Las emergencias de desbordamiento del rio Ariari, en Meta, los deslizamientos en el departamento de Santander y la inundación de las vías que llevan al departamento del Guaviare son solo algunos de los eventos que dejó la temporada de lluvias de 2018. Sin embargo, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales comunicó que en agosto, las precipitaciones tomaran «un ritmo normal».
«Esperamos que durante el mes de agosto las lluvias disminuyan en las regiones de la Orinoquía y Andina, especialmente en Santander y Antioquia donde nos hemos visto un poco sorprendidos por los picos máximos de lluvias presentados este mes», explicó Christian Euscátegui, jefe de pronósticos del Ideam, al periódico santandereano Vanguardia Liberal. (Lea también: 8.000 daminificados por la peor ola invernal de Guaviare en 20 años)
Los pronósticos indican que la lluvias serán ligeras, y que los tiempos secos empezaran en agosto en zonas como el Eje Cafetero, Tolima y Valle del Cauca.
Según el Ideam, julio suele ser el mes más lluvioso, con precipitaciones entre 150 y 170 milimetros (que están dentro de lo esperado), y el área más afectada fue la de la Orinoquía. También se presentaron lluvias en Chocó y Meta, donde los más preocupantes son los riesgos de deslizamientos de tierra y las crecientes súbitas de los ríos. (Lea también: Arranca la temporada de lluvias en Colombia)
A la fecha, la situación más alarmante se presenta en Antioquia y el piedemonte amazónico, en el río Ariari (Meta), el río Guaviare, el río Orinoco, Fonce y el río Inírida.