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		<title><![CDATA[El Espectador - Google Discover - Ambiente / Ruta-a-la-cop16]]></title>
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		<description><![CDATA[Últimos contenidos seleccionados de El Espectador para Google Discover sobre Ambiente / Ruta-a-la-cop16.]]></description>
		<lastBuildDate>Sun, 25 Oct 2026 03:20:09 +0000</lastBuildDate>
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			<title><![CDATA[COP16: tres días para acordar lo que no se logró en dos semanas en Cali]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Cesar Giraldo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La cumbre más importante sobre biodiversidad, que se suspendió a inicios de noviembre de 2024, se reanuda hoy en Roma (Italia).]]></description>
			<pubDate>Tue, 25 Feb 2025 00:33:47 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La cumbre más importante sobre biodiversidad, que se suspendió en Cali a inicios de noviembre del año pasado por falta de quorum, se reanuda hoy en Roma (Italia). Durante tres días, los países intentarán llegar a acuerdos sobre temas claves como el fondo que administrará los recursos para lograr las 23 metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad.<em> </em></p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/UX37N2NIX5E3RPZA6RWUYHIZCI.jpg" alt="Plenaria final de la COP16 en Cali, el 2 de noviembre de 2024." class="wp-image-2470512" /><figcaption>Plenaria final de la COP16 en Cali, el 2 de noviembre de 2024, que se suspendió por falta de quorum.</figcaption></figure>

<p>Poco más de cuatro meses después de que en Cali iniciara la 16ª Conferencia de las Partes (COP) del <strong>Convenio de Diversidad Biológica</strong> (CDB), y luego de 115 días de que la plenaria final tuviera que suspenderse por falta de quorum, en la madrugada de este martes, 25 de febrero, en <strong>Roma </strong>(Italia) se retomarán las negociaciones finales de la <strong>COP16</strong>. El tema central, al igual que al comienzo de las reuniones en la capital del Valle del Cauca, sigue siendo el dinero que se necesita para detener y revertir la pérdida de <strong>biodiversidad</strong>.</p>

<p>Mientras los dos bloques de países que se formaron en torno a esta discusión, que podrían identificarse<em> grosso modo</em> entre ‘<strong>países desarrollados</strong>’ y ‘<strong>países en desarrollo</strong>’, avanzan en las discusiones sobre quién debe administrar el fondo del dinero, hay otros tres temas en los que, si bien no hay tanta tensión entre los países, se deben tomar decisiones para que se logre avanzar en las 23 metas que se establecieron hasta 2030.</p>

<p>Antes de entrar en detalles sobre las negociaciones que se adelantarán durante los próximos tres días en la sede de la <strong>Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación</strong> (FAO), es importante hacer un recuento de qué es la COP16, qué se logró durante las dos semanas en Cali y qué es lo que se espera concluir en la capital italiana.</p>

<h2><strong>La biodiversidad en juego</strong></h2>

<p>Durante el inicio de la segunda semana de la <strong>COP16</strong> en Cali, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lanzó un informe que permite dimensionar a qué se hace referencia cuando se menciona la pérdida de biodiversidad. Más de 1.000 investigadores y científicos que analizaron el estado de 47.282 especies de árboles encontraron que cerca de 16.000 especies, o el 35 % del total, estaban con alguna amenaza de extinción, de las cuales 700 especies se encuentran en <strong>Colombia</strong>.</p>

<p>Los árboles, además de ser el hogar de especies de insectos y mamíferos, también ofrecen protección a otras especies vegetales, retienen el agua, aportan la estabilidad del suelo y mejoran el entorno local. Por eso, decía Meghan Barstow, gerente de políticas de conservación del <em>Botanic Garden Conservation International, </em>al proteger los árboles, se previene la extinción de otras formas de vida. Así como con los árboles, los científicos estiman que alrededor de un millón de especies están en peligro de extinción.</p>

<p>Para hacer la historia más corta, en diciembre de 2022, 196 países que ratificaron el Convenio de Diversidad Biológica (CDB) alcanzaron un acuerdo histórico en el que establecieron <strong>23 metas </strong>que buscan detener y revertir la pérdida de biodiversidad: el Marco Mundial de Biodiversidad de <strong>Kunming-Montreal</strong> (MMB). Algunas de esas metas buscan, por ejemplo, que el 30 % de las zonas terrestres y marinas estén siendo protegidas, eliminar o reducir las<strong> especies exóticas invasoras</strong> (como los <strong>hipopótamos</strong>), y garantizar que las tierras dedicadas a la agricultura se gestionen de manera sostenible.</p>

<p>A Cali, los representantes de cientos de países llegaron con varios objetivos claros: revisar los planes nacionales con los que cada país espera cumplir las 23 metas a 2023 (conocidos como NBSAP, por sus siglas en inglés), encontrar las formas para movilizar los <strong>miles de millones de dólares</strong> para que los países avancen en esas metas, crear el mecanismo para repartir los beneficios que se obtienen de la biodiversidad, así como discutir cómo hacer para facilitar y aumentar la participación de los pueblos indígenas y las comunidades locales en este tipo de discusiones, entre otros.</p>

<p>Algunos de ellos se lograron y otros quedaron en vilo. En una rueda de prensa ofrecida en la mañana del lunes, Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del CDB, y <strong>Susana Muhamad</strong>, ministra de Ambiente de Colombia y presidenta de la <strong>COP16</strong>, repasaron algunos de los logros que se obtuvieron durante las dos semanas de reuniones en Cali.</p>

<p>En la primera parte de la <strong>COP16</strong>, por ejemplo, se logró concretar una vieja promesa que se venía trabajando desde hace ocho años: que las <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/cop16-logran-acuerdo-historico-para-los-pueblos-indigenas-y-las-comunidades-locales/" rel=""><u>comunidades locales y pueblos indígenas</u></a> sean un grupo de trabajo permanente del CDB. En Cali, la propuesta de Colombia y Brasil de un reconocimiento explícito del trabajo de las <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-puerta-que-abrieron-los-pueblos-afros-en-la-cop16/" rel=""><u>comunidades afrodescendientes</u> </a>como protectores de la biodiversidad también prosperó.</p>

<p>También se avanzó en un plan de acción para trabajar los vínculos entre la biodiversidad y la salud humana y se acordó un marco para identificar y actualizar las áreas marinas de importancia biológica o ecológica. Justo antes de que la plenaria final, que se extendió hasta las primeras horas del sábado 2 de noviembre del 2024, se suspendiera, se tomó una de las decisiones más esperadas: la creación del Fondo de Cali. Con este mecanismo, que no ha estado exento de críticas, se busca que las compañías farmacéuticas y de agroquímicos, que por décadas han obtenido ganancias por el uso gratuito de los recursos genéticos digitales (DSI, por sus siglas en inglés), empiecen a repartir los beneficios, en gran medida con las comunidades locales y los pueblos indígenas.</p>

<p>Sin embargo, hacia las 8:30 de la mañana de ese sábado, mientras se discutía la financiación —la “papa caliente” de la COP16—, la plenaria final tuvo que ser suspendida por falta de quorum. Otros temas, también importantes, pero sin tantos reflectores encima, como el monitoreo y evaluación de las 23 metas del Marco Mundial de Biodiversidad, también quedaron en un limbo, al no tomarse decisiones al respecto. Aunque Schomaker aseguró que no hay otra alternativa más allá de ser exitosos durante estos tres días de negociaciones, algunas personas, como Óscar Soria, director de la Organización <em>Common Initiative, </em>que le hacen seguimiento a las reuniones en Roma, temen que estas concluyan sin un acuerdo claro “lo que podría afectar la implementación efectiva de los objetivos de biodiversidad a nivel global”.</p>

<h2><strong>El eterno debate sobre la financiación</strong></h2>

<p>“La movilización de recursos ha sido históricamente uno de los temas más complejos en las negociaciones”, señala desde la capital italiana Ximena Barrera, directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales de WWF Colombia. Sucedió, por mencionar un ejemplo adicional al de la COP16, en la última cumbre de cambio climático (COP29), que se celebró en Bakú (Azerbaiyán), a finales de noviembre del año pasado. Allí, los países desarrollados adoptaron una meta de $300.000 millones de dólares por año para 2035, muy lejos de los $1,3 billones de dólares que pedían los países en desarrollo.</p>

<p>En la cumbre de biodiversidad, el problema no es tanto por la cantidad del dinero —aunque se estima que la brecha es de US $700.000 millones al año—, sino por quién debe administrar el fondo que recauda ese dinero. De un lado, están los países desarrollados que consideran que el Fondo Marco Global para la Biodiversidad (GBFF, por sus siglas en inglés) debe seguir siendo manejado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés). Mientras tanto, un segundo bloque, integrado en su mayoría por países en desarrollo, piden que se cree uno nuevo.</p>

<p>Al cierre de la COP15, se decidió, de manera provisional, que el GEF estaría encargado de administrar los US $200.000 millones que necesitamos de acá a 2030 para cumplir con las 23 metas. La decisión no dejó satisfechos a los países en desarrollo, que durante años han señalado que bajo el GEF han tenido problemas para acceder a la financiación, acusan a los órganos que toman las decisiones de no ser imparciales y denuncian demora en el acceso a los recursos.</p>

<p>En Cali, se esperaba que los países lograran llegar a un acuerdo, fuera la creación de un nuevo instrumento, o que el GEF siguiera administrando los dineros de la biodiversidad. Pero, tras días enteros de negociación, las discusiones, que fueron calificadas por algunos negociadores y observadores como “polarizadas”, no mostraron avances. A la plenaria final, llegaron los mismos dos bloques de países que se formaron desde el inicio de las negociaciones. Ante la salida paulatina de los negociadores que debían tomar los viajes de regreso, la reunión final se quedó sin quorum para decidir sobre este asunto.</p>

<p>Como explicó la presidenta de la COP16 en un documento que publicó hace algunos días, desde diciembre del año pasado empezó a adelantar consultas regionales para acercar las posiciones de los bloques alrededor de la movilización de recursos. Entre enero y febrero de este año, llevó a cabo reuniones bilaterales y aportes escritos con el mismo fin. Este trabajo, aseguró Muhamad en la rueda de prensa de este lunes, “ha permitido acercar más a las partes”.</p>

<p>La aún ministra de Ambiente de Colombia se mostró optimista al respecto: “El mensaje es que aun con un panorama geopolítico fragmentado podamos lograr acuerdos sobre aspectos fundamentales como proteger la vida”. Barrera, de WWF, tiene una percepción similar. “Si bien aún hay diferencias, las consultas entre los países han permitido acercar posiciones. La expectativa es que en Roma se logren avances concretos en la estrategia de financiamiento y en la estructura de gobernanza de los fondos disponibles, lo que daría mayor claridad y confianza a los países en desarrollo sobre los recursos que recibirían de los países desarrollados, para el cumplimiento de la meta de los US $20.000 millones anuales para antes del 2025”.</p>

<p>Mientras tanto, Soria, de <em>Common Initiative, </em>reconoce que dado el “estancamiento previo”, es posible que las reuniones en Roma concluyan sin un acuerdo claro sobre el fondo que administrará los recursos de la biodiversidad. Si esto sucede, la decisión quedaría aplazada para la COP17, que se llevará a cabo en Armenia en 2026, siendo el peor panorama posible para la mayoría de las personas que participan en las negociaciones. “Dependerá del talento de todos los delegados para no perder esta oportunidad histórica”, concluye el argentino.</p>

<h2><strong>Monitorear lo prometido, otra de las deudas</strong></h2>

<p>Otro de los temas que quedó en <em>stand-by </em>en Cali, pero que no suele atraer tanta atención como el financiamiento, es del monitoreo y seguimiento de las metas del Marco Mundial de Biodiversidad. “Este punto es clave porque sin un buen sistema de monitoreo no podremos medir si realmente estamos avanzando en la implementación del marco”, apunta Barrera, de WWF. La ausencia de este seguimiento, a criterio de varios expertos, explicaron en gran medida el fracaso de las Metas Aichi, las antecesoras de las metas de Kunming-Montreal.</p>

<p>Actualmente, explica Soria, “las conversaciones sobre el seguimiento se centran en establecer mecanismos transparentes y eficientes que permitan a todas las partes involucradas reportar sus avances. Además, se discute la creación de indicadores claros y la asignación de responsabilidades específicas para asegurar una rendición de cuentas efectiva”. Esto, en palabras de Schomaker, es clave dado que se espera que en la COP17 de Armenia se pueda realizar el primer análisis del cumplimiento de las 23 metas. “Para eso, concluía la secretaria ejecutiva del CDB, “tenemos que terminar nuestro plan de monitoreo y el mecanismo de revisión”.</p>

<p>Con estas dos decisiones claves en mente, y otras tres que incluyen la cooperación con organizaciones internacionales, el programa de trabajo de la COP y la administración del convenio, delegados de más de 100 países empezarán a reunirse desde las 10:00 a.m. en Roma (4:00 a.m., hora en Colombia) de este martes para, en tres días, intentar ponerse de acuerdo en temas que no lograron concretar durante dos semanas en Cali.</p>

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			<title><![CDATA[El éxito detrás de la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/personajes-del-ano-2024-el-exito-detras-de-la-cop16-en-cali-cumbre-de-biodiversidad-de-naciones-unidas/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Cesar Giraldo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Así se gestó el éxito de la COP16 en Cali, la cumbre de biodiversidad que se organizó en ocho meses, cuando normalmente toma dos años.]]></description>
			<pubDate>Sun, 08 Dec 2024 21:45:57 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Con solo ocho meses para organizarla y en medio de una gran tensión por la situación de seguridad, el país logró sacar adelante un evento mundial de manera exitosa. El secreto detrás de este logro estuvo en la unidad de líderes que dejaron a un lado sus intereses políticos y personales para trabajar juntos.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/IZI2T3OQYVBSFPFKFZDHB6C6DE.jpeg" alt="El Ministerio de Ambiente, la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Cali organizaron la cumbre de biodiversidad de las Naciones Unidas en ocho meses." class="wp-image-1134660" /><figcaption>El Ministerio de Ambiente, la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Cali organizaron la cumbre de biodiversidad de las Naciones Unidas en ocho meses.</figcaption></figure>

<p>Durante 12 días y algunas horas más, Cali fue el centro del mundo ambiental. Entre el 21 de octubre y hasta las primeras horas del sábado 2 de noviembre, los delegados de 176 países, de los 196 que hacen parte del Convenio de Diversidad Biológica (CDB), se reunieron en la capital del Valle del Cauca en el marco de la decimosexta Conferencia de las Partes (COP16).</p>

<p>Pese al sabor agridulce que quedó tras la suspensión de la plenaria final, en la que no alcanzaron a abordarse dos de los temas claves de la reunión —el plan para conseguir el dinero necesario para cumplir las metas y el mecanismo con el que se medirá el avance de los países—, la cumbre de biodiversidad más importante del mundo cerró con varios resultados positivos.</p>

<p>Tras ocho años de trabajo, en Cali, las comunidades locales y los pueblos indígenas lograron concretar una vieja promesa: ahora serán un grupo de trabajo permanente en las negociaciones del CBD y asesorarán permanentemente a la Secretaría. El mismo tiempo tomó sacar adelante un acuerdo para actualizar y describir nuevas ‘áreas marinas ecológicamente o biológicamente significativas’, más conocidas como EBSA, por sus siglas en inglés.</p>

<p>En la capital del Valle del Cauca se dio el primer paso para que las comunidades afrodescendientes sean reconocidas como protectoras de la biodiversidad, una propuesta liderada por Colombia y Brasil y que se logró tras días de negociación con el bloque de países africanos. Cali también prestó su nombre a un nuevo e importante fondo con el que se espera recaudar buena parte del dinero que hace falta anualmente para proteger y conservar la biodiversidad. Pese a sus limitaciones, se espera que este reciba los beneficios que se derivan de la información genética digitalizada de los recursos naturales.</p>

<p>Por la Zona Azul, donde se adelantaron las negociaciones, pasaron más de 23.000 delegados y seis jefes de Estado, una cifra récord para las cumbres de biodiversidad. Mientras tanto, a la Zona Verde, abierta al público, acudieron más de 900.000 personas, una participación sin precedentes para este tipo de eventos y que desbordó los cálculos del mismo Gobierno Nacional, que bautizó a la cumbre como “COP de la gente”.</p>

<p>Todos estos resultados eran impensables hace un año. No nos referimos solo a la imposibilidad de predecir al futuro, sino a un tema más práctico y elemental: por estos días, en 2023, la COP16 todavía no tenía una sede definida. En julio del año pasado, Turquía, quien inicialmente iba a albergar la cumbre, renunció a ser sede por los destructivos terremotos que sufrió a inicios de ese año.</p>

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<p>Fue hasta el pasado diciembre, en los últimos días de la COP28 de cambio climático, que se celebró en Dubái, Emiratos Árabes, que la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, dio a conocer que se había postulado a Colombia para ser sede la COP16 de biodiversidad. “Acoger esta conferencia significa una oportunidad para ratificar nuestro mensaje de protección a la vida, como el primer país con mayor biodiversidad por hectárea”, manifestó la ministra el 11 de diciembre de 2023.</p>

<p>Solo unos días después, el 15 de diciembre, el presidente de la República, Gustavo Petro, anunció que el país había sido elegido. El 20 de febrero, Cali fue seleccionada como sede.</p>

<p>Fue ahí que empezó una carrera contrarreloj para organizar la COP16. Mientras Ereván, la capital de Armenia, tendrá dos años para afinar detalles para la próxima COP, Cali tuvo que hacerlo en ocho meses. La presión por lograrlo no surgía solo de lo ajustado del calendario, sino también de la compleja situación de seguridad que se vivía en los municipios aledaños, producto del Estado Mayor Central (EMC). A tres meses de que iniciara la cumbre, aseguró que el evento fracasaría “aunque militaricen con gringos”. Días antes de la plenaria inicial, el EMC moderó su discurso: no llevarían a cabo ningún plan para atacar el evento. Afortunadamente, no hubo ningún hecho que lamentar.</p>

<p>Con un ojo puesto en el calendario y otro en la situación de orden público, un equipo avanzaba en las tareas logísticas para tener a Cali lista antes del 21 de octubre. Al frente estuvo la ministra Susana Muhamad, quien también será presidenta de la COP16 hasta 2026; el alcalde de Cali, Alejandro Éder, y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro. A pesar de sus diferencias políticas, lideraron el trabajo que culminó con un evento exitoso.</p>

<p>“La COP16 quedará para la historia de Colombia como la cumbre de la unidad. Logramos unirnos como país en un propósito que no conoce tintes políticos ni personales”, expresó al respecto Muhamad en una columna para La República, mientras que el alcalde de Cali señaló que “le estamos dando ejemplo a Colombia y al mundo de lo que es el trabajo en equipo, unidos y reconciliados”.</p>

<p>La organización y el buen resultado de la cumbre dependió, en gran medida, de la articulación que hubo entre el nivel nacional, departamental y local. Si bien el comité organizador estaba integrado por importantes figuras del Gobierno Nacional, como la vicepresidenta Francia Márquez, o el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Gilberto Murillo, estos tuvieron que acoplarse con funcionarios del departamento y la ciudad, que no siempre compartían la misma filiación política.</p>

<p>Detrás de ese esfuerzo liderado por Muhammad, Éder y Toro hubo un equipo que trabajó con intensidad y contra el tiempo para que la cumbre saliera adelante. Ellos también hacen parte de esta selección de personajes del año. Mujeres, como María Teresa Becerra, jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ambiente, Ana María Hernández, Jimena Nieto y Laura Bermúdez, del equipo negociador, fueron claves, como también lo fueron Paula Douat, que estuvo a cargo de la gerencia de la COP16; Angélica Mayolo, asesora de la COP16 para Cali; el Brigadier General William Castaño, gerente de seguridad para el evento, y los 719 voluntarios de 15 países que llegaron a Cali para guiar a los miles de delegados y turistas.</p>

<p>El último eslabón que se debe contemplar para entender el éxito de la COP16 es justamente el de las 900.000 personas que acudieron a la Zona Verde durante los 12 días del evento. La masiva participación excedió los cálculos de varios analistas y expertos, como lo reconoció por ejemplo el economista Juan Camilo Cárdenas, director del Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para América Latina y el Caribe. “Este puede ser para mí uno de los logros más importantes de este encuentro. El grado de divulgación, participación y apropiación de los temas que hasta ahora eran de técnicos, diplomáticos o políticos fue enorme”, escribió Cárdenas en una reciente columna publicada en este diario.</p>

<p>Su análisis fue compartido por Sandra Vilardy, reconocida académica y exviceministra de Ambiente, quien agregó que “la sociedad colombiana en su conjunto cumplió, acudió al llamado y la biodiversidad nos unió durante dos semanas de una manera muy esperanzadora. Cali fue en general el escenario de una muestra de civilidad y convivencia que nos recuerda que podemos hacer cosas juntos si algo nos convoca con propósitos superiores y con unos mínimos de acompañamiento institucional”.</p>

