Hotel cinco estrellas, piscinas, casino, spa, gimnasio, restaurantes exclusivos y teatro, entre otros tantos espacios llenos de lujo y comodidad, aprovechados mientras se atraviesa el Océano Atlántico o se recorren los mares Mediterráneo o Egeo, componen los escenarios recurrentes en la mente de millones de personas cuando quieren decir: ¡esta es la vida que me merezco!.
Romper el mito relacionado con que recorrer ciertos mares en crucero es sólo un lujo de los pobladores millonarios del mundo es uno de los objetivos más importantes de esta industria. Así lo ratifica Diana Manrique, gerente de Cruceros Selectos Internacionales, compañía dedicada a promover la venta de viajes en estas lujosas embarcaciones en el país y representante de las reconocidas marcas Princess Cruises y Cunard Line.
¿Cómo se recorre Europa en barco?
Colombia aún no es un puerto de embarque para partir a Europa. Los nacionales que deseen tomar un crucero hacia el Viejo Continente deben primero disfrutar unos días de descanso y turismo en destinos de alto nivel como Nueva York o Fort Lauderdale, en Estados Unidos, o de la riqueza cultural de ciudades como Roma, Barcelona, Atenas o Venecia.
La temporada de cruceros en Europa, según Diana Manrique, va de marzo a noviembre, destacándose en los primeros meses los viajes transatlánticos desde puertos como Fort Lauderdale o Nueva York hasta Southampton en el Reino Unido: un viaje de seis días donde el destino, más que Inglaterra, es el barco, pues en él se representa toda la elegancia, comodidad y diversión que se pueda disfrutar sobre un océano, por US$1.300.
La otra forma de visitar más de 10 puertos europeos sin buscar hoteles en cada ciudad ni comprar tiquetes aéreos o terrestres por parada, es tomando el crucero en alguna ciudad del antiguo continente. Así, por ejemplo, un recorrido por el gran Mediterráneo en la embarcación Rubí Princess, que parte desde Venecia (Italia), para luego estar un día en altamar y llegar a Atenas (Grecia), pasar por Kusadasi y Estambul (Turquía), Mykonos (Grecia), Nápoles, Roma y Florencia (Italia), Monte Carlo (Mónaco) y terminar en Barcelona (España), le cuesta alos viajeros algo más se US$1.500.
El año pasado el Gobierno realizó una importante campaña para traer de nuevo los cruceros al país, logrando que Cartagena sea un puerto de paso y embarque. Por eso la empresaria dice que esto acercará a los colombianos a las embarcaciones y generará una curiosidad que permitirá romper otros mitos en torno al precio, llevando más a la realidad el anhelado sueño de Europa en crucero.