temprano que tarde comenzarán a limitar sus servicios.
De hecho, los hospitales de Santa Clara y San Blas ya suspendieron los servicios a algunas EPS debido a la falta de pago y a que no tienen cómo cubrir la demanda de medicamentos, insumos y personal. Zambrano dice que la peor situación económica la están viviendo los de Suba, Engativá y Bosa.
La lista de hospitales públicos bogotanos en riesgo es más amplia para la Personería Distrital e incluye a todos los de tercer nivel, por la complejidad de los servicios que prestan: son los hospitales de Kennedy, Simón Bolívar, Santa Clara, El Tunal y La Victoria.
Según el personero delegado para el sector social, Andrés Castro, las EPS que registran mayor incumplimiento en el pago de sus obligaciones y acuerdos de pago son Ecoopsos, Solsalud, Humana Vivir, Caprecom y Salud Cóndor. “Si la cartera llegara a aumentar tendríamos una red pública sin capacidad de operar, los usuarios se verían afectados en su servicio”.
Las cifras señalan que de los $530 mil millones que se les deben a los hospitales de la capital, $250 mil millones corresponden a EPS subsidiadas y $30 mil millones a EPS contributivas. El resto de recursos lo adeudan el Fosyga, algunas aseguradoras, fondos financieros, entes territoriales y usuarios.
La Personería lleva un año trabajando en el tema financiero de los hospitales distritales y, en ese sentido, el pasado 7 de abril instaló mesas de trabajo para buscar acercamientos entre las EPS y los centros médicos. Hasta ahora, el resultado del esfuerzo son unos acuerdos de pago, la mayoría de ellos sin cumplir.