<p>“Esta verdaderamente ha sido la ‘COP de la gente’”, opinó Lin Li, directora Global de Política e Incidencia de WWF Internacional, quien aseguró que, tras años de asistir a las conferencias de biodiversidad, nunca había visto tanta participación de pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos, mujeres y jóvenes como la de Cali.</p>

<p>Más allá de los resultados inmediatos de la COP16, el impacto que esta pueda tener en Cali podrá evidenciarse en los próximos años. Al menos así lo cree Astrid Schomaker, la Secretaria Ejecutiva del CDB. Días antes de llegar a Cali, la historiadora alemana estuvo en Japón, que acogió la COP10 de biodiversidad en Nagoya. “Es increíble ver cómo la cumbre cambió realmente toda la comprensión de la biodiversidad y la importancia que tiene para las políticas del país, los gobiernos locales, las ONG y también el sector empresarial. Todo el mundo sigue estando muy movilizado”, le dijo Schomaker a El Espectador.</p>

<p>Justo eso, concluía la cabeza del convenio sobre diversidad biológica, es lo que se puede esperar de la COP16: “una especie de movilización duradera del pueblo colombiano para hacer de la biodiversidad su tema, redefinir su relación con la naturaleza y llevarla a un nivel superior de atención mundial”.</p>

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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
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			<title><![CDATA[La COP16 se reanudará en Roma, Italia, a finales de febrero de 2025]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-cop16-se-reanudara-en-roma-italia-a-finales-de-febrero-de-2025/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Redacción Ambiente]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Tras la suspensión de la conferencia en Cali por falta de quorum, ya hay fecha y lugar para cerrar las negociaciones.]]></description>
			<pubDate>Thu, 28 Nov 2024 01:41:50 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tras la suspensión de la plenaria final en Cali por falta de quorum, la mesa de la cumbre ya decidió la fecha y el lugar para finalizar la conferencia. Aún quedan por debatirse algunos de los temas más espinosos, como lo es el financiamiento.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/WMNDOB4U7J3JQBYFYPWQ6ECHOI.jpg" alt="AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán" class="wp-image-2911128" /><figcaption>Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, el último viernes de la COP16. La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alargaran hasta las primeras horas del sábado.</figcaption></figure>

<p>25 días después de que en Cali se suspendiera la COP16 por falta de quorum, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) ya tiene fecha para reanudar la plenaria final y abordar las cuestiones más críticas de la cumbre de biodiversidad más importante del mundo.</p>

<p>Así lo dio a conocer la mesa de la COP quien acordó volver a reunirse en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Roma (Italia), entre el 25 y el 27 de febrero del próximo año.</p>

<p>Como <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-las-negociaciones-que-se-extendieron-hasta-hoy-quedaron-suspendidas-por-falta-de-quorum/" target="_blank"><strong>contamos en su momento</strong></a>, las negociaciones de la COP16, que debían finalizar en la noche del viernes, 1º de noviembre, se extendieron hasta las primeras horas de la mañana del sábado, 2 de noviembre. Hacia las ocho de la mañana, el delegado de Panamá pidió a la Secretaría revisar el quorum de la plenaria, pues varios de los delegados de los países habían abandonado el salón para tomar los vuelos de regreso a casa. Minutos después, se confirmó que no había quorum suficiente para seguir con la plenaria, cuando aún quedaban por abordar algunos de los temas más engorrosos de la cumbre.</p>

<p>Uno de los en los que no se alcanzó un acuerdo antes de la suspensión, tiene que ver con la movilización de los recursos financieros para cumplir con las 23 metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal. Como explicamos en este artículo, tal cual se esperaba, esta era una de las <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-papa-caliente-de-la-cop16-la-discusion-sobre-el-dinero-para-la-biodiversidad/" target="_blank"><strong>“papas calientes” </strong></a>de la COP16.</p>

<p>Los 196 países que hacen parte del Convenio deben definir una nueva estrategia de movilización de recursos destinada a garantizar los USD $200.000 millones anuales que se necesita para implementar el marco. Sin embargo, gran parte de la discusión en Cali estuvo centrada en sí debía crearse un nuevo fondo, como piden los países africanos y varios en vías de desarrollo, o si se continúa bajo el existente, administrado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés).</p>

<p>Las partes también deberán definir el marco de seguimiento del Marco Mundial. Dicho de otra manera, son las herramientas con la que los países medirán los avances en cada una de las 23 metas acordadas de acá a 2030, con las que se busca detener y revertir la pérdida de biodiversidad.</p>

<p>Un tercer tema que buscará acordarse en Roma, es el relacionado con el mecanismo de planificación, seguimiento, información y revisión. Básicamente, se decidirá cómo se revisarán los avances en el cumplimiento del marco en la COP17, que se realizará en <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-cop17-ya-tiene-sede-definida-armenia-recibira-la-cumbre-en-2026/" target="_blank"><strong>Armenia </strong></a>en 2026.</p>

<p>“Garantizar una financiación adecuada y predecible será fundamental para nuestros esfuerzos, permitiendo un cambio transformador para la biodiversidad y garantizando al mismo tiempo beneficios para las comunidades y los ecosistemas”, dijo la ministra de Ambiente de nuestro país, Susana Muhamad, quien también es la presidenta de la COP16.</p>

<p>Por su parte, Astrid Schomaker, Secretaria Ejecutiva del CDB, aseguró que “los sólidos resultados alcanzados en la COP 16, apuntalados por un espíritu de compromiso y diálogo, demuestran que el multilateralismo sigue siendo eficaz incluso en tiempos difíciles. El rápido acuerdo alcanzado hoy para concluir nuestros debates a principios de 2025 refleja la determinación de mantener el impulso y garantizar el éxito de la aplicación del KMGBF”.</p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/WMNDOB4U7J3JQBYFYPWQ6ECHOI.jpg" type="image/jpeg" height="748" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ernesto Guzmán</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[L@s Chiques en la COP16 (II)]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/jovenes-en-la-cop16/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/ambiente/jovenes-en-la-cop16/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[John Edward Myers * / Especial para El Espectador]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La delegación de Life of Pachamama mantuvo una agenda full caótica, con numerosos eventos en distintos escenarios de la COP.]]></description>
			<pubDate>Wed, 20 Nov 2024 19:00:01 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de su gran arranque en el <em>Encuentro de Jóvenes del Sur Global</em>, la delegación de Life of Pachamama mantuvo una agenda <em>full caótica, </em>con<em> </em>numerosos<em> </em>eventos en distintos escenarios de la COP.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/H7PPMCBAJBHA7PKODWR4YQCANU.png" alt="Yawa fue, sin lugar a dudas, uno de los escenarios más interesantes, accesibles y representativos de la zona verde en la COP 16." class="wp-image-454374" /><figcaption>Yawa fue, sin lugar a dudas, uno de los escenarios más interesantes, accesibles y representativos de la zona verde en la COP 16.</figcaption></figure>

<p>Durante la primera semana de la COP me encontré con algunos de los becarios en diferentes momentos, lapsos en el tiempo que ahora se sienten como pantallazos de una película. Después del <em>Encuentro</em> ya nos distinguimos y nos saludamos en la calle y en los eventos. Cada vez que me encontré con uno de ellos sentí un fresquito o un pequeño golpe de energía, exuberancia, rebeldía y esperanza.</p>

<p>Una parte de mí ya sabía que los adultos “negociando” en la zona azul no iban a cumplir con su deber de conseguir ni un fragmento de los 200 billones (anuales) que habían prometido durante la COP previa en Montreal. Y aunque yo soy un firme creyente en la importancia de los acuerdos ambientales multilaterales, como los de la biodiversidad, el cambio climático, el tráfico de especies, los humedales, etc, etc, hay que reconocer que tienen muchas limitaciones, la más obvia siendo la perpetua brecha financiera.</p>

<p>El miércoles 23 de octubre me junté con Sara en la plazoleta de comidas de la zona verde para actualizarnos y echar chisme. Seguimos riéndonos sobre el fenómeno de los paneles aburridores y la tendencia de personas de postear fotos de ellos mismos (hablando en paneles) en LinkedIn.</p>

<p>“¿Existe algo peor?”, le pregunté a Sara.</p>

<p>“Los problemas técnicos, un video sin sonido o la persona del público que tiene dizque “no una pregunta sino un comentario” y luego habla media hora.</p>

<p>Sara me confirma que las agendas de las becarias están cambiantes e impredecibles. Decidimos que la mejor apuesta para poder compartir más con ellas sería durante un encuentro en Yawa, el lunes 28 de octubre. Sara me ayuda a organizar una selección de becarias para el evento este día, durante el cual hablaríamos sobre la triste realidad del <em>País de la Belleza</em>: Colombia es el país más peligroso del mundo para los lideres y lideresas ambientales.</p>

<p>Yawa es el nombre del nuevo centro de ciencia, arte y tecnología de la ciudad de Cali. Y aunque la construcción de este nuevo espacio público (que incluye un impresionante planetario) terminó apenas días (casi minutos) antes del evento, Yawa fue, sin lugar a dudas, uno de los escenarios más interesantes, accesibles y representativos de la zona verde en la COP 16.</p>

<p>(Ver: <a href="https://www.elespectador.com/ciencia/asi-es-yawa-el-nuevo-centro-de-ciencia-y-tecnologia-de-cali/">https://www.elespectador.com/ciencia/asi-es-yawa-el-nuevo-centro-de-ciencia-y-tecnologia-de-cali/</a>)</p>

<p>Ubicado cerca del estadio, frente al hospital de San Fernando sobre <em>la quinta</em>, Yawa está construido en el mismo predio donde funcionó por años el Club San Fernando. Durante el primer día de la COP, el documentalista y activista <strong>Pirry</strong> presentó su nuevo cortometraje <em>Los guerreros del santuario,</em> sobre el Santuario de Flora y Fauna Malpelo. Gracias a la producción y gestión de los equipos de <strong>la Jaguara </strong>y la instalación multimedia <strong>Cirquito Terra, </strong>Yawa se llenó y se lució, no solamente este día, sino durante toda la COP. Fácilmente había más de mil personas presentes esa noche, la mayoría familias caleñas, viendo -en la enorme pantalla LED- imágenes de miles de tiburones.</p>

<p>“¡Estas personas son héroes!”, gritó Pirry cuando presentó a las protagonistas de su documental al público. Erika López, la fundadora de la Fundación Biodiversity Colombia, recibió aplausos atronadores.</p>

<p>“Le meten mucho la ficha”, me escribió <strong>Laura Jaramillo</strong>, co-directora del programa marino de <strong>Conservación Internacional </strong>Colombia, con quien estaba chateando por WhatsApp durante el evento. “Ellos se consiguieron una embarcación”.</p>

<p>Grandes artistas y personajes se presentaron en Yuma durante la COP, desde los <strong>Aterciopelados</strong> y <strong>Wade Davis</strong> hasta <strong>Simón Mejía</strong> y <strong>Semblanzas del Río Guapi</strong>.</p>

<p>Para mí, el acto cultural que más la rompió en la COP fue <strong>Aguacero de Micay</strong>, un grupo musical de López de Micay, Cauca, el municipio más lluvioso del mundo. En febrero de este año tuve el privilegio de visitar a López para filmar un documental sobre la educación, los profesores y los estudiantes en este municipio del Pacífico Caucano. La experiencia me marcó mucho y espero que el documental, producido por <strong>Voces del Vacío</strong>, le haga justicia.</p>

<p>Durante la prueba de sonido, las vocalistas de Aguacero de Micay cantaron con tanto poder y volumen que casi quiebran el modesto <em>sound system </em>del escenario en la zona verde. Aproximadamente a 50 metros de la tarima, en el stand de <strong>De Justicia</strong>, los participantes reunidos hicieron todo lo posible para escucharse durante su evento, pero se notaba, desde lejos, que iban a tener que hablar en signos.</p>

<p>Llegó el día del evento. Toda la programación en Yawa este día 28 de octubre tenía que ver con el tema de los GUARDIANES, los defensores de la naturaleza y el territorio que arriesgan sus vidas diariamente frente una larga lista de amenazas e injusticias (el narcotráfico, los grupos armados, los proyectos extractivos, en fin).</p>

<p>Un tema que no recibió mucha atención en la agenda oficial de la COP, pero sí fue un tema central de la <strong>ANTICOP</strong> y otros espacios en la zona verde, fue el asunto de la construcción de una base militar gringa en el Parque Nacional Natural Gorgona. Perdón, no es una base militar. Según el Gobierno del cambio, estamos hablando es de una <em>estación de guardacostas</em>.</p>

<p>Según el activista Anderson Betancourt, líder del movimiento <strong>Salvemos Gorgona,</strong> si estamos hablando de <em>La Paz con Naturaleza</em>, este proyecto es impresentable.</p>

<h2><strong>Luz, Cámara, Yawa</strong></h2>

<p>Tres de las becarias de Life of Pachamama llegan temprano, permitiéndonos un ratito para meternos en el búnker de La Jaguara para revisar el orden del día y bajar los archivos de video, evitando cualquier fiasco técnico. Vale la pena mencionar que durante una programación diaria de 12 horas durante 14 días, jamás hubo algún problema técnico en Yawa.</p>

<p>Ya había conocido a Johannis Ardila hace varios meses en el Banco, Magdalena, realizando el proyecto de impacto del documental <em>Yuma, río sonoro</em> con mis compañeros de Monte Jungla. Johannis se presenta como politóloga y afrofeminista. “Tenemos que demandar a todas las alcaldías de la Ciénega de Zapatosa”, declaró en un encuentro de lideres ambientales que se llevó a cabo durante el XV Festival de la Cumbia en agosto. Después de la COP, Johannis iría a Atlanta, Georgia y luego Washington DC como becaria del programa Empoderando a los Agentes de Cambio Afrodescendientes, un programa de la ONG Partners of the America.</p>

<p><strong>Fiorella Herrera</strong> es bajita, poderosa y brilla en su <em>outfit </em>multicolor. <em>Fiochi</em> es de Lima y es la fundadora y CEO de We Can Be Heroes Perú, una organización que ejecuta proyectos socio-ambientales. Hoy, después de compartir su reacción sobre una muestra del largometraje <em>La forma de los árboles***</em>, dirigida por <strong>Danniela Castro</strong>, Fiochi nos presentara el <em>teaser </em>de su propio documental <em>El otro río, la realidad de un afluente olvidado</em>.</p>

<p>Para <strong>Cindy Cuesta Mosquera</strong>, el tema de los guardianes no es algo abstracto ni académico. Tampoco es un sujeto para un documental. Es la vida. Cindy tiene 26 años y vive en Quibdó. Minutos después, mientras comienza un aguacero, Cindy habla del Río Atrato: “A pesar de los problemas ambientales y sociales, amamos nuestro río”.</p>

<p>Estábamos acomodando las siete sillas sobre la tarima bajita en Yawa cuando vi a Sara y a Mafe Zapata, la becaria –y lideresa arhuaca-. Iban corriendo. “Perdón”, me dice Sara. “Mucho tráfico”. Con la llegada de Sara y Mafe estábamos completos.</p>

<p>Seguimos la fórmula <em>Yawa</em>, mostrando una pieza corta en la pantalla, escuchando a mis compañeros de Monte Jungla y a las becarias de Life of Pachamana, antes de recibir preguntas del público.</p>

<p><strong>Lorena Sierra</strong>,<strong> </strong>productora de impacto de Monte Jungla y mi compañera sentimental, habla sobre el cine de impacto como una herramienta de transformación que va más allá de sólo producir una película.</p>

<p>“La idea no es ir al territorio con un modelo extractivista de producción donde captamos imágenes y chao. El cine de impacto es pasar del cine a la acción y la co-creación de proyectos ambientales y sociales en territorio”.</p>

<p>La sesión sobre la violencia que enfrentan las lideresas y el aguacero que lava el barrio San Fernando concluyen sin mucha novedad. Desafortunadamente, tanto los eventos climáticos como la continuación de la violencia hacia líderes ambientales y la impunidad para los autores de los crímenes han sido, de gran manera, normalizados en Colombia.</p>

<h2><strong>El niño que faltaba</strong></h2>

<p>Llegué a mi casa (ahora en el fragante Carlos E. Restrepo barrio de Medellín) y me senté para terminar esta crónica. Pero algo me faltaba. A pesar de todos los elementos bellos de la COP (la participación de los jóvenes del sur global, la zona verde y la programación de Yawa, para nombrar tres) hay cosas que simplemente son irreconciliables. Que no tienen presentación. Como un niño ambientalista que vive en exilio al otro lado del mundo porque le llegan diariamente docenas de amenazas contra su vida.</p>

<p>Mandé <em>un dm</em> a <strong>Francisco Vera (@franciscoactivista) </strong>con el link de la primera entrega de <em>L@s Chiques en la COP</em> y le pedí que me ayudara aterrizar mis sentimientos encontrados sobre la COP, específicamente esta noción de <em>Paz con la Naturaleza</em>.</p>

<p>Francisco me complació. Y de entrada me dijo que ir a la COP 16 en Colombia para él simplemente no fue una opción. Hace más de tres años y medio Francisco vive en exilio. Al verlo, con sus gafitas y polo rojo, sentí un nudo gigantesco en la garganta y me dieron ganas de llorar. ¿Cuán bajo hemos caído si este niño, que ya a sus 15 años ni siquiera es un niño sino un adolescente, no puede venir a Colombia para la COP16?</p>

<p>Francisco me contó sobre sus inicios como activista y el origen de su organización<strong> @Ecoesperanza</strong>, mostrándome una foto con sus compañeros que tiene pegada a una tabla de corcho detrás de su escritorio.</p>

<p>Le pregunté sobre sus experiencias formativas.</p>

<p>“Ver el mar por primera vez y flotar”, me comparte. “Esa fue una. Y sobrevolar la Amazonía, esa fue otra”.</p>

<p>Luego me ofreció su balance de la COP. Como un delfín en el agua, Francisco resumió y analizó los hechos, los incumplidos y los impresentables, empezando con la joya de que el 85 % de los gobiernos (incluyendo el del anfitrión) llegaron a la COP sin haber hecho la tarea de actualizar sus planes nacionales para cumplir con las metas de protección de la biodiversidad para el año 2030.</p>

<p>Cambiamos de tema y de COP.</p>

<p>“Aprendieron después de Glasgow”, me explica. “Porque las siguientes tres COP (de cambio climático) pasarán en países petroleros con graves limitaciones sobre la libertad de prensa”.</p>

<p>No queríamos terminar en una nota baja y cambiamos de tema de nuevo.</p>

<p>“Tengo la impresión de que te gusta leer, Francisco,”</p>

<p>“Mucho”, me dice.</p>

<p>Mientras Francisco me muestra su colección de libros de Maurice Leblanc, su autor favorito y creador de las historias de Arsène Lupin, me explica por qué le gusta leer.</p>

<p>“Cien personas pueden ver una película o un documental. Estas cien personas seguramente van a tener distintas interpretaciones de la película, pero todos vieron la misma película. Cuando estas mismas cien personas leen un libro, cada persona va a tener una versión distinta en su imaginación”.</p>

<p>No teníamos que usar nuestras imaginaciones para llegar a la misma conclusión sobre la COP16.</p>

<p>La COP 16 sí fue <strong>l</strong><em><strong>a COP de la gente</strong></em>.</p>

<p>Pero la <em><strong>Paz con la Naturaleza</strong></em> le quedó muy grande. <strong>Nos</strong> quedó muy grande.</p>

<p>Antes de despedirme, los invito a leer la declaratoria sobre <em><strong>participación justa de infancias, adolescencias y juventudes en la gobernanza socio-ambiental</strong></em>, presentado por Life of Pachamama.</p>

<iframe src="https://docs.google.com/viewer?url=https://embeber-pdf-arc.s3.amazonaws.com/Declaratoria%20sobre%20participacio%CC%81n%20justa%20de%20infancias%20adolescencias%20y%20juventudes%20en%20la%20gobernanza%20socio-ambiental-3-1732121278728.pdf&amp;embedded=true" width="100%" height="500" style="border: none"></iframe>

<p>Después de la COP, pregunté a Sara cómo fue el cierre y la despedida de los becarios.</p>

<p>“Muy emotiva”, me dijo. Le confesé que me quedé con la ilusión de despedirme de los becarios, agradecerles a todos y todas y desearles un buen regreso a sus casas.</p>

<p>Sara me contó que los becarios se despidieron con cartas escritas entre ellos. Y que una carta en particular, escrita por un becario de San José del Guaviare, le pareció maravillosa. Así que, les dejo las palabras de Kevin Rayo, de 20 años:</p>

<p><em>30 de octubre, 2024</em></p>

<p><em><strong>Un mensaje para la vida</strong></em></p>

<p><em>En todos estos días de COP16 tuve la fortuna de compartir con personas increíbles; jóvenes que tienen capacidades de otro mundo. Quiero pedir una disculpa por no escribir las cartas a cada uno, pero eso no quiere decir que no los aprecie; quiero que sepan estas palabras que hoy salen de mi corazón y que me gustaría que las lleven desde el Amazonas hasta la Guajira.</em></p>

