<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	version="2.0">
	<channel>
		<title><![CDATA[El Espectador - Google Discover - El-magazin-cultural / La-suma-de-las-voces]]></title>
		<link>https://elespectador.rt.gw</link>
		<atom:link href="https://elespectador.rt.gw/arc/outboundfeeds/discover/category/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
		<description><![CDATA[Últimos contenidos seleccionados de El Espectador para Google Discover sobre El-magazin-cultural / La-suma-de-las-voces.]]></description>
		<lastBuildDate>Tue, 08 Sep 2026 01:59:50 +0000</lastBuildDate>
		<language>es</language>
		<ttl>1</ttl>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>

							<item>
			<title><![CDATA[Andrés Moya: “En Colombia hacen falta espacios para procesar y compartir el dolor”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/andres-moya-director-de-semillas-de-apoyo-en-colombia-hacen-falta-espacios-para-procesar-el-dolor/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/andres-moya-director-de-semillas-de-apoyo-en-colombia-hacen-falta-espacios-para-procesar-el-dolor/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Santiago Gómez Cubillos]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Andrés Moya ha dedicado 20 años a Semillas de Apego, un programa de atención psicosocial a cuidadoras víctimas del desplazamiento forzado.]]></description>
			<pubDate>Mon, 03 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Andrés Moya ha dedicado 20 años a Semillas de Apego, un programa de atención psicosocial a cuidadoras víctimas del desplazamiento forzado y del conflicto armado. Esta es la historia de cómo un economista terminó liderando una organización de salud mental.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/3ZZBMRXQ4NHOHI77UOBAJBCS34.jpg" alt="Moya es doctor en economía de la Universidad de California en Davis y trabaja como profesor asociado de la Universidad de Los Andes." class="wp-image-5097774" /><figcaption>Moya es doctor en economía de la Universidad de California en Davis y trabaja como profesor asociado de la Universidad de Los Andes.</figcaption></figure>

<h2><strong>Sus alumnos dicen que usted se define constantemente como un “bicho raro”. ¿Por qué?</strong></h2>

<p>Un poco porque los temas que yo trabajo. Soy profesor de economía en la Universidad de los Andes y lo que investigo no es necesariamente lo que uno pensaría que hace un economista. Llevo mucho tiempo trabajando en desplazamiento forzado y, dentro de ese campo, en los últimos años me he enfocado en el desarrollo infantil temprano y su conexión con la salud mental. Eso, de nuevo, puede parecer raro: alguien podría preguntarse por qué eso es economía. Pero parte de la historia y de mi trabajo muestra que la salud mental es uno de los vínculos que hemos olvidado y que puede explicar la persistencia de la pobreza en esta población.</p>

<p><strong>Le sugerimos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/ministra-saliente-y-entrante-de-cultura-chocan-por-nombramientos-antes-de-cambio-de-gobierno/" target="_self" rel="noopener "><strong>Ministra saliente y entrante de Cultura chocan por nombramientos antes de cambio de gobierno</strong></a></p>

<h2><strong>¿En qué momento de su carrera se dio cuenta de esa conexión?</strong></h2>

<p>Hay dos historias paralelas que explican eso: una académica y una personal. La académica ocurrió en el 2005, cuando acababa de salir la sentencia T-025 de la Corte Constitucional, que establecía que el Estado colombiano debía atender con prioridad a la población desplazada. En ese entonces no había mucha información ni datos sobre esta población, entonces yo empecé a trabajar el tema con Ana María Ibáñez y en una de las primeras salidas de campo nos enfrentamos al tema de la salud mental. Llegamos a una casa muy humilde en Altos de Cazucá. La persona que nos recibió dijo que podíamos hacer el piloto de la encuesta, pero que tenía que ser desde su cama, porque no tenía la energía para levantarse ni para comunicarse con facilidad. Desde su desplazamiento, unos meses antes, había permanecido en esa condición. Ese fue un choque muy grande, porque nos hizo ver que habíamos sido ingenuos al llegar con encuestas muy detalladas sobre activos, consumo, ingresos o empleo —lo que normalmente mide un economista—, sin considerar que estas personas habían vivido eventos profundamente traumáticos y que la manifestación más evidente era el impacto en la salud mental.</p>

<h2><strong>¿Y cuál fue la historia personal? </strong></h2>

<p>En ese mismo periodo tuve que enfrentar experiencias familiares que, como muchas personas en Colombia, había puesto por debajo del tapete. Mi papá sufrió una enfermedad de salud mental que en ese momento no entendíamos ni sabíamos manejar. Había poca información, mucho estigma y mucha vergüenza, y yo había tratado de dejar eso atrás. Pero poco a poco entendí que la salud mental no era un tema de debilidad del carácter o falta de esfuerzo. De hecho, mis conversaciones con mi papá antes eran de ese tipo: yo le decía que tenía que esforzarse más, que debía poner más empeño. Eso no solo es contraproducente, sino que refleja que como sociedad aún no sabemos hablar de estos temas.</p>

<p><strong>Podría interesarle: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/gabo-y-barcelona-la-exposicion-por-el-centenario-de-garcia-marquez-habla-el-comisario-xavi-ayen/" target="_self" rel="noopener "><strong>“Gabo y Barcelona”, la exposición por el centenario de García Márquez: habla el comisario</strong></a></p>

<h2><strong>En ese sentido, ¿cómo nació Semillas de apego?</strong></h2>

<p>Nació, en parte, de otra experiencia que tuve en un trabajo de campo y que me llevó a confrontar mis propios sesgos. Para mi tesis de doctorado volví a Colombia en 2011 a hacer trabajo de campo y en la primera sesión, el 20 de enero en Tierralta (Córdoba), estaba explicando el tema cuando llegó una mujer con su hija, una niña de cuatro o cinco años. Como es natural, estaba inquieta y mientras yo hablaba se movía por todo el salón. Y estuvo así un rato hasta que en un momento la mamá la tomó, le gritó “No más”, le dio una cachetada y la sentó. Fue un choque muy fuerte, no solo por lo violento de la escena, sino porque nadie se inmutó: era algo completamente normalizado. Durante los ocho meses de trabajo de campo vi ese mismo patrón: un trato muy duro hacia los niños, con disciplina negativa, violencia física y verbal, completamente naturalizada. Al comienzo, desde mis propios sesgos, pensé: esto está mal, hay violencia contra los niños. Pero luego vino también la confrontación de esos juicios. ¿Cómo hace una madre desplazada, que ha sido víctima de la violencia, que vive en pobreza y exclusión, muchas veces sola, para manejar emocionalmente esas situaciones? ¿Cómo logra responder de otra manera cuando su hija está inquieta en un espacio así? Ahí está, en buena medida, la génesis de Semillas de apego, en que me pregunté no solo por lo que le pasaba a los niños, sino también a los adultos que cuidan. Cuidar es profundamente retador.</p>

<p><strong>Le sugerimos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/katabasis-la-exposicion-que-explora-rios-subterraneos-de-bogota-y-medellin/" target="_self" rel="noopener "><strong>Katabasis: la exposición que explora ríos subterráneos de Bogotá y Medellín</strong></a></p>

<h2><strong>¿Qué fue lo primero que descubrió al hacerse esa pregunta?</strong></h2>

<p>Que en contextos así, las labores de cuidado desbordan las capacidades de las personas para conectarse de forma sensible con sus hijos. Reconocí una carga que no estábamos viendo, especialmente sobre las mujeres: el peso del conflicto, del desplazamiento y, al mismo tiempo, del cuidado. Y lo peor es que no había programas ni intervenciones ni siquiera un reconocimiento de lo difícil que era esa labor en estos contextos. A partir de ahí surgió la necesidad no solo de investigar, sino de diseñar una intervención que ayudara a romper ese ciclo. Nos aliamos con expertas de la Universidad de California en San Francisco, que tenían un modelo muy alineado con lo que estábamos observando y con ellas diseñamos un piloto en 2015 en Bogotá, con 67 mujeres desplazadas por el conflicto. En 2018 hicimos una evaluación de impacto en Tumaco, con resultados positivos que mostraron que había mucho por hacer. Hoy el programa está en 12 municipios de siete departamentos, llega a cerca de 4.000 familias al año y trabaja con poblaciones diversas afectadas por conflicto, desplazamiento, migración y pobreza extrema.</p>

<h2><strong>De esta compilación de historias, ¿qué diría que ha aprendido de cómo procesamos el dolor en Colombia?</strong></h2>

<p>Creo que hacen falta muchos espacios para procesar el dolor y para compartirlo. Incluso para muchas de estas familias en contextos de conflicto y desplazamiento es casi un lujo pensar en ese dolor. Ha habido mamás que nos han contado historias muy traumáticas, pero que al final dicen que no tienen el tiempo ni el espacio para pensar en eso porque tienen que velar por sus hijos. Y ahí nos toca decirles: “está bien, pero para poder cuidar de ellos, tiene que cuidarse usted misma”. El conflicto, además, rompe el tejido social y hace que sea aún más difícil procesar el dolor. Y también está la falta de herramientas, incluso de palabras, para poder nombrar y compartir eso. Ahora, sí veo que esto ha ido cambiando. Hoy, en términos de investigación, servicios y legislación, la situación es muy distinta a antes. Pero todavía nos falta reconocer que este es un país que ha pasado por muchas experiencias traumáticas y mucho dolor, y que no hemos tenido los espacios para compartirlo, reflexionarlo y abordarlo.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/3ZZBMRXQ4NHOHI77UOBAJBCS34.jpg" type="image/jpeg" height="600" width="900">						<media:description type="plain"><![CDATA[Moya es doctor en economía de la Universidad de California en Davis y trabaja como profesor asociado de la Universidad de Los Andes.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Andrés Echeverry Rodríguez: “Para saber pensar hay que saber leer”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/andres-echeverry-rodriguez-country-manager-de-la-difusora-larousse-de-colombia-para-saber-pensar-hay-que-saber-leer/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/andres-echeverry-rodriguez-country-manager-de-la-difusora-larousse-de-colombia-para-saber-pensar-hay-que-saber-leer/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Noemí Carrasquilla Gómez - ncarrasquilla@elespectador.com]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Andrés Echeverry Rodríguez, Country Manager de la Difusora Larousse de Colombia, habló sobre el futuro de Larousse Colombia.]]></description>
			<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 16:42:58 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de once años como editor y de enfrentar la quiebra de su empresa durante la pandemia, Andrés Echeverry Rodríguez, Country Manager de la Difusora Larousse de Colombia, regresó a la industria editorial y al mundo de los libros. En esta entrevista habló sobre el futuro de Larousse Colombia y los cambios que ha asumido en una industria que evoluciona día a día.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/FQQIPSA6GJHLFOLSM7U7DNHBRQ.jpg" alt="Andrés Echeverry estudió Mercadeo en la Universidad EAFIT." class="wp-image-5053647" /><figcaption>Andrés Echeverry Rodríguez estudió Mercadeo en la Universidad EAFIT.</figcaption></figure>

<h2>Larousse lleva más de 170 años sembrando conocimiento. ¿Qué significa para usted asumir la dirección de una marca con ese peso histórico?</h2>

<p>Es un gran reto y una enorme responsabilidad. Asumir la dirección de una marca con más de 170 años de trayectoria implica honrar un legado construido y cobra aún más relevancia en un momento de cambios estratégicos para el grupo a nivel global. También teniendo en cuenta el papel fundamental que desempeña América Latina en el crecimiento y consolidación de nuestros resultados.</p>

<h2>¿Qué cambios o apuestas nuevas quiere impulsar con su llegada?</h2>

<p>Mi objetivo a mediano plazo es remontar a Larousse Colombia mediante una visión estratégica y de mercadeo, en un lugar acorde con el liderazgo que la marca tiene en Europa, donde se consolida como la tercera editorial más importante en cifras de ventas, respaldada por un catálogo de prestigio mundial.</p>

<h2>¿Cuál es la propuesta de valor de Larousse hoy frente a la sobreabundancia de información en internet?</h2>

<p>Nuestra propuesta de valor en el campo de la consulta sigue siendo la rigurosidad de nuestras definiciones y su aplicación, explicada mediante ejemplos claros y sencillos. También destacan nuestros contenidos en bilingüismo como herramienta para el aprendizaje de otros idiomas, así como los recursos multimedia e interactivos que llevan al usuario de un diccionario tradicional a un mundo completamente nuevo y sorprendente. Definitivamente, somos una herramienta de consulta educativa que se mantiene vigente a pesar del gran número de desarrollos digitales. Además, desde hace varios años desarrollamos materiales de apoyo educativo con excelentes resultados tanto en colegios públicos como privados.</p>

<h2>Durante décadas Larousse fue sinónimo de diccionarios y enciclopedias. ¿Ese ADN sigue siendo el corazón del proyecto?</h2>

<p>Sí, absolutamente lo fuimos. Ese ADN sigue siendo el corazón del proyecto, pero ha evolucionado. Somos, ante todo, generadores de contenidos educativos, de referencia y también de entretenimiento. Lo que ha cambiado es la forma en que ese conocimiento se organiza, se distribuye y se conecta con nuevas audiencias. Durante años fuimos reconocidos por obras de referencia emblemáticas como el Álgebra de Baldor, que marcaron a generaciones enteras. Ese prestigio sigue siendo un activo fundamental, pero hoy estamos enfocados en ampliar esa percepción. Somos un grupo editorial con una sólida trayectoria en el mercado editorial desde 1959, respaldado por sellos de gran reconocimiento como Anaya, Alianza Editorial, Cátedra, ADN y Pirámide, que nos han permitido construir una propuesta literaria robusta y diversa.</p>

<h2>¿Qué hace diferente a Larousse frente a otras editoriales?</h2>

<p>Lo que diferencia a grupos editoriales como el nuestro frente a otros es la combinación de tres factores que consideramos clave: legado, curaduría de contenidos y capacidad de adaptación. Nos definimos como un ecosistema de contenidos con la capacidad de educar, entretener y acompañar a los lectores en las diferentes etapas de su vida. En Colombia apenas estamos comenzando la introducción de los sellos más jóvenes del grupo. Sin embargo, a partir de 2026 traeremos al mercado colombiano una parte significativa de la oferta editorial de la compañía. Estamos convencidos de que los lectores serán los principales beneficiados al poder acceder a los best sellers internacionales de nuestras marcas de manera prácticamente simultánea a su lanzamiento en Europa.</p>

<h2>Para finalizar, en un contexto de sobreinformación y contenidos rápidos, ¿por qué sigue siendo fundamental la lectura para desarrollar un criterio propio y saber informarse mejor?</h2>

<p>Leer es una herramienta que nos permite desarrollar criterios propios y sólidos, así como cuestionar situaciones y procesar de manera diferente nuestro entorno. La lectura exige pausa, atención y profundidad, lo que difiere diametralmente de la información fragmentada, inmediata e irrelevante que te dan las redes sociales. Leer fortalece el pensamiento crítico y reduce la dependencia de opiniones externas o tendencias fugaces. En un mundo invadido por la información, una gran ventaja te la da saber pensar, y para eso el inicio fundamental es saber leer y hacerlo.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/FQQIPSA6GJHLFOLSM7U7DNHBRQ.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Andrés Echeverry Rodríguez estudió Mercadeo en la Universidad EAFIT.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“La inteligencia artificial ya está transformando la economía latinoamericana”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/luis-carlos-chaquea-fundador-de-interlat-la-inteligencia-artificial-ya-esta-transformando-la-economia-latinoamericana/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/luis-carlos-chaquea-fundador-de-interlat-la-inteligencia-artificial-ya-esta-transformando-la-economia-latinoamericana/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Noemí Carrasquilla]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Luis Carlos Chaquea, fundador de Interlat, habló sobre la evolución del ecosistema digital y el impacto de la inteligencia artificial.]]></description>
			<pubDate>Mon, 01 Jun 2026 15:01:26 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Luis Carlos Chaquea, fundador y CEO de Interlat, empresa que ha impulsado la transformación digital en América Latina, habló sobre la evolución del ecosistema digital, el impacto de la inteligencia artificial, las oportunidades para los jóvenes y el reconocimiento de buenas prácticas del sector mediante los Premios #LatamDigital by Interlat.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/QKUXTQ2WUFEEXCF662NS4AGA4A.jpg" alt="Luis Carlos Chaquea comenzó su recorrido en el mundo empresarial en 1985." class="wp-image-2326254" /><figcaption>Luis Carlos Chaquea comenzó su recorrido en el mundo empresarial en 1985.</figcaption></figure>

<h2>Desde Interlat han hablado durante años de construir cultura digital en Latinoamérica. ¿Qué significa “cultura digital” para usted?</h2>

<p>La cultura digital consiste en promover que el talento humano dentro de las organizaciones crezca a través del buen uso de las tecnologías. Aunque muchas de estas herramientas ya hacen parte de nuestra cotidianidad, continúan evolucionando día a día y deben ponerse al servicio del bienestar de los ciudadanos y de los clientes de las organizaciones.</p>

<h2>¿Qué tan preparada está Colombia frente a otros países en temas de innovación y digitalización?</h2>

<p>Colombia ha avanzado enormemente en los últimos años. El país viene reduciendo su brecha digital y hoy cerca del 90 % del territorio nacional cuenta con cobertura tecnológica que permite acceder a servicios innovadores impulsados tanto por políticas públicas como por la empresa privada.</p>

<p>La educación ha sido clave en este proceso, porque gracias al internet y a la conectividad ha sido posible llegar a regiones apartadas con clases virtuales y formación digital, evitando que muchas personas deban desplazarse a las grandes ciudades para estudiar.</p>

<p><strong>Le sugerimos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/hollywood-y-la-ia-el-nuevo-acuerdo-del-sag-aftra-que-protege-a-los-actores-reales/" target="_self" rel="noopener "><strong>Hollywood y la IA: el nuevo acuerdo del SAG-AFTRA que protege a los actores reales</strong></a></p>

<h2>¿Cuál fue el propósito de crear los Premios #LatamDigital By Interlat?</h2>

<p>El propósito inicial nació desde Interlat #EscuelaDigital porque queríamos reunir a estudiantes, profesionales y emprendedores que estuvieran desarrollando proyectos digitales dentro de sus compañías o iniciativas propias, para que pudieran compartir experiencias, relacionarse y cocrear proyectos enfocados en el crecimiento digital de Latinoamérica. Este año se cumplen los decimoterceros Premios #LatamDigital 2026 By Interlat.</p>

<h2>¿Cómo ha evolucionado el ecosistema digital latinoamericano desde que crearon estos reconocimientos?</h2>

<p>Hemos contribuido al fortalecimiento de la cultura digital en la región a través de los Premios #LatamDigital By Interlat, que hoy son un referente en Latinoamérica. La evolución ha sido enorme. Cuando iniciamos en 2012, contábamos con un solo pilar y cinco categorías; actualmente, los premios integran 14 pilares y 66 categorías.</p>

<h2>¿Qué tendencias o transformaciones digitales están marcando hoy a las empresas de la región?</h2>

<p>Actualmente, la inteligencia artificial vive un momento de auge. Hace tres años nació este pilar dentro de los premios y hoy se ha convertido en una tendencia transversal que impacta toda la economía, desde departamentos y municipios hasta países y continentes enteros.</p>

<p><strong>Le recomendamos: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/edgar-morin-el-caminante-homenaje/" target="_self" rel="noopener "><strong>Edgar Morin, el caminante (Homenaje)</strong></a></p>

<h2>¿Qué buscan reconocer en los Premios #LatamDigital By Interlat?</h2>

<p>Buscamos reconocer los mejores proyectos, campañas e iniciativas digitales de América Latina, tanto en español como en portugués. Nuestro objetivo es mostrar cómo las organizaciones públicas y privadas desarrollan proyectos que aportan al crecimiento de sus empresas, al bienestar de los ciudadanos y a la relación con sus clientes.</p>

