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¿Quién quiere tener malaria?

El colombiano Sócrates Herrera y su equipo buscan 100 voluntarios para probar la vacuna.

17 de enero de 2011 - 04:00 p. m.
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Si tiene entre 18 y 45 años, no registra antecedentes de malaria, vive en el Valle del Cauca, está disponible para viajar a zonas maláricas y, lo más importante, aceptaría dejarse picar por mosquitos Anopheles infectados con el parásito que produce la malaria, es un perfecto candidato para las pruebas de la vacuna que desarrollan los investigadores del Instituto de Inmunología de la Universidad del Valle, el Centro Internacional de Vacunas y el Centro de Investigación Científica Caucaseco.

Sócrates Herrera, director del proyecto, explicó que las pruebas programadas para este primer semestre de 2011 no son propiamente para demostrar la eficacia de la vacuna. El objetivo por ahora es verificar el método para inducir malaria por Plasmodium vivax en humanos de forma segura y reproducible. Sólo de esta manera podrán dar el paso siguiente y comprobar si la vacuna funciona o no.

“Este método es muy importante. Es crucial para todas las pruebas con vacunas que pretendemos hacer en el futuro”, comentó Herrera, luego de aclarar que en el mundo existen métodos para inducir malaria por Plasmodium falciparum, pero no P. vivax, especie que produce el 70% de los casos en el continente americano.

Mientras buscan 100 voluntarios, los científicos ajustan los últimos detalles de la prueba. Los mosquitos, trasladados desde Buenaventura a un laboratorio en Cali bajo estrictas condiciones de control, son alimentados con sangre de pacientes infectados. Quince días más tarde quedan listos para picar a otra persona y servir como transmisores de la enfermedad.

Luego, en una cajita pequeña son encerrados en grupos de tres a cinco, para colocarlos sobre la piel del voluntario. Una vez aparecen los primeros síntomas de la enfermedad en el paciente, se toman las pruebas de rigor e inmediatamente los investigadores ofrecen un completo tratamiento a quienes colaboraron. “Aunque existe un pequeño riesgo como en cualquier prueba, en realidad el problema es más la incomodidad para el voluntario”, aclaró el científico colombiano.

Las pruebas durarán aproximadamente un año y medio, tiempo en el cual cada voluntario tendrá cobertura de servicios médicos, disponibilidad médica permanente y un seguro de vida. Una verdadera prueba de amor para los amantes de la ciencia en Colombia.

 Los interesados pueden escribir a eclinico@inmuno.org.

 

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