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‘Walter prefería morir que ser secuestrado’

La familia del agente de la Policía plagiado por las Farc, alista recibimiento en Ibagué.  La madre del uniformado asegura que recibió confirmación de que Walter es uno de los liberados.

02 de febrero de 2009 - 01:56 a. m.
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Durante los casi 20 meses de secuestro de Walter Lozano Guarnizo, su esposa Diana Paola Guzmán  ha imaginado y planeado muchas veces el reencuentro. Sin embargo, este domingo cuando está próximo a ser liberado no sabe qué le va a decir cuando lo tenga en frente.

El uniformado quien cumple su tiempo para pensionarse dentro de tres años, fue secuestrado por el frente 15 de las Farc, el 9 de junio de 2007, cuando viajaba en compañía de otros dos agentes, entre Cartagena del Chairá y Paujil (Caquetá) en un bus de servicio público.

“Lo único que sé es que le voy a dar gracias a Dios por traerlo y tenernos unidos de nuevo” dice esta joven auxiliar de enfermería, casada hace 17 años con Lozano. Ella recuerda que el día anterior al secuestro habían estado en un paseo, se despidieron y quedaron de verse dos semanas después. Se dirigía a una misión y les dijo que si le iba bien le daban 15 días de permiso.

Los que están muy felices y sí saben lo que van a hacer son sus tres hijos: Camilo, de 11 años de edad, le entregará y recitará algunas poesías y canciones que le compuso durante el largo tiempo de secuestro. Steven de 16 años, Le va a contar cómo fue su grado, el día que presentó el examen del Icfes, y lo más importante, dice, va a aprovechar todo el tiempo que pueda con él.

“Quiero contarle paso a paso cómo fueron estos episodios de mi vida, porque   me hubiera gustado que él estuviera. Voy a decirle muchas veces  que lo quiero”, dice el adolescente.

Por su parte, el pequeño Mateo, de 4 años, espera ansioso su llegada para abrazarlo y pedirle que le compre un dinosaurio para su colección.

Malos recuerdos

En agosto de 2007, sólo dos meses después del suceso,  la familia comenzó a recibir llamadas extorsivas. A través de las comunicaciones, supuestos guerrilleros de las Farc les exigían comprar tarjetas prepago a cambio de dejarlos hablar con el uniformado por teléfono.

La primera vez les pidieron tarjetas por valor de 300 mil pesos. “Compramos 200 mil pesos porque no conseguimos más, pero no hubo tal conversación” cuenta Diana Paola Guzmán.

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La segunda vez, la cuota en prepagos aumentó considerablemente. “Pidieron un millón de pesos en tarjetas. Me decían que sabían dónde vivíamos, cómo se llamaban mis hijos, dónde estudiaban. Cuando le mandábamos mensajes radiales, al otro día llamaban para decir que Walter había escuchado y se había conmovido mucho con nuestras palabras y por eso debíamos apurarnos…jugaban con nuestros  sentimientos…” recuerda.

El desespero, el deseo de hablarle a su esposo y saber de él llevaron a Diana a empeñar las únicas joyas que tenía, para poder reunir el dinero y comprar lo que le exigían, sin embargo, la entrevista telefónica nunca se dio.

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 Fue entonces cuando con rabia y mucha decepción,  ella y otros familiares de Lozano pusieron en conocimiento del  Gaula de la Policía el hecho, que tenía ya desestabilizados emocionalmente a la familia, especialmente a los hijos que se sentaban frente al teléfono a esperar a qué horas los llamaban para pasarles al papá.

La tortura terminó en parte cuando el Gaula logró establecer que dichas llamadas no las hacían las Farc, sino un grupo de delincuentes desde la cárcel de Picaleña, en Ibagué.

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Inírida Guarnizo, madre de Walter asegura que  nunca han perdido la esperanza de volver a ver a su hijo con vida. “Ayer (domingo) me llamaron y me dijeron que Walter estaba en la lista de los liberados. Por eso le estamos preparando la lechona y todo lo que a él le gusta” señala.

Por su parte, Diana Paola se alegra de que no se cumplió lo que Walter siempre le decía: “Si llego a caer algún día en un retén de la guerrilla prefiero matarme, pero no me dejo secuestrar” recuerda.

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“Ellos estaban desarmados y no tuvieron tiempo de defenderse ni reaccionar. Les tocó dejarse llevar. Gracias a Dios que él está vivo y hoy vuelve a la libertad para seguir disfrutando la vida” asegura Diana.

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