Cuando las clientas de los artículos de piel se acercan a ver los bolsos y carteras en Bangkok, Tailandia, son sorprendidas con los órganos de los animales que murieron gracias a estos accesorios. Esta fue la última campaña que ideó la delegación australiana en defensa de los animales PETA.
Aunque los órganos y la sangre con la que se topan las refinadas clientas son falsos, la campaña busca advertir a los consumidores el daño que producen estos accesorios en la fauna.