El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Universidades combaten deserción

Las instituciones que implementaron programas para retener a sus estudiantes redujeron la tasa de abandono del 16 al 12%.

08 de noviembre de 2011 - 05:00 p. m.
PUBLICIDAD

Uno de los mayores problemas que afronta el sistema universitario colombiano es que parece un bolsillo roto: casi la mitad (44%) de los estudiantes matriculados en alguna institución de educación superior deserta antes de culminar los estudios.

Lejos de quedarse con los brazos cruzados mientras sus alumnos se marchan, un buen número de universidades están recurriendo a toda clase de estrategias para retenerlos, según indica una investigación realizada en la Universidad de la Sabana por la docente Clelia Pineda, de la Facultad de Educación.

A través de una encuesta enviada a 322 instituciones —tan sólo recibieron respuesta de 72— y haciendo entrevistas en profundidad a directivos y docentes, la investigadora y su equipo buscaron detectar las estrategias más efectivas. Entre las 19 universidades que reportaron disminución en las cifras, el promedio de abandono pasó de casi 16% a 12%. A nivel nacional, el impacto de los esfuerzos es aún muy leve.

Según Pineda, tanto en instituciones públicas como privadas se han creado programas que apuntan a potenciar el éxito académico, brindar apoyo psicológico o dar soporte financiero. También existen programas recreativos o que involucran a los estudiantes en trabajo comunitario para que descubran la utilidad de sus carreras. Becas, trabajos pagos dentro de la universidad, ferias crediticias, residencias universitarias y programas de vida saludable, entre otras, figuran en la lista de iniciativas.

“Hemos visto que la disminución de la deserción en el país es leve, pero las universidades se han puesto en la tarea de combatirla”, comenta Pineda.

Luego de analizar los datos aportados por cada institución, así como el amplio abanico de estrategias, Pineda y su equipo están convencidos de que gran parte del éxito radica en el trabajo coordinado entre psicólogos, docentes y trabajadoras sociales. Otro factor importante es pensar en soluciones integrales que tengan en cuenta todas las dimensiones humanas del estudiante.

En este sentido, llama la atención que algunas universidades han dejado atrás el prejuicio de relacionarse con los padres de familia y los han integrado a la vida universitaria. Incluso, a través de internet los padres tienen acceso a toda la información de sus hijos (matrículas y horarios), para que puedan hacer así un mejor seguimiento.

Otra estrategia que ofrece buenas perspectivas de éxito es el trabajo cercano con docentes de educación media para fortalecer sus capacidades y, por ende, las de sus estudiantes, que son los futuros universitarios.

No ad for you

Por otra parte, uno de los problemas que detectó el estudio es que muchas de las instituciones ni siquiera cuentan con sistemas de monitoreo e información clara sobre la situación de sus propios alumnos.

Ver todas las noticias