<p><em>Somos el único presente que va a poder hacer algo para cambiar este cochino mundo que tenemos. Hoy somos la esperanza de los que vienen atrás de nosotros, porque como dijo Rubén Blades “Yo tengo más pasado que futuro”, pero nosotros tenemos más futuro que pasado. Sigamos haciendo cosas pequeñas hasta que se conviertan en grandes.</em></p>

<p><em>Los quiero a todos,</em></p>

<p><em>Kevin Rayo</em></p>

<p><em>Becario-Life of Pachamama</em></p>

<p><em>San José del Guaviare, Colombia</em></p>

<p><em>Sur Global</em></p>

<p><em>* John Edward Myers (@patico_loon) es un conservacionista ambiental, escritor y documentalista. Actualmente es el director ejecutivo de Monte Jungla, un colectivo que crea puentes entre la cultura y el medio ambiente a través de proyectos de impacto social en comunidades y territorios.</em></p>

<p><em>** Sara Toro (@_pla.net_) es una estudiante de periodismo de la Universidad del Rosario que hizo parte de la delegación de Life of Pachamama en la COP 16.</em></p>

<p><em>*** La forma de los árboles es un documental producido por Marina Films, Rhayuela Films y Monte Jungla. Saldrá en 2025 con el favor de dios.</em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/H7PPMCBAJBHA7PKODWR4YQCANU.png" type="image/png" height="602" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Yawa fue, sin lugar a dudas, uno de los escenarios más interesantes, accesibles y representativos de la zona verde en la COP 16.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">John Myers</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Las caras poco visibles de la biodiversidad: lo que sonó poco en la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/las-caras-poco-visibles-de-la-biodiversidad-lo-que-sono-poco-en-la-cop16/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Estos son algunos de los consensos a los que llegaron los países en Cali y que pasaron inadvertidos.]]></description>
			<pubDate>Thu, 14 Nov 2024 16:00:02 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La COP16 alcanzó varios acuerdos, pero algunos recibieron menos atención que otros. Estos son algunos de los consensos a los que llegaron los países en Cali y que pasaron inadvertidos. </p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/ZSAKN3FH45GTZFJ5LFDEKH4JVA.jpg" alt="A handout photo taken on February 3, 2016 and released on October 8, 2024 by the Australian Antarctic Division shows a white-capped albatross on the Australian territory of Heard Island in the Southern Ocean." class="wp-image-2811458" /><figcaption>La COP16 logró dos consensos alrededor de la biodiversidad marina y costera.</figcaption></figure>

<p>Seguirle la pista a todo lo que ocurre durante las dos semanas de negociaciones de la COP16 no es tarea fácil. Además de las discusiones alrededor de los acuerdos entre los países, hay grupos de trabajo de temas específicos, plenarias, un segmento de alto nivel, eventos paralelos y reportes, estudios y publicaciones que se lanzan durante esos días.</p>

<p>Entre ese mar de información hubo algunos temas y acuerdos importantes que pasaron inadvertidos. Ese fue el caso, por ejemplo, de las discusiones alrededor de la biodiversidad y la salud, o también de las negociaciones sobre la biodiversidad del océano que, aunque no tuvieron tanto protagonismo, sí alcanzaron acuerdos significativos.</p>

<h2><strong>Biodiversidad y salud en la COP16</strong></h2>

<p>Aunque aún se habla poco de eso, la pérdida de biodiversidad está vinculada a la salud de las personas, de los animales y los ecosistemas. Ecosistemas sanos, por ejemplo, permiten que muchas especies (incluida la humana) se puedan beneficiar con alimentos, agua limpia o medicinas. Ecosistemas que se enfrentan a pérdidas de biodiversidad, por el contrario, se convierten en un <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07380-6" target="_blank">motor de difusión de enfermedades infecciosas</a>.</p>

<p>Por eso, uno de los objetivos de la COP16 era resaltar los vínculos entre biodiversidad y salud. Y tras cuatro años de negociaciones, los países acordaron un <a href="https://www.cbd.int/doc/c/3a01/e211/c16499d5d7abd50251aa93f5/cop-16-l-10-en.pdf" target="_blank">plan de acción</a> con medidas voluntarias para hacerles frente a esas amenazas. El plan, además, busca ser un apoyo para que gobiernos y demás partes interesadas puedan incluir en sus políticas, estrategias y programas de biodiversidad asuntos relacionados con la salud.</p>

<p>La pandemia de covid-19 nos dejó experiencias que se tuvieron en cuenta en el plan. Por ejemplo, entre las acciones piden impulsar prácticas que contemplen las repercusiones sanitarias que pueden tener actividades como el cambio del uso del suelo, la pérdida rápida de hábitat o el comercio de animales salvajes.</p>

<h2><strong>Biodiversidad marina en la COP16</strong></h2>

<p>La COP16 logró dos consensos alrededor de la biodiversidad marina y costera. Por un lado, luego de ocho años de negociaciones, se acordó un marco para identificar y actualizar las áreas marinas de importancia biológica o ecológica (EBSA, por su sigla en inglés), como zonas especiales para el buen funcionamiento de los océanos y promueve su identificación para contribuir a la implementación del marco global de biodiversidad.</p>

<p>Sin embargo, el texto es claro en que el reconocimiento de estas zonas es solo “técnico y científico” y que no tiene implicaciones económicas o legales. En otras palabras, reconocerlas no implica ningún nivel de protección sobre esas aguas, pero sí puede ayudar a definir zonas de importancia en donde se puedan crear áreas marinas protegidas.</p>

<p>Como explicó Pepe Clarke, líder de océanos de WWF internacional, “se han identificado más de 300 EBSA en aguas nacionales y alta mar. Estas incluyen ecosistemas biológicamente diversos, sensibles y productivos y hábitats vitales de alimentación y reproducción para especies marinas. El mapeo de estas áreas importantes servirá de base para tomar medidas para conservar, restaurar y gestionar los ecosistemas marinos, y es un hito esencial en el camino hacia la protección del 30 % del océano para 2030”.</p>

<p>En el evento también se acordó un texto sobre la conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina, costera y de las islas, en el que se identifican los temas en los que la secretaria del Convenio puede guiar a los países para implementar el Marco. Entre otros temas, impulsa la adopción del Tratado de Alta Mar y de otros convenios como el de control y gestión del agua de lastre, la prevención de la contaminación marina y el tratado sobre plásticos.</p>

<h2><strong>Las otras caras de la biodiversidad</strong></h2>

<p>Aunque cada vez es más evidente la interrelación entre el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, hasta ahora se han discutido en negociaciones separadas. Por eso, en Cali, se impulsó un cambio. Durante las negociaciones, los países acordaron que identificarían las sinergias entre biodiversidad y cambio climático, buscando minimizar los impactos de la acción climática sobre la biodiversidad.</p>

<p>Asimismo, promovieron acciones que aseguren que la biodiversidad sea tenida en cuenta en la creación de nuevas políticas y prácticas que puedan tener un impacto negativo, algo así como una mirada transversal con las gafas de la biodiversidad. Y, de hecho, un grupo de países, liderado por México y Colombia, busca poner como prioridad que la biodiversidad sea central en acciones de los gobiernos y sociedades. No obstante, no dejaron muchos detalles de cómo hacerlo.</p>

<p>También se publicaron nuevos estudios y reportes sobre la biodiversidad del planeta. El 28 de octubre, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por su sigla en inglés) lanzó su más reciente actualización de la “Lista Roja” de especies amenazadas, poniendo en evidencia que el mundo no va por buen camilo. El informe tenía un énfasis especial en los árboles, y determinó que cerca del 40 % de las especies de árboles del mundo están en riesgo de extinción.</p>

<p>El mismo día se publicó el “Reporte del Planeta Protegido”, que evalúa el avance del cumplimiento de la meta que busca proteger el 30 % de los ecosistemas terrestres y el 30 % de los marinos. El informe reveló que la cobertura de áreas terrestres protegidas alcanzó un 17,6 %, mientras que las áreas marinas solo tienen un 8,4 %. Entre las conclusiones piden que este progreso sea acelerado si se espera cumplir la meta para 2030.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/ZSAKN3FH45GTZFJ5LFDEKH4JVA.jpg" type="image/jpeg" height="682" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[A handout photo taken on February 3, 2016 and released on October 8, 2024 by the Australian Antarctic Division shows a white-capped albatross on the Australian territory of Heard Island in the Southern Ocean. - Australia&#039;s government moved on October 8, 2024 to protect more ocean than any other country by expanding two Antarctic marine parks, home to penguins, seals, whales and the country&#039;s only two volcanos. This means 52 percent of the nation�s seas will be protected -- greater than any other country, government officials said in a statement. (Photo by Peter HARMSEN / AUSTRALIAN ANTARCTIC DIVISION / AFP) / ----EDITORS NOTE ----RESTRICTED TO EDITORIAL USE MANDATORY CREDIT &quot; AFP PHOTO / PETER HARMSEN / AUSTRALIAN ANTARCTIC DIVISION&quot; NO MARKETING NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">PETER HARMSEN</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Financiamiento: la piedra en el zapato de la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/financiamiento-la-piedra-en-el-zapato/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/financiamiento-la-piedra-en-el-zapato/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La COP16 terminó suspendida sin que los países definieran cómo se va a financiar la protección de la biodiversidad en el mundo.]]></description>
			<pubDate>Thu, 14 Nov 2024 13:30:17 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque era uno de los debates centrales para las negociaciones, la COP16 terminó suspendida sin que los países definieran cómo se va a financiar la protección de la biodiversidad en el mundo. Las conversaciones tendrán que retomarse en sesiones intermedias del próximo año.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/OS464JB6QFAHTKR5Z6AA5DNNEI.jpg" alt="COP16- Plenaria de cierre" class="wp-image-2914547" /><figcaption>Sin dinero es poco probable que los países puedan cumplir sus compromisos, desarrollar nuevas capacidades o hacer frente a las amenazas de la biodiversidad.</figcaption></figure>

<p>La COP16 de biodiversidad, que se realizó entre el 21 de octubre y la madrugada del dos de noviembre en Cali, fue suspendida por falta de quórum sin que varias decisiones se adoptaran. Entre esas, uno de los temas más complejos y polarizados, que se había establecido como un punto central de las negociaciones: el financiamiento, del que depende que todo lo demás avance o se estanque.</p>

<p>Hace dos años, en la COP15 de Canadá, se acordó el <a href="https://www.cbd.int/doc/decisions/cop-15/cop-15-dec-04-es.pdf" target="_blank">Marco Global de Kunming-Montreal</a>, una hoja de ruta para proteger y evitar la pérdida de biodiversidad a 2030, que contaba con una serie de metas y objetivos para lograrlo. Entre esas la de movilizar al menos US$200.000 millones al año para 2030 para implementar las estrategias y los planes de acción nacionales para conservar la naturaleza.</p>

<p>La razón es sencilla. Sin dinero es poco probable que los países puedan cumplir sus compromisos, desarrollar nuevas capacidades o hacer frente a las amenazas de la biodiversidad. Lograrlo requiere esfuerzos enormes y una gran movilización de recursos.</p>

<p><a href="https://www.paulsoninstitute.org/wp-content/uploads/2020/09/FINANCING-NATURE_Full-Report_Final-Version_091520.pdf" target="_blank">Se estima que,</a> anualmente, se necesitan alrededor de US$700.000 millones para proteger la biodiversidad en el planeta. Por eso, el Marco definió que los países desarrollados debían aportar US$20.000 millones anuales, hasta 2025, y US$30.000 millones anuales hasta 2030 para cubrir una parte de esos recursos necesarios (los primeros US$200.000 millones) que irían destinados a países en desarrollo. Los otros US$500.000 millones deben reducirse de incentivos que afecten la biodiversidad.</p>

<p>En otras palabras, esos miles de millones serían lo básico para pasar de los acuerdos en papel a la acción. Pero la meta aún está lejos de alcanzarse. Al cierre de la COP16, solo se habían girado US$407 millones, una cifra mínima comparada con lo prometido, lo que hace mucho más incierto el camino para impulsar acciones concretas para proteger la naturaleza.</p>

<p>Y el planeta ya tiene un antecedente de fracaso. Como explica <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2590332223000416" target="_blank">David Obura</a>, jefe de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por su sigla en inglés), la falta de financiamiento fue “un factor principal” para que las Metas de Aichi (antecesoras del Marco Kunming-Montreal, firmadas en 2010) no se cumplieran.</p>

<p>Por eso, para <a href="https://enb.iisd.org/un-biodiversity-conference-cbd-cop16-summary" target="_blank">varios países y observadores</a>, una de las grandes fallas de la COP16 fue que los temas más grandes y difíciles, como este, se dejaran para el final de la plenaria, cuando muchos de los delegados tenían que abandonar el recinto para volver a casa. De hecho, las negociaciones fueron suspendidas justo cuando la discusión se enfocaba en el dinero.</p>

<h2><strong>Divisiones profundas</strong></h2>

<p>Más allá de la brecha entre lo que se necesita y lo que se ha aportado, hay otros temas grandes alrededor del debate sobre el financiamiento, como la forma en la que se entregan los recursos. Por un lado, gran parte de los fondos destinados para la biodiversidad son distribuidos a través del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés). Un organismo internacional por el que también se mueven otros fondos para el medio ambiente, y que, para los países en desarrollo, ha resultado ineficiente por los trámites y requisitos que se requieren para acceder a esos recursos.</p>

<p>Por otro lado, como reveló un<a href="https://www.oecd.org/en/publications/biodiversity-and-development-finance-2015-2022_d26526ad-en.html#:~:text=Biodiversity%2Drelated%20development%20finance%20from,USD%201.8%20billion%20in%202022." target="_blank"> informe de la OCDE</a>, buena parte de los recursos que se han entregado para proteger la biodiversidad han sido en forma de préstamos (que luego deben pagarse con intereses). A países como los nuestros, que ya cuentan con una gran presión por la deuda externa, no les resulta tan buen negocio. Solo en América Latina, por ejemplo, se estima que el 45 % de los fondos recibidos para proyectos de desarrollo relacionados con biodiversidad llegaron en forma de préstamos.</p>

<p>Ante ese panorama, varios países del sur global, encabezados por el bloque africano y Brasil, llegaron a la COP16 con una propuesta sobre la mesa: impulsar la creación de un nuevo fondo, que sea gobernado directamente por la Conferencia de las Partes de Biodiversidad y que responda a la urgencia y las necesidades particulares de estas regiones, que resguardan buena parte de la riqueza natural del mundo.</p>

<p>Sin embargo, tras dos semanas de negociaciones, la discusión, en vez de avanzar, se complicaba. Aumentaban los puntos en desacuerdo y ninguna de las partes dio el brazo a torcer.</p>

<p>La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, que también es la presidenta de las negociaciones, hizo un esfuerzo para alcanzar el consenso a último minuto. En la plenaria final, una extensa jornada que inició el 1° de noviembre a las 10 p.m. y terminó el 2 de noviembre a las 8:30 a.m., Muhamad presentó, sobre las 3:30 a.m., un texto borrador a las partes. La propuesta establecía la creación de un nuevo fondo e incluía el reconocimiento de las altas cargas de deuda existentes.</p>

<p>Pero la idea (y el texto) no les gustó mucho a los países del norte global, como Canadá, Suiza, Japón, Reino Unido y el bloque de la Unión Europea, que se opusieron tajantemente hasta el final.</p>

<p>Como explicó Óscar Soria, director de la ONG Common Initiative, la presidencia de Colombia presionó para que temas importantes se incluyeran en las negociaciones, como la deuda soberana. “Pero la desconfianza entre países en desarrollo y países desarrollados, así como las decisiones hechas por Muhamad en la organización del proceso, hicieron las negociaciones muy desafiantes en las últimas horas”, insistió.</p>

<p>“Esto es lamentable considerando la urgente necesidad de asegurar que los fondos lleguen a donde más se los necesita para frenar y revertir la pérdida de la naturaleza”, sostuvo, por su parte, Nina Seega, directora de finanzas sostenibles del Cambridge Institute for Sustainable Leadership.</p>

<h2><strong>Nuevos recursos son insuficientes</strong></h2>

<p>El pasado 28 de octubre se realizó el “día del financiamiento” en la COP16 y, como se esperaba, algunos países anunciaron nuevos recursos para financiar la conservación de la biodiversidad. Siete de ellos, incluidos Nueva Zelanda, Francia y Austria, así como Quebec (el primer gobierno subnacional que se suma voluntariamente a esta iniciativa) <a href="https://www.thegef.org/newsroom/news/joint-statement-donors-pledge-163-million-and-confirmation-support-global" target="_blank">prometieron</a> US$163 millones adicionales para el fondo.</p>

<p>Asimismo, informó el presidente Gustavo Petro, Colombia logró movilizar US$100 millones para proteger la biodiversidad. Entre esos, US$20 millones de Noruega para luchar contra la deforestación y US$5 millones de Suecia para impulsar la bioeconomía y la restauración.</p>

<p>Durante la COP16 también se crearon nuevos fondos, como el Fondo de Cali, para repartir los beneficios del uso de recursos genéticos digitales, o el <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-crean-el-primer-fondo-para-conservar-y-restaurar-el-choco-biogeografico/" target="_blank">Fondo Multidonante</a> para la conservación y restauración del Chocó Biogeográfico, apoyado por el Banco para el Desarrollo de América Latina (CAF).</p>

<p>Pese a estos avances, aún hay grandes reparos. Por un lado, las cifras de recursos movilizados siguen estando en términos de millones, cuando se necesitan miles de millones (es decir, la brecha sigue siendo enorme). Por otro, el punto central de la discusión, relacionado con cómo financiar la implementación del Marco Global, sigue en vilo, pues no terminó de discutirse antes de la suspensión de la plenaria.</p>

<p>Con la COP16 sin acto de clausura, las partes deberán programarse para debatir asuntos claves, como este, durante las reuniones intersesionales del próximo año.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/OS464JB6QFAHTKR5Z6AA5DNNEI.jpg" type="image/jpeg" height="684" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[COP16- Plenaria de cierre]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">UN Biodiversity - CDB</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Es posible una nueva economía]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/es-posible-una-nueva-economia/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/es-posible-una-nueva-economia/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Colectivo ¡Re-Imaginemos!]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[En la naturaleza están las oportunidades de una nueva economía. La protección de la biodiversidad debe ir en beneficio de nuestro país.]]></description>
			<pubDate>Wed, 13 Nov 2024 13:09:12 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la naturaleza están las oportunidades de una nueva economía. La protección de la biodiversidad debe ir en beneficio de nuestro país.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/SIKUOOD7YJAU3EF3Z2WO4I5DQM.png" alt="COP16 Biodiversity Jenga" class="wp-image-2901332" /><figcaption>Imagen de la Zona Azul, en la COP16, en Cali.</figcaption></figure>

<p>Hay dos preguntas que nos rondan a muchos colombianos, y que usualmente no sabemos cómo responder. Dos preguntas que parecen no estar relacionadas, pero que tienen mucho que ver, y que, además, pueden resolverse con una misma respuesta: la biodiversidad.</p>

<p>La primera pregunta tiene que ver con nuestra identidad. ¿Qué identifica a los colombianos? ¿Cómo podemos sobresalir en el mundo más allá de los estereotipos del narcotráfico y el conflicto? Los estragos de la guerra, la desigualdad y la polarización nos han dejado sin una identidad propia, y con un sinsabor colectivo que se vuelve una barrera para construir nación y sociedad. Pero para muchos que asistieron a la COP16 la semana pasada, este sinsabor empieza a saber. Más personas empezamos a reconocer que Colombia es biodiversidad y se hace potente con la biodiversidad. Somos el país de las aves, las mariposas, las orquídeas, las comunidades afro, indígenas y campesinas. Somos diversidad. Y quizás a través de esta palabra podamos empezar a reencontrarnos entre nosotros, y a darle valor a la naturaleza extensa y diversa que nos acompaña día a día, como en ningún otro país del mundo.</p>

<p>La segunda pregunta tiene que ver con cómo generamos oportunidades económicas en Colombia. Empleo, ingresos, emprendimientos. Estas son las preocupaciones del día a día de los colombianos. Y por eso, cuando todo un país y todo un planeta está hablando sobre biodiversidad, tenemos que preguntarnos cómo construir oportunidades a partir de ella. Si en Colombia la riqueza que tenemos es el capital natural, ¿cómo lo protegemos y aprovechamos, en vez de extraerlo y acabarlo? Así como los banqueros cuidan su capital financiero, nosotros debemos cuidar nuestro capital natural. Primero, porque sin naturaleza no hay economía (una idea sencilla pero que pareciéramos no entender… pero pensemos ¿qué economía existiría sin minerales, tierra o agua?). Y segundo, porque en la naturaleza están las oportunidades de una nueva economía. En la flora, la fauna y la funga, hay enormes oportunidades para construir una industria propia de medicamentos, alimentos, cosméticos, turismo y mucho más.</p>