<p>Actualmente contamos con categorías enfocadas en ciberseguridad, emprendimiento digital, comercio electrónico, marketing digital, inteligencia artificial, transformación digital y gobierno digital, entre muchas otras.</p>

<h2>Hablemos de México, el país invitado de honor de este año. ¿Cuál será su papel en esta edición?</h2>

<p>México se suma a la edición número 13 de los Premios #LatamDigital By Interlat junto a la Secretaría de Transformación Digital y Telecomunicaciones, creada recientemente para impulsar que las entidades gubernamentales implementen campañas, proyectos e iniciativas orientadas al beneficio de los ciudadanos mexicanos. Además, es un país que se destaca por su talento, creatividad y pasión para impulsar el desarrollo tecnológico en todas las industrias, convirtiéndose en un puente estratégico entre Latinoamérica y el mundo.</p>

<p><strong>Podría interesarle: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/nuestra-semantica-y-la-ia-parte-2-sobrepensadores/" target="_self" rel="noopener "><strong>Nuestra semántica y la IA: parte 2 (Sobrepensadores)</strong></a></p>

<h2>Para finalizar, ¿qué consejo les daría a los jóvenes que buscan abrirse camino en el mundo digital?</h2>

<p>Les diría que este es un momento lleno de oportunidades. Hay muchos jóvenes explorando nuevos nichos de mercado que aún no han sido cubiertos y el mundo digital sigue ofreciendo enormes posibilidades de crecimiento.</p>

<p>Es fundamental estudiar muy bien esos mercados, apoyarse en la inteligencia artificial y aprender de la experiencia de quienes ya han recorrido este camino. Antes de emprender, es importante realizar investigaciones, construir un plan de negocios sólido y definir una ruta clara que permita reducir el riesgo de fracaso y aumentar las probabilidades de éxito.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/QKUXTQ2WUFEEXCF662NS4AGA4A.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Luis Carlos Chaquea comenzó su recorrido en el mundo empresarial en 1985.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Natalia Bautista: “No necesito cumplir unas reglas para sentir que Dios está feliz conmigo”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/natalia-bautista-no-necesito-cumplir-unas-reglas-para-sentir-que-dios-esta-feliz-conmigo/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/natalia-bautista-no-necesito-cumplir-unas-reglas-para-sentir-que-dios-esta-feliz-conmigo/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Santiago Gómez Cubillos]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Natalua Bautista habló sobre su carrera como solista que comenzó con &quot;Cada detalle&quot;, una canción sobre su relación con Dios.]]></description>
			<pubDate>Mon, 25 May 2026 14:30:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de 15 años de trabajo apoyando a otros artistas, ahora fue Bautista la que se puso debajo de los reflectores. Aquí habló sobre la carrera que comenzó con “Cada detalle”, su primer sencillo, y de cómo la música ha moldeado su relación con Dios.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/6ZZZUCE6BFBKZAU4NIKKFEEW7Q.jpg" alt="Natalia Bautista es la cofundadora de 5ta Estudio, con el que ha obtenido cinco nominaciones a los Latin Grammys y un galardón del mismo. También es la mánager de Flor de Lava." class="wp-image-2306628" /><figcaption>Natalia Bautista es la cofundadora de 5ta Estudio, con el que ha obtenido cinco nominaciones a los Latin Grammys y un galardón del mismo. También es la mánager de Flor de Lava.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿Cómo se siente pasar de ser mánager de otros artistas a ser la voz de su propio proyecto solista?</strong></h2>

<p>Ese cambio ha sido muy interesante, pero se dio de una forma tan natural que siento que todo lo que venía aprendiendo en esta industria, con cada proyecto y con cada artista que he acompañado, era precisamente para nutrir de la forma adecuada este proyecto. Si esta oportunidad hubiera llegado hace cinco años, con mis hijos más chiquitos y de pronto sin la claridad musical y de la industria que tengo en este momento, no la habría podido aprovechar de la misma manera.</p>

<p>Entonces, aunque hay momentos en los que tengo que callar a la impostora, porque me pregunto: “¿pero por qué estoy yo al frente de la cámara?”, al mismo tiempo siento que se dio en el momento que era y que es la cúspide de todo este trabajo que llevo haciendo a nivel profesional y personal.</p>

<h2><strong>¿Por qué más cree que este era el momento preciso para hacerlo?</strong></h2>

<p>A nivel personal, creo que tiene que ver con mis hijos. Simón tiene 11 años, y Fátima y María, que son gemelas, están por cumplir 9, entonces todos ya son mucho más independientes. En sus primeros años de vida me volqué mucho hacia la maternidad y, aunque nunca dejé de trabajar, estaba mucho más enfocada en eso; todo mi tiempo estaba dirigido ahí.</p>

<p>Y, a nivel musical, fue porque un día un cazatalentos de una disquera en Estados Unidos, que se llama Via Cantus —una de las primeras disqueras católicas que se crearon—, me dijo que le habían hablado de mí como productora y compositora, pero también de “mi proyecto”. Yo yo pensé: “¿Qué proyecto?”. Porque ahí lo que tenía eran notas de voz y algunas presentaciones en grupos de oración o en alguna misa que me pedían acompañar, nada más.</p>

<p>Pero creo que Dios quería que fuera este el momento en el que esa música saliera a la luz y eso llevó a que todo fluyera de manera muy natural, porque, además, creo que es un momento en el que muchas personas están en una búsqueda espiritual, Dios o como lo quieran llamar, y por eso creo que estoy aquí ahora.</p>

<h2><strong>Antes de considerarla como una carrera, ¿dónde empezó su historia con la música?</strong></h2>

<p>Yo creo que mi alma venía con la misión de compartir historias a través de la música. Crecí en Estados Unidos, que además es una sociedad donde en el colegio te enseñan a leer música, y ahí empecé desde muy chiquita a tocar piano. Fue también por esa época que me empecé a enamorar del góspel y tuve la fortuna de contar con unos papás que me apoyaron mucho. Ellos me decían: “si le va bien en el colegio, pida lo que quiera”; entonces pedía clases de canto, de guitarra, de historia de la música... En ese entonces, iba a una escuela que se llama Piccolo, de donde han salido varios artistas, y ahí estuve hasta que a los 17 años un productor me dijo: “venga, ¿y si hacemos un proyecto artístico?”. Ahí pisé un estudio de grabación y pensé: “ah, wow, la música no es solo leer notas y tocar instrumentos”. Fue en ese momento cuando me enamoré y decidí que iba a estudiar producción musical.</p>

<p><strong>Lea también: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/#google_vignette" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/#google_vignette"><strong>Liza Surganova: “El gran arte nos puede ayudar a superar nuestros días más oscuros”</strong></a></p>

<h2><strong>¿Cómo ha sido la música un vehículo para desarrollar una relación con Dios?</strong></h2>

<p>Eso es muy lindo, porque yo me he dedicado mucho a la música comercial a nivel profesional. Los artistas que han pasado por Quinta Estudio son muy del “mainstream”, y lo que más hago es componer en ese lenguaje. Pero a veces las temáticas en el “mainstream” son limitadas: se habla mucho de amor, de fiestas… En cambio, yo siempre he tenido una conexión muy personal con Dios.</p>

<p>Desde chiquita, en lugar de tener un “querido diario”, era más bien: “hola, Dios, ¿cómo estás? Ven y te cuento de mi vida”. Entonces empecé a querer volcar eso en mis canciones, que igual considero diferentes al gospel que existe hoy en día, porque no son exactamente una alabanza, sino la narración de una historia personal con Dios que he cultivado durante muchos años.</p>

<h2><strong>Lo que nos lleva a “Cada detalle”, su primer sencillo. ¿Cómo materializó todo esto en esa canción?</strong></h2>

<p>Justamente en “Cada detalle” yo quería narrar una historia de la cotidianidad con Dios, no necesariamente hablar de la forma en que estamos acostumbrados a oír en la alabanza.</p>

<p>La canción nació de un momento difícil. Por mis tres hijos, mi trabajo y todos los otros proyectos que tengo, hubo un punto en el que sentí que mi fe se había enfriado, porque no estaba cumpliendo con esos requisitos que muchas veces proponen las religiones, como ir a misa, ir a los grupos de oración y demás. Y aunque son ejercicios muy lindos que te acercan a Dios, en ese momento entendí que mi relación con Él no dependía de marcar cuántas horas al día le dedicaba a eso. “Cada detalle” es una conversación conmigo misma, recordándome que no necesito cumplir una serie de reglas para sentir que Dios está feliz conmigo, que está en mi vida o que puedo conectarme con Él.</p>

<h2><strong>¿Cree entonces que esas imposiciones de ir un cierto número de veces a misa o a comulgar o a confesarse, en lugar de acercar a la gente a la religión, terminan alejándola?</strong></h2>

<p>Más que alejarla, creo que terminan condicionando a pensar que la relación con Dios es un intercambio. Como si Dios quisiera más a los que van a misa o a los que hagan más obras de caridad, pero yo creo que Él no tiene preferidos, sino que su amor es incondicional y, por eso, no se puede medir ni es algo que haya que ganarse. Entonces la canción es una invitación a enfocarnos en eso: en esa relación que se cultiva cuando le decimos “gracias por esto”, “ayúdame con esto” o “Dios mío, inspírame las palabras para esta entrevista porque no estoy tan acostumbrada a hacer estas cosas”. Ese es un poco el enfoque de este álbum: encontrar a Dios en todas partes y desarrollar esa relación con Él en un lenguaje cercano. Y yo digo mucho esto con mi equipo de trabajo: siento que hago música no para los católicos ya convertidos, sino para quienes están buscando a Dios.</p>

<p><strong>Le puede interesar: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/daniel-ledesma-lider-social-de-la-comuna-13-yo-era-uno-de-esos-a-los-que-les-decian-que-no-tenian-futuro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/daniel-ledesma-lider-social-de-la-comuna-13-yo-era-uno-de-esos-a-los-que-les-decian-que-no-tenian-futuro/"><strong>Daniel Ledesma, líder social: “Yo era uno de esos a los que les decían que no tenían futuro”</strong></a></p>

<h2><strong>¿Qué ha aprendido de las artistas con las que ha trabajado que ahora esté implementando en su carrera como solista?</strong></h2>

<p>Creo que lo principal ha sido entender cómo funciona realmente la industria independiente. A la gente le venden mucho la idea de Hollywood sobre la música: que uno va a un bar o a un restaurante, canta, aparece mágicamente un cazatalentos, lo firma, le dan un montón de plata y un Grammy, y ya, llega el estrellato. Pero esta industria es mucho más compleja. Hay muchas carreras que se están construyendo en simultáneo todo el tiempo. Entonces, lo valioso de haber trabajado en esto antes es que ahora entiendo qué tipo de artista quiero ser, qué presiones estoy dispuesta a asumir y cuáles no me interesan. Además, toda la experiencia trabajando en sonido, composición y producción con otros artistas también me ha ayudado a entender qué música quiero hacer. Entonces no fue solo que me ayudó a entender la industria, sino también entender mi sonido, lo que me gusta y lo que puede funcionar.</p>

<h2><strong>En ese sentido, ¿cómo describiría su sonido?</strong></h2>

<p>Definitivamente es un sonido “pop”, pero dentro de ese “pop” hay dos líneas muy claras, porque hoy en día el “pop” es casi todo. Por un lado, está una influencia muy fuerte de la música country, que viene de lo que escuchaba desde chiquita. Yo crecí en Minnesota, en el norte de Estados Unidos, en un entorno muy americano, con poca migración latina, y esa forma de contar historias es muy propia de ese lugar. Eso se siente en mi música. Pero, por otro lado, como he trabajado mucho el “pop” urbano, también están presentes los “beats”, de pronto algunos “chanteos” y elementos de ese mundo. Es algo que llevo haciendo tanto tiempo que ya hace parte de mi ADN musical. Diría que es eso: un “pop” con influencias claras del country y del “pop” urbano que escuchamos tanto aquí en Colombia.</p>

<h2><strong>¿Qué viene para usted en estos meses?</strong></h2>

<p>“Cada detalle” fue el abrebocas. A partir de ahí, voy a estar lanzando sencillos cada dos meses. El 22 de mayo salió el segundo, que se llama “Milagro” y es una canción muy importante para mí, porque siento que todo el tiempo le estamos pidiendo a Dios un milagro, pero no vemos todos esos otros milagros que ya hacen parte de nuestra vida y que a veces damos por sentados. Dos meses después, más o menos en julio, saldrá el siguiente sencillo, que se llama “En todas partes”, que es una canción un poco más tristonga y, de ahí en adelante, vendrán sencillos uno tras otro hasta completar un álbum de entre ocho y diez canciones.</p>

<p><strong>Siga leyendo: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/matilde-orlando-creadora-de-filoparchar-habla-sobre-sacar-la-filosofia-de-la-academia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/matilde-orlando-creadora-de-filoparchar-habla-sobre-sacar-la-filosofia-de-la-academia/"><strong>Matilde Orlando: “La filosofía necesita salir de la academia y volver al espacio urbano”</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/6ZZZUCE6BFBKZAU4NIKKFEEW7Q.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Natalia Bautista es la cofundadora de 5ta Estudio, con el que ha obtenido cinco nominaciones a los Latin Grammys y un galardón del mismo. También es la mánager de Flor de Lava.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Pájaro</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La Biblioteca de Alejandría y la IA: la búsqueda eterna del conocimiento]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-biblioteca-de-alejandria-y-la-ia-la-busqueda-eterna-del-conocimiento/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-biblioteca-de-alejandria-y-la-ia-la-busqueda-eterna-del-conocimiento/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Rodolfo Rodríguez Calderón, especial para El Espectador]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La IA puede organizar el conocimiento del mundo, pero todavía necesita del juicio humano para otorgarle sentido moral, histórico y emocional]]></description>
			<pubDate>Mon, 25 May 2026 11:27:52 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Más de dos mil años después de la Biblioteca de Alejandría, la humanidad vuelve a perseguir una idea semejante, aunque ya no hecha de piedra, columnas y pergaminos, sino de datos, algoritmos y redes neuronales: la llamamos inteligencia artificial.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/FIWDV5HWWFH47OESBQRVPWHC5A.png" alt="Casi el 10% del catálogo en Steam, la mayor biblioteca de juegos para PC en el mundo, está compuesto con títulos desarrollados con ayuda de la inteligencia artificial (IA) generativa." class="wp-image-1691089" /><figcaption>Hoy millones de personas consultan sistemas de inteligencia artificial con la misma expectativa con la que un estudioso antiguo habría entrado en los salones de Alejandría.</figcaption></figure>

<p>Hubo un tiempo en que el mundo creyó que el conocimiento podía reunirse bajo un solo techo. Ese sueño tuvo nombre: Biblioteca de Alejandría.</p>

<p>Entre rollos de papiro, filósofos, astrónomos, matemáticos y traductores, la antigua biblioteca no fue únicamente un edificio lleno de libros; fue una ambición humana, tal vez la más grande de todas: reunir la memoria del mundo y ponerla al servicio de quienes buscaban comprenderlo.</p>

<p>La Biblioteca de Alejandría surgió del deseo de Alejandro Magno y sus sucesores de difundir la cultura helénica. Fue una de las más grandes y prestigiosas de la antigüedad, un centro de conocimiento y cultura que influyó en el mundo helénico y más allá.</p>

<p>La Biblioteca de Alejandría fue establecida en el siglo III a.C. en la ciudad de Alejandría, Egipto, durante el período helenístico. Se cree que su creación fue impulsada por Ptolomeo I Sóter, quien deseaba hacer de Alejandría un centro de conocimiento y cultura. La biblioteca formaba parte del Museion, una institución dedicada a las musas y al estudio.</p>

<p>Se estima que la biblioteca albergaba entre 400.000 y 700.000 rollos de papiro, que incluían obras literarias, científicas y filosóficas. Entre los eruditos que trabajaron allí se encontraban figuras notables como Eratóstenes, quien calculó la circunferencia de la Tierra, y Calímaco, autor del primer catálogo bibliográfico conocido.</p>

<p>No solo fue un repositorio de libros, sino también un símbolo de la aspiración helenística de preservar y difundir el conocimiento. Su influencia se extendió a lo largo de los siglos, afectando el desarrollo de la ciencia, la literatura y la filosofía en el mundo antiguo y más allá. Sufrió varios episodios de destrucción, siendo uno de los más significativos el incendio durante la guerra civil de Julio César en el 48 a.C. Aunque no está claro cuánto se perdió, se sabe que la biblioteca continuó existiendo en diversas formas hasta el siglo IV d.C., cuando fue destruida en un contexto de conflictos religiosos y políticos. Su legado perdura, ya que inspiró la creación de otras bibliotecas y el desarrollo de la biblioteconomía como disciplina.</p>

<h2><strong>Nuevos horizontes de la IA</strong></h2>

<p>Hoy, más de dos mil años después, la humanidad vuelve a perseguir una idea semejante, aunque ya no hecha de piedra, columnas y pergaminos, sino de datos, algoritmos y redes neuronales: la llamamos inteligencia artificial.</p>

<p>La comparación es inevitable. La leyenda cuenta que en Alejandría existían estudiosos especializados en distintas ramas del conocimiento. Algunos dominaban la medicina; otros, la geometría, la poesía, la filosofía natural o las lenguas extranjeras. Los viajeros y aprendices no llegaban simplemente a “buscar un libro”; acudían en busca de orientación. Había hombres encargados de estudiar los textos, clasificarlos, interpretarlos y conducir a cada visitante hacia aquello que necesitaba. No eran simples guardianes de estanterías: eran intermediarios entre el conocimiento y la mente humana.</p>

<p>¡Imposible no comparar con lo que está sucediendo en el presente! Hoy millones de personas consultan sistemas de inteligencia artificial con la misma expectativa con la que un estudioso antiguo habría entrado en los salones de Alejandría, esperando encontrar respuestas, síntesis, orientación y claridad entre una cantidad inabarcable de información. La diferencia es que la antigua biblioteca almacenaba papiros; la nueva biblioteca almacena datos digitales. Antes el saber viajaba largos trayectos en caravanas y barcos; ahora circula en impulsos eléctricos alrededor del planeta en cuestión de segundos.</p>

<p>Pero el paralelismo más profundo no está en la acumulación del conocimiento, sino en la función de mediación.</p>

<p>La Biblioteca de Alejandría comprendió algo fundamental: el conocimiento sin guía puede convertirse en caos. Miles de textos no garantizan sabiduría. Hace falta interpretación. Hace falta alguien —o algo— capaz de conectar preguntas con respuestas relevantes. En ese sentido, los sabios alejandrinos fueron una forma primitiva de inteligencia asistida. Organizaban, resumían, contextualizaban y explicaban. La inteligencia artificial moderna hace precisamente eso.</p>

<p>Cuando un sistema actual resume un artículo científico, traduce un manuscrito, recomienda lecturas o responde preguntas complejas, está reproduciendo una antigua necesidad humana: transformar el exceso de información en comprensión útil. Lo extraordinario es que aquello que antes requería decenas de eruditos ahora puede realizarse en segundos gracias a máquinas entrenadas y alimentadas con enormes volúmenes de conocimiento humano.</p>

<p>Sin embargo, surge una diferencia crucial. Los sabios de Alejandría eran conscientes de su ignorancia, sabían que el conocimiento era imperfecto, discutible y cambiante. La inteligencia artificial, en cambio, puede dar la ilusión de certeza absoluta. Responde con fluidez, rapidez y seguridad incluso cuando se equivoca. Y allí aparece el gran desafío contemporáneo: distinguir entre información verídica y el error.</p>

