Se trata del proyecto Perfom, una iniciativa en la que hasta ahora participan más de una veintena de pacientes. A cada uno de ellos se les pidió cargar microsensores en su ropa, los cuales permitirán a los médicos detectar minuto a minuto si la movilidad del paciente es buena o mala, si tiene problemas al caminar, si se cae o si empeora su capacidad para hablar entre otros síntomas.