El ritmo actual de emisiones de gases efecto invernadero marco una tendencia en la cual, en ausencia de medidas urgentes de mitigación, el planeta estaría cerca de sobrepasar el límite de dos grados Celsius fijado como meta del Acuerdo de París. (Lea: La gran alternativa global: sembrar 1.000 millones de hectáreas de bosque)
Bajo ese panorama, el consenso científico es muy claro, cada fracción de aumento de temperatura significa impactos progresivamente más negativos y, en algunos casos, catastróficos. Lo que dicen los expertos es que de no cambiar los hábitos actuales llegaría a los tres grados Celsius, generando efectos irreversibles en el medio ambiente.
Por eso, las acciones para mantener y restaurar ecosistemas terrestres y marinos son esenciales. Pueden actuar tanto como sumideros de carbono, como en la reducción de las emisiones por cambios de uso de suelo, ofreciendo hasta un 30% del potencial de las alternativas requeridas si queremos frenar este fenómeno. (Puede leer: Empresas colombianas se unen para restaurar el Amazonas)