<p>Decimos industria propia, porque un reto que tenemos es que la biodiversidad genere oportunidades para nuestras comunidades, nuestros territorios y nuestras empresas. Es decir, la protección de la biodiversidad debe ir en beneficio de nuestro país y de quienes la cuidan. No debería quedarse en manos de las multinacionales extranjeras.</p>

<p>En la COP16 se dio un avance con el Fondo Cali, pero no es suficiente, pues también se necesitan apuestas nacionales. Para aprovechar estas oportunidades, necesitamos una apuesta común (de esas que son poco usuales en Colombia, pero que la COP16 nos demostró que son posibles): una apuesta en la que conjuntamente las empresas asuman el riesgo de la inversión, el gobierno otorgue incentivos a la investigación y al desarrollo, y la academia facilite la generación y el redescubrimiento del conocimiento. Una apuesta colectiva en la que las comunidades sean guardianas y veedoras de la naturaleza, los consumidores les apuesten a productos locales y con propósito (en vez de a productos ajenos que nos vacían), y en la que cada persona recuerde que somos naturaleza, y que es posible crear una nueva economía.</p>

<p>Esta nueva economía, requiere nuevas relaciones, y requiere poner en el centro a la naturaleza y a la biodiversidad, no para extraerla, sino para exaltarla, y para construir desde ahí, el país y las oportunidades que quizás, siempre han estado a la vuelta de la esquina (o en nuestro bosque más próximo).</p>

<p>*<em>Esta columna fue escrita por Allison Benson a partir de un diálogo de saberes diversos en el que participaron: Sandra Vilardy. Bióloga Marina y Doctora en Ecología, ex viceministra de Ambiente y Profesora Universidad de Los Andes; Hernando García, Biólogo, científico y Director del Instituto Humbolt; Paola Andrea Quiñonez, lideresa ambiental caleña y defensora de los derechos humanos, de la mujer y el territorio; Wendy Arenas, emprendedora y científica social, Directora de Alisos; y Juliana Serrano, Ilustradora y diseñadora, directora de Amazinkstudio.</em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/SIKUOOD7YJAU3EF3Z2WO4I5DQM.png" type="image/png" height="571" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[COP16 Biodiversity Jenga]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Laura Salomón Prieto</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Conservación local con impacto global: el ejemplo de la conservación de aves]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/conservacion-local-con-impacto-global-el-ejemplo-de-la-conservacion-de-aves-en-colombia/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Aurelio Ramos Borrero*]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Las comunidades son el polo a tierra de la conservación. El caso de la protección de aves en el Valle del Cauca ayuda a entender por qué.]]></description>
			<pubDate>Wed, 13 Nov 2024 01:20:39 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las comunidades son el polo a tierra de la conservación real. El caso de la protección de aves en el Valle del Cauca ayuda a entender por qué. | Opinión.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/PMNK45I4KXYG37EUHAE5HRRJWY.jpg" alt="AME3938. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos personas asisten al cierre de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). Con camisetas estampadas con imágenes de aves de la región y frases en las que invitan a cuidar la naturaleza, más de 2.000 personas se dieron cita la noche de este viernes en el centro histórico de Cali, en el suroeste de Colombia, para despedir la COP16 de Biodiversidad, cuya celebración fue un éxito para la ciudad. EFE/ Mario Baos" class="wp-image-2911113" /><figcaption>Imagen del cierre de la COP16, en Cali, Colombia.</figcaption></figure>

<p>Salimos como a las siete y media de la mañana. Sí, nos cogió la noche, pero era un grupo de observadores particular, con líderes ambientales, periodistas locales e internacionales, empresarios y representantes de gobiernos que jamás habían salido a pajarear y menos aún luego de intensas jornadas en la COP16. Con mucha expectativa y un café fuerte antes de empezar la caminata por los bosques del kilómetro 18, arriba de Cali, nos sumergimos en el paraíso de las aves.</p>

<p>Andrés Osorio se encargó del grupo, nos dio información sobre el ecosistema donde estábamos y pronosticó algunas aves. Y, claro, se presentó como uno de los 400 informadores de aviturismo entrenados por Audubon. A él, las aves se le atravesaron por el camino y luego de graduarse como guía bilingüe de turismo en el Sena, cambió “las oficinas de concreto por la naturaleza y la biodiversidad de Colombia”.</p>

<p>Tocados por las palabras de Andrés y por ese frío misterio del bosque de niebla -this is a cloud forest, yes? -, a los visitantes los binóculos también les abrieron los ojos para ver lo que significa hacer trabajo de conservación local, que considero una ruta prioritaria para lograr un impacto global. Este avistamiento, como prácticamente todos los que hay en el país, es posible por las personas y comunidades que habitan estos lugares y han hecho del cuidado cotidiano de la naturaleza una forma de vida. Antes de las políticas, la ciencia o los cálculos de compensación están las personas en los sitios que necesitamos conservar.Muchas personas me preguntan por un balance de la COP16. Me sobran palabras de agradecimiento, felicitación y reconocimiento de algunos logros importantes. También tengo unas cuantas más para debatir el débil resultado frente a los aportes de las industrias que usan a la naturaleza y se ahorran los beneficios para las comunidades que guardan este patrimonio. El tema financiero a favor de la biodiversidad sumó poco.</p>

<p>Pero hubo ganancias en el kilómetro 18. Las comparaciones no siempre son odiosas, a veces ayudan a dimensionar las cosas. Por ejemplo, Cali, en sus 564 km² tiene 562 especies de aves registradas, según la Colombia <em>BirdFair,</em> es decir, la mitad del número que tiene Estados Unidos continental (1120 especies en 7 825 268, 25 km²); y el Valle del Cauca, con 22.140 km2, se acerca a ese mismo número de especies de EE.UU. En pocas palabras, la pajareada hizo evidente la importancia del Valle del Cauca y del país de las aves, y fue suficiente para entender por qué Audubon lleva años con la lupa puesta en esta región y en Colombia. Pero, ante todo, le dio un peso real, nombre y rostro a la labor que hacen las personas y comunidades a favor de las aves y la biodiversidad.</p>

<p>En junio pasado, cuando iniciamos esta Ruta hacia la COP16, dije que las aves debían ocupar un lugar central en este encuentro mundial. Y de muchas formas lo tuvieron. Sin embargo, reconociendo el gran trabajo con aliados, socios y amigos locales e internacionales, creo que me quedé corto en resaltar que las comunidades son el polo a tierra de la conservación real, y que el apoyo a los guías y a emprendimientos sostenibles es una ruta vital para poner volar la conservación en el planeta.</p>

<p><em>*Director General de Audubon para América Latina, el Caribe y Canadá</em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/PMNK45I4KXYG37EUHAE5HRRJWY.jpg" type="image/jpeg" height="693" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME3938. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos personas asisten al cierre de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). Con camisetas estampadas con imágenes de aves de la región y frases en las que invitan a cuidar la naturaleza, más de 2.000 personas se dieron cita la noche de este viernes en el centro histórico de Cali, en el suroeste de Colombia, para despedir la COP16 de Biodiversidad, cuya celebración fue un éxito para la ciudad. EFE/ Mario Baos
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mario Baos</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La puerta que abrieron los pueblos afros en la COP16 ]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-puerta-que-abrieron-los-pueblos-afros-en-la-cop16/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-puerta-que-abrieron-los-pueblos-afros-en-la-cop16/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Andrés Mauricio Díaz Páez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[En Cali se logró un primer reconocimiento para las personas afrodescendientes como actores claves en el cuidado de la biodiversidad.]]></description>
			<pubDate>Sat, 07 Dec 2024 03:02:16 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En Cali, por iniciativa de Colombia y Brasil, se logró un primer reconocimiento para las personas afrodescendientes como actores claves en el cuidado de la biodiversidad. Ahora quieren dar otro paso esencial.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/UVUBQZJAXJHUPNTS2PUQQNANJE.jpg" alt="Foro Internacional Afrodescendiente en la Zona Azul de la COP16." class="wp-image-2895962" /><figcaption>Foro Internacional Afrodescendiente en la Zona Azul de la COP16.</figcaption></figure>

<p>Uno de los resultados que sorprendió durante el último día de negociaciones en la COP16 fue el reconocimiento de las comunidades afrodescendientes como protectores de la biodiversidad. La propuesta que llevaron Colombia y Brasil a Cali fue protagonista desde el primer día de la cumbre, y después de varias negociaciones parecía que no tendría aprobación por parte de varias delegaciones. Al final recibió el sí, pero no con el alcance que se esperaba en principio.</p>

<p>El documento presentado inicialmente contemplaba una modificación en el texto del artículo 8j del Convenio de Diversidad Biológica (CDB), que reconoce el rol de los pueblos indígenas y las comunidades locales como custodios de la biodiversidad. El objetivo era incluir “pueblos afrodescendientes” como un tercer actor clave en esa labor, garantizando también su participación en la toma de decisiones y el acceso a recursos del CDB.</p>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/vRPyl-_13I4" title="Video" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<p>Sin embargo, se encontraron una oposición en la primera plenaria de discusión de ese artículo: la de los países africanos. La delegación de República Democrática del Congo (RDC), que habló en representación de ese grupo, dijo que no aceptarían ninguna modificación en el texto.</p>

<p>Uno de sus argumentos era que no estaba clara la definición del concepto “personas de descendencia africana”. Según explicó un miembro de la delegación de Nigeria a El Espectador durante la COP16, la identidad de gran parte de la población no está definida por su pertenencia a ese continente, sino por el pueblo tribal al que pertenecen. Entonces, aseguraban, sería necesario conocer de qué pueblo descienden y no solamente que sus antepasados provenían de África.</p>

<p>El otro punto que planteaban estas delegaciones era que el concepto de “comunidades locales” ya incluía el rol de estas personas en la protección de la biodiversidad. Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia, señaló durante el Foro Internacional Afrodescendiente en la COP16 que para los pueblos afros de América Latina es importante la diferenciación porque tienen una relación “ancestral con el territorio que habitan”, como se les reconoce a los pueblos indígenas.</p>

<p>Desde la primera declaración se creó un grupo de negociación para conciliar las posturas del grupo de países africanos y de quienes defendían la inclusión de los pueblos afrodescendientes. Hubo momentos de confusión, como el 28 de octubre. En la mañana, la ministra de Ambiente de RDC anunció su apoyo a la propuesta de Colombia y Brasil, pero, en la noche, la delegación de ese país reiteró su negativa a aprobarla durante una de las sesiones de negociación.</p>

<p>Al final, cerca de la medianoche del 1° de noviembre, cuando cerraban las negociaciones, la plenaria aprobó un texto que habían concertado las delegaciones. En este se hace un reconocimiento al rol de los colectivos afrodescendientes en la protección de la naturaleza y se hace un llamado a los países a que voluntariamente dirijan recursos a apoyar esa labor. También se invita a que dentro de las legislaciones nacionales se creen mecanismos para mejorar la participación de las personas afros en las discusiones sobre biodiversidad. No obstante, no se logró que “pueblos afrodescendientes” se incluyeran como tercer actor en el artículo 8j, como se planteó en principio.</p>

<p>“La COP16 representó un avance sustancial en materia de reconocimiento de los afrodescendientes”, destacó Pastor Murillo, miembro del Foro Permanente para Asuntos Afrodescendientes de Naciones Unidas. Para él, aunque se haya modificado la propuesta de Colombia y Brasil, se trata de una decisión que “abre las puertas a una participación efectiva en la gobernanza del CBD”.</p>

<p>Murillo también destacó que, fruto de estas discusiones en la Zona Azul de la COP16, se creó el Caucus sobre afrodescendientes, “lo que favorecerá la cohesión política y la acción colectiva de los afrodescendientes para conferencias futuras, y que deberá tener un efecto espejo para otras conferencias, en especial la COP30 sobre Cambio Climático a realizarse en Brasil en noviembre de 2025”. El Caucus es un sistema en el que delegados de organizaciones, en este caso afrodescendientes, participan en algunas de las negociaciones.</p>

<p>“Queda la tarea pendiente para ser reconocidos como pueblos”, afirmó Murillo. Durante dos años Colombia presidirá los espacios de negociación del CDB, algo que podría beneficiar la incidencia de los afrodescendientes en el convenio.</p>

<p>Mariana Gómez, líder de incidencia regional de Gaia Amazonas, quien fue observadora en la COP16, explicó a este medio que las discusiones sobre el artículo 8j en esta cumbre marcaban una línea importante: que “los conocimientos tradicionales tienen un valor similar a la ciencia”. Esto se hizo evidente en la aprobación un órgano subsidiario para estos temas, como lo tienen el mecanismo de implementación del Marco Mundial de Biodiversidad y el de asesoramiento científico.</p>

<p>En las negociaciones que se darán de aquí a 2026, cuando se haga la siguiente cumbre de biodiversidad en Armenia, buscarán el apoyo de la presidencia del CDB para “formular e implementar un plan de trabajo con los afrodescendientes, siguiendo la experiencia de los pueblos indígenas”.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/UVUBQZJAXJHUPNTS2PUQQNANJE.jpg" type="image/jpeg" height="566" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Foro Internacional Afrodescendiente en la Zona Azul de la COP16.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CDB</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[COP16: navegando entre frustraciones y optimismo]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-navegando-entre-frustraciones-y-optimismo/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Juan Camilo Cárdenas*]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El director del Centro de los ODS para América Latina y el Caribe hace un balance de lo que pasó en Cali durante la COP16.]]></description>
			<pubDate>Tue, 12 Nov 2024 16:56:53 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El director del Centro de los ODS para América Latina y el Caribe hace un balance de lo que pasó en Cali durante las dos semanas de la COP16. Un logro clave: la movilización social y la participación ciudadana.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/WMNDOB4U7J3JQBYFYPWQ6ECHOI.jpg" alt="AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán" class="wp-image-2911128" /><figcaption>La COP16 culminó con buenas noticias en términos de participación ciudadana, aunque dejó una gran deuda en términos de financiación.</figcaption></figure>

<p>Días antes de la llegada a Cali de las delegaciones para una ronda más de la Conferencia de las Partes para la Biodiversidad, me preguntaron desde La Silla Vacía qué se podía esperar de esta COP16. Me equivoqué, afortunadamente, en una grande.</p>

<p>Ha pasado un mes desde esa entrevista y vale la pena revisitar esas expectativas luego de cerrar el ciclo de negociaciones ese 2 de noviembre con una falta de quorum, cuando a última hora muchos delegados salieron corriendo para no perder sus vuelos y la presidencia de la COP quedara con una agenda urgente que tendrá que negociar en los espacios entre esta y la siguiente COP17 de biodiversidad, en Armenia en 2026.</p>

<p>Esa desbandada a última hora, sin haber concluido negociaciones importantes, podría ser para muchos una metáfora del balance: ¿Prevaleció el bienestar individual de cada delegación sobre el bien común del planeta? Sin embargo, voy a tratar de trascender este momento simbólico y rescatar algunos puntos importantes de esta nueva ronda.</p>

<h2><strong>Lo logrado</strong></h2>

<p>El lanzamiento del Fondo Cali para recibir aportes de los beneficios derivados de la información digital genética de la biodiversidad es un paso en la dirección correcta. Ya tenemos el mecanismo y una dirección clara de que industrias farmacéuticas y de biotecnología con aplicaciones a cultivos y animales que se beneficien enormemente del uso de esta información de secuenciación digital aporten parte el 1% de sus utilidades o el 0.1% de sus ventas para apoyar la conservación en los territorios y con los pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos para continuar la protección de los ecosistemas, donde reside esa información genética en plantas, animales y otros microorganismos.</p>

<p>De alguna manera, es como si le reconociéramos a la naturaleza el derecho a patentar esa creación genética de miles de años y el Fondo Cali se vuelve el lugar de recaudo de esas regalías para el bien de quienes han cuidado esa innovación tecnológica de la naturaleza. Aún faltan pasos, entre los cuales está el que los países tendrán que crear los mecanismos vinculantes para estas industrias y lograr los recaudos. Se podrían recaudar con este Fondo Cali cerca de $1.000 millones de dólares por año, bastante lejano a la meta que expertos han sugerido: destinar $200 mil millones de dólares anuales para lograr las metas de conservación de biodiversidad de esta convención de las partes.</p>

<p>Entre lo logrado también, con consecuencias positivas hacia adelante, es que el artículo 8J de la convención ahora incluya las voces de los pueblos afrodescendientes de la mano de los pueblos indígenas. Cuando me refiero a “de la mano” es que serán en esos espacios, y en especial para países como Colombia o Brasil que lideraron estos esfuerzos, en donde se podrán diseñar estrategias de acción para no solo proteger los ecosistemas más ricos en biodiversidad, sino los derechos de estos pueblos que han ocupado ancestralmente los territorios donde se ha conservado, y que desafortunadamente continúan siendo espacios de violación de derechos humanos y de amenazas hacia los líderes sociales y ambientales que han liderado esa tarea de ser custodios de la tierra.</p>

<p>El comienzo de la inclusión de los pueblos afrodescendientes no fue fácil. Vimos como delegaciones de África, lideradas por el DCR, se habían opuesto inicialmente a esta inclusión, pero un trabajo valioso de la Vicepresidenta Francia Márquez y otros para hacer una mejor pedagogía de este punto, permitió retomar el camino para demostrar el papel crucial que estos pueblos que resultaron de una diáspora forzada y violenta, habían transformado su ocupación de territorios valiosos en biodiversidad como algunos quilombos o quilombolas en Brasil y los consejos comunitarios derivados de la Ley 70 de 1993 en el Pacífico Colombiano en parte del proceso de conservación. Precisamente, en un estudio que hicimos hace unos años demostramos que hasta el 2010 la titulación colectiva a estos pueblos negros había frenado la deforestación del pacífico si comparábamos con zonas equivalentes no tituladas.</p>

<p>Reviví en mi cabeza momentos cruciales que vivimos en los 90s en Colombia cuando pueblos indígenas y pueblos afrodescendientes trabajaron de la mano para fortalecer su posición y hacer reconocer sus derechos, como sucedió en la Asamblea Constituyente de 1991 cuando los liderazgos de comunidades negras fracasaron en elegir constituyentes y, sin embargo, con alianzas con liderazgos aro como el de Carlos Rosero, e indígenas como el de Lorenzo Muelas, se logró insertar el Artículo Transitorio 55 que abrió las puertas a una de las reformas agrarias mas exitosas que ha tenido Colombia en su historia.</p>

<p>La creación del órgano subsidiario permanente para este artículo 8j de la convención de la biodiversidad (CBD) permitirá a estos pueblos indígenas y afrodescendientes tener voz directa ante la COP para fortalecer el papel fundamental de estos pueblos como cuidadores de la naturaleza y su biodiversidad.</p>

<h2><strong>Lo estancado</strong></h2>

<p>La meta de recaudar $200 mil millones de dólares al año para la protección de la biodiversidad se alejará. Cuando vemos en las noticias que los retos del cambio climático ahora arrinconan a los países más ricos con eventos climáticos extremos, tendrán mayores argumentos para atrincherarse en sus dramas y justificar el destinar sus fondos ambientales hacia sus tragedias. Tampoco se dieron avances importantes en la meta 18 del protocolo de Kunming-Montreal sobre el desmonte de los subsidios agrícolas perversos a la naturaleza. Seguiré insistiendo, ¡ahí está la plata! No hay que buscarla, solo cambiarla de costal.</p>

<h2><strong>Cierro con mi equivocación</strong></h2>

<p>Mencioné en esa entrevista con La Silla Vacía la posible frustración de la multitud de organizaciones sociales de base que iban a reivindicar en esta COP de biodiversidad sus problemas locales cuando estas conferencias de las partes se ocupan de retos globales. Habrá que escuchar el balance desde esas voces locales, pero aquí quiero reconocer que hace un mes no había dimensionado la escala de la movilización social que esta COP16 generó y que para mí puede ser uno de los grandes logros positivos, independientemente de que se avanzara en la agenda de los puntos más álgidos.</p>

<p>Este gobierno, y con una convicción y liderazgo permanente de Susana Muhamad, propuso que esta COP16 fuera no solo de una “paz con la naturaleza” sino que fuese “La COP de los Pueblos”. Este puede ser para mí uno de los logros más importantes de este encuentro. El grado de divulgación, participación y apropiación de los temas que hasta ahora eran de técnicos, diplomáticos o políticos fue enorme.</p>

<p>La llegada de personas a visitar la zona verde con una genuina curiosidad por aprender y comprender que la biodiversidad es parte de la vida cotidiana del ciudadano de a pie puede dejar una huella gigantesca que evaluaremos en el tiempo. Ese interés ciudadano se encontró en ese Bulevar del Río, la Casa Humboldt y tantos otros espacios, con una movilización de esfuerzos locales que le habló a estas delegaciones: aquí estamos desde lo local compartiendo nuestras apuestas de emprendimientos, organización comunitaria, cambio cultural y propuestas de otras formas de vivir con la naturaleza que deben ser reconocidas y pueden ser escaladas en más territorios.</p>

<p>Ojalá la siguiente COP17, en Armenia, vuelva a ser un espacio donde lo local le hable a lo global para una nueva ciudadanía comprometida con la naturaleza.</p>