<h2><strong>Organizar el conocimiento</strong></h2>

<p>La antigua biblioteca, de cierta manera, también enfrentó esta situación. Entre los miles de textos coexistían teorías contradictorias, errores astronómicos, interpretaciones filosóficas enfrentadas y relatos mitológicos. La tarea de los estudiosos no consistía únicamente en almacenar textos, sino en analizarlos críticamente. La sabiduría nacía del debate humano. Ese elemento sigue siendo irremplazable.</p>

<p>La inteligencia artificial puede organizar el conocimiento del mundo, pero todavía necesita del juicio humano para otorgarle sentido moral, histórico y emocional. Un algoritmo puede resumir a Aristóteles, pero no puede vivir la experiencia humana que dio origen a sus preguntas. Puede explicar teorías sobre el amor, la guerra o la muerte, pero no sentirlas. Y quizá esa sea la frontera invisible entre Alejandría y nuestro tiempo: antes los guardianes del saber eran humanos; ahora comenzamos a delegar parte de esa función en entidades no humanas.</p>

<p>Existe además otra semejanza inquietante: la Biblioteca de Alejandría simboliza la fragilidad del conocimiento. Su desaparición —mezcla de incendios, guerras, fanatismo y abandono histórico— permanece como una advertencia universal. Toda civilización cree que su memoria es eterna hasta que descubre que puede perderse. Hoy almacenamos cantidades inimaginables de información digital, pero dependemos de infraestructuras tecnológicas vulnerables: servidores, energía, redes y corporaciones. Nunca la humanidad había conservado tanto conocimiento y al mismo tiempo, nunca había dependido tanto de sistemas invisibles y frágiles.</p>

<p>La nueva Alejandría no puede incendiarse con antorchas, pero sí con desinformación, manipulación masiva, censura algorítmica o dependencia tecnológica extrema.</p>

<p>Y, aun así, seguimos construyéndola, porque la búsqueda del conocimiento es una constante humana. Desde los escribas egipcios hasta los ingenieros de aprendizaje automático, existe un hilo invisible que une a todas las épocas: el deseo de comprender el mundo y compartir esa comprensión con otros. La inteligencia artificial no nació de la nada, es heredera de siglos de bibliotecas, universidades, archivos y traductores. Cada algoritmo contiene, de alguna manera, fragmentos de millones de voces humanas acumuladas a lo largo de la historia.</p>

<p>Tal vez por eso la comparación con Alejandría resulta tan poderosa. No estamos viviendo únicamente una revolución tecnológica, estamos viviendo una transformación cultural comparable a la aparición de las grandes bibliotecas antiguas o de la imprenta. La pregunta ya no es cuánta información podemos almacenar, sino cómo evitar que el conocimiento pierda humanidad en el proceso.</p>

<p>Porque el verdadero legado de Alejandría no fueron sus edificios ni sus pergaminos. Fue la idea de que el conocimiento debe servir para iluminar a las personas, no para reemplazarlas.</p>

<p>Y quizá ese sea el gran desafío de nuestra época: construir una inteligencia capaz de asistir al ser humano sin apagar aquello que lo hace profundamente humano.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/FIWDV5HWWFH47OESBQRVPWHC5A.png" type="image/png" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Casi el 10% del catálogo en Steam, la mayor biblioteca de juegos para PC en el mundo, está compuesto con títulos desarrollados con ayuda de la inteligencia artificial (IA) generativa.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ChatGPT</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Natalia Lafourcade y su concierto en Bogotá: “Qué bonito jardín”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/natalia-lafourcade-se-presento-en-el-movistar-arena-de-bogota-noticias-hoy/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/natalia-lafourcade-se-presento-en-el-movistar-arena-de-bogota-noticias-hoy/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Laura Camila Arévalo Domínguez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Un recuento de la única presentación que la cantante mexicana tuvo en Colombia, como parte de su gira “De todas las flores”.]]></description>
			<pubDate>Tue, 12 May 2026 11:09:27 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este fue el saludo de la mexicana en medio de su concierto en el Movistar Arena. Un recuento de la única presentación que la cantante tuvo en Colombia, como parte de su gira “De todas las flores”.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/Q3AYZEXLFJFQPOZAVPNVTY4LNY.JPG" alt="“Lo que más quiero es tener buenas canciones”, le dijo Lafourcade a Adán Jodorowsky, a quien invitó a producir su noveno álbum, motivo por el cual visitó Colombia como parte de su gira." class="wp-image-1927003" /><figcaption>“Lo que más quiero es tener buenas canciones”, le dijo Lafourcade a Adán Jodorowsky, a quien invitó a producir su noveno álbum, motivo por el cual visitó Colombia como parte de su gira.</figcaption></figure>

<p>Natalia Lafourcade fue organizada. A las 8 de la noche comenzaba el concierto y, pocos minutos después, la introducción de Vine solita, la primera canción de su álbum, comenzó a sonar. Ella salió con un vestido negro de encaje en el torso y de falda larga, tan larga que ocupaba gran parte del escenario. “A este mundo vine solita, solita me voy a morir”, cantó la mexicana. Ante la emoción, la gente gritó, pero fue más bien un ruido corto: lo sublime del escenario, el momento y la voz de la mexicana, calmaron al público. Nos sentamos y nos dedicamos a escuchar. Así fue como se nos comunicó el tono de la primera parte del concierto.</p>

<p>De todas las flores, el nombre del álbum y el primer sencillo que la cantante lanzó al anunciar su trabajo, inquietó a muchos: era una canción esperada. Fue el primer tema de aquel trabajo que se escuchaba como el más íntimo. Con este grupo de obras, Lafourcade logró acercarse. Se acercó tanto que si tuviésemos que adivinar los olores y paisajes de los días en los que se ocupó de componer y grabar, es probable que coincidieramos en respuestas similares a la madera, la neblina y el café. Metida entre su jardín de Veracruz y embelesada con la montaña más próxima, la cantante sembró y cosecho flores que convirtió en canciones.</p>

<p>Le sugerimos leer: <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/rauw-alejandro-anuncia-conciertos-en-bogota-y-medellin-noticias-hoy/">Rauw Alejandro anuncia conciertos en Bogotá y Medellín</a></p>

<p>Cantó, como dije, en orden. Siguió, entonces, Pasan los días. Escribiendo canciones fue que pudo drenar el corazón. Existe un pódcast llamado De todas las flores y que fue descrito como el diario sonoro que daría cuenta de la grabación de este álbum. Allí contó que atravesó momentos solitarios, amargos. Que entendió que solo aceptando esas sensaciones las letras aparecieron. Llegaron con paciencia y hablaron de momentos precisos. Pudo sentirse atrevido que publicara canciones con información tan suya, tan propia. Se expondría, pensó. Después de cantarlas entre sus sábanas o al lavar sus platos, decidió que la Natalia Lafourcade que estaba naciendo ya podía atreverse a compartir esos dolores tan hondos, pero tan musicales. Ya tenía obra.</p>

<p>“Siento que necesitaba hacer música que me ayudara a sanar emociones. Cuando la habito, me voy limpiando por dentro. Me ayuda a sanar, olvidar y honrar todo aquello que, en el pasado, fue doloroso, pero que en el presente se va aliviando. Este disco es muy personal. Muy desnudo. Muy crudo”, agregó.</p>

<p>Colaborar significa perder el control. Así se describió este proceso en el episodio que llevó el nombre de la canción en cuestión, el episodio de la confianza. En este tema, habla sobre ese tiempo amargo en el que, aparentemente, no pasa nada, pero por dentro… por dentro hay un desgarre. Es la canción para ver cómo el tiempo no se detiene a pesar de las tristezas ni de los desamores ni de lo incapacitante que puede ser cualquier ausencia. La canción sobre el amor y su insuficiencia para juntar dos almas. La canción de la frustración y del absurdo: “pasa la vida y sigo pensando que, teníamos todo para hacernos mucho bien. Que la distancia no podría destruir, aquel espacio construido en la ilusión”.</p>

<p>Podría interesarle leer: <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/miles-de-admiradores-asisten-al-primer-concierto-de-taylor-swift-en-mexico-noticias-hoy/">Miles de admiradores asisten al primer concierto de Taylor Swift en México</a></p>

<p>Todos, aplicadísimos, cantamos sentados. Las manos limpiando algunas lágrimas se vieron a medida que la letra fue saliendo. En el escenario, Lafourcade se veía duplicada: ella sentada tocando su instrumento con su vestido negro y su cabello rizado que le llegaba hasta la cintura, pero también ella en una pantalla. Estaba sentada en una mesa mirando al vacío. Sola. Viendo el tiempo pasar con los ojos adoloridos.</p>

<p>La proyección hizo parte del trabajo visual que recreó el concierto: imágenes de montañas, lagos, jardines. Tomas de la cantante bailando con un vestido blanco en medio de claveles, o algunos videos de mujeres haciendo un performance que diera cuenta de sus letras.</p>

<p><em>De todas las flores</em>, un disco grabado en cinta que se logró después de pocos ensayos y “mucha intuición”, ocupó la primera parte de este concierto, que conservó un aire de majestuosidad que no permitió mucho contacto con el público. Como si salir de esa especie de trance en el que entró la cantante fuese el mandato mayor.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/Z42CIJNILBFIXADL3ELVGIF7AM.JPG" alt="La cantante mexicana lanzó su más reciente álbum titulado &quot;De todas las flores&quot;, en octubre de 2022." class="wp-image-1926958" /><figcaption>La cantante mexicana lanzó su más reciente álbum titulado "De todas las flores", en octubre de 2022.</figcaption></figure>

<p>Podría interesarle leer: <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/premios-billboard-de-la-musica-latina-peso-pluma-lidera-la-lista-de-nominados/">Premios Billboard de la Música Latina: Peso Pluma lidera la lista de nominados</a></p>

<p>Después, la artista salió con un vestido ancho, rojo y con brillantes. Antes, permaneció descalza, pero este traje lo acompañó con unas botas de tacón que le dieron una relevancia mayor a sus pasos, a sus gestos, y a su esperado saludo al público. Durante el concierto, la compositora describió su noche como un “hecho histórico”, al ser la primera Arena que se había llenado totalmente durante la gira de De todas las flores.</p>

<p>Canciones como Tonada de luna llena, Soledad y el mar, Hasta la raíz y Tú si sabes quererme, cerraron este concierto, que se dio después de siete años de ausencia de la cantante en Colombia.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/Q3AYZEXLFJFQPOZAVPNVTY4LNY.JPG" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[“Lo que más quiero es tener buenas canciones”, le dijo Lafourcade a Adán Jodorowsky, a quien invitó a producir su noveno álbum, motivo por el cual visitó Colombia como parte de su gira.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Angie Meza Awad</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Andrés Sanjuán: “Un líder no se define por las manos que lo aplauden”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/andres-sanjuan-un-lider-no-se-define-por-las-manos-que-lo-aplauden/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/andres-sanjuan-un-lider-no-se-define-por-las-manos-que-lo-aplauden/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Noemí Carrasquilla]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El emprendedor, líder empresarial, autor y conferencista internacional Andrés Sanjuán presenta su segundo libro, “Mentalidad Imparable”.]]></description>
			<pubDate>Sun, 03 May 2026 23:30:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El emprendedor, líder empresarial, autor y conferencista internacional Andrés Sanjuán (@sanjuan180) presenta su segundo libro, “Mentalidad Imparable: Principios y herramientas transformadoras para lograr el éxito en la vida y en los negocios”, publicado por Planeta de Libros. Además, comparte la visión detrás de EXiTU PRO, su método de éxito profesional enfocado en ayudar a las personas a posicionar, escalar y monetizar su carrera.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/Q27CW44ZNJFK5J4LQQ5WKKWILQ.jpg" alt="Sanjuan es el fundador del proyecto “EXiTU World”, una red digital con la que busca impulsar el desarrollo profesional en Latinoamérica." class="wp-image-2257783" /><figcaption>Sanjuan es el fundador del proyecto “EXiTU World”, una red digital con la que busca impulsar el desarrollo profesional en Latinoamérica.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿En qué momento de su vida nace la necesidad de escribir su primer libro?</strong></h2>

<p>Mi primer libro, “Créete tu cuento”, nació en los aviones, porque uno de mis mayores temores era precisamente volar. Cuando mi carrera empezó a crecer, también empezaron los viajes; y cada vuelo me confrontaba con ese miedo. Empecé a escribir durante esos trayectos, y muchos de esos textos terminaron convirtiéndose en gran parte de mi primer libro. Recuerdo especialmente un vuelo en avioneta por Centroamérica que me marcó. En medio de una fuerte turbulencia y la sensación de que algo podía salir mal, pensé: no quiero irme de esta vida sin haber hecho algo grande con ella. Esa idea también despertó en mí el deseo de ayudar a otros a creer en una vida más grande. Mi segundo libro, “Mentalidad Imparable”, publicado por Planeta de Libros, recoge 33 principios y herramientas prácticas para lograr el éxito en la vida y en los negocios. Es un libro para quienes no solo quieren inspirarse, sino empezar a construir un éxito más auténtico, con propósito, dirección y acción.</p>

<h2><strong>¿Qué tipo de contenidos y herramientas encontrará el lector en “Mentalidad Imparable”?</strong></h2>

<p>El lector va a encontrar 33 principios, historias inspiradoras, reflexiones y ejercicios prácticos; pero, sobre todo, una invitación a dejar de vivir en automático y empezar a construir su vida con más intención, valentía y resiliencia. “Mentalidad Imparable” no está pensado solo para inspirar. Inspirar a alguien por unos minutos es relativamente fácil; lo difícil es lograr que esa persona haga algo distinto con su vida después de cerrar el libro. Por eso quise construir una obra práctica, cercana y accionable. Un libro que conecta la mente, las emociones, el cuerpo y la conducta, porque el éxito no se construye solo con ideas bonitas, se construye con decisiones, hábitos y acciones sostenidas.</p>

<h2><strong>¿En qué consiste su método EXiTU PRO y para quiénes está dirigido?</strong></h2>

<p>EXiTU PRO nace de una idea muy clara, muchas personas tienen talento, experiencia y conocimiento, pero no siempre saben cómo convertir todo eso en una propuesta profesional fuerte, visible y valiosa para el mercado. El método está diseñado para profesionales de cualquier área, empleados, líderes, emprendedores y personas que quieren llevar su carrera a un siguiente nivel con más dirección, estrategia y claridad. Trabajamos tres grandes fases: identidad profesional, expansión profesional y posicionamiento profesional. La primera busca claridad sobre quién eres, qué sabes hacer, qué te diferencia y hacia dónde quieres construir. La segunda se enfoca en desarrollar la mentalidad, los hábitos y la capacidad para sostener ese crecimiento desde la acción. Y la tercera convierte ese valor en una marca personal, una narrativa y una estrategia de monetización que abra oportunidades reales en el mercado actual.</p>

<p>El objetivo es que una persona deje de esperar a que el mercado descubra su valor y empiece a entenderlo, comunicarlo y convertirlo en crecimiento. EXiTU PRO forma parte de EXiTU World, el ecosistema que estoy construyendo para impulsar el desarrollo profesional en Latinoamérica. Quienes quieran conocer más pueden ingresar a www.exituworld.com, escribirnos a contacto@exituworld.com o enviarme un mensaje directamente por Instagram a @sanjuan180. También estaremos abriendo algunas sesiones gratuitas de valor para personas interesadas en dar un salto importante en su carrera profesional.</p>

<p><strong>Le puede interesar: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/">Liza Surganova: “El gran arte nos puede ayudar a superar nuestros días más oscuros”</a></p>

<h2><strong>¿Qué diferencia a las personas que logran llegar profesionalmente a donde quieren de aquellas que no lo logran? </strong></h2>

<p>Creo que una gran diferencia está en la capacidad de actuar sin esperar a sentirse completamente listo. Muchas personas esperan tener más seguridad, más tiempo, más experiencia o el momento perfecto para dar el siguiente paso. Pero la realidad es que el crecimiento casi nunca aparece cuando todo está claro; aparece cuando uno se mueve con lo que tiene y empieza a construir claridad en el camino.</p>

<p>También influye mucho el entorno. Si una persona está rodeada de conversaciones pequeñas, de miedo, de queja o de conformismo, es muy difícil que piense en grande. Por eso creo que una de las mejores decisiones profesionales que alguien puede tomar es acercarse a personas, proyectos y espacios que le exijan crecer.</p>

<p>Y por último, está la consistencia. La gente no se estanca solo por falta de talento; muchas veces se estanca porque abandona demasiado pronto. Quienes avanzan no siempre son los más brillantes, pero sí suelen ser quienes actúan, se rodean mejor y sostienen en el tiempo lo que dicen que quieren construir.</p>

<h2><strong>¿Cuál es el trabajo que debe hacer una persona que quiere mejorar para convertirse en una voz de liderazgo o tomar las riendas de su vida?</strong></h2>

<p>Creo que el error más común es pensar que el liderazgo empieza cuando alguien más te reconoce, te sigue o te da una posición. La realidad es que el liderazgo empieza mucho antes, cuando decides hacerte responsable de tu propia vida. Para mí hay tres niveles de trabajo: El primero es interno: entender quién eres, qué te mueve y en qué eres realmente bueno. Sin eso, cualquier camino que tomes va a ser prestado.</p>

<p>El segundo es externo: entender dónde ese valor tiene sentido en el mundo real. Porque no basta con ser bueno en algo; necesitas que eso resuelva algo que otros necesiten. Y el tercero es la acción sostenida: mucha gente se conoce, mucha gente tiene talento, pero muy pocos hacen lo necesario todos los días para convertir eso en resultados. Cuando logras alinear quién eres, qué necesita el mercado y lo que haces de forma consistente, dejas de buscar oportunidades y empiezas a crearlas.</p>

<p><strong>Lea también:</strong> <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/">“Quiero que mi hijo entienda que debe ser feliz”: William Hernán Yepes</a></p>

<h2><strong>¿Qué estrategias recomienda para las personas que quieren formarse, pero encuentran barreras para sostener ese proceso de aprendizaje?</strong></h2>

<p>Creo que el problema no es que la gente no quiera aprender. El problema es que muchas veces intenta aprender sin una razón suficientemente fuerte. Cuando uno no sabe para qué está aprendiendo, cualquier excusa gana, el cansancio, la falta de tiempo, el trabajo o la rutina. Por eso, antes de recomendar un curso o un libro, yo invitaría a una persona a hacerse una pregunta más profunda, ¿en quién me quiero convertir y qué necesito aprender para llegar ahí? Esa pregunta cambia todo, porque ya no estudias por estudiar. Empiezas a formarte con dirección. Lees distinto, escuchas distinto y eliges mejor de quién aprender.</p>

<p>También creo que hay que dejar de ver la formación como algo que solo pasa en un salón o en una certificación. Uno se forma trabajando con alguien mejor, entrando a proyectos que lo incomoden, haciendo preguntas y observando cómo piensan quienes ya lograron lo que uno quiere construir. Al final, formarse no es llenar la cabeza de información. Es construir la versión de ti que va a poder sostener la vida que dices que quieres.</p>

<h2><strong>¿Cuál considera que es el principio más imprescindible de su libro y por qué?</strong></h2>

<p>Para mí hay un principio fundamental, la fe invencible. En mi caso, mi fe está puesta en Dios. Lo digo con mucho respeto, pero también con mucha claridad, no sería quien soy sin estar sostenido por una creencia mucho más grande que yo mismo. La fe no es solo creer cuando todo va bien. Es tener algo que te mantiene de pie cuando nada parece salir como esperabas. Es esa fuerza interna que te permite seguir caminando cuando tienes miedo, cuando dudas o cuando todavía no ves resultados. El éxito exige mucha más resistencia de la que la gente imagina. Exige carácter, paciencia, humildad y la capacidad de levantarse muchas veces. Sin fe, o sin una convicción profunda que te sostenga, es muy fácil rendirse demasiado pronto. Ahora, si tuviera que compartir otro principio que también me ha cambiado la vida, sería el de dar para ganar. Muchas puertas se abren cuando uno deja de preguntarse únicamente “qué puedo recibir” y empieza a preguntarse “qué puedo aportar”. No porque dar sea una estrategia para recibir, sino porque dar te convierte en una persona más valiosa para los demás.</p>

