Las actividades en Asia para combatir la contaminación ante la creciente polución no cesan. Hace unas semanas, las autoridades tailandesas anunciaron una iniciativa para generar lluvia artificial con el objetivo de paliar los altos niveles de contaminación del aire en Bangkok, que aparece envuelto en una neblina insalubre. (Lea: Lluvia artificial para combatir la contaminación del aire en Bangkok (Tailandia))
Ahora, Corea del Sur se suma a esta iniciativa. Esa semana realizará un experimento para generar lluvia de manera artificial en el Mar Amarillo y reducir la densidad en el aire de las partículas contaminantes procedentes de China ante el agudo incremento de la polución en el país.
El Ministerio de Medio Ambiente informó este miércoles, en una rueda de prensa, que la prueba se llevara a cabo este viernes 25 de enero en un avión de la Administración Meteorológica de Corea (KMA) en las aguas (llamadas «Mar del Oeste» en coreano) que separan Corea del Sur de China.
El objetivo es que la nave bombardee las nubes con yoduro de plata para generar precipitaciones de manera artificial con la esperanza de que ayude a reducir la densidad del llamado «polvo fino». Este polvo se origina en los desiertos del norte de China y Mongolia y se mezcla con la contaminación producida por la actividad industrial. (Le puede interesar: Relacionan la contaminación del aire con un mayor riesgo de cáncer de boca)
Los últimos estudios realizados han corroborado que la presencia de este polvo en Corea del Sur ha aumentado enormemente en los últimos años y apuntan a que la mitad de la contaminación que contiene procede de las fábricas y las plantas térmicas chinas.
A raíz de que el pasado 14 de enero Seúl registró un nivel récord de polución, cuando el índice PM 2,5 alcanzó los 188 microgramos por metro cúbico – más de siete veces el nivel de 25 microgramos recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)-, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, pidió a su Gabinete activar medidas para mejorar la calidad del aire.
Bangkok ya había tomado esta iniciativa. El 15 de enero un primer avión con tecnología especial despegó para generar lluvia artificial. Además, los bomberos usaron cañones de alta presión para lanzar potentes chorros de agua frente al Ayuntamiento capitalino para combatir los niveles de contaminación atmosférica, que alcanzaron esa semana los 144 microgramos por metro cúbico (mcg/m3) de partículas finas PM2,5 en ciertas zonas de la capital.
La insalubridad del aire ha aumentado en Tailandia en los últimos años debido al aumento de los incendios provocados en la agricultura, la actividad industrial, la construcción y el tráfico de vehículos. (Puede leer: Un duelo entre conservación y progreso en el pulmón verde de Bangkok)