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Se luce la basura el fin de semana en la capital

Las campañas que se han realizado en Bogotá para desintoxicar el territorio son innumerables: existen para proteger el agua, recuperar áreas naturales, contra la contaminación auditiva, para apoyar el reciclaje y contra el humo que provocan los medios de transporte.

14 de noviembre de 2012 - 03:34 p. m.
Festival Basura cero. Sandra Fernández / Festival Basura cero. Sandra Fernández
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Las campañas que se han realizado en Bogotá para desintoxicar el territorio son innumerables: existen para proteger el agua, recuperar áreas naturales, contra la contaminación auditiva, para apoyar el reciclaje y contra el humo que provocan los medios de transporte.

El pasado fin de semana fue la oportunidad de experimentar algo distinto, el Primer Festival Internacional Basura Cero se realizó en el Coliseo Cubierto El Campín de Bogotá con entrada gratuita. La iniciativa de Basura Cero se propone contribuir a la desintoxicación del planeta por medio del reciclaje y reutilizar los desechos sólidos para crear artísticamente elementos que contribuyan con el medio ambiente.

En el recorrido de esta experiencia ambientalista los asistentes a esta actividad cultural apreciaron sin pasar desapercibidos, antes de llegar a la entrada, rampas ubicadas para deportistas extremos que pretenden ascender a una altura mayor con ayuda de bicicletas, patines y patinetas. Al cruzar la entrada del Coliseo Cubierto El Campín, el mundo de allá afuera parecía estar creado artificialmente, las canecas de basura eran la apertura a un recorrido artístico, un camino se desprendía de ellas hecho por botellas plásticas, en el final se contrastaba con los granos de café molidos en el suelo, con frases escritas por fundaciones ambientalistas como “aprendiendo a volar en papalotes de color azul”.

La construcción de este festival estaba dividida en dos momentos: el primero se localizaba en los pasillos que recorren el coliseo. En este sector estaba la feria artesanal y de diseño con elementos reciclables, entre ellas se encontraban puestos comerciales como el Vegetariano Diseño Sostenible, innovadores en la zapatería construida a base de tejidos vegetales, botellas plásticas, neumáticos y residuos desechados de grandes fábricas.

La Fundación Alegría de Vivir (organización que realiza actividades altruistas dirigidas a niños fomentando el cuidado del medio ambiente), contribuyó a la feria con bolsos hechos de envolturas de productos empaquetados o tejidos a mano con bolsas plásticas y adornos para el árbol de navidad con materiales de las botellas plásticas. Luisa María Garzón, integrante de la fundación, dice que “la idea de realizar estos productos es para conservar el medio ambiente y tener una forma para subsistir, colaborar con la fundación con un trabajo mutuo con todas las personas, invitar a la gente a que recicle, para que vea que todas las cosas que se reciclan se pueden volver a utilizar y no contaminar el medio ambiente”.

El segundo momento se ubica en el interior del Coliseo el Campín, grupos musicales alternativos como la orquesta de instrumentos reciclados de Cateura, Mr. Klaje, Latin Latas, Flor Del Hito, Ritmos Del Sur, Balde Boys, Conector, Enagenar Y Hertz, llamaron la atención con su particular forma de hacer música. Con canecas a cambio de percusión, guitarras recicladas, algunas hechas con los botellones del agua y voces con letras dedicadas a la protección del medio ambiente amenizaron el recorrido de un espacio libre de contaminación.

Por su parte, Camilo Plaza, vocalista de la banda caleña Flor Del Hito, dice que “esta es una iniciativa súper poderosa y hoy somos poquitos, pero seremos millones en la medida que le metamos conciencia y que creamos en estos procesos de desarrollo”.

Esta declaración y para quienes estuvieron presentes en el festival, atribuyen a que esto no se trata de ser o no ser vegetariano, de ser un hippie desadaptado o un simple empleado, el tema del medio ambiente les corresponde a quienes habitan en el planeta y el Primer Festival Internacional Basura Cero retribuye a organizaciones ambientales con el fin de tener conciencia como seres humanos y provocadores de contaminación.

Por Sandra Fernández, colaboradora de Soyperiodista.com

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