<h2><strong>¿Qué opina de la frase “Haz que el liderazgo sea menos sobre ti y más sobre las personas a las que sirves”?</strong></h2>

<p>Creo que el peor enemigo de cualquier líder es el ego. Esa idea de que, por tener un cargo, uno merece más protagonismo. El liderazgo real no parte del cargo, parte de la capacidad de impactar la vida de otras personas. Para mí, liderar es ayudar a otros a crecer, a avanzar y a convertirse en una mejor versión de sí mismos. Por eso siempre lo digo de forma muy simple, un líder verdadero no se define por las manos que lo aplauden, sino por las manos que ayuda a levantar. Cuando entiendes eso, el liderazgo deja de ser algo que se impone y se convierte en algo que se construye todos los días a través de las personas.</p>

<p><strong>Siga leyendo:</strong> <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/augusto-solano-se-despide-de-la-presidencia-de-asocolflores-tras-25-anos-legado-retos-y-futuro-de-la-industria-floricola-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/augusto-solano-se-despide-de-la-presidencia-de-asocolflores-tras-25-anos-legado-retos-y-futuro-de-la-industria-floricola-en-colombia/">Augusto Solano: “La principal fortaleza de las flores colombianas es su diversidad”</a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/Q27CW44ZNJFK5J4LQQ5WKKWILQ.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Sanjuan es el fundador del proyecto “EXiTU World”, una red digital con la que busca impulsar el desarrollo profesional en Latinoamérica.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Liza Surganova: “El gran arte nos puede ayudar a superar nuestros días más oscuros”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/liza-surganova-directora-del-alternativa-film-festival-hablo-sobre-este-evento-en-medellin/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La directora del Alternativa Film Festival habló sobre su historia con el cine y lo que viene para esta edición del evento.]]></description>
			<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hasta el próximo 30 de abril se desarrollará en Medellín la tercera edición del Alternativa Film Festival, un evento que busca resaltar el cine de impacto social hecho en el sur global. Hablamos con su directora sobre su historia con este arte y lo que viene para este año.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/76T46E7MYJCTXN36J2QECDTAZA.jpg" alt="Antes de dirigir este festival, Surganova trabajó como redactora jefe de Kinopoisk, la mayor base de datos de películas, medios y servicios de streaming de Rusia." class="wp-image-2246050" /><figcaption>Antes de dirigir este festival, Surganova trabajó como redactora jefe de Kinopoisk, la mayor base de datos de películas, medios y servicios de streaming de Rusia.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿Cómo surgió su interés por el cine?</strong></h2>

<p>Viene desde mis años de escuela. Teníamos una clase sobre la historia de la cultura mundial y uno de los últimos años fue dedicado a la historia del cine. Ahí aprendí de todos: sobre Kilinian, Almodóvar, Tarkovsky y demás. Desde entonces, entendí que siempre quería trabajar en el cine de alguna manera. Empecé mi carrera como periodista, pero luego, después de varios años, cambié a cine y empecé a trabajar como editora en jefe para un outlet de medios en Rusia que cubría el cine, y luego, después de cinco años, lo dejé y Alternativa llegó a mi vida.</p>

<h2><strong>Usted es de Rusia, ¿cómo describiría el cine de su país y qué lo hace único?</strong></h2>

<p>Bueno, es una gran pregunta. Rusia tiene una gran historia de cine, desde Eisenstein hasta Starokovsky y otros directores increíbles que movieron la industria. Pero en este momento estamos en un lugar extraño, porque por un lado se está desarrollando bastante rápido, pero por el otro hay mucha censura en Rusia por la guerra ahora y por todos los problemas con el gobierno, así que me temo que estamos volviendo a los tiempos soviéticos, donde la gente no podía decir lo que quería en el cine y en cambio tienen que usar siempre algún tipo de lenguaje metafórico.</p>

<h2><strong>¿Cómo se unió al equipo de Alternativa Film Festival?</strong></h2>

<p>Bueno, no había festival cuando me uní. Me pidieron que viniera con un concepto de un premio para los cineastas. Entonces InDrive me invitó, considerando mi trayectoria previa como editora en jefe en el más grande medio de Rusia enfocado en cine. El CEO de Indrive me dijo que tenía esta idea de darle un premio a los cineastas del sur global, que comúnmente son relegados o menos representados en la escena de cine global. Y luego, reunimos a la equipo y empezamos a trabajar en algunas ideas y es cuando entendimos que no debería ser solo un premio, sino más bien un festival, un lugar donde unimos a la gente, donde traemos juntos a los cineastas y al público y donde realmente mostramos los filmes y al final los premiamos. Así que sí, ya es un viaje de tres años y medio para mí.</p>

<p><strong>Le puede interesar: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/sofia-solorzano-creadora-de-sofia-en-letras-hablo-del-poder-de-la-lectura-y-la-escritura/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/sofia-solorzano-creadora-de-sofia-en-letras-hablo-del-poder-de-la-lectura-y-la-escritura/"><strong>Sofía Solórzano, creadora de Sofía en letras: “La escritura cambia la forma de ver el mundo”</strong></a></p>

<h2><strong>¿Qué tipo de películas disfruta ver?</strong></h2>

<p>Soy una persona que le gusta de todo, me encanta los <em>blockbusters</em> de Hollywood y me encanta, por ejemplo, todos los filmes de los Avengers, pero también, por supuesto, me encanta el cine independiente. Me encantan los directores americanos como Greta Gerwig o Noah Baumbach. Son uno de mis directores favoritos. Pero por supuesto, siempre he estado muy impresionada con el cine latinoamericano, especialmente con directores mexicanos como Iñárritu, Cuarón y Guillermo del Toro. Y realmente recuerdo ver esos filmes cuando aparecieron en el principio del siglo XXI, en realidad hace 20 años, y cómo hicieron esta revolución en la mente de todos, y en mi mente también, con “Amores Perros” o “Babylon” o películas como esas.</p>

<h2><strong>¿Cuál fue la última película que la impactó o movió algo en usted?</strong></h2>

<p>Creo que fue “Hamnet”. Es una película tan real sobre las emociones de una persona que, por un lado, es la esposa de un escritor brillante que va a cambiar el curso de la literatura y toda la historia de la literatura, pero, por otro lado, es solo una mujer que está enfrentando una de las más grandes tragedias que hay: está perdiendo un niño. Y vemos cómo vive a través de ello y cómo el arte en el final la ayuda a superar o al menos sentirse mejor en el momento de esta tragedia. Creo que eso es lo que también siento sobre el arte y en especial el cine. Lo que sentimos cuando vemos películas o cuando encontramos gran arte nos puede ayudar a superar nuestros días más oscuros.</p>

<h2><strong>El festival tiene cierto enfoque en el cine emergente, ¿qué le atrae más de este tipo de cine?</strong></h2>

<p>No solo es sobre el cine emergente, aunque aportamos atención a las voces emergentes, también tenemos directores establecidos que están presentando sus películas en el festival. Las dos condiciones más importantes que tenemos son que el cine debe venir del sur global y que debe ser sobre impacto social. Lo que me mueve de eso es que, a pesar de que me gusta el cine para el entretenimiento, también creo que debería intentar cambiar nuestras mentes, nuestros corazones; debería intentar hacernos personas mejores. El cine que estamos reconociendo en el festival es el que abre los ojos de las personas y las impulsa a decir algo sobre estos temas y a hacer algo sobre su vida y su comunidad para cambiarla.</p>

<p>Eso es lo que me atrae mucho a ese tipo de cine, porque, para ser honesta, no soy un gran fan del cine que se hace solo por por propósitos artísticos. Puede haber un muy bonito filme, que se haya grabado hermosamente, pero ¿qué significa eso? Así que estoy por las historias, por el significado, por el potencial transformador que tiene el cine.</p>

<p><strong>Lea también: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/carlos-granes-hay-que-volver-a-un-arte-liberado-guiado-por-los-instintos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/carlos-granes-hay-que-volver-a-un-arte-liberado-guiado-por-los-instintos/"><strong>Carlos Granés: “Hay que volver a un arte liberado, guiado por los instintos”</strong></a></p>

<h2><strong>¿Por qué escogieron hacer la edición de este año del Alternativa Film Festival en Medellín? </strong></h2>

<p>A todos los lugares que vamos, porque somos nomadistas, tratamos de que tengan una gran cultura y que tengan este hermoso espíritu artístico y creo que Medellín es un gran ejemplo de eso. Antes estábamos en Almaty y en Yogyakarta, que no son las capitales de sus respectivos países, sino capitales culturales o capitales universitarias. Y cuando llegamos a Colombia, entendimos que estábamos buscando algo similar en espíritu. Y también creo que comparado con esas dos ciudades, Medellín también tiene una gran diferencia y ventaja, porque es una ciudad que ha cambiado su reputación en los últimos 20 años con el poder de la arte, de hecho, y de eso se trata Alternativa, de cómo el poder de la arte transforma sociedades. Así que creo que es bueno traer este festival a un lugar como este.</p>

<h2><strong>El Alternativa Film Festival incluye una competencia entre los filmes proyectados, desde u perspectiva, ¿qué hace que una película se destaque?</strong></h2>

<p>El poder de la historia. Creo que lo que hace que un filme resalte es una historia única, pero al mismo tiempo universalmente entendible, algo con lo que todos podamos relacionarnos, pero que tal vez no sabíamos, como algo que ocurre en Nepal, o en Malasia, o en Colombia, que te da cuenta de que no sabes nada de eso, pero es así como esas personas viven, y así es cómo superan esos desafíos. Entonces sí, así que creo que para mí siempre es la historia primero y luego todo el resto viene después.</p>

<h2><strong>¿Qué legado quiere dejar como directora del Alternativa Film Festival?</strong></h2>

<p>Creo que como persona ya he dejado mi legado en lanzar este festival y en avanzar con el concepto junto con mi hermoso equipo y ejecutarlo durante tres años. Estoy bastante orgullosa de ese éxito y sí, estoy feliz de que sucedió en mi carrera. Ahora, para un festival tres años es nada, es un evento muy joven, así que esperamos convertirnos en uno de los lugares más importantes para el cine social y el cine del sur global. Queremos ser una plataforma que conecte a los cineastas de diferentes regiones, donde todos quieran ir a aprender nuevas cosas, conocer a los compañeros creadores e inspirarse.</p>

<p><strong>Siga leyendo: </strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/"><strong>“Quiero que mi hijo entienda que debe ser feliz”: William Hernán Yepes</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/76T46E7MYJCTXN36J2QECDTAZA.jpg" type="image/jpeg" height="533" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[Antes de dirigir este festival, Surganova trabajó como redactora jefe de Kinopoisk, la mayor base de datos de películas, medios y servicios de streaming de Rusia.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alternativa Film Festival</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Las familias e individuos que han manejado el Estado en Colombia antes de Petro (1991-2022)]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/las-familias-e-individuos-que-han-manejado-el-estado-en-colombia-antes-de-petro-1991-2022/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/las-familias-e-individuos-que-han-manejado-el-estado-en-colombia-antes-de-petro-1991-2022/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Jenny Pearce*]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Sepa quién ha manejado el Estado en Colombia antes de Petro en este capítulo del libro “¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y Nación”.]]></description>
			<pubDate>Sat, 18 Apr 2026 19:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Llega a las librerías “¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y Nación”, libro de los investigadores Jenny Pearce y Juan David Velasco que documenta el poder de las élites políticas, judiciales y económicas. Con la anuencia de la editorial Mediapluma, reproducimos este capítulo.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/DX2UJM7XMVA3RPTL3TLJ76KNYU.jpg" alt="Portada del libro &quot;¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y Nación”, de los investigadores Jenny Pearce y Juan David Velasco." class="wp-image-2227686" /><figcaption>Portada del libro "¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y Nación”, de los investigadores Jenny Pearce y Juan David Velasco.</figcaption></figure>

<p>La élite política en Colombia está conformada por 71 familias que, de manera reiterada, han controlado los campos y subcampos de poder en el Gobierno nacional y en el Congreso de la República (ver tabla 1). Desde estas posiciones, han definido la agenda de desarrollo del país: qué problemas sociales se consideran prioritarios, qué derechos se reconocen a la población, cómo se distribuyen los recursos públicos en el territorio y hasta qué punto la empresa privada es fortalecida o debilitada.</p>

<p>El control del Estado a este nivel también les permite regular los conflictos entre distintas constelaciones de élites. Mediante decisiones sobre qué impuestos se cobran y qué tarifas se fijan, así como sobre la adjudicación, prórroga o cancelación de concesiones, licencias y contratos, esta élite establece quién puede llegar a determinados mercados y en qué circunstancias. De este modo, el Estado central se convierte en un espacio desde el cual se asignan ventajas, se imponen costos y se delimitan oportunidades.</p>

<p>En última instancia, estas decisiones no son abstractas. Al definir las posibilidades de acceso a servicios de salud, alimentos, empleo, pensiones y otros bienes básicos, esta élite incide directamente en las condiciones de vida de la población. Sus decisiones pueden ampliar o restringir las posibilidades de subsistencia, bienestar y seguridad de amplios sectores sociales, y, con ello, moldean de forma profunda las trayectorias individuales y colectivas en el país.</p>

<p><strong>Tabla </strong><strong>1. Familias que conforman la élite política en Colom</strong><strong>bia (1991-2022)</strong></p>

<figure class="is-style-data-story"><table><thead><tr><th><strong>Departamento</strong></th><th><strong>Familia</strong></th></tr></thead><tbody><tr><td><strong>Valle del Cauca</strong></td><td>Holguín<br />
Lloreda<br />
Trujillo<br />
Abadía/Toro<br />
Motoa/Kuri</td></tr><tr><td><strong>Cauca</strong></td><td>Mosquera/Chaux<br />
Valencia<br />
Iragorri<br />
Velasco</td></tr><tr><td><strong>Chocó</strong></td><td>Córdoba<br />
Sánchez de Montes de Oca<br />
Torres</td></tr><tr><td><strong>Santander</strong></td><td>Rojas<br />
Aguilar<br />
Barrera<br />
Serpa<br />
Diaz Mateus</td></tr><tr><td></td><td>Yepes<br />
Lizcano</td></tr><tr><td><strong>Tolima</strong></td><td>García<br />
Jaramillo</td></tr><tr><td><strong>Antioquia</strong></td><td>Vélez<br />
Gómez<br />
Valencia<br />
Gaviria<br />
Ramos<br />
Uribe</td></tr><tr><td></td><td>Cristo</td></tr><tr><td></td><td>Merheg<br />
Patiño</td></tr><tr><td><strong>Huila</strong></td><td>Villalba<br />
Andrade<br />
González</td></tr><tr><td><strong>Atlántico</strong></td><td>Pulgar Motta<br />
Cepeda/Saravia<br />
Name<br />
Char<br />
Gerlein</td></tr><tr><td><strong>Bolívar</strong></td><td>García/Zuccardi<br />
Blel<br />
Turbay<br />
Montes/Curi</td></tr><tr><td><strong>Magdalena</strong></td><td>Vives<br />
Pinedo<br />
Cotes<br />
Diaz Granados</td></tr><tr><td><strong>Cesar</strong></td><td>Araújo<br />
Cuello<br />
Gnecco</td></tr><tr><td><strong>Sucre</strong></td><td>Guerra<br />
García</td></tr><tr><td><strong>La Guajira</strong></td><td>Ballesteros</td></tr><tr><td><strong>Meta</strong></td><td>Torres Martínez<br />
Pérez Amaya</td></tr><tr><td><strong>Córdoba</strong></td><td>Jattin<br />
López<br />
García/Pineda<br />
Manzur<br />
Besaile</td></tr><tr><td><strong>Bogotá y Cundinamarca</strong></td><td>Samper<br />
López<br />
Santos<br />
Lleras<br />
Gómez<br />
Pastrana<br />
Leyva<br />
Turbay<br />
Esguerra<br />
Cárdenas/Santamaría<br />
Galán<br />
Gaviria<br />
Sánchez</td></tr></tbody></table></figure>

<p><strong>Fuente: </strong>Elaboración propia</p>

<p>En Colombia, la élite política no es homogénea. Por el contrario, presenta diferencias marcadas en su interior, especialmente entre quienes ocupan la Presidencia y los ministerios y quienes hacen carrera en el Congreso de la República. Estas diferencias se expresan en el lugar de nacimiento, el nivel educativo, el tipo de universidades a las que asisten y las trayectorias profesionales que recorren. Incluso en términos de origen social y capital cultural, se trata de tres subcampos de poder claramente diferenciados.</p>

<p>En este capítulo mostramos, en primer lugar, que la élite política en Colombia está conformada de manera abrumadora por abogados. Este predominio profesional no es un dato meramente descriptivo, sino que tiene implicaciones profundas sobre la forma en que el Estado aborda los problemas sociales. Desde este ángulo, la norma jurídica se convierte en el lenguaje privilegiado de la acción política y se atribuye a la ley y los decretos administrativos la capacidad de ordenar, corregir y transformar la realidad social.</p>

<p>Como resultado, el Estado tiende a responder a los conflictos sociales mediante una intensa producción legislativa, bajo el supuesto de que el cambio normativo es, en sí mismo, un motor suficiente de cambio social<a href="#_ftn1" rel="" title="">[1]</a>. Esta manera de concebir la acción estatal privilegia la regulación formal y la definición de derechos en abstracto, y deja en un segundo plano los procesos sociales, culturales y territoriales a través de los cuales esas normas se implementan, se negocian o se transforman en la práctica.</p>

<p>Este énfasis jurídico tiene muchas veces un efecto excluyente sobre otros saberes y formas de conocimiento. Perspectivas provenientes de disciplinas como la ciencia política, la sociología, la antropología o las artes —que ofrecen lecturas distintas sobre el conflicto social, la vida cotidiana y las desigualdades territoriales— tienden a estar subrepresentadas en el diseño y la evaluación de políticas públicas. Esta ausencia se hace particularmente visible en la relación del Estado con las periferias urbanas y las regiones alejadas de Bogotá, donde los problemas sociales no siempre se ajustan a las categorías legales desde las que se gobierna el país.</p>

<figure><blockquote><p>“El acceso a la Presidencia de la República no corresponde a una única trayectoria. Sin embargo, al observar el perfil de los presidentes elegidos entre 1991 y 2022 —con anterioridad a Gustavo Petro— sí se pueden identificar algunas regularidades. Por ejemplo, todos provienen de dos formaciones profesionales: el Derecho y la Economía“.</p></blockquote></figure>

<p>Después de analizar la formación profesional como un eje central en la reproducción del poder político en Colombia, este apartado se concentra en el perfil de los presidentes de la República. El objetivo no es identificar una trayectoria única de acceso al cargo, sino mostrar la diversidad de recorridos que conducen al principal puesto de poder del Estado colombiano. Al mismo tiempo, se argumenta que, una vez en el cargo, el presidente ocupa una posición central dentro de las constelaciones, en la medida en que articula, coordina y ordena a otros grupos de poder que operan en el campo político, económico y tecnocrático. Desde la Presidencia se distribuyen posiciones, se definen prioridades del desarrollo y se establecen los marcos dentro de los cuales actúan las demás élites.</p>

<p>El apartado siguiente se centra en otro rasgo fundamental de la élite política: su inscripción en la política transaccional y en los mecanismos de intermediación clientelista. Este constituye un principio dominante de dominación que ha atravesado la historia republicana del país y que, lejos de debilitarse, se intensificó tras la Constitución de 1991. En este sentido, sostenemos que un rasgo definitorio de la élite política es el dominio de un saber práctico sobre cómo convertir recursos públicos en apoyos electorales. Este saber se expresa en la distribución selectiva de beneficios, la asignación de obras y proyectos a los territorios y la activación de redes de intermediación que conectan al Estado con los votantes.</p>

