Josh Marshall se rasuró su cabeza y se tatuó en el cuero cabelludo una cicatriz en forma de “C”. La razón de un acto que puede parecer incomprensible, es apoyar a su hijo, Gabriel, durante el proceso de cura contra el cáncer.
La historia, que se hizo conocida a través de las redes sociales de la Fundación, conmovió a miles de personas alrededor del mundo. La fotografía alcanza hasta el momento casi 3,800 ‘me gusta’ en Instagram.
Una foto publicada por St. Baldrick’s Foundation (@stbaldricks) el 19 de Jun de 2016 a la(s) 11:59 PDT
Luego de tatuarse la cabeza, Josh le dijo a su hijo “Si alguien quiere mirarte, entonces pueden mirarnos a los dos”. El concurso recibió este año 55 fotos, sin embargo, la conmovedora historia Josh Marshall cautivó a los votantes de las redes sociales.