La grave situación que se registra en el municipio de Plato, Magdalena, debido a las inundaciones provocadas por el río Magdalena, llevó al presidente Álvaro Uribe a cancelar su asistencia a la cumbre de mandatarios de América Latina y el Caribe que se realiza en Brasil a partir de este martes, según informó el canciller Jaime Bermúdez. El Gobierno delegó al vicepresidente Francisco Santos para que encabece la delegación colombiana en la cumbre, que tenía previstas reuniones bilaterales con el anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, y el presidente de Cuba, Raúl Castro.
Bermúdez señaló que el lunes en horas de la mañana el Primer Mandatario encabezó una sesión del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), en la que se acordó multiplicar los recursos en 2009 para la atención de las emergencias provocadas por la ola invernal. Inicialmente estaba previsto un presupuesto de $326 mil millones, pero ahora se incrementará a $810 mil millones.
De acuerdo con Andrés Escobar, subdirector del Departamento Nacional de Planeación (DNP), antes de finalizar el año se expedirá una cartilla para efectuar traslados presupuestales con el fin de atender las emergencias que hasta el momento ha dejado la ola invernal. Escobar señaló que la prioridad son los municipios, corregimientos y veredas que se han visto afectados por el invierno, en donde se trabajarán aspectos como los programas de vías terciarias a cargo de Invías, para los cuales la entidad cuenta con $180 mil millones.
Durante la reunión, el presidente Uribe anunció que viajará hoy a la población de Plato y a otras zonas afectadas para evaluar la situación.
Por otro lado, Carlos Iván Márquez, director de socorro de la Cruz Roja Colombiana, aseguró que desde el domingo se están enviando ayudas alimentarias, además de colchones, ollas y carpas, para atender a cerca de 3.000 familias damnificadas por el río Magdalena. “Ya se han enviado más de 40 toneladas de ayudas entre alimentos, equipos de cocina y de primeros auxilios a 17 albergues que están de manera temporal”, señaló Márquez.
La tragedia que hoy tiene con el agua hasta el cuello a la población de Plato se registró cuando las aguas del río Magdalena rompieron un muro de contención y anegaron más de la mitad de la zona urbana y parte de la rural. El caudal de este importante afluente se mantiene en 12,34 metros de profundidad, el registro más alto de la última década.
El alcalde del municipio, José Santander Rosales, declaró que después del prolongado aguacero del sábado hay 4.000 casas inundadas, de las cuales 300 tienen el agua casi hasta el techo, y otras 50 fueron arrasadas. “En el municipio hay unas 40 mil personas afectadas. Ya hemos reubicado a unas 10.000. Las pérdidas son multimillonarias. Hay almacenes, casas y cultivos destruidos”, señaló el mandatario local.
Para atender a los damnificados, las autoridades y los organismos de emergencia instalaron diez albergues provisionales en inmediaciones del municipio. Sin embargo, algunos habitantes de los barrios más afectados se niegan a abandonar sus viviendas para refugiarse en los albergues. Los pescadores del barrio San Rafael, por ejemplo, aseguran que no pueden alejarse del río porque éste constituye el sustento para sus familias. Por su parte, el personal de Invías inició las labores de reparación del muro de contención para evitar que el río continúe inundando al municipio.
De acuerdo con los reportes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), sólo hasta finales de año cederán los niveles del río Magdalena en el norte del país. Daniel Useche, meteorólogo del instituto, aseguró que “se espera que dentro de dos semanas haya bajado el nivel de los ríos y ciénagas y no hay probabilidad de lluvias fuertes”.
Mientras tanto, las cifras de la Defensa Civil reportan que la ola invernal ha dejado hasta el momento un saldo de 971.978 personas damnificadas, 67 muertas, 94 heridas, 18 desaparecidas, 83.200 viviendas destruidas y 2.500 afectadas, en 27 departamentos del territorio nacional.