<p>Sobre esta base, el capítulo examina quiénes han logrado consolidar su poder en el Congreso de la República y cómo este se ha configurado como un subcampo central de negociación política y de control indirecto del vínculo entre el Gobierno nacional y los territorios. El Congreso funciona como el espacio desde el cual se canalizan recursos hacia las regiones y se organizan incorporaciones selectivas de sujetos sociales al Estado.</p>

<p>Esta lógica de intermediación clientelista no opera de manera aislada, sino que coexiste con una racionalidad tecnocrática que orienta el funcionamiento del Estado. Mientras algunas agencias del Gobierno nacional —en particular el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación— se encargan de preservar el equilibrio macroeconómico y la ortodoxia de la política económica, el Congreso asume la tarea de procesar demandas territoriales y poblacionales de forma fragmentada.</p>

<p>En consecuencia, las incorporaciones al Estado que se producen desde este subcampo se rigen por lógicas selectivas antes que universales. Articuladas en torno a relaciones de lealtad y subordinación política, estas dinámicas orientan la acción del Congreso hacia la gestión de beneficios que son particulares y están territorialmente segmentados, lo que limita la capacidad —y el interés— de impulsar reformas sociales con alcance nacional.</p>

<p>En contraste, este apartado también se centra en el perfil de la élite ministerial, cuya configuración responde a un subcampo de poder distinto dentro del campo del poder político. Como plantea el marco teórico desarrollado a lo largo del libro, las élites en Colombia no conforman un bloque homogéneo, sino que operan en constelaciones diferenciadas, con lógicas internas y formas de reproducción propias.</p>

<p>En este caso, las trayectorias de los ministros se parecen más a las de dirigentes gremiales y a las de propietarios de grandes grupos económicos. Su formación se concentra, en su mayoría, en universidades privadas de Bogotá. Esta formación se complementa con estudios de maestría en instituciones prestigiosas de Estados Unidos y el Reino Unido.</p>

<figure><blockquote><p>“Las trayectorias de los ministros se parecen más a las de dirigentes gremiales y a las de propietarios de grandes grupos económicos“.</p></blockquote></figure>

<p>Desde estas posiciones, y al compartir un mismo capital cultural con otros grupos de poder, los ministros cumplen un papel central en la reproducción del consenso pro-mercado. En términos concretos, las afinidades en su formación profesional e intelectual favorecen al sector privado. Esto se expresa en las metas de desarrollo que se fijan en sus carteras ministeriales, en la orientación de las prioridades de la inversión pública y en la definición de regímenes de licencias y regulaciones estratégicas que llegan a favorecer a la empresa privada.</p>

<h2><strong>El papel de los abogados en la dirección del Estado</strong></h2>

<p>El perfil profesional de quienes hacen parte de la élite política colombiana revela una tendencia histórica<a href="#_ftn2" rel="" title=""><sup>[2]</sup></a> que continuó después de 1991. Entre los ministros, la formación en Derecho ha sido la más frecuente, seguida por Economía e Ingeniería (Salas et al., 2022, p. 31). Estas cifras muestran que el abogado no solo ha predominado en la composición de los gabinetes, sino que además se ha consolidado como la credencial más recurrente para llegar a posiciones nacionales de poder en el Estado<a href="#_ftn3" rel="" title=""><sup>[3]</sup></a>. En contraste, las humanidades, la filosofía y las ciencias sociales apenas alcanzan el 3 % dentro de esta élite<a href="#_ftn4" rel="" title=""><sup>[4]</sup></a>, lo que confirma la persistencia de un modo de entender el país desde las formas legales: ese “país santanderista” al que aludía Gabriel García Márquez en su obra <em>El General en su Laberinto</em> (Semana, 14 marzo de 1989).</p>

<p>Así, la predominancia de ciertas profesiones en el Gobierno nacional se explica, en buena medida, por las normas que regulan la conformación de la burocracia, las cuales tienden a favorecer a quienes poseen títulos en Derecho o Economía. En una entrevista que realizamos a la exministra Irene Vélez, filósofa de formación, ella señaló las dificultades que enfrentó para conformar un equipo interdisciplinario con filósofos y antropólogos durante su gestión en el Ministerio de Minas y Energía. Según explicó, “la mayoría de los cargos, por normatividad legal, exigen ser abogados o economistas”, lo que convierte estos títulos en un requisito de entrada para acceder a cargos técnicos y directivos.</p>

<p>Este diseño institucional no solo privilegia a juristas y economistas sobre otras disciplinas, sino que además excluye enfoques propios de las ciencias reflexivas (Burawoy, 2009; Wacquant &amp; Bourdieu, 2005), como los que podrían aportar la sociología, la antropología o la ciencia política, más orientados a comprender la diversidad social, cultural y territorial del país.</p>

<p>De este modo, se consolida una élite compuesta principalmente por abogados y, en el ámbito tecnocrático, por economistas, cuyas formaciones resultan centrales para el funcionamiento del Estado. Sin embargo, el predominio de estos enfoques tiende a reforzar miradas legalistas y ortodoxas, al tiempo que reduce las oportunidades de incorporar funcionarios con otros saberes y perspectivas. Esto limita la inclusión de interpretaciones más diversas y situadas de las realidades sociales y territoriales del país.</p>

<h2><strong>Los presidentes de la República</strong></h2>

<p>La Presidencia de la República constituye el principal cargo de poder en Colombia. Parafraseando a Pierre Bourdieu (1996), se trata del espacio más concentrado del campo de poder, en la medida en que desde allí se definen decisiones que afectan de manera directa el destino de millones de familias, empresas y territorios. No se trata solo de una jefatura administrativa, sino del punto desde el cual se articulan y se reorganizan las constelaciones de élites del país.</p>

<p>Este lugar central se explica, en primer término, por el carácter fuertemente presidencialista del sistema político colombiano. La Constitución de 1991 consolidó un diseño institucional en el que el presidente cuenta con amplias facultades de nombramiento. Elige directamente a todo el gabinete ministerial y designa miembros de juntas directivas estratégicas, como las de Ecopetrol, el Banco de la República o la Comisión de Regulación de Energía y Gas. Según el testimonio de un dirigente político entrevistado para esta investigación, el presidente puede incidir en la designación de más de 450 cargos del nivel nacional, todos ellos con salarios a los que accede apenas el 0,1 % de la población colombiana. Esta capacidad de nombramiento convierte a la Presidencia en un nodo privilegiado de distribución de posiciones dentro del Estado.</p>

<figure><blockquote><p>“Según el testimonio de un dirigente político entrevistado para esta investigación, el presidente puede incidir en la designación de más de 450 cargos del nivel nacional, todos ellos con salarios a los que accede apenas el 0,1 % de la población colombiana“.</p></blockquote></figure>

<p>A ello se suma la posibilidad de hacer postulaciones para ocupar los cargos más altos de otras ramas del poder público. El presidente presenta la terna de la cual la Corte Suprema de Justicia elige al fiscal general de la Nación, participa en la terna para procurador general y también postula ternas para que el Senado elija magistrados de la Corte Constitucional. De este modo, su poder no se limita al Ejecutivo, sino que se proyecta de manera indirecta sobre la rama judicial y los organismos de control.</p>

<p>De ese modo, la centralidad de la Presidencia también se manifiesta en su capacidad para intervenir sobre otros espacios de poder. Desde el Ejecutivo se puede decidir la renovación o cancelación de fondos parafiscales que sostienen a los gremios del sector agropecuario; se nombran personas que dirigen los órganos tecnocráticos; se definen los sectores económicos que serán priorizados en los planes de desarrollo, tales como la agricultura, la minería, la industria o los hidrocarburos. Además, el presidente puede impulsar discrecionalmente negociaciones comerciales internacionales y puede proteger a sectores exportadores mediante fondos de estabilización de precios.</p>

<p>El presidente también decide a través de qué entidades financieras se canalizan los programas sociales del Estado, como las transferencias monetarias. Esta decisión no es menor, pues define qué bancos administran millones de cuentas y reciben ingresos por concepto de intermediación financiera. Al mismo tiempo, estos programas suelen exigir que los beneficiarios abran cuentas bancarias para poder recibir los recursos, lo que implica procesos de bancarización obligatoria de sectores de la población que antes no estaban integrados al sistema financiero formal.</p>

<p>De forma similar, el Ejecutivo define si se promueve o no la exploración de nuevos pozos de petróleo o gas, así como las condiciones bajo las cuales se realiza esa exploración. Estas decisiones inciden de manera directa en la inversión, el empleo y las finanzas públicas. No obstante, ello no implica sobredimensionar el poder presidencial, pues el curso de la economía nacional también está condicionado por factores externos, como los precios internacionales, las guerras o las pandemias, que pueden alterar de manera sustantiva los resultados de cualquier estrategia gubernamental.</p>

<p>Por otra parte, en esta investigación encontramos que el acceso a la Presidencia de la República no corresponde a una única trayectoria. Sin embargo, al observar el perfil de los presidentes elegidos entre 1991 y 2022 —con anterioridad a Gustavo Petro— sí se pueden identificar algunas regularidades. Por ejemplo, todos provienen de dos formaciones profesionales: el Derecho y la Economía. No hay ingenieros, sociólogos, politólogos u otras disciplinas entre quienes ocuparon la Presidencia en este periodo.</p>

<p>A ello se suma un patrón consistente de formación académica anglosajona. Todos estos presidentes realizaron estudios en universidades de prestigio en Estados Unidos o el Reino Unido, como Harvard, Oxford, Columbia University o Georgetown. Aunque los recorridos no son idénticos, comparten un rasgo central: casi todos tuvieron algún tipo de estancia, curso o formación en la Universidad de Harvard<a href="#_ftn5" rel="" title="">[5]</a>. Esta experiencia común contribuyó a reforzar disposiciones intelectuales relativamente parecidas y a consolidar un capital simbólico que resulta altamente valorado dentro de las élites nacionales.</p>

<p>En varios casos, el peso de la familia también resulta relevante. Andrés Pastrana, Juan Manuel Santos e Iván Duque provienen de familias con una trayectoria previa en la élite política: padres que fueron presidentes o ministros. Apellidos como Samper y Santos representan, además, a la élite tradicional bogotana, con una presencia histórica en el Estado<a href="#_ftn6" rel="" title="">[6]</a>. En contraste, César Gaviria y Álvaro Uribe no provienen de familias tradicionalmente vinculadas a la élite política nacional, ni tuvieron padres que ocuparan cargos centrales en el Estado. Sus trayectorias, por tanto, se diferencian parcialmente del resto de presidentes de este periodo.</p>

<p>En términos de pensamiento económico, la gran mayoría de los presidentes defendió la economía de mercado y el fortalecimiento del sector privado. La excepción más clara es Ernesto Samper, cuyo gobierno adoptó un manejo económico más heterodoxo y quien ha afirmado públicamente haber sido el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia (“A Fondo”, 3 de julio de 2025). No obstante, este apartado no profundiza en ese debate ya que lo hacemos en el capítulo 8, en el cual damos cuenta que tanto el uribismo como el santismo articularon de manera orgánica a la élite tecnocrática en sus proyectos de gobierno y sostuvieron un manejo económico ortodoxo, alineado con los organismos multilaterales —en particular con el Fondo Monetario Internacional—. Este enfoque se tradujo en políticas que favorecieron de forma consistente al sector agroexportador, a los banqueros y a las empresas privadas ligadas a la construcción de carreteras, aeropuertos y vivienda. Iván Duque se inscribió en esta misma orientación general, aunque buscó diferenciar su discurso mediante la llamada “economía naranja”, concebida como una estrategia para promover las actividades culturales, creativas y digitales como motor de crecimiento económico, sin cuestionar los fundamentos del modelo neoliberal (Buitrago Restrepo &amp; Duque Márquez, 2013).</p>

<p>Estos elementos permiten afirmar que la Presidencia de la República ocupa el centro del campo de poder en Colombia (ver gráfico al final). Ningún otro cargo concentra una capacidad similar de articular diferentes constelaciones de élites. Sin embargo, este poder muchas veces es temporal. Dura mientras se ejerce el cargo. A diferencia de la élite oligárquica, cuya riqueza se transmite de manera hereditaria y cuya posición puede reproducirse a lo largo de generaciones, el poder presidencial es limitado en el tiempo.</p>

<figure><blockquote><p>“A diferencia de la élite oligárquica, cuya riqueza se transmite de manera hereditaria y cuya posición puede reproducirse a lo largo de generaciones, el poder presidencial es limitado en el tiempo”.</p></blockquote></figure>

<p>Precisamente por ello, muchos expresidentes buscan mantenerse activos dentro del campo político una vez dejan el cargo, a pesar de que cuentan con pensiones vitalicias que podrían asegurarles una vida cómoda. No se trata simplemente de conservar una voz en el debate público, sino de garantizar que los sectores políticos y económicos que apoyaron sus gobiernos y las orientaciones de política que favorecieron determinados modelos de desarrollo se mantengan en el tiempo.</p>

<p>Un ejemplo emblemático es el de César Gaviria, quien ha ejercido control sobre la dirigencia del Partido Liberal durante más de dos décadas: fue elegido director nacional por primera vez en 2005 y ha vuelto a ocupar ese cargo desde 2017 hasta la actualidad, siendo reelegido incluso en 2024 como jefe único de la colectividad, con un control sostenido de la dirección partidaria que supera los veinte años de intervención directa. Su hijo, Simón Gaviria, también dirigió el partido entre 2011 y 2014, lo que contribuyó a consolidar este vínculo familiar con la dirección liberal. Del mismo modo, Álvaro Uribe ha hecho lo propio con el Centro Democrático, partido del cual ha sido congresista en varias legislaturas y cuya orientación ha mantenido activa tras su Presidencia.</p>

<h2><strong>La élite legislativa</strong></h2>

<p>Entre 1991 y 2022, 108 personas lograron permanecer en el Congreso de la República durante más de 12 años (ver tabla 2). Aunque representan apenas el 15 % del total de congresistas elegidos en ese periodo, este grupo ocupa posiciones dominantes dentro del campo político. Su permanencia se explica, principalmente, por tres factores: el manejo de maquinarias políticas, la familia y el lugar de nacimiento. A diferencia de otras élites analizadas en este libro, los títulos académicos, las universidades a las que asisten y las credenciales educativas no resultan siendo elementos decisivos para acceder ni para mantenerse en la cúspide del poder legislativo.</p>

<p>El más importante de estos factores es el manejo de maquinarias políticas. Estas operan como dispositivos que articulan votantes, líderes barriales, operadores locales y contratistas antes, durante y después de los procesos electorales (Magaloni, 2006). En una democracia formal como la colombiana, donde el acceso al poder del Estado se define a través de elecciones periódicas, las maquinarias cumplen un papel central al garantizar la movilización del voto en territorios específicos. Su funcionamiento no depende de programas ideológicos amplios ni de propuestas de alcance nacional, sino de la capacidad de establecer ciertas relaciones políticas.</p>

<p><strong>Tabla 2. Integrantes de la élite política en el Congreso (1991-2022)</strong></p>

<figure class="is-style-data-story"><table><thead><tr><th><strong>Nombre del congresista</strong></th><th><strong>Número de períodos en el Congreso</strong></th></tr></thead><tbody><tr><td>Cepeda Sarabia Efraín José</td><td>8</td></tr><tr><td>Enríquez Maya Carlos Eduardo</td><td>7</td></tr><tr><td>Gerlein Echeverría Roberto Víctor</td><td>7</td></tr><tr><td>Córdoba Ruiz Piedad Esneda</td><td>7</td></tr><tr><td>Tamayo Tamayo Fernando Eustacio</td><td>6</td></tr><tr><td>Salazar Cruz José Darío</td><td>6</td></tr><tr><td>Zambrano Erazo Berner León</td><td>6</td></tr><tr><td>López Maya Alexander</td><td>6</td></tr><tr><td>Sánchez Ortega Camilo Armando</td><td>6</td></tr><tr><td>Patiño Amariles Diego</td><td>6</td></tr><tr><td>Velasco Chaves Luis Fernando</td><td>6</td></tr><tr><td>Pérez Pineda Óscar Darío</td><td>6</td></tr><tr><td>Durán Barrera Jaime Enrique</td><td>6</td></tr><tr><td>Name Vásquez Iván Leonidas</td><td>5</td></tr><tr><td>Uribe Escobar Mario de Jesús</td><td>5</td></tr><tr><td>Sierra Grajales Luis Emilio</td><td>5</td></tr><tr><td>Mesa Betancur José Ignacio</td><td>5</td></tr><tr><td>Rojas Jiménez Héctor Helí</td><td>5</td></tr><tr><td>Velásquez Arroyave Manuel Ramiro</td><td>5</td></tr><tr><td>Navas Talero Carlos Germán</td><td>5</td></tr><tr><td>Name Cardozo José David</td><td>5</td></tr><tr><td>Paredes Aguirre Myriam Alicia</td><td>5</td></tr><tr><td>Restrepo Escobar Juan Carlos</td><td>5</td></tr><tr><td>Manzur Abdala Julio Alberto</td><td>5</td></tr><tr><td>Robledo Castillo Jorge Enrique</td><td>5</td></tr><tr><td>Villalba Mosquera Rodrigo</td><td>5</td></tr><tr><td>Yepes Alzate Omar</td><td>5</td></tr><tr><td>Corzo Román Juan Manuel</td><td>5</td></tr><tr><td>Iragorri Hormaza Jorge Aurelio</td><td>5</td></tr><tr><td>Álvarez Montenegro Javier Tato</td><td>5</td></tr><tr><td>Deluque Zuleta Alfredo Rafael</td><td>5</td></tr><tr><td>Amín Saleme Fabio Raúl</td><td>5</td></tr><tr><td>García Valencia Jesús Ignacio</td><td>5</td></tr><tr><td>Andrade Serrano Hernán Francisco</td><td>5</td></tr><tr><td>Acosta Bendek Gabriel</td><td>5</td></tr><tr><td>Ashton Giraldo Álvaro Antonio</td><td>5</td></tr><tr><td>De la Espriella Burgos Miguel Alfonso</td><td>5</td></tr><tr><td>Barco López Víctor Renán</td><td>5</td></tr><tr><td>Duque García Luis Fernando</td><td>5</td></tr><tr><td>Benedetti Villaneda Armando Alberto</td><td>5</td></tr><tr><td>García Romero Álvaro Alfonso</td><td>5</td></tr><tr><td>Celis Carrillo Bernabé</td><td>5</td></tr><tr><td>Celis Gutiérrez Carlos Augusto</td><td>5</td></tr><tr><td>Char Abdala Fuad Ricardo</td><td>5</td></tr><tr><td>Jaramillo Martínez Mauricio</td><td>4</td></tr><tr><td>Vargas Lleras Germán</td><td>4</td></tr><tr><td>Olano Becerra Plinio Edilberto</td><td>4</td></tr><tr><td>Petro Urrego Gustavo Francisco</td><td>4</td></tr><tr><td>Merheg Marun Juan Samy</td><td>4</td></tr><tr><td>Lemos Uribe Juan Felipe</td><td>4</td></tr><tr><td>Jiménez López Carlos Abraham</td><td>4</td></tr><tr><td>Yepes Martínez Jaime Armando</td><td>4</td></tr><tr><td>Torres Murillo Édgar Eulises</td><td>4</td></tr><tr><td>Montes Medina William Alfonso</td><td>4</td></tr><tr><td>Mejía Marulanda María Isabel</td><td>4</td></tr><tr><td>Morales Hoyos Viviane Aleyda</td><td>4</td></tr><tr><td>Sánchez Arteaga Freddy Ignacio</td><td>4</td></tr><tr><td>Motoa Solarte Carlos Fernando</td><td>4</td></tr><tr><td>Serrano Gómez Hugo</td><td>4</td></tr><tr><td>Rodríguez Pinzón Ciro Antonio</td><td>4</td></tr><tr><td>Soto Jaramillo Carlos Enrique</td><td>4</td></tr><tr><td>Rodríguez Rengifo Roosvelt</td><td>4</td></tr><tr><td>Torres Barrera Camilo Hernando</td><td>4</td></tr><tr><td>López Cossio Alfonso</td><td>4</td></tr><tr><td>Martínez Betancourt Oswaldo Darío</td><td>4</td></tr><tr><td>Roldán Avendaño John Jairo</td><td>4</td></tr><tr><td>Varón Cotrino Germán</td><td>4</td></tr><tr><td>Rueda Maldonado José Raúl</td><td>4</td></tr><tr><td>Pedraza Gutiérrez Jorge Hernando</td><td>4</td></tr><tr><td>Saade Abdala Salomón de Jesús</td><td>4</td></tr><tr><td>Name Terán José Antonio</td><td>4</td></tr><tr><td>Pizo Mazabuel Crisanto</td><td>4</td></tr><tr><td>Zabarain D’Arce Armando Antonio</td><td>4</td></tr><tr><td>Zapata Correa Gabriel Ignacio</td><td>4</td></tr><tr><td>Ramírez Pinzón Ciro</td><td>4</td></tr><tr><td>Zuccardi de García Piedad del Socorro</td><td>4</td></tr><tr><td>Carrizosa Franco Jesús Ángel</td><td>4</td></tr><tr><td>García Orjuela Carlos Armando</td><td>4</td></tr><tr><td>Betancourt Pérez Bayardo Gilberto</td><td>4</td></tr><tr><td>Araújo Castro Álvaro</td><td>4</td></tr><tr><td>Gechem Turbay Jorge Eduardo</td><td>4</td></tr><tr><td>Almario Rojas Luis Fernando</td><td>4</td></tr><tr><td>Benítez Maldonado Eduardo Augusto</td><td>4</td></tr><tr><td>Cepeda Castro Iván</td><td>4</td></tr><tr><td>Enríquez Rosero Manuel Mesías</td><td>4</td></tr><tr><td>Chacón Camargo Alejandro Carlos</td><td>4</td></tr><tr><td>Cáceres Leal Javier Enrique</td><td>4</td></tr><tr><td>Chamorro Cruz William Jimmy</td><td>4</td></tr><tr><td>Gómez Hurtado Enrique</td><td>4</td></tr><tr><td>Hoyos Giraldo Germán Darío</td><td>4</td></tr><tr><td>Angarita Baracaldo Alfonso</td><td>4</td></tr><tr><td>Amín Escaf Miguel</td><td>4</td></tr><tr><td>Besayle Fayad Musa Abraham</td><td>4</td></tr><tr><td>Chávez Cristancho Guillermo</td><td>4</td></tr><tr><td>Durán Carrillo Antenor</td><td>4</td></tr><tr><td>Clopatofsky Ghisays Jairo Raúl</td><td>4</td></tr><tr><td>García Gómez Juan Carlos</td><td>4</td></tr><tr><td>Barrerás Montealegre Roy Leonardo</td><td>4</td></tr><tr><td>Blanco Álvarez Germán Alcides</td><td>4</td></tr><tr><td>Benavides Solarte Diela Liliana</td><td>4</td></tr><tr><td>Gaviria Zapata Guillermo León</td><td>4</td></tr><tr><td>Crissien Borrero Eduardo Alfonso</td><td>4</td></tr><tr><td>Gnecco Zuleta José Alfredo</td><td>4</td></tr><tr><td>Cristo Bustos Juan Fernando</td><td>4</td></tr><tr><td>Guerra de la Espriella Antonio del Cristo</td><td>4</td></tr><tr><td>Cuello Baute Alfredo Ape</td><td>4</td></tr><tr><td>Cuenca Chaux Carlos Alberto</td><td>4</td></tr><tr><td>Char Chaijub Arturo</td><td>4</td></tr></tbody></table></figure>

