Papel y tintas reciclables en el Huila
La iniciativa partió de la preocupación de los estudiantes del colegio al ver que se generaba un gran número de residuos que podrían tener un mejor aprovechamiento, como el papel y los lapiceros. Por esto, el equipo de investigación se preguntó cómo podrían reutilizar el papel sin dañarlo, además de recuperar la tinta que ya había sido utilizada y llenar lapiceros viejos.
Para lograr su objetivo los estudiantes tuvieron que vencer dos obstáculos: encontrar la fórmula para remover la tinta del papel y buscar un método para reciclar la tinta que se removía.
Después de probar con algunos químicos (como el xileno, el acetato de etilo y el benceno), el equipo comprobó que la acetona, un compuesto orgánico líquido que se obtiene de los gases del petróleo y que también produce el cuerpo humano por la combustión incompleta de las grasas, puede remover la tinta del papel. Lo que permitiría armar nuevos cuadernos con las hojas reutilizadas.
Pero, además, para poder separar la tinta de la acetona y reenvasarla en esferos viejos, el grupo probó la destilación, proceso por el cual una sustancia volátil se separa de la mezcla por medio de la evaporación y su posterior condensación. De ese modo pudieron reciclar la tinta y disminuir la compra tanto de nuevos cuadernos como de esferos en el colegio. Una solución que, según explica la investigación, busca disminuir el impacto ambiental que generan los colegios con la producción excesiva de papel y tintas.
Hortalizas y peces que se cultivan juntos en el Quindío
El proyecto, que se desarrolló en el departamento del Quindío, municipio de Quimbaya, fue liderado por el grupo de investigación Tecnonaranjal. Titulado “Hidrolizas: con la ayuda de la tecnología y el reciclaje aprovechar al máximo el agua en los cultivos de peces y hortalizas”, los estudiantes de este semillero trabajaron para promover los acuapónicos como una opción viable de empresa y generación limpia.
La acuaponía es un tipo de siembra alternativa que aprovecha los ciclos ecológicos del cultivo de plantas y peces para generar menos impacto ambiental. En él las plantas no crecen sobre la tierra sino en un estanque, donde a la vez se cultivan peces que generan el residuo orgánico para que se alimenten las plantas.
En el proyecto desarrollado por Tecnonaranjal se propuso integrar cultivos de tilapias y hortalizas para aprovechar el máximo de agua. “Los cambios climáticos han demostrado su fuerza con la sequía. No hay suficiente agua para regar los cultivos ni para hacer recambios en los estanques. Con la sinergia entre peces, bacterias nitrificantes y cultivos hidropónicos, una hortaliza consigue su alimento ayudando a filtrar y mejorar el agua que los peces requieren para su producción”, explica la investigación.