En una ceremonia que tuvo lugar el martes en la noche en el Parque Explora de Medellín, Ferrín reveló el nombre con el que de ahora en adelante la comunidad científica tendrá que referirse al asteroide que mide unos ocho kilómetros de diámetro y se encuentra ubicado en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter: “34 79 40 Jorgezuluaga”.
“Cuando estaba tomando la decisión vi diferentes alternativas, y finalmente me decidí por una persona viva, porque puede utilizar este prestigio y la atención que genera para lograr grandes propósitos”, comentó el profesor Ferrín al periódico El Colombiano.
La noticia no sorprendió a la comunidad científica colombiana, en la que Jorge Iván Zuluaga se ha ganado un espacio por su labor en las ciencias y en la divulgación del conocimiento.
Zuluaga es profesor del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Antioquia, fue gestor del pregrado en astronomía que tiene la universidad y este año recibió la beca Fulbright para la realización de una pasantía en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard.
“Conozco su trabajo y puedo afirmar sin temor a equivocarme que él está en el cinco por ciento superior de los científicos de todo el planeta”, indicó el doctor Ferrín al justificar su decisión.
El año pasado, por ejemplo, Zuluaga fue la primera persona en el mundo en calcular la órbita del meteorito que cayó en la región rusa de Cheliábinsk, tan sólo 36 horas después de su impacto.
Zuluaga nació en Medellín el 19 de junio de 1975. Se graduó como bachiller en Ciencias Naturales del IDEM Fernando Vélez de Bello y luego completó un pregrado en física de la Universidad de Antioquia. En esta misma universidad realizó la maestría y el doctorado.
Con este homenaje, Zuluaga se suma a otros dos ilustres colombianos cuyos nombres han sido inmortalizados al bautizar objetos espaciales. Uno de ellos fue Julio Garavito Armero, fundador del Planetario Nacional, en cuyo honor fue bautizado uno de los cráteres del lado oscuro de la Luna. El otro es Antonio Bernal, un gran astrónomo colombiano que trabaja en el observatorio de Fabra en Barcelona España.
“El asteroide ha estado ahí desde el principio del sistema solar. El que tenga ahora mi nombre no va a cambiar mucho lo que pase con él, pero creo que hay un impacto muy interesante para la ciencia nacional y la ciencia local, pues esto moviliza la opinión y hace ver cosas que no normalmente no se ven”, comentó Zuluaga al enterarse de la noticia.