El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Se descubre el secreto universal

Más de 2.000 bogotanos se reúnen para aprender cómo manejar la energía del cosmos. Se espera que el 23 de agosto mil colombianos asistan a la charla de Alan Wolf, en la que revelará los pasos para que la Ley de la Atracción funcione. Patricia Porras, experta en esta teoría, recibe en su consultorio más de una veintena de clientes diarios.

13 de agosto de 2008 - 03:32 p. m.
PUBLICIDAD

¿Alguna vez se ha preguntado si es posible programar su vida de acuerdo con sus deseos? ¿Que todo suceda tal cual usted lo ha pensado? ¿Si podría obtener el trabajo que siempre ha soñado, casarse con la persona ideal, viajar alrededor del mundo, vivir tranquilo, tener dinero y hasta alcanzar la felicidad sólo con saber cómo utilizar y encauzar la energía del universo? Desde hace tan sólo unos meses se conoció en Colombia una reconocida y compleja teoría física que de aplicarse correctamente se convertiría en la herramienta perfecta para lograr todas las metas, materiales y espirituales, que nos propongamos en nuestra vida.

Se trata de la Ley de la Atracción, un concepto que comenzó a tener acogida hace casi un año en Europa, Estados Unidos y recientemente en Latinoamérica, después del lanzamiento del libro El secreto, escrito por la australiana Rhonda Byrne. El objetivo de esta publicación era tratar de revelar la clave para alcanzar el éxito en todas las áreas de la vida, como el amor, la familia, el trabajo y la espiritualidad entre otras, un secreto que supuestamente sólo habían conocido y podido aplicar unos cuantos personajes ilustres como Platón, Beethoven, Einstein, Shakespeare y Carnegie.

Sin embargo, el libro dejó muchas dudas entre sus seguidores, principalmente porque no explicaba la forma para obtener todos estos beneficios. Solamente daba algunas puntadas sobre el tema a través de frases como ésta: “Todo lo que está llegando a tu vida, tú lo estás atrayendo hacia ti por virtud de las imágenes que mantienes en tu mente, de lo que estás pensando”. No pasó mucho tiempo para que saliera al mercado la película El secreto que intentaba, por medio de renombrados científicos y físicos cuánticos, entre ellos Fred Alan Wolf, explicar cómo hacer que el universo se sintonice con los deseos de cada persona para que estos se conviertan en realidad.

El poder de la mente

Uno de los mecanismos que evidenció esta producción cinematográfica, que están aplicando más de 2.000 personas en Bogotá  que se consideran seguidoras de El secreto y directas beneficiadas de la Ley de la Atracción y que han pagado entre $200.000 y $600.000 por ingresar a las conferencias que el doctor Wolf ha dictado en Bogotá (la primera fue el 23 de febrero y la próxima se realizará este 23 de agosto), consiste en programar nuestras vidas y mandarle ese mensaje al universo.

Para ello, las personas deben recortar una cartulina en forma de círculo y escribir con fecha y hora lo que quieren que suceda, elaborar una especie de mapas mentales. Por ejemplo, el día en que se van a casar con el nombre de la iglesia y de su pareja; el comprar un carro de un determinado color, marca y precio; salir de viaje hacia un destino particular; la fecha exacta cuando quieren que nazcan sus hijos y en la que desean obtener un trabajo, con el cargo que ocuparían, etc. Todo debe ser sumamente detallado para que el universo no cometa errores.

Así lo explica Patricia Porras, una mujer que ha dedicado la mitad de su vida a comunicarse con los ángeles y a poner en práctica la Ley de la Atracción consigo misma, su familia y sus clientes. Sin embargo, sólo hasta hace menos de un año entendió que todo lo que ha logrado es gracias a que su mente se sintonizó con la energía del universo. “Conocí de la Ley de la Atracción porque asistí coincidencialmente a una conferencia en Panamá, donde tengo un consultorio. Allá también son cientos de personas las que se reúnen periódicamente para hablar de esta Ley y tratar de entender cómo aplicarla en sus vidas”.