<p><em><strong>*Director del Centro de los ODS para América Latina y el Caribe, miembro de la Comisión de la Tierra, y </strong></em><em><strong>Profesor</strong></em><em><strong> de la Universidad de los Andes.</strong></em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/WMNDOB4U7J3JQBYFYPWQ6ECHOI.jpg" type="image/jpeg" height="748" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ernesto Guzmán</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Ya pasó la COP16, en Colombia. ¿Y ahora qué?]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/ya-paso-la-cop16-en-colombia-y-ahora-que/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Lisbeth Fog Corradine]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Ni siquiera el 20% de los países cumplieron con uno de los compromisos que habían asumido en la última COP, que fue en Montreal. Opinión.]]></description>
			<pubDate>Wed, 13 Nov 2024 17:05:09 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ni siquiera el 20% de los países cumplieron con uno de los compromisos que habían asumido en la última COP, que fue en Montreal. | Opinión</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/XVSRE3WW7AYGNGRP3EUQNOF4PU.jpg" alt="AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Una persona camina en un pabellón de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán" class="wp-image-2911124" /><figcaption>La COP16 terminó el sábado 2 de noviembre, tras una extensa sesión de los negociadores.</figcaption></figure>

<p>Todo tiene su lado bueno, pero nada es perfecto. Puede haber críticas. Así que aquí va mi balance de la COP16. Pero les adelanto: es necesario redefinir la forma a ver si llegamos a acuerdos.</p>

<p><strong>Primero:</strong> Los países debían llegar a Cali con un documento que reflejara las Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad (NBSAP, por sus siglas en inglés) y ni siquiera el 20% de los países cumplieron con este compromiso que surgió de la anterior reunión en Montreal, la COP15, en 2022. Esto significa poco interés político por parte de más de 150 países del planeta.</p>

<p>Colombia sí presentó su documento que, por cierto, se basó en anteriores y sesudos Planes Nacionales de Biodiversidad y que, a juicio de Laura Bermúdez, asesora del viceministerio de políticas y normalización ambiental, hace especial énfasis en la vinculación de las mujeres y la juventud como actores activos para el cumplimiento de las 23 metas que fueron acordadas hace dos años.</p>

<p><strong>Segundo:</strong> El Gobierno ha anunciado varios acuerdos, como la conformación de un grupo de expertos científicos que identifique y proponga medidas de conservación en las Áreas Marinas de Importancia Ecológica y Biológica (EBSA, por sus siglas en inglés), y un nuevo órgano subsidiario para la aplicación efectiva del Artículo 8J del Convenio de Biodiversidad Biológica (CDB, Ley 165 de 1994) a través del cual los pueblos indígenas y las comunidades locales participan en la toma de decisiones y la planificación de políticas relacionadas con la biodiversidad. Se reconoce además el papel de los afrodescendientes en su protección.</p>

<p>Sin embargo duele que Colombia no haya ratificado aún el Protocolo de Nagoya, ese acuerdo internacional que busca la participación equitativa en los beneficios de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales asociados. Además de parecer una contradicción, se le está haciendo tarde al país porque como consecuencia se habla ahora del Acceso a la información genética, lo cual es diferente al Acceso a los recursos genéticos.</p>

<p>“Estamos en el siglo de la biotecnología”, asegura el biólogo PhD colombiano Cristian Samper, director general y líder de soluciones basadas en la naturaleza del Fondo Bezos para la Tierra, y esa información genómica la usan las empresas, principalmente las farmacéuticas. Estados Unidos, país que no forma parte del CDB, tiene el 23% de la información digital sobre secuencias de recursos genéticos. “Colombia tiene muy poca información digital en las bases globales de biodiversidad a pesar de la riqueza que tenemos”. Otro reto para el país y para el planeta.</p>

<p><strong>Tercero,</strong> el exministro de ambiente, Manuel Rodríguez, asegura que la COP16 es la campaña de educación ambiental más importante que se haya visto en el país y “la conciencia ambiental permite presionar”. Los medios de comunicación lo corroboran como los tradicionales, medios impresos como El Espectador y noticieros de televisión que dedicaron secciones especiales antes, durante y algo después de la COP16. También, teniendo en cuenta que son las redes sociales el medio más consultado para informarse sobre ambiente, según encuesta de la WWF, debo dar crédito a la Maestría de Periodismo Científico de la Universidad Javeriana que, en alianza con la revista de divulgación científica Pesquisa Javeriana y el apoyo de la Embajada Británica informó sobre la ciencia, la tecnología y la innovación de la COP16. Habría que ver cuánto caló ese mensaje y cómo puede haber generado cambio de actitudes en los ciudadanos colombianos.</p>

<p><strong>Cuarto</strong>, la historia demuestra que por aquí no es el camino. Si en 2010 países de Naciones Unidas lanzaron las Metas Aichi y 14 años después es evidente que no se ha cumplido ni el 20% de lo que allí se aprobó, ¿qué asegura que las 23 metas del acuerdo Kumming-Montreal se van a cumplir, si ni siquiera los países cumplieron la tarea de plasmar en un documento sus planes de acción? ¿Seguiremos viajando y generando más huella de carbono para asistir a las COP? ¿Los pocos acuerdos logrados justifican semejante movilización?</p>

<p>Los científicos de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) ya han demostrado la pérdida de biodiversidad y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha hecho lo propio evidenciando el aumento de la temperatura del planeta. Lo que falta para que el planeta no siga por la senda de la destrucción es la decisión política y un mecanismo más ágil, por ejemplo democrático —no por consenso— que tome las decisiones.</p>

<p>Y por qué no, ya que la reunión de Río en 1992 aprobó tres convenciones: Biodiversidad, cambio climático y desertificación, y que a las tres asisten los mismos con las mismas, la integración en una sería al menos un avance. Cuando la temperatura aumenta el suelo se degrada y se genera desertificación, lo que a su vez induce la pérdida de biodiversidad. ¿Por qué trabajarlos por aparte?</p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/XVSRE3WW7AYGNGRP3EUQNOF4PU.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Una persona camina en un pabellón de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ernesto Guzmán</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Quienes decían que era un evento más, se equivocaron”: Petro sobre la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/petro-hace-un-balance-de-la-cop16-quienes-decian-que-era-un-evento-mas-se-equivocaron-dice/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Redacción Ambiente]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Según las cifras entregadas por el presidente Gustavo Petro, se generaron $122 mil millones en la COP16 hecha en Cali.]]></description>
			<pubDate>Fri, 08 Nov 2024 01:23:13 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Según las cifras entregadas por el presidente Gustavo Petro, se generaron $122 mil millones en la COP16 hecha en Cali.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/PYISRBL6V6HYV2DG4ITEQP45HI.jpg" alt="AME5257. BOGOTÁ (COLOMBIA), 07/11/2024.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro (c), acompañado por sus ministros habla durante el balance de la COP16 en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño este jueves, en Bogotá (Colombia). Petro indicó que la celebración de la Cumbre de Naciones Unidas de Biodiversidad (COP16) en Cali generó en el país 122.000 millones de pesos colombianos (unos 28 millones de dólares) y se lograron acuerdos importantes al hacer balance de la reunión. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda" class="wp-image-39113" /><figcaption>El presidente Gustavo Petro, acompañado por sus ministros, mientras hace un balance de la COP16.</figcaption></figure>

<p>Este 7 de noviembre, el presidente Gustavo Petro, en compañía de varios de sus ministros, entregó un breve balance de la COP16, que terminó el pasado sábado en Cali.</p>

<p>El primer punto al que hizo referencia fue <strong>la seguridad</strong>, un tema central sobe el que se discutió con frecuencia antes de que empezara el encuentro, debido las constantes amenazas de las disidencias de las FARC.</p>

<p>“El balance de seguridad es bueno. Demostramos que podemos hacer un evento de esta magnitud”, dijo Petro, para luego reconocer que todos “teníamos temor de que pudiera ocurrir algo lamentable”.</p>

<p>Sin embargo, dijo, la capacidad del Estado colombiano para “resguardar bienes y vidas fue óptima”.</p>

<p>Frente a los beneficios que obtuvo Cali, el Presidente resaltó<strong> las ganancias que tuvo la ciudad</strong>: se generaron $122 mil millones y alrededor de 5.400 empleos. Las ventas en los comercios, además, crecieron 400%.</p>

<p><strong>“Quienes decían que era un evento más, se equivocaron completamente”</strong>, aseguró Petro, quien destacó que el país se está posicionando como una nación que es vanguardia en hacer la paz y no la guerra.</p>

<p>Por otra parte, el Presidente destacó algunos de los logros que ya habíamos reseñado en este diario: por un lado, la movilización de US $100 millones para la protección de la biodiversidad, una suma que proviene de diferentes fuentes.</p>

<p>El 50% obedece a un bono de biodiversidad emitido por <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-noruega-anuncia-us-20-millones-a-colombia-para-combatir-la-deforestacion/" target="_blank">Davivienda, </a>con el respaldo de I<em>nternational Finance Corporation </em>(IFC). Otros US $20 millones son producto de una donación de Noruega para combatir la deforestación.</p>

<p>El otro logro, a los ojos de Petro, fue la creación del “<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-crean-el-primer-fondo-para-conservar-y-restaurar-el-choco-biogeografico/" target="_blank">Fondo Multidonante</a> para la conservación y la restauración del Chocó Biogeográfico y sus ecorregiones conexas”, que lanzó Colombia, en compañía del Banco para el Desarrollo de América Latina (CAF) y en alianza con los Gobiernos de Panamá y Costa Rica.</p>

<p>La idea de ese fondo es que se movilicen&nbsp;recursos, especialmente, para las comunidades afrodescendientes que habitan ese territorio, que es uno de los “hot spots” de biodiversidad del planeta, con cerca de 3.100 especies endémicas en más de 200 mil hectáreas, que se encuentra altamente amenazado por la deforestación, la minería ilegal, la expansión de cultivos ilícitos y el tráfico de fauna.</p>

<p>Petro también destacó el lanzamiento de la<strong> Coalición Mundial de Paz con la Naturaleza </strong>que impulsó el Ministerio de Ambiente y que ya han firmado 141 mil personas.</p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/PYISRBL6V6HYV2DG4ITEQP45HI.jpg" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME5257. BOGOTÁ (COLOMBIA), 07/11/2024.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro (c), acompañado por sus ministros habla durante el balance de la COP16 en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño este jueves, en Bogotá (Colombia). Petro indicó que la celebración de la Cumbre de Naciones Unidas de Biodiversidad (COP16) en Cali generó en el país 122.000 millones de pesos colombianos (unos 28 millones de dólares) y se lograron acuerdos importantes al hacer balance de la reunión. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mauricio Dueñas Castañeda</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[COP16: reflexiones finales y los retos de Colombia para el 2030, un año clave]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-reflexiones-finales-y-los-retos-de-colombia-para-el-2030-un-ano-clave/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Ómar Franco*]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[¿Qué retos vienen ahora para Colombia después de haber hecho la cumbre de biodiversidad más importante del mundo?]]></description>
			<pubDate>Wed, 06 Nov 2024 11:38:06 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El director de la organización Parques Cómo Vamos, que le sigue la pista a la situación de los Parques Nacionales Naturales en Colombia, hace en El Espectador unas últimas reflexiones de la cumbre de biodiversidad que hubo en Cali. ¿Qué retos vienen ahora para Colombia? | Opinión</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/EHW3KIE37SIOMBMAUDTEXQZESA.jpg" alt="AME1475. CALI (COLOMBIA), 26/10/2024.- Fotografía general de la Zona Azul al atardecer este viernes, en Cali (Colombia). Las negociaciones en el marco de la COP16 en Cali avanzan lentas pero fluyen, según expertos, mientras organizaciones y técnicos piden más compromiso a los países para asegurar un resultado positivo al terminar la cumbre, que retomaran la conversación este lunes cuando arranque el segmento de alto nivel con los ministros de medioambiente de un centenar de países. EFE/ Ernesto Guzmán" class="wp-image-2885481" /><figcaption>Fotografía general de la Zona Azul al atardecer este viernes, en Cali (Colombia).</figcaption></figure>

<p>Una de las reflexiones, y tal vez la más importante, es que la conservación de nuestra biodiversidad es una responsabilidad de todos: el Estado, la sociedad, los sectores productivos, la academia, entre otros. De esta manera, es pertinente señalar que no es solo una responsabilidad de quien hoy tenga la competencia normativa, sino, por el contrario, de una efectiva y coherente concurrencia de acciones y decisiones que propendan por el cuidado y manejo de nuestro patrimonio ambiental.</p>

<p>Adicionalmente, es necesario señalar que, para lograr la conservación y/o uso sostenible de nuestra biodiversidad, se necesita recobrar la confianza entre todos los actores que intervienen en el proceso. La confianza entre todos y cada uno de los actores en el territorio es estructural y definitiva. Aquí no se trata de buenos o malos; se trata de que entendamos que es entre todos que logramos conservar y proteger nuestra biodiversidad.</p>

<p>Asegurar que en cada proceso en el que se involucre el uso de nuestro patrimonio ambiental se tenga en cuenta los actores en el territorio, se dialogue, se planee, se construya, se ejecute y se llegue a acuerdos amparados siempre en un rigor técnico, entendido este no como algo por cumplir, sino, por el contrario, en el centro y fundamento de las decisiones.</p>

<p>Ahora bien, es importante destacar que nuestra responsabilidad como sociedad es entender que debemos revisar integralmente los modelos de consumo y, a la vez, incorporar en el modelo de desarrollo la biodiversidad como el centro de la vida, y no como un objeto que se puede mover, correr, quitar o ajustar a nuestras necesidades. Es, definitivamente, lo contrario: son nuestras necesidades en el uso del territorio las que debemos ajustar al cuidado de nuestra biodiversidad y recursos naturales.</p>

<p>También, hay que señalar que la movilización de recursos para la conservación es y será insuficiente si no logramos involucrar principios claros de corresponsabilidad, es decir, que todos los actores que intervienen conozcan cuál es su papel en su implementación. No solo basta con lograr cifras concretas, sino lograr soluciones estructurales, reales y ciertas, en donde la eficiencia en la ejecución de los recursos sea lo fundamental y en donde la sociedad en su conjunto sepa cómo y de qué manera se ejecutaron dichos recursos, y a la vez se conozcan los compromisos adquiridos por los beneficiarios de los mismos.</p>

<p>Es importante enfatizar en este punto que, si no logramos que los recursos alcanzados muestren respuestas claras de conservación y restauración, los recursos que se ejecuten siempre serán insuficientes y no pasarán de ser temporales y transitorios.</p>

<p>Se debe asegurar, entonces, que todo lo conseguido cumpla con su expectativa y realmente se convierta en el motor de la transformación de las actividades económicas que hoy por hoy afectan nuestra biodiversidad y a la vez se asegure una efectiva y concertada transición de modelos productivos insostenibles que han contribuido con la degradación de nuestros recursos.</p>

<p>La COP16 nos deja, grandes retos como país. Uno de ellos es trabajar en equipo y reconocer que todo esfuerzo, por pequeño que sea, es válido e importante. También, lograr que, en el marco de un gran acuerdo nacional vinculante e incluyente, se adopte e implemente el Plan Nacional de Acción de Biodiversidad al 2030.</p>

<p>Adicionalmente, definir agendas comunes y concretas como, por ejemplo, <u><strong>Parques Nacionales Naturales de Colombia: cero deforestaciones en el año 2030.</strong></u> Acordar, junto con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, una agenda común que permita resolver temas como incentivos negativos y a la vez cómo transformar dicha actividad en la mejor aliada de la conservación. Definir una agenda de investigación con el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación, que tenga como punto central el cambio climático y adaptación al cambio climático y los efectos del mismo en nuestra biodiversidad, que analice junto a instituciones como el Instituto Sinchi y/o la academia temas sobre biotecnología, entre otros. Proponer metas claras en el uso y monitoreo de nuestros ecosistemas marinos y costeros junto con el Invemar debe ser un propósito. Acordar entre todos un sistema de seguimiento y monitoreo que permita saber a la sociedad en su conjunto cuáles acuerdos se están cumpliendo o no.</p>

<p>Finalmente, y por qué no proponerlo, discutir y crear en lo posible un nuevo Sistema Nacional de Parques Nacionales Naturales de Colombia, que asegure la gobernanza y el cuidado de nuestras áreas protegidas, como por ejemplo el PNN de Chiribiquete.</p>

<p>Mucho por hacer, pero es el camino. ¡Qué gran evento y cuántas enseñanzas nos deja!</p>

<p><em><strong>*Director de Parques Cómo Vamos</strong></em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/EHW3KIE37SIOMBMAUDTEXQZESA.jpg" type="image/jpeg" height="673" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME1475. CALI (COLOMBIA), 26/10/2024.- Fotografía general de la Zona Azul al atardecer este viernes, en Cali (Colombia). Las negociaciones en el marco de la COP16 en Cali avanzan lentas pero fluyen, según expertos, mientras organizaciones y técnicos piden más compromiso a los países para asegurar un resultado positivo al terminar la cumbre, que retomaran la conversación este lunes cuando arranque el segmento de alto nivel con los ministros de medioambiente de un centenar de países. EFE/ Ernesto Guzmán
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ernesto Guzmán</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[En la COP16 hubo victorias, pero quedó un sabor agridulce]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/en-la-cop16-hubo-victorias-pero-quedo-un-sabor-agridulce/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La COP16 terminó sin que dos de los principales puntos pudieran abordarse. Sin embargo, se logró una participación “histórica”.]]></description>
			<pubDate>Mon, 04 Nov 2024 15:50:23 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La COP16 de Cali tuvo grandes avances en la participación de pueblos indígenas, comunidades locales y afrodescendientes, que fueron considerados “históricos”. Sin embargo, terminó sin que dos de los principales puntos sobre la mesa pudieran abordarse: el del plan para contar con los recursos necesarios para proteger la biodiversidad y el del mecanismo que medirá el avance de los países para conservar la naturaleza. Este es el balance de las dos semanas de negociaciones.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/364W2INXKVDIJOQFLAPBLW3HSI.jpg" alt="cop16 - plenaria de cierre" class="wp-image-2914551" /><figcaption>La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, que también es la presidenta de las negociaciones, tuvo que suspender la plenaria final por falta de quorum.</figcaption></figure>

<p>El cierre de la COP16 fue inesperado. La negociación más importante de biodiversidad, que se realizó durante las últimas dos semanas en Cali, debía terminar con la clausura de una plenaria en la que los países acordaban los caminos, mecanismos y recursos con los que esperaban proteger y revertir la pérdida de naturaleza a 2030. Así se había pactado hace dos años, en Canadá, con el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, durante la COP15.</p>

<p>Sin embargo, la plenaria, que inició sobre las 10 p.m. del viernes, se extendió por más de 10 horas sin parar, hasta la mañana del sábado. Y en una agenda llena de textos por analizar y aprobar, se fueron quedando los más complejos y controvertidos para el final. Aunque la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, había pedido a los negociadores “mantener el impulso”, el lento avance llevó el encuentro a un límite que casi nadie había considerado: su suspensión con temas clave aún sin abordar.</p>

<p>Esos últimos minutos estuvieron llenos de tensión. Japón pidió la palabra y uno de sus delegados se dirigió a la plenaria mirando la acreditación que le colgaba del cuello. “Aquí dice ‘válido hasta el tres de noviembre’”, dijo. “Aún podemos seguir negociando”. Pero no todos podían darse el lujo de aplazar sus tiquetes y quedarse unos días más. Especialmente, los de países pequeños y en vía de desarrollo, como la delegada de Fiji. Ya era la única representante que quedaba de todos los pequeños Estados Insulares (que están entre los más vulnerables al cambio climático y la pérdida de biodiversidad) para las 8:00 a.m. del sábado. <strong>(Puede leer: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-las-negociaciones-que-se-extendieron-hasta-hoy-quedaron-suspendidas-por-falta-de-quorum/" target="_blank"><strong>COP16: Las negociaciones, que se extendieron hasta el sábado, quedaron suspendidas</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>Al ver que en el salón se vaciaba, Panamá (que ya solo estaba representada por su último delegado) pidió que se verificara el quorum para tomar decisiones. Aunque la ministra Muhamad pidió aplazar esa verificación hasta aprobar un presupuesto pendiente, él insistió. Su vuelo salía en tres horas.</p>

<p>Sobre la mesa aún quedaban dos puntos fundamentales, además del presupuesto: la creación de un nuevo fondo específico para la biodiversidad, cobijado por la COP, y la definición de un marco para monitorear el avance de los países para frenar la pérdida de biodiversidad. Eran temas que se consideraban centrales desde el inicio de las negociaciones, pero que, con menos del 50 % de delegaciones en el recinto, no podían ser definidos, por lo que la reunión fue suspendida y las decisiones aplazadas.</p>

<h2><strong>Medir el progreso: uno de los pendientes de la COP16</strong></h2>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/OS464JB6QFAHTKR5Z6AA5DNNEI.jpg" alt="COP16- Plenaria de cierre" class="wp-image-2914547" /><figcaption>La plenaria final de la COP16 se extendió por más de 10 horas, desde las 10:00 p.m. del viernes, hasta las 8:30 a.m. del sábado.</figcaption></figure>

