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Promesas para los diabéticos

Científicos de todo el mundo han encontrado nuevas posibilidades de tratamiento para las personas que padecen diabetes. Una enfermedad que multiplica el riesgo de sufrir cualquier tipo de complicación cardíaca.

29 de septiembre de 2008 - 04:46 p. m.
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El exceso de azúcar en la sangre, además de cambiar radicalmente el estilo de vida de los pacientes, ha llenado de preocupación a la comunidad médica. Los pronósticos sobre la diabetes son desalentadores. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que lleva registros en los que aparecen reportados más de un millón de muertes anuales por cuenta de este mal, calcula que para el año 2030 los índices actuales de 195 millones de enfermos en todo el mundo coparán las estadísticas con el doble de los casos.

Sin embargo, la oscuridad del panorama ha sido centro de una constante búsqueda de alternativas para la prevención y el mejoramiento de la calidad de vida de los enfermos. Desde el final de los años 80, con la llegada a los mercados del primer glucómetro, los diabéticos pudieron, en muy buena medida, alejarse un poco de sus controles médicos y de las constantes visitas a los laboratorios para hacerse exámenes de sangre.

Ahora, con la ciencia a la cabeza, ha aparecido una serie de avances que apuntan a contrarrestar los pronósticos de la OMS. Son recientes descubrimientos que tienen que ver con novedosas investigaciones proyectadas a futuro y con la utilización de sustancias de la naturaleza y alimentos que contribuyen al tratamiento.

El médico Gustavo Márquez, presidente de la Fundación Colombiana de Diabetes, resalta los más recientes avances en todos los frentes de la ciencia, no obstante aún espera el día en que se entere de que los estudios han encontrado una solución definitiva contra la enfermedad. “Avances como los de las células madre, por ejemplo, son indudablemente alentadores para los tratamientos, pero hasta hora no se ha pasado de ahí y por ahora la cura no se asoma”, sentencia Márquez.

Adelantos en ciencia biológica

Los últimos avances a favor de la cura de la enfermedad se han orientado hacia la utilización de células madre que reparen las atrofias del páncreas. Investigadores de varias universidades norteamericanas ya comprobaron la efectividad del proceso en ratones de laboratorio. A pesar de que la investigación todavía continúa en curso, los científicos no descartan que sea la generación venidera la que podría gozar de los beneficios de la nueva técnica.

Pero no son los ratones los únicos animales que participan en estas investigaciones científicas. En Estados Unidos actualmente se comercializa en las farmacias un compuesto sintético que tiene dentro de sus componentes exendina, una sustancia que se obtiene de la saliva de un lagarto conocido como el Monstruo de Gila. Al ser inyectada en la sangre, la sustancia estimula la producción de insulina, dando una herramienta útil para el tratamiento de los diabéticos.

Facultades similares  se han encontrado en el llamado pseudin-2, un compuesto que la “rana paradójica” (llamada de ese modo porque a medida que se desarrolla se hace más pequeña), habitante  de las selvas suramericanas, secreta constantemente sobre su piel para protegerse de posibles infecciones que flotan en el ambiente.

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