<p><strong>Fuente: </strong>Elaboración propia</p>

<p>Estas maquinarias tienen un ámbito de acción sectorizado en términos geográficos. Por esta razón, la competencia electoral se estructura menos alrededor de agendas nacionales de reforma social y más en torno a la gestión de apoyos locales. Para mantenerse activas, requieren acceso continuo a recursos administrativos, empleo público y contratación estatal. La permanencia en el Congreso facilita ese acceso, y a su vez esos recursos refuerzan las redes que aseguran nuevas victorias electorales. Se configura así una lógica circular de poder: la reelección permite acceder a recursos, y esos recursos hacen posible la reelección. Este mecanismo, lejos de ser excepcional, forma parte del funcionamiento ordinario de la política y será desarrollado con mayor detalle en el capítulo siguiente.</p>

<p>El segundo factor es la familia. En el Congreso colombiano, la familia se constituye, en muchos casos, como la unidad de conteo de votos. Aunque los partidos son los titulares legales de las curules, los datos muestran que los votos se heredan, se administran y se transfieren dentro de redes de parentesco. La sucesión entre padres e hijos, entre esposos o entre hermanos es una práctica frecuente, lo que convierte la representación legislativa en un patrimonio político transmisible. Esta forma predominante de organizar el poder político en Colombia explica por qué ciertos apellidos logran permanecer durante décadas en el Congreso, incluso cuando cambian los contextos políticos o las reglas del sistema electoral.</p>

<p>Por ejemplo, en el Cesar, Álvaro Araújo Noguera fue sucedido por su hijo Álvaro Araújo Castro; en Antioquia, Bernardo Guerra Serna transmitió su representación a su hijo Bernardo Alejandro Guerra Hoyos; y en Córdoba, Francisco José Jattin Safar fue reemplazado por su hija Zulema Jattin Corrales, lo que muestra que, en ocasiones, también las mujeres reciben esa herencia. En el Valle del Cauca, José Ritter López abrió camino para que su hijo Julián llegara a ocupar una curul en la Cámara de Representantes. La sucesión también ocurre entre esposos, como en los casos de los Lozada–Perdomo en el Huila o de los Camargo, donde Gabriel Camargo Salamanca fue sucedido por Leonor Serrano de Camargo en el Senado. Y entre hermanos, la práctica es igualmente clara: Habib Merheg Marun y Juan Samy Merheg Marun en Risaralda, u Omar y Arturo Yepes Alzate en Caldas, son ejemplos de relevos que aseguran la permanencia de la familia en la arena legislativa.</p>

<p>La centralidad de la familia también permite entender la elevada frecuencia de cambios de filiación partidista. En este nivel del campo político, los partidos cumplen una función principalmente instrumental: otorgar avales. Lo que se mantiene estable no es la adscripción partidaria, sino el capital electoral familiar. Mientras las colectividades se fragmentan, desaparecen o se transforman<a href="#_ftn7" rel="" title="">[7]</a>, los apellidos conservan su presencia en el Congreso. Por ende, uno de los resultados de esta investigación es que, en la práctica, quienes controlan los votos en las regiones son estas familias, más que las direcciones nacionales de los partidos.</p>

<p><strong>Tabla 3. Uso instrumental de avales partidistas por parte de los grupos familiares con más periodos en el Congreso de la República (1998-2014)</strong></p>

<figure class="is-style-data-story"><table><thead><tr><th><strong>Grupo familiar</strong></th><th><strong>Periodos</strong></th><th><strong>Avales partidistas</strong></th></tr></thead><tbody><tr><td><strong>Blel:</strong> Vicente Blel Saad (papá), su sobrina Viviana Blel, su hija Nadia Blel Scaff y su hijo Vicentico Blel</td><td>1998 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento de Integración Popular<br />
3.     Partido Colombia Viva<br />
4.     Partido de Integración<br />
5.     Partido Conservador</td></tr><tr><td><strong>Uribe:</strong> Álvaro Uribe Vélez, su primo Mario Uribe Escobar, y el sobrino Juan Felipe Lemus Uribe</td><td>1991 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Renovador de Acción Laboral<br />
3.     Partido Colombia Democrática<br />
4.     Movimiento Primero Colombia<br />
5.     Partido Social de Unidad Nacional<br />
Centro Democrático</td></tr><tr><td><strong>Vives Lacouture:</strong> Luis Eduardo Vives Lacouture y su hermano Raúl Vives Lacouture</td><td>1998 - 2018</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento de Integración Popular<br />
3.     Movimiento Colombia Viva<br />
4.     Partido de Integración Nacional<br />
5.     Partido Conservador</td></tr><tr><td><strong>Cáceres:</strong> Javier Cáceres Leal y su hija, Luz Stella Cáceres</td><td>2002 - 2018</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Nacional Autonomía por las Regiones<br />
3.     Polo Democrático Independiente<br />
4.     Cambio Radical</td></tr><tr><td><strong>García Romero:</strong> Álvaro García Romero y su hermana Teresita García Romero</td><td>1998 - 2018</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Nacional Progresista<br />
3.     Partido Colombia Democrática<br />
4.     Partido de Integración Nacional<br />
5.     Partido Opción Ciudadana</td></tr><tr><td><strong>Aguilar:</strong> Hugo Aguilar Naranjo, y sus hijos Richard Aguilar y Nethink Mauricio Aguilar<a href="#_ftn8" title=""><sup>[8]</sup></a></td><td>1998 - 2024</td><td>1.     Partido Convergencia Ciudadana<br />
2.     Partido de Integración Nacional<br />
3.     Partido Cambio Radical<br />
4.     Movimiento Santander en Serio*<br />
5.     Movimiento Ciudadanos Siempre Santander*</td></tr><tr><td><strong>Name:</strong> José Name Terán, su hijo José David Name Cardozo, y su sobrino Iván Name Vázquez (José David e Iván son primos)</td><td>1991 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Partido Social de Unidad Nacional<br />
3.     Partido Alianza Verde</td></tr><tr><td><strong>Merheg: </strong>Habib Merheg y su hermano Juan Sammy Merheg.</td><td>1998 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Colombia Viva<br />
3.     Partido Conservador</td></tr><tr><td><strong>Char:</strong> Fuad Char Abdala y sus hijos Alejandro y arturo Char Chaljab.</td><td>1991 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Voluntad Popular<br />
3.     Cambio Radical</td></tr><tr><td><strong>Pinedo: </strong>Miguel Pinedo Vidal, su hermano Hernando y su hijo José Luis Pinedo. También, Carlos Pinedo Cuello (hermano medio de Miguel).</td><td>1991 - 2024</td><td>1.     Partido Liberal<br />
2.     Movimiento Renovación Acción Laboral<br />
3.     Cambio Radical</td></tr></tbody></table></figure>

<p><strong>Fuente: </strong>Elaboración propia *Para elecciones a gobernación o alcaldía</p>

<p>El tercer factor es el lugar de nacimiento, estrechamente ligado al espacio de socialización política. En este punto, la región Caribe ocupa una posición central en la conformación de la élite legislativa. Incluso al controlar por tamaño de población, departamentos como Córdoba, Bolívar y Atlántico presentan una sobrerrepresentación clara entre los congresistas con mayor número de periodos en esta corporación. Esta tendencia no es marginal: de las 71 familias que conforman la élite política, 24 provienen de la región Caribe (ver tabla 2). En términos empíricos, esto significa que más de una tercera parte de estas familias tiene su origen en la Costa Caribe, lo que ha convertido a esta región en uno de los principales ejes territoriales del poder político en Colombia.</p>

<figure><blockquote><p>“Incluso al controlar por tamaño de población, departamentos como Córdoba, Bolívar y Atlántico presentan una sobrerrepresentación clara entre los congresistas con mayor número de periodos en esta corporación“.</p></blockquote></figure>

<p>Precisamente, este peso territorial se extiende más allá del Congreso. En los comicios presidenciales, la capacidad de movilización electoral de estas élites ha sido clave para la conformación de mayorías nacionales. Por esta razón, distintos candidatos han buscado alianzas con estas familias de la región Caribe, conscientes de que para ganar requieren que se activen las maquinarias políticas. Entonces, más que por consideraciones ideológicas, estas alianzas para elegir presidente de la República se dan por cálculos electorales.</p>

<p>Al igual que en otras élites examinadas en este libro, las variables de género y raza también pesan en su composición. Predominan los hombres blancos. No obstante, el Congreso ha incorporado de manera gradual a más mujeres y personas negras. Aun así, su presencia entre quienes logran consolidar su curul con el paso del tiempo sigue siendo reducida. En efecto, entre los 108 congresistas con más de 12 años en el Legislativo, solo seis son mujeres<a href="#_ftn9" rel="" title="">[9]</a>, lo que equivale al 5,5 %, y apenas dos se reconocen como personas negras<a href="#_ftn10" rel="" title="">[10]</a>, menos del 2 %.</p>

<p>El origen árabe es otro rasgo particular de esta élite. Alrededor del 13 % de los congresistas con más de 12 años en el Legislativo provienen de familias descendientes de inmigrantes sirio-libaneses. Entre ellas se encuentran los Char, Blel, Elías, Turbay, Manzur y Besayle, con fuerte presencia en departamentos de la Costa Caribe como Atlántico, Córdoba y Sucre. A diferencia de lo observado en gabinetes ministeriales, donde predominan élites bogotanas con trayectorias universitarias específicas, el Congreso ha sido el espacio del Estado donde las familias de origen árabe han tenido una inserción más amplia y continua.</p>

<p>Ahora bien, es importante precisar qué factores explican poco la permanencia de esta élite en un espacio de poder tan relevante como el Congreso. El primero es la ideología. Entre 1991 y 2022, solo siete de los 108 congresistas con trayectorias prolongadas pueden ubicarse con claridad en corrientes de izquierda o centroizquierda: Gustavo Petro, Iván Cepeda, Piedad Córdoba, Germán Navas Talero, Jorge Enrique Robledo, Alexander López Maya y Luis Fernando Velasco. En términos proporcionales, esto equivale al 6,5 % del total, es decir, aproximadamente uno de cada quince. La izquierda está presente en esta constelación de élites, pero de forma minoritaria y concentrada en espacios específicos, principalmente en Bogotá y en algunos departamentos del suroccidente del país, como el Valle del Cauca y el Cauca.</p>

<p>Este bajo número de congresistas de izquierda no debe interpretarse como la existencia de una élite unificada de derecha. Más bien, los datos sugieren que la adscripción ideológica, en general, tiene un peso limitado entre quienes logran mantenerse durante largos periodos en el Congreso. Esto se observa con claridad al examinar las posiciones políticas de las familias más duraderas frente a los distintos gobiernos nacionales, donde predomina el pragmatismo sobre la lealtad ideológica o personal. Apellidos como los Iragorri, Name, Char, Gerlein, Aguilar, Merheg, Manzur y Turbay han respaldado, en distintos momentos, a gobiernos de orientación diversa. A lo largo del tiempo han sido identificados como <em>gaviristas</em>, <em>uribistas</em>, <em>santistas</em> y <em>duquistas</em>, según la coyuntura política. Estas trayectorias reflejan una lógica de adaptación al Ejecutivo más que una adscripción ideológica estable. La cercanía con el gobierno de turno funciona, así, como un mecanismo para preservar el acceso a recursos políticos y administrativos que sostienen sus redes electorales.</p>

<figure><blockquote><p>“Los datos sugieren que la adscripción ideológica, en general, tiene un peso limitado entre quienes logran mantenerse durante largos periodos en el Congreso”.</p></blockquote></figure>

<p>La filiación partidista explica poco por razones similares. Los cambios frecuentes de partido y la supervivencia de los mismos apellidos a lo largo de distintas colectividades indican que los partidos no organizan de manera efectiva la reproducción de esta élite. Funcionan como vehículos formales, pero no como espacios de pertenencia duradera. Lo que se transmite y se protege es el capital electoral que acumulan ciertas familias, no la identidad partidaria.</p>

<p>Tampoco las credenciales académicas resultan decisivas. Aunque el 67 % de estos congresistas cuenta con estudios de posgrado, la mayoría corresponde a especializaciones cursadas en Colombia. Ninguno tiene doctorado y solo un 6 % realizó estudios en universidades extranjeras. En contraste con otras élites, como la tecnocrática o la gremial, la élite legislativa se caracteriza por un perfil educativo más localista (tienden a estudiar más en universidades regionales), en el que el reconocimiento político se construye principalmente desde la trayectoria electoral regional y no desde credenciales académicas internacionales.</p>

<p>Estas características permiten responder a una de las preguntas centrales de este libro: ¿qué reformas son posibles en Colombia? La evidencia muestra que cualquier presidente que aspire a impulsar grandes transformaciones debe contar con el concurso de este grupo de congresistas y familias. Dado que han estabilizado su poder y han podido hacer relevos generacionales, estas personas dominan los procedimientos, los tiempos y los puntos de veto del Congreso, lo que les permite facilitar o bloquear iniciativas según el curso de las negociaciones.</p>

<p>En este contexto, los procesos de reforma no se definen únicamente por la orientación programática del Ejecutivo ni por el diseño técnico de las políticas, sino por la capacidad de articular acuerdos que, en muchos casos, se estructuran a través de intercambios políticos y lógicas clientelistas propias del funcionamiento del sistema. Dentro de los canales institucionales de la democracia colombiana, toda posibilidad de cambio pasa por este tipo de mediaciones. Allí reside el núcleo del poder de la élite legislativa: en su capacidad para establecer los límites efectivos de las reformas que radique el Presidente y su equipo de gobierno.</p>

<h2><strong>La élite ministerial</strong></h2>

<p>El acucioso estudio de Salas, Sanabria-Pulido, Rodríguez y Torres (2022) identificó a 278 personas que conformaron los gabinetes presidenciales entre 1991 y 2022, abarcando los gobiernos de César Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque. Este universo permite observar rasgos consistentes que distinguen a la élite ministerial frente a otros espacios de poder en Colombia.</p>

<p>Uno de los rasgos más claros es el origen bogotano de buena parte de quienes han liderado carteras ministeriales. Según Salas y sus colegas, aproximadamente una cuarta parte de los ministros y ministras nacieron en Bogotá (Salas et al., 2022, p. 23). En los gobiernos de Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque, la representación de personas bogotanas fue la más alta del periodo, al llegar a ser un tercio del gabinete (Salas et al., 2022, p. 25). En contraste, regiones tradicionalmente influyentes como Antioquia y Caldas redujeron su presencia ministerial después de 1991 (Meisel, 2012).</p>

<p>La formación universitaria de la élite ministerial revela una marcada concentración en cuatro universidades privadas de Bogotá: la Javeriana, Los Andes, el Externado y el Rosario, donde estudió más de la mitad de los ministros y ministras. Entre ellas, la Pontificia Universidad Javeriana sobresale como la principal formadora de quienes lideran las carteras ministeriales (Salas et al., 2022, p. 28). Este patrón confirma que la cúspide de los gabinetes se nutre, en su mayoría, de instituciones de educación superior bogotanas, avaladas por acreditaciones de alta calidad otorgadas por el Ministerio de Educación.</p>

<figure><blockquote><p>“La formación universitaria de la élite ministerial revela una marcada concentración en cuatro universidades privadas de Bogotá: la Javeriana, Los Andes, el Externado y el Rosario, donde estudió más de la mitad de los ministros y ministras”.</p></blockquote></figure>

<p>Otro rasgo distintivo es la marcada inclinación para realizar estudios de posgrado en el exterior, particularmente en Estados Unidos. Casi la mitad de quienes cursaron maestrías —48,2 %— lo hicieron en universidades norteamericanas (Salas et al., 2022, p. 28). Esta trayectoria les proporciona un doble capital: por un lado, acceso a redes académicas globales; por otro, credibilidad epistémica en el escenario nacional. Al mismo tiempo, refuerza uno de los elementos centrales de la singularidad colombiana: el <em>respice polum</em>, que orienta la mirada estratégica hacia Estados Unidos.</p>

