Las pantallas del aeropuerto Charles de Gaulle se convirtieron en la gran esperanza de los familiares de las 228 personas a bordo del vuelo de Air France 447 que despegó de Río de Janeiro, el domingo en la noche con rumbo a París y que desapareció de los radares pocas horas antes de aterrizar. Los familiares de los pasajeros reunidos en el terminal aéreo se aferraban al anuncio de “retrasado” que se leía en la información de vuelos. Pero con el paso del tiempo muchos descartaron un desenlace feliz. “Hay que empezar a familiarizarse con la peor de las hipótesis. Todo parece indicar que hubo un accidente”, explicó el ministro francés Jean-Louis Borloo, elegido por el presidente Nicolás Sarkozy para enfrentar la tragedia.
Air France, que durante horas se negó a hablar de un accidente, tuvo que reconocer que el avión “desapareció” en el Atlántico, víctima, según sus primeras investigaciones, de las pésimas condiciones meteorológicas. Tres horas después de despegar, justo en el archipiélago brasileño de Fernando de Noronha, la aeronave reportó que estaba en medio de una fuerte tormenta.
“El aparato se encontraba en una zona de convergencia intertropical conocida por sus fuertes turbulencias y sus tormentas violentas”, explicó Robert Galant, experto aeronáutico al diario Liberation. “Los aviones están equipados con radares meteorológicos que permiten ver las zonas de turbulencias más activas y desviarlas, por eso es un misterio lo que pasó con esta nave”, agregó el experto.
Hay constancia de la tormenta que tuvo que atravesar el Airbus. Antes de desaparecer de los radares, minutos antes de entrar al espacio aéreo de Senegal, la aeronave envió una señal automática que indicaba que había sufrido un cortocircuito tras pasar por una zona de fuertes turbulencias. Después de eso el avión perdió contacto con los controladores aéreos de Brasil y Senegal. Las autoridades aéreas de Marruecos reportaron que nunca fue vista en sus radares.
Un rayo o un secuestro
El director de comunicaciones de Air France no descarta que el aparato haya sido alcanzado por un rayo. Pero, ¿puede un rayo derribar un avión? Según expertos consultados por la prensa francesa, no. “Un rayo no puede dañar un avión moderno, porque cuando éste cae la cubierta del avión desvía la electricidad por las alas y el fuselaje”, explicó Georg Fongern, miembro de la junta directiva de la asociación internacional de pilotos (Ifalpa).
El piloto Patrick Nerrant comentó que todos los aviones han sido alcanzados por un rayo en alguna ocasión. Vicent Favé, en entrevista con la agencia de noticias AFP, explicó que un trueno puede causar consecuencias mecánicas. “Puede perforar el aparato, pero normalmente el avión puede continuar el vuelo. También dañar el sistema eléctrico del avión, lo cual sí trae consecuencias nefastas”, aseguró.
No es la única hipótesis que se maneja. Expertos a los que han recurrido la aerolínea y el gobierno francés dan cuenta de una cadena de causas que pudieron influir en la misteriosa desaparición del vuelo. Incluso no descartan un atentado terrorista o un secuestro. “Lo más probable es la hipótesis de una destrucción durante el vuelo, una bomba”, comentó el experto judicial especializado en accidentes de avión Francois Grangier. “El secretario de Estado de Transporte, Dominique Bussereau, descartó la hipótesis del secuestro pues, según dice, “el aparato tendría que haber aterrizado”.
Búsqueda desesperada
¿Qué ocurrió entonces en el vuelo Río-París? Para responder a la pregunta habría que encontrar el avión o la caja negra, algo que podría tardar meses. Mientras tanto las operaciones de búsqueda no cesan. Los gobiernos de Brasil, Francia, Estados Unidos y España han enviado a la zona barcos y aviones. “La búsqueda es extremadamente difícil porque la zona es inmensa y todo se produjo en la noche en pleno Atlántico”, dijo a la prensa Sarkozy.
El comandante brasileño Douglas Ferreira Machado, uno de los enviados a la zona de la tragedia, explicó: “Dado que el avión estaba ya lejos de la costa, lo más posible es que haya caído en una zona del mar muy profunda”, aseguró.
En el avión viajaban 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. La mayoría de los pasajeros eran franceses y brasileños, entre ellos el príncipe Pedro Luis de Orleans e Bragança, descendiente directo de Pedro II, el segundo emperador de Brasil depuesto en 1889. El presidente para América Latina de Michelin, Luiz Roberto Anastácio, también abordó el vuelo AF447. Según la lista, ningún colombiano iba en el vuelo.
Ferreira dice que la búsqueda de los restos puede tardar días. Y expresa con impotencia: “Las probabilidades de encontrar sobrevivientes del avión perdido hace más 20 horas son casi nulas”.
Airbus en Colombia
La presencia de Airbus en Colombia se remonta a la aerolínea Aces, que fue la que primera trajo este tipo de aeronaves al país. Luego de su desaparición y de la venta de Avianca al grupo Sinergi de Germán Efromovich, se estrecharon las relaciones comerciales de la empresa con Colombia.
Después de una larga negociación, Avianca y Airbus cerraron un contrato para la compra de 10 aviones, que se amplió a 60 aeronaves de distintos modelos.
Actualmente Avianca opera tres Airbus A330-200, de las mismas características del avión siniestrado de Air France, pero estos son de última generación; también tiene dos A320-200 y cuatro A319-100.
Para este martes esta presupuestada la llegada de una nueva aeronave. Con la compra de estos 60 aviones a Airbus, la aerolínea Avianca pretende tener nuevas rutas a Europa. La renovación de la flota supera los US$ 6 mil millones.