Este miércoles la noticia deportiva en Portugal fue la contratación del técnico André Villas-Boas por parte del Chelsea de Inglaterra, pero el país luso había amanecido con la portada del diario A Bola en la que el protagonista era el colombiano Falcao García.
Y es que la marcha del técnico del Porto al Chelsea hizo que tomara más fuerza la idea de que uno de los acuerdos para que Villas-Boas firmara con el equipo inglés, era precisamente que los ‘blues’ pusieran todo su empeño para traer también al delantero colombiano.
A Bola tituló en su portada ‘Guerra por Falcao’ y asegura que tanto Real Madrid como Chelsea están interesados en obtener los servicios del colombiano.
La negociación del delantero samario, ya sea a Inglaterra o España, supondría un nuevo éxito para el Porto F.C., equipo especializado en vender caro y comprar barato, sumado al trabajo de los ojeadores del club luso -con una especial predilección por el fútbol sudamericano-.
En 2004, por ejemplo, cuando ganó la Liga de Campeones, el Porto F.C. despertó el interés de otros equipos en sus jugadores y se concretó en la salida de Ricardo Carvalho (Chelsea), Deco (Barca), Paulo Ferreira (Chelsea) y Pedro Mendes (Tottenham), lo que representó unos ingresos de 74 millones de euros.
En verano del 2007, la marcha de un central casi desconocido a nivel mundial como Pepe supuso unos ingresos de 30 millones de euros que hizo efectivos el Real Madrid, mientras que el joven brasileño Anderson se encaminó hacia Manchester sólo un año después de llegar al Oporto procedente del Gremio por cerca de 25 millones de euros.
Un año más tarde, en 2008, fueron Bosingwa y Ricardo Quaresma quienes cambiaron la escuadra blanquiazul por el Chelsea y el Inter, respectivamente, a cambio de 20 y 18 millones de euros cada uno.
Ya en 2009 fue el turno del punta argentino Lisandro López, contratado por unos diez millones de euros y vendido por cerca del triple al Olympique de Lyon, así como de su compatriota Lucho González, que salió para el Marsella por 18 millones de euros, el doble de los desembolsado por él.
Uno de los mejores exponentes del éxito del Oporto en materia de fichajes fue el lateral francés Aly Cissokho, que en julio de 2009 hizo las maletas para jugar en el Lyon por 15 millones de euros, cuando había sido comprado por sólo 300.000 euros al Vitória de Setúbal apenas seis meses antes.
Ahora, los jugadores más codiciados de la plantilla blanquiazul son el internacional brasileño Hulk, que aterrizó en Portugal procedente del fútbol japonés, y el ariete colombiano Radamel Falcao.
El brasileño, con una cláusula de 100 millones de euros, costó un total de 19 millones de euros -cinco pagados en 2008 y el resto el pasado mayo-, mientras que el colombiano, tasado en 30 millones, supuso un desembolso de unos 5 millones procedente del River Plate.
Vítor Pereira, segundo de Villas-Boas y nombrado ya oficialmente como su sucesor al frente de los “dragones”, se enfrenta al reto de repetir el éxito de la pasada temporada, cuando el Oporto ganó Liga, Copa, Supercopa y Liga Europa.
El desafío de sustituir al ya técnico del Chelsea, quien prácticamente sin refuerzos de un año para otro cambió totalmente la cara del equipo, puede complicarse todavía más si finalmente se ejecutan nuevas ventas. Aunque los millones, en las arcas del Oporto, no faltarán.