<p>Por lo general, la élite ministerial ha desempeñado un papel central en la implementación y reproducción del consenso pro-mercado. Su origen social, su formación en universidades privadas de Bogotá y su socialización intelectual en instituciones académicas de Estados Unidos y el Reino Unido han producido afinidades duraderas con las dirigencias gremiales y, en muchos casos, con los propietarios de los grandes grupos económicos. Estas afinidades no operan necesariamente como una adhesión explícita a un ideario, sino como un marco compartido de interpretación sobre el funcionamiento de la economía y el papel del Estado.</p>

<p>Desde esta perspectiva, no resulta casual que carteras estratégicas como Salud, Trabajo, Comercio Exterior y Minas y Energía hayan sido ocupadas, de manera recurrente, por ministros que no cuestionan de forma sustantiva la ortodoxia neoliberal<a href="#_ftn11" rel="" title="">[11]</a>. En estos ministerios se definen regulaciones, prioridades de inversión, esquemas de licenciamiento y marcos contractuales que afectan directamente al sector privado, y su conducción ha estado marcada por una visión favorable a la estabilidad macroeconómica, la apertura económica y la protección de la inversión.</p>

<p>En el Ministerio del Interior, esta lógica se articula de otro modo: allí, la tarea central ha sido la negociación con la élite legislativa bajo dinámicas transaccionales y clientelistas que permiten asegurar la gobernabilidad. En el sector Defensa, aunque desde 1991 la conducción formal ha estado en manos de civiles, los ministros han mantenido una cercanía sostenida con el mundo gremial y con los grandes sectores agroexportadores y mineros, una orientación que se consolidó con particular fuerza desde los gobiernos de Álvaro Uribe en adelante.</p>

<p>En este sentido, el perfil de los ministros sugiere que el acceso a estas posiciones requiere la posesión de determinados tipos de capital cultural y simbólico, así como el dominio de destrezas específicas propias de cada subcampo de poder. No se trata de un proceso automático ni cerrado, sino de un conjunto de disposiciones que resultan socialmente valoradas en determinados momentos históricos. Desde esta perspectiva, el consenso pro-mercado no se fija exclusivamente por diseño institucional, sino que se reproduce a través de las trayectorias, las afinidades y los marcos de interpretación compartidos por quienes ocupan las carteras ministeriales.</p>

<p>* <em><strong>Jenny Pearce</strong></em><em> es profesora en el International Inequalities Institute del London School of Economics (LSE). </em><em><strong>Juan David Velasco</strong></em><em> es magíster en Estudios Políticos del IEPRI de la Universidad Nacional de Colombia y Máster en Desigualdades y Ciencias Sociales del London School of Economics.</em></p>

<p><a href="#_ftnref1" rel="" title=""><em>[1]</em></a><em> Prueba de ello es que, en los treinta años de vigencia de la Constitución de 1991, se han aprobado 55 actos legislativos que modificaron 108 artículos, lo que equivale, en promedio, a un cambio del texto constitucional cada siete meses (Novoa, 2021).</em></p>

<p><a href="#_ftnref2" rel="" title=""><em>[2]</em></a><em> Francisco Leal y Harvey Kline (2011) documentan, a partir de una encuesta aplicada a congresistas durante el Frente Nacional, que la formación en derecho era prácticamente obligada para quienes aspiraban a una carrera política. Como señalan, “cualquier individuo de las clases dominantes que pensara dedicar su vida principalmente a la política, no podía ocurrírsele otra cosa que estudiar derecho” (p. 107). No en vano, el 74% de los congresistas de la época había cursado esta profesión (p. 108).</em></p>

<p><a href="#_ftnref3" rel="" title=""><em>[3]</em></a><em> Por ejemplo, entre el gobierno de César Gaviria y el de Iván Duque, el 77 % de los presidentes fueron abogados. En el Congreso, el 44 % de la élite legislativa tenía la misma formación, y en los órganos de control —Contraloría, Procuraduría y Defensoría— el 100 % de sus titulares han sido abogados, incluyendo el caso del excontralor Felipe Córdoba, quien obtuvo el título mientras ejercía el cargo. </em></p>

<p><a href="#_ftnref4" rel="" title=""><em>[4]</em></a><em> Según los datos de Leal y Kline (2011, p. 108), los congresistas del Frente Nacional —en particular quienes participaron en la votación de la reforma constitucional de 1968— tampoco provenían de las ciencias sociales: apenas un 3,6% tenía formación en esta área.</em></p>

<p><a href="#_ftnref5" rel="" title=""><em>[5]</em></a><em> A excepción de Ernesto Samper</em></p>

<p><a href="#_ftnref6" rel="" title=""><em>[6]</em></a><em> El caso de Andrés Pastrana es complejo en términos de definir. Aunque nació y se crió en Bogotá, proviene de una familia con raíces por fuera de la capital. Su padre, Misael Pastrana Borrero, quien fue presidente de Colombia entre 1970 y 1974, nació en Neiva (departamento del Huila). </em></p>

<p><a href="#_ftnref7" rel="" title=""><em>[7]</em></a><em> En el capítulo 7 se analizará el caso del Partido de la U, para dar cuenta de esta tendencia.</em></p>

<p><a href="#_ftnref8" rel="" title=""><em>[8]</em></a><em> En las elecciones a gobernación de Santander, los hijos de Hugo Aguilar se avalaron por “movimientos políticos” producto de la recolección de firmas.</em></p>

<p><a href="#_ftnref9" rel="" title=""><em>[9]</em></a><em>Piedad Córdoba, Myriam Paredes, María Isabel Mejía, Piedad Zuccardi, Viviane Morales y Diela Liliana Benavides.</em></p>

<p><a href="#_ftnref10" rel="" title=""><em>[10]</em></a><em>En cuanto a la raza, se identifican únicamente dos personas negras o que se reconocen como tales: Édgar Ulises Torres y Piedad Córdoba. </em></p>

<p><a href="#_ftnref11" rel="" title=""><em>[11]</em></a><em> En nuestra investigación, centrada en el análisis de los ministros que integraron los gabinetes presidenciales entre 1991 y 2022, solo encontramos un caso claro de cuestionamiento explícito al modelo neoliberal: el de Clara López Obregón, quien se desempeñó como ministra de Trabajo durante el segundo mandato de Juan Manuel Santos. A lo largo de su trayectoria, López ha expresado de manera consistente, en entrevistas y escritos, una crítica al neoliberalismo y a sus efectos sobre el empleo, la desigualdad y la protección social. Otros ministros que han sido asociados a enfoques heterodoxos, como José Antonio Ocampo y Cecilia López, presentan un perfil distinto. Si bien ambos han sostenido posiciones cercanas al pensamiento cepalino y han defendido un mayor papel del Estado en la regulación económica, sus planteamientos no implican un cuestionamiento de fondo al modelo de economía de mercado. Por el contrario, han respaldado de manera sostenida la institucionalidad existente, incluido el papel de los gremios tradicionales —en particular el sector cafetero— y han defendido marcos de política compatibles con la estabilidad macroeconómica y el funcionamiento del sector privado. En este sentido, sus posturas pueden caracterizarse como reformistas moderados dentro del consenso pro-mercado, más que como rupturas con él. Sobre este punto, recomendamos al lector leer el capítulo 11 de la sección 4 del libro.</em></p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/DX2UJM7XMVA3RPTL3TLJ76KNYU.jpg" type="image/jpeg" height="617" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Portada del libro &quot;¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y Nación”, de los investigadores Jenny Pearce y Juan David Velasco.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Editorial Mediapluma</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Muerdo: “La culpa es algo que está muy presente en mi obra porque está en mí”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/de-vez-en-cuando-hay-que-darle-de-comer-a-la-sombra/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/de-vez-en-cuando-hay-que-darle-de-comer-a-la-sombra/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Laura Camila Arévalo Domínguez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El artista español está en Colombia y habló para El Espectador.]]></description>
			<pubDate>Sat, 11 Apr 2026 22:32:59 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muerdo está en Colombia por su gira “Volver a donde nacen las canciones” y habló para El Espectador sobre la culpa, el miedo y sus rutinas. El artista español, que será el próximo invitado a El refugio de los tocados, el pódcast de artes de El Espectador, se presenta este 11 de abril en el Teatro Colsubsidio.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/EA63MWVEOFDQ7JCHTSJPQ33PHI.jpg" alt="Una ilustración inspirada en Muerdo y en los temas más frecuentes en sus canciones. Todas las portadas de sus álbumes han sido ilustradas." class="wp-image-1511300" /><figcaption>Una ilustración inspirada en Muerdo y en los temas más frecuentes en sus canciones. Todas las portadas de sus álbumes han sido ilustradas.</figcaption></figure>

<p>Le pregunté cuánto tiempo teníamos, y me respondió con otra pregunta: “¿Tienes alguna cita después?”, le dije que no. “Hablemos tranquilos”, dijo él. Caminamos hacia un Juan Valdez a buscar algo caliente y, mientras avanzábamos, me abrazó por la espalda: qué frío hace en Bogotá, exclamó. Le sonreí y me preguntó si quería un café, pero no tenía efectivo. “Yo invito”, me ofrecí. “No, imposible”. Le pidió ‘guita’ a quien lo acompañaba. Insistí. “No, cómo va a invitar la periodista”, señaló. Y entre los dos adivinaron cuál era el billete que servía para dos cafés, que terminamos comprando en un Starbucks, porque el lugar del café colombiano estaba lleno. Preguntaron qué nombres poner en las tazas. Los dos quedamos en silencio. ¿Qué nombres decimos?, le pregunté medio jugando. “Antonia y Manuel”, le dijo al cajero. Él se llama Pascual Cantero y en el mundo de la música todos lo conocemos como <strong>Muerdo.</strong></p>

<p>Mientras endulzaba su café le expliqué cómo haríamos la entrevista: elegí una o dos canciones de sus álbumes y, de cada una de ellas, una frase. A partir de allí le formularía las preguntas o, simplemente, me callaría para que hablara sobre lo que escribió. Le expliqué que sería así porque, para mí, además de cantante, él era escritor, un escritor de literatura, además de que sus letras tenían olor, y le señalé los cerros y la neblina que se mezclaba entre ellos. Le hablé de ríos, nevados, páramos y del mar. Sonreía y asentía. Que sí, que por supuesto, decía.</p>

<p>De su primer álbum, <em>Flores entre el acero</em>, elegí <em>Amor y culpa</em>, y le leí: “Y solo con cantarlos, no redimo los errores, que me pesan como lastres y me enseñan a empujones… Y sobran las razones para empezar a hacerte consciente de tus pasos, que ya son varios años andando a trompicones”. Y le conté que, al escuchar la primera frase, pensé en la voluntad de actuar diferente. Y que, sobre andar de tropezón en tropezón de manera inconsciente, pensé que, cada vez más, pensábamos menos.</p>

<p>“Es que vivimos en automático. Creemos que estamos eligiendo o descubriendo, pero solo consumimos estímulos externos. La voluntad, la que reacciona a los errores y procesos, es la que cambia todo, no lo que pasa afuera. Tenía 19 años cuando compuse esa canción y, a pesar de que tenía una consciencia sobre las cosas, no ejercitaba esa voluntad. De hecho, creo que aún sigo sin tenerla”, dijo haciendo un gesto de timidez que noté con dificultad porque tenía unas gafas oscuras que no se quitó por las ojeras.</p>

<p><em><strong>Le sugerimos escuchar el capítulo con Ricardo Silva, invitado al pódcast </strong></em><a href="https://open.spotify.com/episode/4DIcgXCX6ZyxsbfvK0jYag?si=8ada1be0ffd84c6b" target="_self" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4DIcgXCX6ZyxsbfvK0jYag?si=8ada1be0ffd84c6b"><em><strong>El refugio de los tocados. </strong></em></a></p>

<p><strong>¿Cómo se podría ejercitar la voluntad?</strong></p>

<p>Con trabajo personal y disciplina. La culpa es algo que está muy presente en mi obra porque está en mí. Diez años después de haber compuesto ese tema, sigo en los mismos dilemas. He aprendido, pero el trabajo aún está muy frío.</p>

<p><strong>En la canción “Lo bueno” hay esta frase: “En la batalla diaria, hay gestos que dan valor. Y hay detalles que se clavan, si les prestas atención. Regala de ti lo bueno”, pero ¿qué clase de gestos? Como cuáles...</strong></p>

<p>Ceder un asiento, ayudar a alguien que está en un apuro. En Paraguay, por ejemplo, no había Wifi en el aeropuerto, y nosotros teníamos que comprar un tiquete. Bueno, pues prácticamente nadie nos quería compartir internet. Esos son los detalles que se clavan si le prestas atención. Nos hacen vivir con tanto miedo, que pensamos que todos los demás son un peligro. Si alguien me pide ayuda en la calle, me cambio de acera, pero al llegar a casa me hago socio de Greenpeace y así me siento solidario. No tiene mucho sentido. Todo se construye desde lo pequeño y no se trata de cambiar el mundo entero, sino el nuestro, el más próximo.</p>

<p><strong>Del álbum “Tocando tierra” elegí la canción “Cada paso” y la parte de la que hablaremos es esta: “Cada paso y todas las caídas. Cada beso en cada despedida y cada herida. Cada noche que pasé olvidando. Todos los recuerdos en cada lavabo. Y cada piel me trajeron aquí donde yo quise estar cantando”. Aquí diría que estamos hablando sobre la importancia del camino. De las victorias, pero también de los fracasos...</strong></p>

<p>Sí, que son los más importantes. Son pura formación, las victorias y los logros no. En mi vida las derrotas han sido una constante: nací en una familia muy conservadora y soy homosexual, de izquierda y, además, artista. También llegar desde Murcia a Madrid me hizo sentir fracasado, porque no tenía una economía para sustentarme ni una red de apoyo. He tenido problemas con los sellos, mánagers, gente que te cruzas y te hace putadas, adicciones, etc. De todo eso, salí reforzado.</p>

<p><strong>¿Y de dónde ha salido la fuerza para reponerse? ¿De dónde se agarró para salir de ahí?</strong></p>

<p>De la música. La certeza de que la música era un objetivo, pero sobre todo un motor y una tabla de salvación. La persistencia.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/6XMK7TUBYFCGLFNT2QBG6LR2HQ.jpg" alt="Muerdo durante su presentación en el Festival Colombia al Parque, evento que se desarrolló en Bogotá el domingo 27 de febrero de 2022." class="wp-image-1505268" /><figcaption>Muerdo durante su presentación en el Festival Colombia al Parque, evento que se desarrolló en Bogotá el domingo 27 de febrero de 2022.</figcaption></figure>

<p><strong>En “Viento sur” está “Lejos de la ciudad”, la canción con la que uno creería que pintó a Latinoamérica, y no, resulta que es Murcia. Pero hablemos de “Claridad”: “Claridad para el camino, por el que se viene y va para no, para no pasar de largo sin tomar y sin dejar”. ¿A qué se refiere con “tomar”? ¿Cómo se toma del otro?</strong></p>

<p>Vivimos una experiencia muy limitada. La vida se termina y es fugaz. Para mí, hay que tomar a manos llenas todo lo que la vida te ofrece a través de los demás. Tomar sin permiso y, además, dejar, porque la plenitud está en deducir, de todo eso que tomamos, algo para los otros.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/jaime-granados-entre-los-dramas-y-las-resurrecciones-del-derecho-penal/" target="_blank"><strong>Le sugerimos escuchar el pódcast de literatura de El Espectador: </strong>Jaime Granados, entre los dramas y las resurrecciones del derecho penal | Pódcast</a></p>

<p>***</p>

<p>Muerdo continuó hablando de la evolución, que para él solo se completa retribuyendo algo de lo tomado, convirtiéndolo en obra. Me contó que quiere tener hijos y dejar una semilla nítida de lo que ha vivido.</p>

<p><strong>Del álbum “La mano en el fuego”, hablemos de la canción “Vive en mí”, que me recordó lecturas como “Resurrección”, de León Tolstói, o “El lobo estepario”, de Hermann Hesse. La frase es: “Tan ausente de todo lo que quise ser, que hoy el presente es tan solo una pared, así que atento, atento, atento, que todo lo que vive fuera está porque nos nace dentro” ...</strong></p>

<p>A veces pensamos que podemos culpar al exterior de una realidad que solo está en nuestras acciones: hay que hacernos responsables de que somos cocreadores de todo. Y, además, hay que aceptar nuestras sombras, que es donde creo que eso que lees y yo canto se conecta más con Hesse: no somos seres solamente virtuosos o viciosos, ni tenemos que tender a ser semidioses. De vez en cuando hay que darle de comer a la sombra.</p>

<p><strong>¿Cómo se le da de comer a la sombra?</strong></p>

<p>Siguiendo tus instintos, por más bajos que te parezcan. Quitándote las limitaciones morales, claro, siempre respetando los derechos de los otros. En todo lo demás, para qué los límites. A experimentar.</p>

<p><strong>¿A qué o a quién se le encomienda?</strong></p>

<p>A la virgen. Yo creo en Dios, pero no en el castigador. Lo veo representado de muchas maneras. En Jesús como la idea del bien, pero, sobre todo en la Virgen. Me recuerda a mi madre y a mi abuela. Es la energía femenina, maternal, cuidadora que para mí es tan especial. También soy muy místico y esotérico, así que tengo un altar con el Gauchito Gil, el ekeko peruano, vírgenes, cristos, etc.</p>

<p><strong>Sobre el álbum “Fin de la primera vida”, que es algo así como una reunión de sus canciones cantadas y tocadas con otros artistas, hablemos del nombre. ¿Cómo así que fin de la primera vida? ¿Qué significa eso?</strong></p>

<p>Fue el único nombre que no elegí, me lo propusieron, pero me pareció interesante. Es un cambio de etapa musical, otra vía en lo sonoro. Venía de hacer canciones acústicas con muy poca instrumentación, cantadas en un banco de un parque y grabadas precariamente. Y de repente, damos el salto a un álbum con sintetizadores, etc.</p>

<p><strong>Del álbum “La sangre del mundo”, hablemos sobre la canción “Sur del sur”, y sobre esta frase: “Llevo en la mirada tanto espanto, tanta luz. Negras madrugadas, voy cargando con mi cruz”. En sus canciones se habla mucho del amor, pero también del miedo, que aquí relaciono con el espanto. Y ese miedo tiene mucho de pasado, de lo que nos pasó, pero también de lo que se nos pide en esta sociedad, que además ahora va tan rápido que darse cuenta es difícil, pero, ¿cómo se dio cuenta usted? ¿Cuándo? Hablemos de un momento específico…</strong></p>

<p>Nunca lo he contado, pero a los 17 años tuve una relación muy tóxica de maltrato físico y psicológico. Al salir de esa relación fue cuando mi vida se iluminó.</p>

<p><strong>¿Por qué o cómo se iluminó?</strong></p>

<p>Sentía que no tenía nada que perder, que me podía morir en cualquier momento y quería vivir cada instante como el último. Fue de muy corta duración, pero de muchísimo impacto en mi vida en un momento muy particular. A los 17 años era muy vulnerable.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-historia-del-rio-magdalena-la-historia-de-colombia/" target="_blank">Le sugerimos ver: La historia del Río Magdalena, la historia de Colombia</a></p>

<p>***</p>

<p>Muerdo lee, según él, mucho menos de lo que debería o de lo que cree que se espera de él. Aunque dice que ha tenido momentos en los que se ha dedicado a los libros, como el de aquella ruptura que contó. La poesía, donde encuentra mucha de la inspiración con la que compone, es lo que lo ocupa ahora: Jaime Gil de Biedma, Constantino Cavafis, León Felipe, Miguel Hernández, entre muchos otros. Y recordó a “Vive la música” de Andrés Caicedo, y a García Márquez.</p>

