Un estudio publicado en el Journal of Consumer Research reveló que a pesar de que en EE.UU. cuatro de cada cinco niños menores de 14 años tienen miedo a ser gordos, el 50% de las mujeres está a dieta y uno de cada cuatro hombres sigue un régimen de alimentación bajo en calorías, es el país con mayores índices de obesidad en el mundo.
Esta paradójica realidad se ha convertido en motivo de investigación de psicólogos, médicos y nutricionistas de universidades como Yale, Duke, Virginia y Georgetown, entre otras, quienes han logrado establecer las razones por las cuales una persona que está a dieta engorda en vez de adelgazar.
El primer factor está relacionado con la distorsión de las porciones. Se ha comprobado que cuanto más grande sea el plato, mayor cantidad de comida ingiere una persona. Por otro lado, los estudios han evidenciado que cuando se elige un alimento bajo en calorías, la persona come 20% más. Y finalmente, cuando alguien va a un restaurante y pide una ensalada, generalmente se come un postre como recompensa y esto contribuye a su aumento de peso.