Este es el único albergue de este tipo que funciona en Colombia, el cual es manejado por dos ambientalistas bogotanos de la Fundación Protectora de Animales.
Desde perros y gatos hasta tortugas y babillas conviven en una casa ubicada en Campo de la Cruz. Actualmente los ambientalistas están a la espera del préstamo de una lancha para poder liberar a los reptiles en el río Magdalena.
También prestan el servicio gratis de consulta veterinaria.