<p>La COP16 fue la primera cumbre luego de que los países acordaran el Marco Global, una especie de plan con metas y objetivos para hacer frente a la pérdida de biodiversidad a 2030. Para aterrizar ese marco a los contextos nacionales, los países se comprometieron a elaborar sus propias estrategias nacionales de biodiversidad y planes de acción (NBSAPs, por sus siglas en inglés) que reflejaran cómo implementarían esos compromisos dentro de sus fronteras. <strong>(Le recomendamos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/los-humanos-llevamos-al-planeta-a-una-crisis-pero-podemos-revertirla-directora-de-la-union-internacional-para-la-conservacion-de-la-naturaleza/" target="_blank"><strong>“Los humanos llevamos al planeta a una crisis, pero podemos revertirla”, Grethel Aguilar, directora UICN</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>Los documentos debían ser entregados a la Secretaría del Convenio de Diversidad Biológica antes del inicio de la COP16. Pero el 21 de octubre, cuando se inauguró la cumbre, solo 19 países, de los 196 que hacen parte de la Convención, los habían entregado. Colombia presentó los suyos el primer día y, a lo largo de las dos semanas, otros más se sumaron. Al final de la conferencia, muestra el seguimiento realizado por el medio especializado CarbonBrief, solo 44 de los 196 países pudieron cumplir la tarea.</p>

<p>Sin esos planes es más difícil pasar de los compromisos a la acción (o implementación, como suelen llamarla en estos espacios) y monitorear qué tanto han avanzado los territorios en su cumplimiento. Por eso, entre las tareas principales para los negociadores en Cali estaba definir los detalles para el proceso de entrega, revisión, monitoreo y evaluación de los compromisos. Sin embargo, el último día de la negociación, la República Democrática del Congo pidió que todo el texto del Marco de Monitoreo se pusiera entre corchetes. Los corchetes, en estos espacios, indican que todo lo que está entre ellos no se encuentra acordado.</p>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/He6vGqWg8ds" title="Video" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<p>El motivo era sencillo: para los países en desarrollo —en donde hay gran parte de la biodiversidad del mundo— es difícil cumplir los compromisos sin los recursos necesarios. De hecho, varios países del sur global habían señalado que no pudieron entregar sus NBSAPs porque no contaban con la financiación para hacerlo. Por eso, la petición de los representantes del Congo fue poner el texto entre corchetes hasta alcanzar un acuerdo sobre la movilización de recursos (el otro punto que quedó sobre la mesa antes de la suspensión).</p>

<p>Como no se alcanzó un consenso sobre los recursos, la implementación del marco de monitoreo tampoco fue discutida en la plenaria.</p>

<p>Como aseguró Linda Krueger, jefa de delegación y directora global de biodiversidad de la organización The Nature Conservancy, “después del trascendental acuerdo del Marco Mundial de Biodiversidad, se suponía que este sería el momento en el que el mundo pasaría del acuerdo a la acción y haría las paces con la naturaleza. Sin embargo, a pesar de las negociaciones ininterrumpidas, las Partes no han superado el primer obstáculo para demostrar que tienen la ambición y la voluntad de poner plenamente en práctica los planes”.</p>

<h2><strong>La plata para la biodiversidad no alcanza</strong></h2>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/ULS5DWG5FJCWNLTYB7NTNQHCGI.jpg" alt="cop16 - plenaria de cierre" class="wp-image-2914550" /><figcaption>La COP16 abrió la puerta a que los pueblos indígenas, comunidades locales y afrodescendientes puedan recibir recursos directos para la conservación de la biodiversidad.</figcaption></figure>

<p>Si hay un tema que atraviese todas las discusiones que se desarrollaron durante la COP16, es el financiamiento. El tema más espinoso y con profundas divisiones entre los países desarrollados y los países en desarrollo. El objetivo de esta COP era alcanzar un plan de acción específico para recaudar US$ 200 mil millones a 2030 (una cuarta parte de lo que se necesita para proteger la biodiversidad, pero que aún está lejos de alcanzarse).</p>

<p>Por solo mencionar uno de los puntos de debate (aunque el más álgido), los países en desarrollo han pedido la creación de un nuevo fondo específico para la biodiversidad, que esté bajo el mandato de la Conferencia de las Partes, y que les permita acceder a recursos directos en los tiempos y con la urgencia necesaria. Muchos, señalan, no han podido acceder a los recursos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés). Pero los países desarrollados se oponen a la creación de un nuevo fondo.</p>

<p>Una muestra de las diferencias, durante las dos semanas de negociación, fue el <a href="https://www.cbd.int/doc/c/2728/208f/985a0b6e33150b9636b76b86/non-paper-item-11-submissions-v1-en.pdf" target="_blank">documento de 98 </a>páginas que recopilaba las posiciones de los países para abordar el financiamiento durante los próximos cinco años. Allí se reunían más de 1.900 puntos de desacuerdo. Y, durante la plenaria, ninguna de las partes cedió en sus “líneas rojas”. Por eso, tras la suspensión, el debate —uno de los más urgentes si se quieren alcanzar las metas— fue aplazado hasta el próximo encuentro (que puede ser en las reuniones entre sesiones del próximo año).</p>

<p>Como explica Óscar Soria, director de la Organización Common Initiative, “movilizar recursos suficientes para alcanzar los compromisos de biodiversidad ha sido uno de los grandes temas desde hace 30 años. Hemos visto un liderazgo insuficiente por parte de los países más ricos, como los de la Unión Europea, Canadá, Suiza, Japón y Reino Unido”.</p>

<p>Aunque desde la presidencia de la negociación, en cabeza de Muhamad, se logró poner esos temas sobre la mesa, “el estado de desconfianza entre los países, y la manera en la que se organizó ese proceso hizo las negociaciones muy desafiantes en las últimas horas”, afirmó. La delegación de Brasil insistió en que los recursos son importantes, porque a países como los nuestros los están juzgando dependiendo de qué tanto puedan o no implementar la conservación, pero no cuentan con los recursos suficientes para hacerlo.</p>

<p>El Ministro de Ambiente y Cambio Climático de Sierra Leona también criticó los resultados. “Esta COP no ha entregado ese financiamiento adicional ni nos ha dado confianza en que los gobiernos trabajarán juntos para brindarlo de manera transparente y urgente. La biodiversidad es un bien público; es nuestra mayor defensa contra el cambio climático, nuestra fuente de alimentos, medicinas, agua, ingresos e identidad. ¿Por qué no pueden materializarlo para luchar contra la mayor amenaza que enfrentamos?”, dijo ante la plenaria.</p>

<h2><strong>Momentos de euforia en la “COP de la gente”</strong></h2>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/HHFKEBE5LNEPNNMFDUHCT34K3M.jpg" alt="cop16 - plenaria de cierre" class="wp-image-2914552" /><figcaption>Representantes de los pueblos indígenas celebran la aprobación de un "órgano subsidiario" con el que serán tenidos en cuenta por la Convención de Diversidad Biológica de manera permanente.</figcaption></figure>

<p>El balance no solo fue negativo durante las últimas dos semanas de negociación. La COP16 de Colombia, que se nombró desde el principio como la “COP de la gente”, alcanzó varios hitos que se consideran históricos, sobre todo, en materia de participación.</p>

<p>El inicio de la última plenaria estuvo lleno de lágrimas, abrazos, arengas y discursos de apoyo (en contraste con su cierre). Por primera vez, se acordó un “órgano subsidiario permanente” para pueblos indígenas y comunidades locales. En palabras sencillas, se trata de un grupo que permitirá que los derechos de estas comunidades sean reconocidos y respetados en el marco del Convenio. Ningún otro proceso ambiental de las Naciones Unidas tiene un espacio dedicado permanente para los pueblos indígenas y las comunidades locales. Con esta decisión, se reconocen también las contribuciones de los conocimientos tradicionales para el éxito del Marco Global de Biodiversidad. <strong>(Le recomendamos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/cop16-logran-acuerdo-historico-para-los-pueblos-indigenas-y-las-comunidades-locales/"><strong>COP16: logran acuerdo histórico para pueblos indígenas y comunidades locales</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>Como aseguró Viviana Figueroa, vocera de los pueblos indígenas del mundo, “esto es un gran avance para nosotros y significa también que nuestros conocimientos tradicionales tienen un rol y contribuyen a la conservación de la biodiversidad. Los pueblos indígenas y comunidades locales hoy celebramos”.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/MXKDS63VIVG7ZNBVE5GBQZMYYY.jpg" alt="cop16 - plenaria de cierre" class="wp-image-2914548" /><figcaption>Durante la COP16 también se logró el reconocimiento de los afrodescendientes en la Convención y su papel en la conservación de la biodiversidad.</figcaption></figure>

<p>“Esto es histórico. Alcanzamos por consenso un gran acuerdo alrededor del artículo 8J con tres grandes logros”, afirmó, por su parte, la ministra Muhamad. Además del órgano subsidiario, se logró también el reconocimiento de los pueblos afrodescendientes como un grupo específico que resguarda la biodiversidad y se estableció un plan de trabajo para estas comunidades (que permite su acceso directo a recursos) hasta el 2030. <strong>(Le recomendamos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/es-un-hecho-en-la-cop16-incluyen-a-poblacion-afro-en-los-acuerdos-de-biodiversidad-que-implica/" target="_blank"><strong>Es un hecho: en la COP16 incluyen a población afro en acuerdos de biodiversidad</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>“Con este hecho, se reconoce el valor de los saberes tradicionales de los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales, y se salda una deuda histórica en el Convenio de 26 años. Esta es la verdadera COP de la gente”, insistió la presidenta de las negociaciones.</p>

<h2><strong>Otras pequeñas victorias de la COP16</strong></h2>

<p>En la larga jornada de la plenaria, hubo un punto que se tomó gran parte del tiempo de discusión: el de repartición equitativa de los recursos genéticos digitales. Aunque tiene un nombre complejo, básicamente buscaba que las grandes industrias que se han beneficiado por años de la información genética de plantas y animales, de manera gratuita, repartieran una mínima parte de sus ganancias con los países y grupos que conservan esa biodiversidad.</p>

<p>La noche estuvo llena de tensiones y conversaciones en los pasillos alrededor de cuáles corporaciones debían pagar por usar datos de la naturaleza. Aunque se acordó que el aporte fuera voluntario, finalmente quedó establecido el primer fondo global para que farmacéuticas, empresas de cosméticos, agroindustria y de tecnología que se benefician de los datos genéticos puedan contribuir con el 1% de sus ganancias o el 01% de sus ingresos. Lo llamaron el “Fondo de Cali”. La decisión, sin embargo, está en manos de las empresas. <strong>(Puede conocer más de este tema aquí:</strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/pese-al-lobby-de-companias-se-aprobo-fondo-clave-en-el-ultimo-tramo-de-la-cop16/" target="_blank"><strong> Pese al lobby de compañías, se aprobó fondo clave en el último tramo de la COP16</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>“El Fondo de Cali introduce un mecanismo de recursos único, en el que además se propone que el 50% de los recursos recaudados vayan directamente a pueblos indígenas y comunidades locales”, señaló Soria. “Aunque es un paso importante, enfrenta varios desafíos en asegurar contribuciones significativas, debido a su carácter voluntario. Su efectividad dependerá de la voluntad de la comunidad internacional y de beneficiarse en su reputación”, insistió.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/N4WBUYCVMVHKPNAZAVGNOIWOXA.jpg" alt="cop16 - plenaria de cierre" class="wp-image-2914549" /><figcaption>Además del reconocimiento por parte de la Convención, los afrodescendientes también podrán recibir financiamiento directo para la conservación.</figcaption></figure>

<p>“El nuevo acuerdo no es perfecto, pero sí establece cómo una parte de los US$ 1,5 billones de ingresos de la industria farmacéutica podrían ayudar a abordar la crisis de la biodiversidad”, dijo por su parte Martin Harper, CEO de la organización Birdlife International. Los compromisos asumidos en Cali, insistió, serán tan fuertes como sea la implementación de los países cuando abandonen esta sede.</p>

<p>Los negociadores también acercaron el vínculo entre la pérdida de biodiversidad y la salud de las personas, ecosistemas y la vida silvestre. Luego de cuatro años de discusiones, en la COP16 se acordó un nuevo plan de acción voluntario, una especie de caja de herramientas, para hacer frente a varias de las lecciones aprendidas que nos dejó la pandemia de Covid-19.</p>

<p>Asimismo, se acordó el reconocimiento de áreas marinas de importancia biológica y ecológica que se encuentran en altamar (un paso que permitiría identificar las áreas importantes de conservación, para alcanzar la meta de protección del 30 % de los océanos) y otro sobre el uso sostenible y conservación de la biodiversidad marina y costera.</p>

<p>“No nos vamos de Cali con las manos completamente vacías”, aseguró Patricia Zurita, directora de estrategia de Conservación Internacional. Sin embargo, insistió, “la naturaleza está en cuidados intensivos y, al no llegar a un compromiso financiero fuerte, su riesgo de colapso aumenta”.</p>

<p><em><strong>*Este artículo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto periodístico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en América Latina, del que El Espectador forma parte.</strong></em></p>

<p><em><strong>**Si quiere conocer más de este tema, le invitamos a visitar nuestra sección especial </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/" target="_blank"><em><strong>Ruta a la COP16</strong></em></a><em><strong>.</strong></em></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/364W2INXKVDIJOQFLAPBLW3HSI.jpg" type="image/jpeg" height="577" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[cop16 - plenaria de cierre]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">UN Biodiversity - CDB</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Los humanos llevamos al planeta a una crisis, pero podemos revertirla” ]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/los-humanos-llevamos-al-planeta-a-una-crisis-pero-podemos-revertirla-directora-de-la-union-internacional-para-la-conservacion-de-la-naturaleza/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Grethel Aguilar es la directora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Esto es lo que piensa tras la COP16.]]></description>
			<pubDate>Tue, 05 Nov 2024 12:22:41 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Grethel Aguilar es la directora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La información técnica y científica que producen es la base para buena parte de las discusiones que se realizaron en Cali, durante la COP16. Su trabajo permite tener el panorama más completo de las especies que están desapareciendo. Así evalúa las últimas dos semanas de negociaciones.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/NOURI5A4W5EUNNWA3NAEHQ3VXI.jpg" alt="Grethel Aguilar, directora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, estuvo en Cali, en la COP16." class="wp-image-2911872" /><figcaption>Grethel Aguilar, directora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, estuvo en Cali, en la COP16.</figcaption></figure>

<p>Si tuviéramos que resumir en un par de líneas lo que ocurrió las últimas dos semanas en Cali, habría que decir que, más allá de los debates y negociaciones, uno de los grandes objetivos fue evaluar qué tanto habían avanzado los países en sus planes para evitar y revertir la pérdida de biodiversidad en el planeta. A eso se habían comprometido hace dos años, en Canadá, cuando acordaron el Marco Global de Kunming-Montreal, en la COP15, con 23 metas específicas para cambiar la tendencia de aquí a 2030.</p>

<p>El panorama es alarmante. Se estima que un millón de especies van rumbo a la extinción y, si solo hablamos de vida silvestre, las poblaciones han caído, en promedio, un 73 % en 50 años, principalmente por actividades humanas. Cifras difíciles de dimensionar, que reflejan la crisis actual. Revertirla es, finalmente, el gran punto sobre la mesa en las COP de biodiversidad, como la COP16 de Cali.</p>

<p>Hace un año, la costarricense Grethel Aguilar, experta en Derecho Ambiental, asumió como directora general de la red internacional más importante en esta materia: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organización que ha recopilado por 76 años la evidencia técnica y científica para conocer mejor lo que tenemos y lo que estamos perdiendo. La UICN reúne a 1.400 miembros, entre los que se encuentran Estados, gobiernos subnacionales, ONG, pueblos indígenas y expertos. La Lista Roja de Especies Amenazadas, uno de sus instrumentos más conocidos, que cumplió 60 años, es el mayor referente mundial para entender el estado de conservación del planeta.</p>

<p>Aguilar, quien ha trabajado por más de tres décadas en temas de conservación, pone el foco en la urgencia de la crisis, pero también asegura que aún hay “un rayo de esperanza”. Antes de asumir como directora general de la UICN, había sido directora regional adjunta para América Latina, trabajó en el Centro de Derecho Ambiental de Costa Rica y fue asesora del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).</p>

<p><strong>En la COP16 presentaron la actualización más reciente de la Lista Roja de Especies Amenazadas, donde volvemos a escuchar unas alertas claras. ¿Cómo dimensionar la pérdida de especies que atravesamos?</strong></p>

<p>La Lista Roja de Especies Amenazadas es un barómetro de la vida. Un instrumento que nos ayuda a medir y entender cómo está funcionando nuestro planeta, porque son las especies las que nos dicen qué tan saludable o no está la Tierra. Y hay algunas cifras que muestran que no vamos por buen camino.</p>

<p>Los datos indican que estamos perdiendo un cuarto de las 160.000 especies que evaluamos en la UICN. Por eso hablamos de una crisis de pérdida de especies a escala mundial. Para conservar esas especies, tenemos que conservar los ecosistemas, porque ahí es donde las encontramos, pero también, porque de ellos dependemos para sobrevivir. Sencillamente, nuestra vida en el planeta no es posible sin una naturaleza saludable. Por eso tenemos instrumentos como la Lista Roja, que no es solo un mensaje de lo que estamos perdiendo, sino que nos permite darle conocer a la gente cuáles son, porque aún podemos salvarlas.</p>

<p><strong>¿Cuál es el panorama en América Latina?</strong></p>

<p>En América Latina la evaluación incluye 55.630 especies. De esas un 26 % está en riesgo; es decir, 14.650. Sin embargo, países como Colombia también están haciendo un esfuerzo por impulsar áreas de protección para rescatarlas y eso es muy importante. Cuando los países, los ciudadanos, los Gobiernos y la empresa privada se juntan, los esfuerzos pueden ayudar a rescatarlas. El delfín rosado, la tortuga carey, el oso de anteojos y el jaguar hacen parte de esas especies amenazadas que tenemos que seguir cuidando, no solo porque sean emblemáticas o bellas, sino porque nos dicen si el ecosistema está saludable. Si ellos pueden seguir existiendo, nosotros también.</p>

<p><strong>Las discusiones en Cali intentaron salirse de lo técnico para llegar a otros sectores, por eso la llamaron también la “COP de la gente”. ¿Cree que la negociación cumplió con ese objetivo?</strong></p>

<p>Para mí fue un gusto estar aquí en Cali, una ciudad maravillosa en la que vimos cómo las personas se integraron a la COP en la Zona Verde. Yo sí creo que eso ha marcado la diferencia en esta COP: la integración de personas, pueblos indígenas, comunidades locales y de la sociedad civil, y eso viene de la mano con Colombia.</p>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/He6vGqWg8ds" title="Video" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<p><strong>La actualización que presentaron es un golpe de realidad, pero hay quienes piensan que estas negociaciones no tienen sentido. ¿Lo que pasó aquí fue importante?</strong></p>

<p>Yo pondría un ejemplo para mostrar cómo las decisiones que se toman aquí sí tienen repercusiones prácticas. Una de las metas del Marco de Kunming-Montreal es la conservación del 30 % de los océanos, la tierra y los ecosistemas de agua dulce. Entre los instrumentos que nosotros hacemos hay uno que se llama el Reporte del Planeta Protegido. Con este pudimos evidenciar que en los océanos solo hay un 8,4 % protegido, y en la tierra un 17,6 %. Aún nos falta, pero no hay que desconocer otras cosas.</p>

<p>Colombia, por ejemplo, tiene cerca de un 34 % protegido, quiere decir que ya pasó la meta. Y hay otros 51 países que también la han cumplido. Quiere decir que puede lograrse. Lo que necesitamos es trabajar de la mano con los otros para alcanzarlo.</p>

<p>Yo en esta COP vi cosas muy buenas y otras que quedan pendientes. Entre las positivas está la posibilidad de dialogar con diferentes sectores e involucrar a otros en la conversación. Esa es la mejor forma para alcanzar las metas de conservación. Por eso también me parece muy importante la aprobación del Plan de Trabajo de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales que se alcanzó en la COP16. Es un reconocimiento que para nosotros, como latinoamericanos, es fundamental. No podemos lograr las metas de conservación sin trabajar con esos grupos, porque son los que están en la primera línea, defendiendo sus recursos y tratando de salir adelante, con muchas presiones.</p>

<p><strong>¿Qué momento es el que más destaca de estos días?</strong></p>

<p>Tiene justo que ver con esa aprobación. Cuando se aprobó ese plan, había representantes de los pueblos indígenas en la sala. Habían estado allí muchos días en forma, casi, de protesta silenciosa, porque son los países los que debaten los temas. Cuando se aprobó, fue un momento pico, muy emocionante. Y creo que para América Latina fue muy importante que esa decisión se diera en Colombia, en esta parte del mundo.</p>