Todos los días Patricia atiende en su consultorio, ubicado al norte de Bogotá, más de una veintena de personas interesadas en poder programar su futuro y garantizar una vida tranquila. A cada uno de ellos les habla de la Ley de la Atracción y les asigna una serie de tareas, como la de elaborar la cartulina, para que sus anhelos se hagan realidad.

Lo primero que les aclara es que tienen que tener cuidado con la forma como piden las cosas, pues nunca se debe hablar en negativo. Por ejemplo, si la persona se la pasa diciendo que no quiere ser pobre, el universo le dará esto que está negando, en vez de brindarle bienestar económico.

No ad for you

Lo mismo sucede si no se pide de manera detallada y la gente se conforma con lo mínimo. “No hay que pedir un puestico o poder casarse sin importar con quién. Hay que ser específicos con el universo, ambiciosos, para obtener lo que queremos”, explica Patricia. Y agrega que esto es una tarea a la que se debe acostumbrar la mente, pues evitar utilizar el No es difícil, “es como hacer una dieta. Además hay que coordinar el pensamiento y el sentimiento para obtener lo que queramos”.

Patricia reconoce que muchos de sus clientes han desistido, pues a veces lo que piden no se cumple de manera inmediata. Pero también asegura que ha manejado casos exitosos como el de Ángela, una joven psicóloga que logró abrir su propio consultorio, casarse, viajar a los países que siempre había querido en la fecha en que deseó hacerlo y comprar un apartamento.

No ad for you

“Todas las mañanas me levantaba diciendo frases como yo soy trabajo, soy salud, soy riqueza, soy amor. No me explico cómo sucedió todo. Estaba atravesando una etapa difícil de mi vida cuando conocí a Patricia, leí El secreto y asistí a la conferencia del doctor quantum Fred Alan Wolf. Apliqué los principios de la Ley de la Atracción y hoy vivo feliz, tengo todo lo que siempre quise”.

Para muchas personas que se consideran escépticas y no creen en estos temas esotéricos, todo este fenómeno de la Ley de la Atracción y de El secreto, que ha cautivado cientos de seguidores alrededor del mundo, forma parte de la imaginación del hombre, que busca desesperadamente respuestas racionales a los sucesos, muchas veces inesperados, de sus vidas. Sin embargo, científicos especializados en física cuántica, como el estadounidense Alan Wolf (ver entrevista) sostienen que es posible tener cualquier cosa que elijamos, atraer todo lo bueno y lo malo que vivimos.

No ad for you

msuarez@elespectador.com

La Ley de la Atracción en los niños

Tres veces al año, Patricia Porras y su hija Mónica, especialistas en la Ley de la Atracción y en comunicarse con los ángeles, organizan en un salón al norte de Bogotá un taller, llamado el Curso del Ángel de la Guarda, para niños entre 4 y 12 años.

El objetivo es enseñarles a los pequeños a manejar la Ley de la Atracción y a programar su vida de acuerdo con sus anhelos. Los niños deben dibujar en una cartulina las cosas que deseen, tanto material como espiritualmente. Es decir, desde la bicicleta de sus sueños hasta la carrera que quieren estudiar, que algún familiar se cure de la enfermedad que lo aqueja, felicidad para sus papás, etc.

No ad for you

Lo más sorprendente para Mónica Urrea y su mamá es la sabiduría que tienen los niños y la capacidad de recepción, pues durante este taller aprenden que pueden ser capaces de conseguir lo que deseen, si cuentan con la presencia de su Ángel de la Guarda y si articulan su espíritu con su mente para hacer que la energía del universo cumpla sus deseos. Sin embargo, también los preparan para tolerar la frustración y a comprender que en el universo funcionan dos fuerzas: la de la atracción y la de la repulsión.

Temas recomendados:

Ver todas las noticias