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Saqueadores de basura

Para oponerse al sistema capitalista, los ‘freegans’ obtienen comida y objetos gratis de los desechos de los supermercados. El movimiento se mantine fuerte en Nueva York.

19 de enero de 2011 - 04:58 p. m.
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Las acciones de los freegans no son nuevas. Desde hace años muchas personas interesadas en el medio ambiente, detractores del sistema capitalista y rebeldes han boicoteado grandes supermercados, protestado e inclusive confrontado violentamente a las corporaciones. El freeganismo no es una idea nueva, pero sí una muy llamativa. Y aunque en Colombia estamos acostumbrados a ver personas revolviendo y buscando entre la basura, en países como Estados Unidos e Inglaterra esto es inaudito.

Cindy Rosis ha sido freegan desde hace varios años. Trabaja en una organización de la ciudad de Nueva York que tiene como propósito difundir y enseñar sobre el tema. “Es cierto que vivimos de las sobras del capitalismo, esa es una de las críticas que nos hacen, pero ninguno de nosotros quiere vivir así por siempre. Esperamos que algún día no haya desperdicio y por lo tanto no tengamos que vivir de él”.

Entonces, ¿qué es el freeganismo? En resumidas cuentas una filosofía de vida en la que las personas rechazan de lleno el sistema económico de la compra y venta. Sus miembros tratan de conseguir todo de forma gratuita y además emprenden acciones que ayudan a mitigar los impactos negativos en el medio ambiente. Tratan de buscar productos orgánicos, algunos son vegetarianos o veganos, ahorran agua de forma cuidadosa y usan medios de transporte no contaminantes.

Difícil vivir así en una ciudad como Nueva York, epicentro de uno de los países más consumistas del mundo, donde el desperdicio de bienes es enorme y la situación de pobreza de algunos también. Fue ese pequeño detalle el que motivó a tanta gente como Rosis a lanzarse a las calles y saquear los basureros llenos. Fue el hecho de que Nueva York produjera 12.000 toneladas de basura al día y solamente el 13% de ésta fuera reciclada. Que además hubiera 400.000 personas en la ciudad sufriendo de hambre moderada y severa, y 118.000 de éstos fueran niños.

“Los desechos de un supermercado de los que visitamos en nuestras recolecciones de basura pueden alimentar a más de 40 personas”, explica Rosis. Y ante la pregunta de en qué condiciones encuentra la comida, ella responde: “La perfección depende de la mirada. Aunque la comida no sea estéticamente perfecta (ya que puede estar magullada), se puede comer sin problema”.

Rosis siempre estuvo involucrada en la causa anticapitalista, pero su experiencia con el freeganismo ha sido única. “Individualmente, el freeganismo puede ser revolucionario. Me hizo repensar todo el plan americano al que estaba destinada. Ése en el que sales del colegio, vas cuatro años a la universidad, consigues un trabajo y vas cumpliendo un montón de hitos obligatorios. No quiero vender mi trabajo tiempo completo porque no me creo el mito americano de que la felicidad se puede comprar con carros, moda y aparatos”.

Rosis y los miembros de su organización dirigen tures por los basureros de Nueva York para recolectar los desechos de forma organizada y limpia. Afortunadamente para ellos la basura de esa ciudad está puesta al aire libre y puede ser tomada por quienquiera.

Muchas veces han tenido que enfrentar reacciones negativas. Por un lado, se oponen los trabajadores y dueños de supermercados que en muchos casos intentan transmitir una imagen de ser “verdes” y vender productos orgánicos. “Muchos de esos productos ecoamigables son desechados por montones”, explica Rosis. Además está la gente que pasa por la calle mientras ellos están buscando en la basura. “Dicen que no debemos estar haciendo eso, que no es higiénico”.

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A pesar de las duras críticas de algunos sectores, el freeganismo aún no tiene el auge necesario para que las grandes corporaciones se sientan amenazadas. Si bien sus defensores lo ven como una forma de lucha contra el sistema, se trata de algo que va más allá. Según Rosis, “freegan no es solamente obtener las cosas gratis, es liberarte a ti mismo y a todo tu estilo de vida”.

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