<p><strong>Uno de los temas más difíciles de la negociación fue el financiamiento. Los recursos para proteger la biodiversidad no son suficientes. ¿Cómo lo ven ustedes?</strong></p>

<p>Los recursos son necesarios. Las cosas no pueden pasar sin un aporte financiero. Los países, sobre todo los que no tienen economías de rentas altas, tienen enormes costos para proteger sus recursos naturales que, finalmente, benefician a todo el planeta. Yo sí creo que tiene que haber una mayor inversión y una equidad para definir cómo vamos a lograr que el planeta sea protegido. Y tiene que haber solidaridad planetaria para lograrlo.</p>

<p>En esta negociación, nuestra delegación de UICN estuvo en los salones de discusión, trabajando arduamente para incidir en que estos temas fueran aprobados, porque necesitamos pasar, realmente, del discurso y la negociación, a la acción en el campo. A la implementación.</p>

<p><strong>¿Considera que estamos teniendo en cuenta la urgencia que requiere esta crisis?</strong></p>

<p>Estamos en un momento en el que se necesitan acciones urgentes. No es un tema en el que podamos decir que vamos a esperar a ver qué pasa, o que movamos las decisiones para dentro de dos años… No hay tiempo. Es momento de que hablemos de las cosas como son. Estamos en una crisis y las crisis no son para mañana, hay que actuar hoy. No podemos seguir negociando eternamente, porque lo que hay que hacer es trabajar en las soluciones, en el campo, con la gente.</p>

<p>Yo creo que sí hay mucha conciencia, y el grupo de negociadores de los países que está aquí viene con ella. La evidencia se ha puesto sobre la mesa, la información es clara y todos la compartimos, nadie está discutiendo si hay una crisis o no. Lo que está pendiente es definir qué vamos a hacer y cómo vamos a hacerlo juntos. Por eso esta Conferencia de las Partes es tan importante, porque se trata de las responsabilidades y los compromisos que están asumiendo los países.</p>

<p><strong>¿Cómo pasar de las discusiones a las acciones?</strong></p>

<p>Además de señalar las alertas, nosotros también generamos instrumentos para las soluciones. Desarrollamos el estándar para decir qué sí es y qué no es una solución basada en la naturaleza, también tenemos el Índice de Naturaleza para las Ciudades y la Lista Verde de Áreas Protegidas. Esta última, por ejemplo, le dice a los países qué áreas protegidas están siendo bien manejadas y cuáles no están cumpliendo los requisitos.</p>

<p>El objetivo es que estas áreas no se queden solo en el papel, sino que realmente funcionen. Aunque les podría aburrir nombrando todos los instrumentos que tenemos, creo que el mensaje es que ya los instrumentos, las metodologías y las acciones que podemos tomar están, y que por pequeñas que sean, cuentan. Los responsables de hacer que pase somos nosotros, los que estamos hoy. Y tenemos que hacerlo bien, para los que estamos aquí y para los que vienen detrás.</p>

<p><strong>Ustedes han evaluado el estado de la naturaleza del mundo. ¿Hay algún ecosistema, especie o lugar que les llame especialmente la atención?</strong></p>

<p>Como decía, mundialmente hemos evaluado alrededor de 160.000 especies. De esas, 55.630 están en América Latina. Es decir, casi un cuarto de las especies de nuestra Lista Roja están en esta región, lo que quiere decir que somos un lugar muy importante para el planeta. Tenemos una riqueza biológica impresionate, somos una región megadiversa, con el Amazonas, los Andes, el mar Caribe, el Pacífico… lo tenemos todo. Y Colombia es uno de esos pases clave.</p>

<p>Además de esa diversidad biológica, nuestra región también es diversa culturalmente. Los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y las comunidades locales son imprescindibles para que podamos tener un planeta saludable. Entonces, aunque no puedo decir que haya un lugar en el planeta más importante que otros, me parece significativo resaltar el papel de América Latina, porque es fundamental.</p>

<p>Es momento de que el mundo vuelva a ver a América Latina para que podamos conservar esos recursos y para que podamos llevar prosperidad a las comunidades y pueblos indígenas que dependen de ellos y que los han conservado por tanto tiempo. Estamos en la lupa, porque esta riqueza que tenemos es necesaria para tener un planeta saludable.</p>

<p><strong>¿Qué se imagina cuando piensa en el futuro?</strong></p>

<p>Yo me imagino un futuro verde y azul, en el que los seres humanos prosperamos porque tenemos un gran respeto por los recursos naturales, los pueblos indígenas y comunidades locales, los derechos y por nuestras diferencias. Yo creo que también hay esperanza, y eso es importante decirlo. Hay especies que estamos recuperando y especies que ya no están en peligro de extinción. Ese es el mensaje que quiero dejar aquí en Colombia, y es que los seres humanos somos capaces de llevar al país o al planeta a una crisis como la que tenemos, pero también somos capaces de revertir eso. Lo importante es tomar acción.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/NOURI5A4W5EUNNWA3NAEHQ3VXI.jpg" type="image/jpeg" height="576" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Grethel Aguilar, directora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, estuvo en Cali, en la COP16.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Laura Salomon</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Paz Total: ¿Cómo pagarán la deuda ambiental el Clan del Golfo, ELN y disidencias?]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/colombia-20/paz-y-memoria/los-danos-ambientales-en-colombia-por-el-conflicto-armado-la-deforestacion-y-mineria-de-clan-del-golfo-y-guerrillas/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Cindy A. Morales Castillo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La COP16 propició el debate sobre los posibles caminos jurídicos para que reparen impactos a los ecosistemas causados por la guerra.]]></description>
			<pubDate>Mon, 04 Nov 2024 05:07:38 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La COP16 propició el debate sobre cómo debían ser sancionadas las estructuras armadas ilegales por sus delitos ambientales y la necesidad de que las mesas de diálogo evalúen posibles caminos jurídicos para la reparación de los impactos a los ecosistemas causados por la guerra.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/UVDWJ6W2OJBBFMB5PKMAPAQPNY.jpg" alt="Solo tres de los nueve tableros de negociación de la paz total de Petro tienen el tema ambiental en su agenda de diálogo." class="wp-image-2909830" /><figcaption>Solo tres de los nueve tableros de negociación de la paz total de Petro tienen el tema ambiental en su agenda de diálogo.</figcaption></figure>

<p>A punta de <strong>retroexcavadoras, hachas, motosierras, dragas y explosivos</strong>, los grupos armados ilegales han arrasado selvas, derribado árboles, extinguido animales, sacrificado plantas y secado los ríos de Colombia, dejando a su paso una <strong>huella ambiental que no solo es incalculable</strong>, sino en algunos casos casi imposible de reparar.</p>

<p>La <strong>mayoría de guerrillas, disidencias y estructuras criminales que más delitos ambientales han provocado están sentadas hoy en procesos de paz con el Gobierno</strong> de Gustavo Petro, un momento crucial para poner sobre la mesa si habrá o no sanciones por los daños causados a la naturaleza y biodiversidad. Si el medio ambiente es otra víctima más de la dureza del conflicto, ¿cómo se condena este hecho?, ¿cuál es la medida de reparación? Y, sobre todo, <strong>¿será suficiente para compensar los perjuicios?</strong></p>

<p>El calor de las<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/" target="_blank"> discusiones y negociaciones de la COP16</a>, el evento mundial sobre biodiversidad que se realizó en Cali y cuyo lema era justamente<strong> “Paz con la naturaleza”</strong>, puso en la discusión la necesidad de que los actuales procesos de negociación y diálogos de paz no solo incluyan los temas ambientales en sus agendas, sino también empiecen a pensar <strong>cómo los grupos armados rendirán cuentas sobre sus acciones (y culpas) por sus afectaciones a los ecosistemas </strong>y cuáles serán los posibles caminos jurídicos.</p>

<p>Un reciente informe de la <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/clan-del-golfo-y-los-grupos-armados-responsables-de-los-danos-ambientales-en-colombia-petro-paz-total/" target="_blank">Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)</a> mostró el número de daños ambientales cometidos durante la apuesta de paz total de Petro —del 1.° de agosto de 2022 al 30 de septiembre de 2024—. Según el registro, en <strong>total hubo 233 graves afectaciones al medio ambiente en ese lapso. Es decir, que cada tres días se cometió por lo menos una grave afectación a la naturaleza</strong>.</p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/20098937"><img src="https://public.flourish.studio/visualisation/20098937/thumbnail" width="100%" alt="chart visualization" /></div>

<p>Esa cifra es apenas el panorama durante la administración Petro. Los datos más generales de las autoridades son aún más sombríos. En los últimos 20 años, los grupos armados (o emisarios de actividades ilegales que estos controlan) <strong>han deforestado unos cuatro millones de hectáreas de bosque por sus actividades de minería ilegal, </strong>cultivos de uso ilícito y tala ilegal de madera. Además<strong>, cerca de seis millones de barriles de petróleo se han derramado en varias zonas</strong>, algunas de ellas fuentes hídricas, bosques y selvas que albergan cientos de especies de flora y fauna, por cuenta de los <strong>1.600 atentados </strong>que en 40 años ha perpetrado<strong> el ELN contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas.</strong></p>

<p>Aunque el estudio de la UIA concluyó que el Clan del Golfo —con quien el Gobierno está ad portas de instalar un diálogo— es el grupo que mayores daños y agresiones genera contra el medio ambiente, en la lista aparecen casi todas las estructuras ilegales: <strong>la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias Segunda Marquetalia (comandada por Iván Márquez), Estado Mayor Central (de Mordisco y sin diálogo con el Gobierno) </strong>y Estado Mayor de los Bloques (de Calarcá Córdoba y aún en la mesa de paz).</p>

		<figure class="VideoYoutube">
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		</figure>
		

<p><em><strong>Lea también:</strong></em><em> </em><a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/clan-del-golfo-y-los-grupos-armados-responsables-de-los-danos-ambientales-en-colombia-petro-paz-total/"><em>El Clan del Golfo es el mayor responsable de los daños ambientales en Colombia</em></a></p>

<p>Actualmente, solo tres de los nueve tableros de diálogo o acercamientos de Petro tienen entre sus preagendas de negociación el tema ambiental: la del ELN —que el Gobierno está buscando <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/dialogos-de-paz-entre-gobierno-petro-y-eln-delegacion-de-pablo-beltran-llego-a-caracas/" target="_blank">cómo destrabar desde el viernes en Caracas</a>—; la que se lleva<strong> Comuneros del Sur</strong>, el frente que se separó del ELN, y la <strong>de la disidencia bajo el mando de Calarcá Córdoba.</strong></p>

<p>Esta última tiene incluso acuerdos en esta materia, derivados de una larga lista de diálogos sociales que se han hecho en los últimos meses con las comunidades y organizaciones en Catatumbo, Antioquia, sur de Bolívar, Caquetá, Guaviare y Meta. Los pactos de conservación contenidos<strong> en su mayoría en</strong><a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/acuerdos-del-gobierno-y-la-disidencia-farc-estado-mayor-central-en-quinto-ciclo-cese-y-georreferenciacion/" target="_blank"><strong> los acuerdos firmados en el quinto ciclo de diálogo</strong></a><strong> con esa disidencia incluyen nuevas solicitudes de Zonas de Reserva Campesina</strong>, protección de humedales, recuperación de las cuencas de los ríos e incluso planes de reforestación.</p>

<p>En el caso del ELN, cuya agenda es mucho más ambiciosa, pero al mismo tiempo poco concreta, uno de los ejes apunta a <strong>la construcción de “políticas, planes y programas relativos al ordenamiento ambiental y territorial”</strong> y dirigidos, entre otras, a la “restauración de la madre Tierra”. En la hoja de ruta de Comuneros se menciona que un punto es la “paz con la naturaleza para preservar la vida en la zona”.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/QNI4LT56GRCKZEY4ZWOXLVHQEE.PNG" alt="Extracto de una parte de la agenda de negociaciones aprobada entre el Gobierno Nacional y el ELN en el marco de las negociaciones de paz." class="wp-image-2909810" /><figcaption>Extracto de una parte de la agenda de negociaciones aprobada entre el Gobierno Nacional y el ELN en el marco de las negociaciones de paz.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿Una justicia ambiental?</strong></h2>

<p>El tema es tan importante para el Gobierno —<strong>especialmente por la narrativa con la que el presidente Petro se quiere convertir en un referente del cambio climático en su agenda internacional</strong>—, que la Oficina del Consejero Comisionado de Paz tiene un equipo ambiental que asesora al despacho y hay delegados expertos ambientales que están presentes en las negociaciones</p>

<p>Sin embargo, las mesas aún no saben cómo tocar el tema de los delitos ambientales. Según fuentes enteradas, al menos en algunos de los procesos de negociación política se ha pensado en dos salidas:<strong> un tipo de justicia ambiental o adoptar el modelo de justicia transicional restaurativa</strong>, como el de la Juridiscción Especial para la Paz (JEP), pero con un abordaje específico en afectaciones a ecosistemas.</p>

<p>“El caso de la JEP y unos más en Justicia y Paz ilustran cómo se han dado estas discusiones, porque el tribunal empezó a tratar el tema del territorio como víctima por los cientos de testimonios y peticiones de las comunidades, en especial las indígenas, que incluyen en su cosmovisión las afectaciones que ha tenido su entorno. <strong>El tribunal escuchó y ahora tiene eso muy presentes en sus investigaciones y sanciones</strong>”, explica <strong>Catalina Vallejo</strong>, docente de Derecho Ambiental e investigadora principal del proyecto de justicia transicional ecológica en la universidad Eafit.</p>

<p>Además, afirma que esa relación de justicia ambiental puede convertir a Colombia en un ejemplo para el mundo. Según la experta, es poco probable que se puedan crear nuevos tribunales dedicados solo a los temas ambientales, pero sí pueden aprovechar los ya existentes. En resumen, planes reales, acciones concretas.</p>

<p>“Es vital impulsar esto como estrategia de negociación con los grupos armados porque hoy son, de facto, quienes ejercen como autoridad ambiental en los territorios. En la justicia transicional, todavía se está pensando cómo pueden ser esas sanciones, pero lo más importante es que lo central sea la interrelación de las comunidades con sus territorios,<strong> la recuperación de la gobernanza ancestral de los ecosistemas y, por supuesto, la reducción de la presencia de los grupos armados en esas regiones</strong>”, explica Vallejo.</p>

<p>Si bien los temas relacionados con los ecosistemas están en varios puntos del Acuerdo de Paz de 2016 firmado con la extinta guerrilla de las FARC, no hay un eje específico en el que se hable del impacto ambiental. Fuentes cercanas a esa negociación explican que esto ocurrió porque entonces no estaban tan presentes estas cuestiones,<strong> pero también porque las antiguas FARC ejercieron una “labor de autopreservación” de bosques como estrategia milita</strong>r.</p>

<p>No obstante, la tarea de poner a la naturaleza como víctima del conflicto sí la asumió el Sistema Integral de la Verdad, Justicia y Reparación, en especial con la Comisión de la Verdad, que dedicó un <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/informe-final-comision-de-la-verdad/el-reconocimiento-de-la-naturaleza-como-victima-del-conflicto-armado-por-parte-de-la-comision-de-la-verdad/" target="_blank"><strong>capítulo entero (“Cuando los pájaros no cantaban”) </strong></a>a mostrar cómo la naturaleza no solo fue un escenario de operaciones, sino que también sufrió afectaciones por la guerra.</p>

<p><em><strong>Además:</strong></em><em> </em><a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/informe-final-comision-de-la-verdad/el-reconocimiento-de-la-naturaleza-como-victima-del-conflicto-armado-por-parte-de-la-comision-de-la-verdad/" target="_blank"><em>La Comisión de la Verdad reconoce la naturaleza como víctima del conflicto armado</em></a></p>

<p>La Ley de Delitos Ambientales contempla penas de <strong>cinco a 13 años de prisión para quienes incurran en conductas como la deforestación o el ecocidio</strong>. Recientemente el país firmó el Acuerdo de Escazú, que, entre otras cosas, insta a la protección de los defensores ambientales. No hay que olvidar que Colombia ocupó el primer lugar en la lista de los países más peligrosos para los líderes ambientales. <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/global-witness-estos-fueron-los-79-lideres-ambientales-asesinados-en-2023-en-colombia/" target="_blank"><strong>Durante 2023, según la organización Global Witness, fueron asesinadas 196 personas defensoras de la tierra y el ambiente en el mundo</strong></a>, y 79 de estas muertes fueron en Colombia.</p>

<h2><strong>Los grupos armados no aceptan su responsabilidad</strong></h2>

<p>En los últimos años se ha sentido con más fiereza el cambio en el actuar de los grupos armados, que han dado un viraje hacia una dura economía criminal con consecuencias negativas en el medio ambiente. Durante los últimos meses, esta crisis ha quedado expuesta en informes como el de la organización Crisis Group, sobre el creciente control <a href="https://www.elespectador.com/ambiente/amazonas/asi-es-como-la-mayor-disidencia-de-las-farc-maneja-la-deforestacion-en-la-amazonia/" target="_blank">de los actores armados en la Amazonia colombiana</a>, el del <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/clan-del-golfo-deforestacion-mineria-iegal-y-contaminacion-amenaza-a-bajo-atrato-choco/" target="_blank"><strong>CINEP sobre afectaciones del Clan del Golfo al Bajo Atrato</strong></a> e incluso el de la UIA.</p>

<p>Para Elizabeth Dickinson, analista sénior de Crisis Group, las mesas no solo deben incluir los temas ambientales en las negociaciones de paz, sino abordarlos de dos maneras. “La primera sería cómo proteger la naturaleza en el sentido puro, y la otra línea son las afectaciones a las mismas comunidades”, <strong>incluyendo las amenazas a líderes ambientales.</strong></p>

<p>“Más que recuperar, el enfoque en este momento debe ser no perder más, porque estamos en una situación crítica: cada año estamos perdiendo bosque primario. Tenemos carreteras ilegales construidas en lo que ha sido el corazón de Chiribiquete, y sabemos que estas obras de infraestructura que se hacen en áreas protegidas, en zonas de alto riesgo ambiental, abren la caja de Pandora en cuanto a la expansión de cualquier tipo de economía, sea legal o ilegal”, explica la analista.</p>

<p>Pero no necesariamente <strong>la inclusión de temas sobre la naturaleza significa que los grupos armados acepten su responsabilidad en las afectaciones ambientales</strong>, lo cual podría poner aún más presión en las mesas de diálogo, a las que varios sectores les exigen resultados más concretos.</p>

<p><em><strong>En contexto: </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/judicial/fuentes-hidricas-del-rio-micay-son-contaminadas-por-mineria-ilegal-de-las-disidencias-de-las-farc-noticias-de-hoy/"><em>Minería ilegal de oro de las disidencias contamina aguas del río Micay en Cauca</em></a></p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/BPXWNYJWFZF5HENO4VCTUDZO5A.jpg" alt="Afectaciones ambientales en el Parque Natural Tinigua, en el Meta. Allí están las disidencias de Mordisco y de Calarcá Córdoba." class="wp-image-2909809" /><figcaption>Afectaciones ambientales en el Parque Natural Tinigua, en el Meta. Allí están las disidencias de Mordisco y de Calarcá Córdoba.</figcaption></figure>

<p>Camilo González, jefe negociador del Gobierno con la disidencia de Calarcá, dijo a Colombia+20 que desde el primer acuerdo con ese grupo armado (es decir, antes de la separación interna que hubo con Iván Mordisco) ha sido una “afirmación reiterada” el respeto por la naturaleza, <strong>pero admite que hay dificultades en que se asuma tanto en esa como en otras mesas la responsabilidad por algunas acciones en los territorios.</strong> “El grupo ha tenido casi que desde el principio y como tarjeta de presentación su idea de que han tenido un papel de protectores de la naturaleza, pero ahí vienen las dificultades, porque falta una aceptación en hechos como deforestación, ganadería extensiva, la tala y ocupación de parques, entre otras. Al no encontrar fórmulas frente a eso se hace difícil avanzar. Hay una dificultad práctica en pasar del enunciado general donde se reconoce la necesidad del entorno ambiental a las medidas concretas para frenar esas prácticas o para eventualmente asumir consecuencias por las mismas”, explica González.</p>

<p>Expertos consultados por Colombia+20 afirman que otro de los obstáculos es la confluencia de varios grupos armados en una misma zona,<strong> lo que impediría precisar quiénes son los directos responsables de las afectaciones</strong>, y, por otro lado, que no se puede sacar de la ecuación a otros actores que influyen en el territorio y que, por las mismas dinámicas sociales, se ven envueltos en actividades ilegales. Por ejemplo, campesinos o indígenas que, por control o supervivencia, terminan involucrados en esas acciones. Lo que es cierto es que los grupos armados ejercen un papel de autoridad que tiene de fondo un tema más grande: <strong>las rentas ilícitas que sustentan la financiación y, en muchos casos, la existencia de esas estructuras armadas.</strong></p>

