En un estudio dirigido por Roland R. Griffiths, de la Universidad Johns Hopkins y publicado este mes en la revista Drug and alcohol dependence se insta a las autoridades a regular el etiquetado de este tipo de bebidas por los riesgos que genera para la salud el consumo de cafeína: dolor gastrointestinal, ansiedad y agitación, aceleración de los latidos e insomnio, especialmente en las personas que no están acostumbradas a consumirla.
La industria de las bebidas energizantes, sólo en Estados Unidos, alcanza ventas por 5.400 millones de dólares, pero muchas de las marcas no advierten en los empaques el contenido de cafeína. Aunque sólo están permitidos 71 mg de cafeína por cada 350 ml en colas, las bebidas energizantes pueden ofrecer hasta 505 mg de cafeína en un volumen similar.
La American Beverage Association, que reúne representantes de la industria, se opuso al requerimiento de incluir advertencias en la etiqueta argumentando que una taza de 350 ml de café contiene 320 mg de cafeína, más que muchas de las bebidas en el mercado.