Una semana después de que circularan nueve fotografías que mostraban la caza de un jaguar en el Magdalena Medio, Corantioquia, corporación autónoma encargada de la zona, aseguró que ya identificó a los seis presuntos responsables de los hechos. (Lea ¿Qué hacer si su vecino es un jaguar?)
Así, al menos, lo reveló su director, Alejandro González, quien dijo en rueda de prensa haber encontrado el lugar exacto donde se cazó al felino. Según él, ocurrió en el municipio de Yondó, en el oriente antioqueño, a donde llegaron gracias a la recompensa de $5 millones que se ofreció a quien suministrara información. En ese sitio encontraron una garra y parte de una pata del animal.
“Se imputarán cargos a estas personas. Una de ellas admitió los hechos alegando defensa personal. Puede haber multas hasta de $3.500 millones. Ya le entregamos a la Policía a la Fiscalía el informe técnico para que adelante un proceso penal”, dijo González a medios locales en una rueda de prensa.
Por eventos como el sucedido en Yondó, el jaguar es una especie que cada vez más se acerca a su extinción. De hecho, de acuerdo a Esteban Payán, director de la fundación Panthera para el norte de Suramérica, es posible que este felino desaparezca dentro de diez años si no se establecen medidas más serias de protección.
Desde hace tiempo esa fundación ha insistido en la creación de un corredor del jaguar que atraviese todo Suramérica y que se conecta con el centro del continente. Y aunque Colombia es un sitio clave para mantener esa conexión genética, muchos de los hábitats de este animal enfrenta serios peligros como la tala y la minería. La Serranía de San Lucas, en el nororiente antioqueño, es uno de ellos.