<p>La destrucción ambiental en Colombia causada por actividades ilegales de grupos armados plantea un desafío crucial en las negociaciones de paz actuales. Pese a que algunas estructuras han reconocido la importancia de preservar el entorno, su aceptación de responsabilidad y compromiso real aún es limitada. <strong>La reciente COP16 enfatizó la importancia de tratar los ecosistemas como víctimas del conflicto armado, sugiriendo un enfoque de justicia ambiental restaurativa</strong>, similar al modelo de la JEP. Sin embargo, el reto de asegurar compromisos ambientales en un contexto de economías ilegales y control armado sobre el territorio exige medidas concretas y una coordinación efectiva entre todos los actores involucrados.</p>

<p><strong>✉️ Si tiene información o denuncias sobre temas relacionadas con la paz, el conflicto, las negociaciones de paz o algún otro tema que quiera compartirnos o que trabajemos, puede escribirnos a: </strong><a href="mailto:cmorales@elespectador.com" target="_blank"><strong>cmorales@elespectador.com</strong></a><strong>; </strong><a href="mailto:jrios@elespectador.com" target="_blank"><strong>jrios@elespectador.com</strong></a><strong>; </strong><a href="mailto:pmesa@elespectador.com" target="_blank"><strong>pmesa@elespectador.com</strong></a><strong>; </strong><a href="mailto:jcontreras@elespectador.com" target="_blank"><strong>jcontreras@elespectador.com</strong></a><strong> o </strong><a href="mailto:aosorio@elespectador.com" target="_blank"><strong>aosorio@elespectador.com</strong></a></p>]]></content:encoded>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Laura Zuleta</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Los 5 datos que debe saber del último día de la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/cop16-cinco-datos-del-ultimo-dia-de-la-cumbre/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Sergio Silva Numa]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La cumbre de biodiversidad, que se realizó durante las últimas dos semanas en Cali, esperaba terminar el viernes.]]></description>
			<pubDate>Sun, 03 Nov 2024 00:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La cumbre de biodiversidad, que se realizó durante las últimas dos semanas en Cali, esperaba terminar el viernes. Sin embargo, las diferencias en varios puntos de negociación hicieron que los debates se extendieran hasta esta mañana del sábado. Se tomaron decisiones claves.</p>

		<figure class="Article-Video">
			<iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x1kf5m.html?video=xa7f78c" title="Video de Dailymotion" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/D4HEPQ7SMFBA7BT2ALOHEJXGVQ.jpg" type="image/jpeg" height="684" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Imagen de las discusiones en la COP16, en Cali.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">UN Biodiversity</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Las cifras de la Zona Verde de la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/las-cifras-de-la-zona-verde-de-la-cop16/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Redacción Ambiente]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Para visitar 3.000 emprendimientos y ver 1.100 eventos, el Bulevar del Río recibió a más de 900.000 visitantes durante la cumbre.]]></description>
			<pubDate>Sat, 02 Nov 2024 22:12:48 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para visitar 3.000 emprendimientos y ver 1.100 eventos, el Bulevar del Río recibió a más de 900.000 visitantes durante la cumbre de biodiversidad que se realizó en Cali. Así le fue a algunos de sus expositores y vendedores.</p>

		<figure class="Article-Video">
			<iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x1kf5m.html?video=xa7fegy" title="Video de Dailymotion" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nelson Sierra Gutiérrez</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Pese al lobby de compañías, se aprobó fondo clave en el último tramo de la COP16]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/pese-al-lobby-de-companias-se-aprobo-fondo-clave-en-el-ultimo-tramo-de-la-cop16/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/ambiente/ruta-a-la-cop16/pese-al-lobby-de-companias-se-aprobo-fondo-clave-en-el-ultimo-tramo-de-la-cop16/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Cesar Giraldo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La última decisión adoptada en la cumbre, justo antes de que se suspendiera por falta de quorum, fue sobre un tema clave.]]></description>
			<pubDate>Sat, 02 Nov 2024 16:08:15 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La última decisión adoptada en la cumbre, justo antes de que se suspendiera por falta de quorum, fue un tema clave: la repartición de los beneficios que produce el uso de los recursos genéticos digitales. Compañías farmacéuticas y de agroquímicos han obtenido ganancias de su utilización, pero no los han compartido. La decisión, sin embargo, promete intensos debates.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/RJSTMMHBWRBB5I5L2S2CGNCHFE.jpeg" alt="Gran parte de las medicinas que se consumen hoy en el mundo tienen su origen, o parte de este, en las plantas." class="wp-image-2874638" /><figcaption>Durante años, las empresas han aprovechado las secuencias genéticas digitales (que se extraen en laboratorios) para mejorar o desarrollar nuevos productos. Sin embargo, no han compartido parte de los multimillonarios recursos que obtienen de estos.</figcaption></figure>

<p>Como se anticipaba, uno de los temas que más tiempo tomaría para llegar a un acuerdo era el relacionado con la<strong> </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-parte-mas-pequena-de-la-biodiversidad-es-la-discusion-mas-agitada-de-la-cop16/"><strong>repartición de los beneficios que se obtienen de los recursos genéticos digitales</strong></a><strong>,</strong> más conocidos por su sigla en inglés DSI. De hecho, la decisión finalmente llegó en la mañana de este sábado (2 de noviembre), tras más de catorce horas de plenaria final de la <strong>COP16</strong>, y justo antes de que esta se suspendiera por falta de quorum.</p>

<p>Los delegados que quedaban aprobaron la creación del <strong>‘Fondo de Cali’ </strong>que recibirá los beneficios que se deriven de la información genética digitalizada de los recursos naturales.</p>

<p>Pero antes de abordar las condiciones del fondo (que seguro generarán debate y polémica en los próximos días y años), es importante aclarar qué se entiende por<strong> recursos genéticos digitales.</strong></p>

<p>Hace unas semanas, la española Isabel López Noriega, quien hace parte del CGIAR, un consorcio de centros de investigación agrícolas a nivel mundial, empezaba explicando la primera parte de ese nombre: las <strong>secuencias genéticas</strong>. “Las secuencias de ADN, el libro de instrucciones de ese ser vivo, son únicas de un organismo a otro. Estas secuencias permiten, por ejemplo, saber por qué un cultivo responde de mejor manera a condiciones de sequía que otros”.</p>

<p>Esta información, agregaba López, tiene un altísimo<strong> valor económico</strong> porque permite el desarrollo de productos como medicamentos, vacunas, así como nuevas variedades de animales y plantas, “que son productos tienen mucho valor en el mercado”.</p>

<p>La última parte del nombre —digitales— se refiere a que ahora las empresas y los centros de investigación acceden a estas<strong> secuencias digitales</strong> a través de bases de datos que usualmente suelen ser de acceso abierto. En otras palabras, ya no tienen que buscar un recurso natural físico para estudiarlo y secuenciar su genoma, sino que toda esta información está al alcance de varios clics.</p>

<p>Las <strong>grandes industrias</strong> se aprovechan de esta información, que suele ser recabada de los países con más biodiversidad y que a menudo son los menos desarrollados, para crear o mejorar productos que les dejan multimillonarias ganancias. El problema, como reconoce buena parte de la comunidad académica, es que las empresas no están compartiendo nada de los beneficios que obtienen, en detrimento de las <strong>comunidades locales</strong> y <strong>pueblos indígenas</strong> que han conservado la biodiversidad por siglos.</p>

<p>¿Cómo hacer para que las empresas distribuyan parte de estas ganancias y que, de hecho, las comunidades se vean beneficiadas?, era una de las preguntas que esperaban ser respondidas en Cali. Parte de la solución estaba clara: los países querían que se estableciera un fondo multilateral. Los detalles que quedaban por resolver eran: ¿Quiénes debían aportar dinero? ¿Cuánto tenían que dar? ¿En qué momento tenían que hacerlo?</p>

<h2><strong>Acuerdo, pese al lobby</strong></h2>

<p>Tras dos semanas de lentas negociaciones (varias de ellas a puerta cerrada para la prensa y los observadores) y con denuncias de<a href="https://www.theguardian.com/environment/2024/oct/25/astrazeneca-uk-jobs-biodiversity-drug-levy"> <strong>lobby</strong></a> por parte de farmacéuticas, así como del sector agroindustrial, la <strong>COP16</strong> logró, en su decisión final, adoptar el <strong>‘Fondo de Cali</strong> para la Información de Secuencias Digitales’. El establecimiento del fondo fue recibido como una buena noticia por varias de las organizaciones que siguieron las negociaciones.</p>

<p>Este fondo será el único mecanismo de financiación bajo el Convenio de Diversidad Biológica (CDB) destinado a distribuir equitativamente los beneficios de la <strong>DSI</strong>. Según quedó establecido en la decisión, “los usuarios de información sobre secuencias digitales de recursos genéticos en sectores que se benefician directa o indirectamente de su utilización en sus actividades comerciales deben aportar una proporción de sus beneficios o ingresos al fondo mundial, en función de su tamaño”.</p>

<p>Estos sectores son: las <strong>farmacéuticas</strong>; las <strong>nutracéuticas </strong>(que desarrollan complementos alimenticios y sanitarios); las <strong>cosméticas</strong>; los <strong>criaderos de animales y plantas</strong>; las empresas de <strong>biotecnología</strong>; y, por último, quienes desarrollen equipos de laboratorio asociados a la <strong>secuenciación </strong>y <strong>utilización </strong>de información de secuencias digitales sobre los recursos genéticos.</p>

<p>De estos sectores, deberán aportar al fondo las empresas cuyo balance, a la fecha, supere dos de los tres umbrales establecidos: que sus activos totales superen los USD $20 millones; que sus ventas hayan sido de USD $50 millones o más; o que hayan obtenido beneficios de, por lo menos, USD $5 millones. Todo esto, teniendo en cuenta el promedio de los tres años anteriores.</p>

<p>En caso de que superen dos de estos tres umbrales, las empresas deberán contribuir al fondo con el 1 % de sus beneficios o con el 0,1 % de sus ingresos.</p>

<p>Al respecto, la ministra de Ambiente de Colombia, <strong>Susana Muhamad,</strong> y presidenta de la COP16, resaltó que este “fondo multilateral abre el camino hacia una verdadera equidad en el marco del uso de la biodiversidad, asegurando que los beneficios lleguen a todas las comunidades”.</p>

<p>Sin embargo, desde <em>The Common Initiative</em>, una ONG que siguió de cerca las negociaciones al respecto, la reacción no fue tan positiva. Sus representantes señalaron poco después de la aprobación que, si bien el fondo “supone un paso importante hacia el reparto inclusivo de beneficios”, puede tener dificultades para conseguir contribuciones significativas.</p>

<p>“La estructura se basa únicamente en incentivos de reputación para las empresas, ofreciéndoles la perspectiva de ser reconocidas como contribuyentes sin ninguna obligación vinculante. La participación es voluntaria, y las empresas se ven incentivadas principalmente por la oportunidad de ganar prestigio en la lista de contribuyentes al fondo”, explicaron desde la organización.</p>

<p>Por eso temen que haya dificultades para contribuciones significativas, pues estas dependerán, en últimas, de la voluntad de los países para apoyarlo y de que las empresas reconozcan el valor de hacerlo.</p>

<p>Esto es clave para un debate que no se terminó de dar en <strong>Cali</strong>, justamente por la suspensión: el del <strong>financiamiento</strong>. Mientras los países llegaron a la plenaria final sin ponerse de acuerdo sobre la necesidad o no de crear un nuevo fondo (<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/la-papa-caliente-de-la-cop16-la-discusion-sobre-el-dinero-para-la-biodiversidad/" target="_blank"><strong>acá </strong></a>explicamos mejor ese debate), el ‘Fondo de Cali’, también busca que el dinero aportado permita alcanzar más fácil  las metas de financiamiento que se establecieron en el MMB.</p>

<p>Según cálculos realizados por el CDB, los ingresos de las industrias que utilizan DSI podrían ser de unos 1.560 millones de dólares en 2024 y de 2.300 millones de dólares para 2030, aunque estos pueden variar dependiendo de los sectores que se incluyan y los porcentajes que se establezcan.</p>

<p>Pero desde <em>The Common Initiative</em> también resaltan que el fondo proponga que la mitad de los recursos se destinen de manera directa a los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales (agrupadas bajo el grupo de IPLC’s).</p>

<p>La organización filantrópica <em>Global Strategic Communications Council</em> (GSCC), resaltó otro de los resultados positivos de este fondo. En un texto preliminar, se establecía que las empresas que quisieran estar exentas de realizar estos pagos debían demostrar que no hacían uso directo o indirecto de los DSI. Sin embargo, el texto final suprimió esta mención y, por el contrario, aseguró que en los próximos años el número de sectores que se consideren para realizar los pagos podría aumentar.</p>

<p>Antes de la COP16, López, del CGIAR, había señalado que, si bien la repartición de los beneficios monetarios eran importantes, “más relevante todavía sería resolver quién tiene la obligación de compartir beneficios no monetarios”.</p>

<p>A lo que se refería es a los centros de investigación (como los que integran el CGIAR) y que tienen grandes capacidades tecnológicas y de análisis de datos, pero no están compartiendo esa información. “No es cuestión solo de compartir los beneficios que derivan de la comercialización de un nuevo producto, sino también todos esos recursos que se están desarrollando y mejorando para poder llegar a esos productos”, apunta.</p>

<p>En otras palabras, esperaba que de las discusiones también lograrán establecer mecanismos que les permitieran generar alianzas entre sus centros de investigación para, por ejemplo, mejorar algunos de sus cultivos. Eso, concluía López, podría generar impactos más significativos en los países en vía de desarrollo que la misma repartición de los recursos económicos.</p>

<p>Frente a este punto, el texto adoptado establece que la distribución de beneficios no monetarios “debe apoyar las necesidades y prioridades autoidentificadas de desarrollo técnico y de capacidades, incluyendo, entre otras, la creación de capacidades para la generación, el acceso, el uso y el almacenamiento de información de secuencias digitales sobre recursos genéticos”. Además, se deberán tener en cuentas las necesidades autoidentificadas de los pueblos indígenas, las comunidades locales, las mujeres y los jóvenes.</p>

<p>Se espera, sin embargo, que las reacciones al establecimiento del fondo y sus particularidades vayan llegando al mismo ritmo que las negociaciones: lento y tras varios análisis para un tema que es bastante técnico.</p>

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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Óscar Pérez</media:credit>
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			<title><![CDATA[COP16: Las negociaciones, que se extendieron hasta hoy, quedaron suspendidas]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Aunque aún quedaban puntos de negociación pendientes, la plenaria se suspendió por falta de quorum.]]></description>
			<pubDate>Sat, 02 Nov 2024 15:20:25 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se esperaba que la COP16 en Cali, terminara el viernes. Sin embargo, las negociaciones se extendieron hasta las horas de la mañana de este sábado. Varias delegaciones tuvieron que abandonar el recinto para tomar sus vuelos, por lo que la plenaria quedó sin quorum y fue suspendida. Los temas que ya se adoptaron no se pierden.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/WMNDOB4U7J3JQBYFYPWQ6ECHOI.jpg" alt="AME3930. CALI (COLOMBIA), 01/11/2024.- Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali (Colombia). La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) se alarguen en la noche de este viernes y hasta la madrugada del sábado en Cali con la esperanza de cumplir las expectativas y resolver a última hora los asuntos urgentes de la agenda. EFE/ Ernesto Guzmán" class="wp-image-2911128" /><figcaption>Dos hombres desarman un stand de la Zona Azul de la COP16, este viernes en Cali. La falta de consenso entre las partes hizo que las negociaciones de la COP16 se alargaran hasta el sábado.</figcaption></figure>

<p>La cumbre de biodiversidad, que se realizó durante las últimas dos semanas en Cali, esperaba terminar el viernes. Sin embargo, las diferencias en varios puntos de negociación hicieron que los debates se extendieran hasta esta mañana del sábado.</p>

<p>Aunque la plenaria inició el viernes, después de las 10 de la noche, con el acelerador a fondo y aprobando un par de decisiones que se consideran “históricas”, en la recta final de la madrugada los puntos con mayor diferencia dificultaron el avance. De hecho, varios de los delegados de los países tuvieron que dejar el salón Amazonia, donde se realizaba la negociación, para tomar sus vuelos. Otros (los que podían pagarlo) cambiaron sus tiquetes a último minuto. <strong>(Le recomendamos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/cop16-logran-acuerdo-historico-para-los-pueblos-indigenas-y-las-comunidades-locales/" target="_blank"><strong>COP16: logran acuerdo histórico para pueblos indígenas y comunidades locales</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>Esto llevó a que —sobre las ocho de la mañana, y luego de negociar toda la noche sin descanso— el delegado de Panamá solicitara a la presidenta de la reunión, la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, una evaluación del quorum. Explicó que era el único de su delegación restante y que su vuelo salía en tres horas, por lo que consideraba que las decisiones no podían seguirse tomando si faltaban representantes de varios de los países. <strong>(Uno de los grandes logros de la COP16: </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/es-un-hecho-en-la-cop16-incluyen-a-poblacion-afro-en-los-acuerdos-de-biodiversidad-que-implica/" target="_blank"><strong>incluyen a los afrodescendientes en los acuerdos de biodiversidad</strong></a><strong>)</strong></p>

<p>Tras de una verificación por parte de la Secretaría, se concluyó que las delegaciones que permanecían eran insuficientes para alcanzar el quorum, por lo que la negociación fue suspendida. Hasta ese momento, no se había acordado el presupuesto con el que funcionará la Secretaría de la negociación por los próximos años (aunque las COP de biodiversidad se realizan cada dos años, también hay sesiones intermedias en las que se avanza en asuntos técnicos y de implementación). Ni el documento de monitoreo y verificación de los avances.</p>

<p>Tampoco se había acordado uno de los puntos más importantes y difíciles de la negociación: el financiamiento. En palabras sencillas, alcanzar todas las metas a las que se comprometieron los países, e impulsar acciones para conservar la biodiversidad, requiere de mucho dinero, y el que se está movilizando no es suficiente. En las negociaciones de Cali, los países esperaban llegar a un acuerdo para que los recursos lleguen de manera fácil, rápida, en la cantidad y con la urgencia que lo requiere a las poblaciones y países que más lo necesitan (y que resguardan buena parte de la biodiversidad del mundo). Sin embargo, luego de varios debates, jornadas de trabajo hasta la madrugada, grupos específicos de negociación y conversaciones bilaterales, el consenso no se logró.</p>

<p>El texto que esperaba reunir las posiciones de todas las partes en materia de financiamiento se publicó sobre las 3:00 a.m. del sábado para ser considerado por la plenaria. Aunque la presidenta de la negociación, Susana Muhamad, insistió en que la propuesta reunía los puntos y consensos necesarios, los países se atrincheraron en sus posturas y manifestaron que había cosas en las que “no iban a ceder”. Entre esas, los países del norte global, como Suiza, Nueva Zelanda, Canadá y la Unión Europea, insistieron en que no apoyarían la creación de un nuevo fondo específico para la biodiversidad y pidieron que el tema se aplazara para la COP18, en 2028. Solo dos años antes de la fecha “límite” para que los países cumplan con todos los compromisos adquiridos (2030).</p>

<p>Varios países latinoamericanos y africanos, por el otro lado, insistieron en que el nuevo fondo y los recursos eran necesarios para lograr los acuerdos. Y apoyaron el texto propuesto por la presidencia. Entre las solicitudes para tomar la palabra y el cruce de argumentos a favor y en contra, se solicitó la verificación del quorum que terminó con la sesión suspendida. Cerca del 50 % de los países se habían retirado por sus viajes de regreso.</p>

<h2><strong>¿Qué viene ahora? </strong></h2>

<p>Aún se espera un pronunciamiento oficial por parte de la presidencia con los detalles de qué va a pasar. A las organizaciones sociales y algunos países, les preocupa que tengan que esperar dos años más (hasta la siguiente COP17, en Armenia) para tomar decisiones importantes. Otra posibilidad es que se retome la plenaria en las reuniones entre sesiones que se realizan, conocidas como sesiones intersesionales (para las que aún no está aprobado el presupuesto). Lo que sí es claro es que todos los documentos que se aprobaron a lo largo de la noche y de la madrugada quedan aprobados.</p>

<p>David Cooper, exsecretario general del Convenio de Diversidad Biológica y parte de la Secretaría explicó —tras la suspensión de la plenaria— que esperan reunirse virtualmente para aprobar el presupuesto antes de que termine el año. Los demás temas se abordarán presencialmente (sin dar muchos detalles de dónde ni cuándo).</p>

<p>Lo cierto es que COP16 en Cali será recordada, entre otras cosas, por ser la más larga de estas cumbres hasta la actualidad. Hasta ahora, ninguna negociación se había extendido tanto. Si quiere conocer más detalles de los puntos que sí se acordaron y de los logros de esta COP16, considerados históricos en materia de participación y reconocimiento a pueblos indígenas, comunidades locales y afrodescendientes, puede visitar<strong> nuestra sección especial </strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/ruta-a-la-cop16/" target="_blank"><strong>Ruta a la COP16</strong></a><strong>. </strong></p>

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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ernesto Guzmán</media:credit>
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