A tan sólo ocho kilómetros de Ciudad de Panamá se encuentra la primera urbe española fundada en la costa del Pacífico de América el 15 de agosto de 1519 por Pedro Arias de Ávila. Se trata de las Ruinas de Panamá La Vieja, un conjunto de estructuras arquitectónicas comprendidas por una serie de construcciones del primer asentamiento europeo que data de los vestigios de habitantes prehispánicos, declarada por la Unesco en julio de 2003 Patrimonio Mundial de la Humanidad.
También fue escenario y centro de las rutas comerciales más importantes de la historia del continente americano, por donde trasladaban el oro y la plata que obtuvo España en América y desde donde partieron hacia Perú las expediciones españolas para conquistar el Imperio Inca.
En el sitio se observan diferentes edificaciones como el Convento de los Jesuitas, San Francisco, Monjas de la Concepción, San Juan de Dios y Santo Domingo, además del Puente del Rey, del Matadero y El Fuerte de la Natividad. Espacios que traen a la memoria a Panamá La Vieja, que fue atacada, saqueada, incendiada y destruida por el pirata Henry Morgan en 1671.
Ya, el 21 de enero de 1673, Antonio Fernández de Córdoba y Mendoza, trasladó la ciudad al lugar donde está hoy en día el Casco Antiguo o el centro histórico de la Ciudad de Panamá, declarado también Patrimonio Mundial por la Unesco en 1997. Sus calles de ladrillo y edificios con amplios balcones conservan el encanto de la arquitectura colonial española y francesa. Su construcción se hizo como ciudad fortificada con una gruesa muralla de piedra y siete baluartes para protegerla de cualquier intento de ataque pirata.
En su interior se construyeron edificios religiosos, militares y civiles que se conservan hoy en día. A su lado se pueden apreciar calles adoquinadas, plazas y edificios que se encuentran en etapa de restauración.
Visitar Las Bóvedas es otro de los planes favoritos en la ciudad emblemáticos de la parte alta de Sur América. Se trata del conjunto militar colonial que constituyó el Baluarte de Chiriquí para el sistema amurallado de la ciudad durante el siglo XVIII que fue alojamiento de las tropas.
Y si el visitante se encuentra en el Casco Antiguo, hay muchos sitios que no puede pasar por alto, como la Iglesia de la Merced, el Museo del Canal de Panamá, el Teatro Nacional, la Presidencia de la República, la Catedral Metropolitana, Las Bóvedas, la Casa de la Municipalidad y el antiguo Palacio Municipal, entre otros.
Pero sin lugar a dudas uno de los principales atractivos de la ciudad es el Canal de Panamá, donde confluyen las aguas del Océano Atlántico con las del Pacífico. Esta es una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad. Desde las terrazas y balcones del Centro de Visitantes de Miraflores se observa el paso de barcos a pocos metros de distancia. Dentro del lugar hay un restaurante y un museo para que la gente disfrute mientras observa el Canal que mide aproximadamente 80 kilómetros de largo.
Y al final, otro de los planes que no pueden faltar es la visita a los mall y centros comerciales de la ciudad como el Albrook Mall, Multi Plaza Pacific, Multicentro y Los Pueblos. Por algo dicen quienes la viven que Panamá ofrece una gran variedad de tiendas de todo tipo, donde se consigue mercancía de calidad y a precios más atractivos que en cualquier otro país de la región.