<p>También lee prensa. Se informa para estar atento al latido de la calle. Le pregunté si realmente creía que los medios de comunicación seguían teniendo esa influencia, y lanzó un “sí” sin titubeos. “Más que noticias, leo editoriales. Eso es lo que creo que, a nivel político, determina muchas cosas”.</p>

<p>Si ese día Muerdo hubiese estado en su casa, que queda en Murcia, se hubiese levantado a las 11 de la mañana y habría salido a la terraza a desayunar con jugo de naranja, café con leche y tostadas con jamón serrano. Luego, se habría hecho un “porrito” de hierba y lo hubiese fumado al sol. Habría agarrado la guitarra o el piano y, más adelante, hubiese cocinado el almuerzo para después tumbarse en el sofá a ver una película o alguna serie. Se hubiese quedado dormido y, al despertar, habría ido donde algún amigo o a un concierto.</p>

<p>Tiene la rutina de sentarse a componer. ¿Y así salen las canciones? ¿Cómo una disciplina?, le pregunté, y me dijo que sí, pero no las mejores. Lo hace porque está de acuerdo con Picasso: “Que la inspiración te pille trabajando”. Aunque compone mucho caminando, y entonces después de alguna siesta sale a pasear por los huertos. Lleva su celular y graba audios para, al regresar, desarrollar los fogonazos del trayecto.</p>

<p>La conversación terminó mientras se frotaba las manos para calentarse. Se preguntó en voz alta si se estaba volviendo viejo porque, en medio de alguna respuesta que no precisó, se emocionó hasta las lágrimas. A mí, las gafas me lo taparon todo. “Te lo juro, loca” y se levantó de su silla.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/EA63MWVEOFDQ7JCHTSJPQ33PHI.jpg" type="image/jpeg" height="1011" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración inspirada en Muerdo y en los temas más frecuentes en sus canciones. Todas las portadas de sus álbumes han sido ilustradas.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ilustración por Viviana Velásquez</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La mujer que convirtió la búsqueda de su madre en Armero en un documental]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/jenifer-de-la-rosa-la-mujer-que-convirtio-la-busqueda-de-su-madre-en-armero-en-el-documental-hija-del-volcan/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/jenifer-de-la-rosa-la-mujer-que-convirtio-la-busqueda-de-su-madre-en-armero-en-el-documental-hija-del-volcan/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Andrea Jaramillo Caro]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La documentalista sobrevivió a la tragedia de Armero y en 2016 comenzó una búsqueda por su madre que convirtió en el filme &quot;Hija del volcán&quot;]]></description>
			<pubDate>Mon, 06 Apr 2026 15:04:54 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La documentalista sobrevivió a la tragedia de Armero y fue adoptada por padres españoles. En 2016 comenzó una búsqueda por su madre que se convirtió en un largometraje, “Hija del volcán”, y que la llevó a encontrar a una hermana que también fue adoptada tras la erupción del Nevado del Ruiz.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/RG7CXH3Q2BFD7G7G32Y5TGHZUY.jpeg" alt="“Hija del volcán” llegó a las salas de cine colombianas recientemente./Cortesía DOC:CO" class="wp-image-2191247" /><figcaption>“Hija del volcán” llegó a las salas de cine colombianas recientemente.</figcaption></figure>

<h2>¿En qué momento decidió convertir la búsqueda por su familia en un documental?</h2>

<p>Sentía la necesidad de encontrar mi sitio, pero no me atrevía. Soy periodista y me di cuenta de que la mejor manera de perder el miedo era empujándome a hacer un primer viaje a Colombia y grabándome en el proceso.</p>

<h2>¿Cómo empezó su proceso de búsqueda?</h2>

<p>Mis padres me contaron que soy adoptada desde que tengo uso de razón, a través del álbum de fotos que hicieron cuando vinieron por mí a Manizales. Con ese álbum he aprendido poco a poco sobre mi herencia. Cuando crecí, me dijeron que, con la poca información que había en el expediente, mi mamá, Dorián Tapazco, me había dejado a cargo de una socorrista de la Cruz Roja y que mi padre había fallecido en la tragedia. Con esos datos empecé a investigar apenas tuve acceso a internet, aunque nunca encontré nada. Luego descubrí la Fundación Armando Armero y a su director, Francisco González. En la página aparecían casos de madres y padres que buscaban a sus hijos y de otras personas adoptadas por todo el mundo que buscaban a sus familias. Eso me abrió la puerta a la posibilidad de investigar por ese lado.</p>

<h2>¿Cuál fue su primera interacción con la fundación?</h2>

<p>Escribí al correo y, a la media hora, recibí una respuesta de Francisco en la que me decía que hiciéramos una videollamada. Al final, me estaba invitando a la conmemoración de Armero y a conocer un poco el país. Como mi cumpleaños es el 6 de noviembre, aproveché para estar en Colombia en ambas fechas. Así fue como se unió todo. En ese primer viaje hablé con las familias que me contaban sobre sus hijos y bebés y eso me animó a seguir buscando.</p>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/75iOBhOftgw" title="HIJA DEL VOLCÁN | Tráiler Oficial" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<h2>¿Qué encontró en esa primera búsqueda?</h2>

<p>Como mis padres hicieron la adopción en Manizales, fui allá y pregunté por mis papeles. Me dijeron en el ICBF que iba a ser imposible encontrarlos. Fue bastante desolador también ir a la registraduría y que me dijeran que el nombre de mi madre no aparecía en ningún sitio, ni como viva ni como muerta. En vez de desanimarme, eso hizo que regresara a España a buscar otras productoras que se uniesen a la película y así poder conseguir más financiación y volver con otro equipo y con la posibilidad de hacer algo más grande.</p>

<h2>¿Qué fue lo que más la impactó de ese primer viaje?</h2>

<p>Lo primero fue que, al llegar a Bogotá, vi una urbe enorme y me dio mal de altura. Por otro lado, entendí que Armero era una ciudad muy grande y que se convirtió en un lugar de conmemoración para muchos. Ver las caras de los padres y madres que buscaban a sus hijos, con historias tan duras, y hablar con ellos, fue impresionante. Pero lo más impactante fue ir a Manizales, porque ese lugar lo vi en las fotografías que mi padre me había mostrado en España. Él guardó todo, hasta un mapa que le dieron del ICBF cuando fueron por mí y fue bonito contrastar con lo que mis papás tenían.</p>

<h2>¿Por qué se interesó en el periodismo y los documentales?</h2>

<p>Por la necesidad de contar historias. Tenía claro que no veía historias como la mía en la televisión en España, que hablaran de adopción y de Colombia desde un punto de vista cercano, porque el país generalmente aparecía en las noticias por cosas terribles. Si salía por algo lindo era por temas de naturaleza o algo parecido. Por esa razón estudié periodismo. Luego me di cuenta de que quería contar las historias desde lo audiovisual, por lo que estudié comunicación audiovisual. Cuando decidí hacer el documental sobre la búsqueda de mis orígenes, hice un máster en documental y después me fui alejando del periodismo para enfocarme en lo cinematográfico.</p>

<figure class="is-type-rich is-provider-instagram"><div>
https://www.instagram.com/p/DWhGQp-jq3i/
</div></figure>

<h2>¿Qué fue lo más desafiante de realizar el documental y, a la vez, ser su protagonista?</h2>

<p>Luchar, aunque no tengas herramientas para que sea una pelea contra algo específico, porque la burocracia es mucho más grande que tú, el ICBF también y tú eres solo una pieza de algo tremendamente enorme como son las adopciones internacionales y más cuando fue en un contexto de una catástrofe natural con miles de víctimas. Eso ha sido muy frustrante, porque siempre que pensaba que estaba avanzando hacia algo, alguien me dejaba de ayudar o desaparecía. Ese ha sido el desgaste más grande contra el que he tenido que luchar.</p>

<h2>¿Cómo fue su proceso para adaptarse a la idea de que venía de este país?</h2>

<p>Mis padres han hecho todo lo posible para que sea orgullosamente colombiana. A pesar de eso, en el colegio supe muy rápido que mis rasgos no encajaban con los de una ciudad conservadora del norte de España. Entonces las profesoras me dijeron que, si me dolía tanto, mejor no hablara de eso. Entendía que la adopción era algo “malo” porque se veía con ese estigma de que te abandonaron. Pero en mi casa sí se hablaba muy bonito del país, se le tiene mucho respeto a Colombia y mi familia hizo el esfuerzo de que siguiera a la selección, que leyera a Gabriel García Márquez y que escuchara a Shakira, pero fuera de mi casa procuraba no hablar de esto. Era algo complejo combinar esas dos realidades.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/RG7CXH3Q2BFD7G7G32Y5TGHZUY.jpeg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[“Hija del volcán” llegó a las salas de cine colombianas recientemente.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía DOC:CO</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La especial visita de Pablus Gallinazo]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-especial-visita-de-pablus-gallinazo/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-especial-visita-de-pablus-gallinazo/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Carlos Iván Mantilla Velásquez, especial para El Espectador]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Relato de un encuentro entrañable con el cantautor santadereano Pablis Gallinzo.]]></description>
			<pubDate>Fri, 03 Apr 2026 23:10:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Relato de un encuentro entrañable con el cantautor santadereano Pablus Gallinzo.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/K6ARFDQNSZACPIDB7AOEG6SENI.jpg" alt="El cantautor santandereano Pablus Gallinazo (de camiseta amarilla) conversa con su amigo Carlos Iván Mantilla." class="wp-image-2184495" /><figcaption>El cantautor santandereano Pablus Gallinazo (de camiseta amarilla) conversa con su amigo Carlos Iván Mantilla.</figcaption></figure>

<p>El pasado fin de semana tuve el honor de recibir la visita de mi amigo Pablus, acompañado de su querida esposa. Aquí en el campo, en mi sencilla y apacible estancia en medio del gorgojeo de los pájaros y la melodía del agua: en el sonido del silencio “santuario del colibrí”; en una montañita cercana a San Francisco de Sales, el pintoresco pero pujante pueblecito que hace parte de la provincia del Gualivá.</p>

<p>La paz y tranquilidad que trasmite la encantadora pareja -Pablus y Tita-, supimos conjugarlas con el aire puro que se respira en esta apartada comarca. Conversamos de lo divino y humano sin afanes, con los puntos suspensivos que se requieren cuando evocamos el pasado que no es otro que el eterno e impávido presente que nos ve pasar.</p>

<p>En las horas, que parecieron segundos, agotamos poesía rindiéndole homenaje a la bella vida, pensando en ella libres de ideologías y religiones. Destinamos la mayor parte del encuentro a filosofar de humanidades: sobre la libertad, la conciencia, la compasión, la paz, los amores, las ilusiones, la amistad; en fin, viajamos explorando los sentimientos del ser humano y los de nosotros mismos.</p>

<p>Los petros, uribes, maduros, putines, trumpines, netanyahus, ayatolás -líderes éstos que en su mayoría andan fuera de sí y son los artífices del barullo caótico que se vive en este mundo- fueron olvidados por completo de nuestras charlas: los desaparecimos durante tres días de la faz de la tierra.</p>

<p>Rodeados de libros y de mis adorables perros –las más fieles compañías- hablamos de los astros, de la bella luna, del resplandeciente sol, del aire y el agua. De las teorías científicas y de sus sabiondos autores (Lemaitre, Planck, Einstein, Penrose, Hawkins), de los Agujeros Negros, del Big Bang. De estos científicos y filósofos que, si bien tuvieron otros grandes aciertos, al final de sus vidas, ya cansados y jorobados de lidiar con tan complejos pensamientos y fórmulas físicas, terminaron cediendo a regañadientes -antes de levar anclas- el crédito de la creación y los orígenes del universo a Dios omnipotente. Paradójico pero cierto.</p>

<p>También Hubo tiempo para ver las entrevistas y revisar algunas epístolas del genial Hugo Mantilla (q.e.p.d.), con quien a pesar de estar los dos –Pablus y Hugo- en orillas distintas, los unió la dialéctica y se profesaron enorme estimación. Hicimos el eterno paralelo entre Borges y Neruda y hojeamos a Zweig. Pablus habló de sus apreciados amigos, los nadaistas, en particular de los que ya se fueron -quedan muy pocos en esta vida-; entre otros recordó, su memoria es íntegra, a Fernando Gonzalez, el papá de todos (q.e.p.d.); Gonzalo Arango, fundador y líder del movimiento (q.e.p.d.); a Eduardo Escobar, tal vez el más brillante escritor y columnista de ese grupo, quien se despidió recientemente (q.e.p.d.); de Jaime Jaramillo (X - 504) (q.e.p.d.); Amílcar Osorio (q.e.p.d.); Elmo Valencia (q.e.p.d.).</p>

<p>Los que, a raíz del elogio que le hizo Gonzalo Arango a Pablus, por la novela <em>La Pequeña Hermana</em>, con la que ganó el primer premio del concurso nadaista, asumieron que el autor hacía parte de ese movimiento provocador y vanguardista de la contra cultura literaria de los años sesenta. De la causa que terminó al morir Gonzalo, pero que aún hoy algunos quieren mantener viva con los vestigios de los obsoletos manifiestos de “El Profeta”. Pablus ha declarado una y otra vez de forma simpática que no hizo parte de ese rebaño de jóvenes subversivos que todo lo querían cambiar a punta de irreverencia y nihilismo. “¡Lo mío ha sido y seguirá siendo la canción protesta!“. Lo dice con firme convicción. Y sigue: “Aunque les tengo inmenso afecto y consideración; prueba de ello es mi valiosa y perdurable amistad con Jota Mario; nunca me consideré un nadaista y hoy mucho menos”.</p>

<p>Amaneció, es lunes, y salimos de la casa suspirando por la partida que ya se acerca. Vamos lentamente hacia el pueblo con la suave brisa que acaricia, en busca del bus que los llevará a encontrarse con sus guitarras para seguir cantándole a la vida.</p>

<p>Con un café, una flor para mascar y un fuerte abrazo nos decimos hasta pronto.</p>

<p>Buen camino, Pablus, Dios les cuide.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/K6ARFDQNSZACPIDB7AOEG6SENI.jpg" type="image/jpeg" height="592" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[El cantautor santandereano Pablus Gallinazo (de camiseta amarilla) conversa con su amigo Carlos Iván Mantilla.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía de Carlos Iván Mantilla.</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Quiero que mi hijo entienda que debe ser feliz”: William Hernán Yepes]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/cartas-para-mi-hijo-consejos-sobre-paternidad-redes-sociales-y-salud-mental/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El escritor habló sobre su nuevo libro donde, a partir de su paternidad, reflexiona sobre la sociedad actual y los desafíos de la juventud.]]></description>
			<pubDate>Mon, 30 Mar 2026 15:51:24 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El escritor habló sobre su nuevo libro donde, a partir de su paternidad, reflexiona sobre la sociedad actual y los desafíos que enfrentan los jóvenes hoy en día.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/ADFHFHQGGVDK5OZ4SKXGKDWD3U.jpg" alt="“Cartas para mi hijo”, libro de consejos de William Hernán Yepes, fue publicado por la editorial Planeta y se encuentra disponible en librerías de Colombia." class="wp-image-2177638" /><figcaption>“Cartas para mi hijo”, libro de consejos de William Hernán Yepes, fue publicado por la editorial Planeta y se encuentra disponible en librerías de Colombia.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿Cómo fue su primer acercamiento a la escritura?</strong></h2>

<p>Desde que tenía 15 o 16 años solía escribir sobre momentos que me enseñaban algo en la vida y los complementaba con otras experiencias empíricas o con conocimientos que adquiría en los libros. En ese entonces era algo muy personal, pero ya en la universidad pasé esos escritos al computador y desde ahí comencé a escribir crítica social. Me gusta estudiar la conducta humana, la psicología, el derecho, y también tengo interés en la economía y la filosofía. Esta es la primera vez que escribo sobre desarrollo emocional y decidí mezclarlo con este tema de la crítica social.</p>

<h2><strong>¿Cómo surgió la idea de escribir “Cartas para mi hijo”?</strong></h2>

<p>No iba a ser un libro, sino escritos por separado. La idea era explicarle a mi hijo, a través de diferentes textos, el sistema en el que vivimos, cómo nos relacionamos con los demás y la importancia de tener una mente fuerte, serena y feliz. Cuando le mostré estos escritos a familiares y amigos, me dijeron que no solo debía leerlos mi hijo, sino también muchas otras personas. Entonces, poco a poco, fui dándole forma de libro.</p>

<h2><strong>¿Por qué decidió hacerlo con cartas? </strong></h2>

<p>Porque fue la única manera en que sentí que podía transmitir estos mensajes. La idea es que puedan ser comprendidas por jóvenes desde los 12 años, por padres o por cualquier persona que necesite un consejo o una reflexión en determinado momento. Decidí estructurarlas como cartas que, aunque tienen un hilo conductor, también funcionan de manera independiente y atemporal. Así, el lector puede acudir a ellas según el consejo o la reflexión que necesite. De ahí nace la idea de dejarle un legado a mi hijo.</p>

<h2><strong>¿Cuál fue la carta o enseñanza más difícil de plasmar en este libro?</strong></h2>

<p>Creo que fue el tema de la sociedad: hacerle ver que no somos seres individuales y mostrarle que somos parte de un tejido social y que los actos individuales afectan a las demás personas. También transmitir la importancia del respeto mutuo, la empatía y la necesidad de vivir en armonía dentro de una comunidad. Y explicar que una mente fuerte crea una persona fuerte; una persona fuerte forma una familia fuerte; una familia fuerte construye una sociedad fuerte, y una sociedad fuerte da lugar a instituciones sólidas.</p>

<h2><strong>¿De qué manera su experiencia como padre ha influido en su escritura, y cómo su escritura ha impactado en su forma de ejercer la paternidad?</strong></h2>

<p>Creo que una cosa es adquirir el conocimiento y otra muy distinta es plasmarlo en un papel. Cuando lo escribes, organizas mejor la idea y la centras. Eso es algo muy bonito porque además de darle claridad a lo que piensas, con tu rol de padre lo llevas más hacia la práctica. Entonces tienes la idea en tu cabeza, la pones en el papel y, al mismo tiempo, estás con tu hijo reforzando todo eso.</p>

<h2><strong>¿Qué le gustaría que su hijo comprendiera al leer estas cartas que le ha dedicado?</strong></h2>

<p>Mi objetivo principal es que él entienda que debe ser feliz. Siento que lo más importante es que tenga una mente serena y sana. También me gustaría que comprenda que hay cosas que puede controlar y otras que no. Entre las que puede controlar están sus decisiones y pensamientos. Cuando una persona se enfoca en lo que puede controlar y deja de lado lo que no, puede encontrar estabilidad mental. Por ejemplo, en el sistema educativo actual hay mucha competitividad, con reconocimientos como los cuadros de honor o izar bandera, y eso me parece problemático. Son cosas que un niño no puede controlar. Él puede controlar sus hábitos y su estudio, pero no necesariamente estar en un cuadro de honor. Cuando se le exige eso, pueden surgir sentimientos como la frustración, que a esa edad aún son difíciles de manejar.</p>

<h2><strong>¿Cuál cree que es la principal problemática a la que se enfrentan los jóvenes hoy en día?</strong></h2>

<p>La principal problemática son las mentes débiles, pero esto parte de una sociedad débil. Muchas familias en Colombia son disfuncionales, lamentablemente, y a eso se suma una problemática actual como las redes sociales. Los jóvenes ven a influenciadores que tienen carros último modelo o apartamentos, y cuando intentan alcanzar esas cosas, se dan cuenta de que no es fácil, lo que genera frustración. Esa frustración produce debilidad mental y emociones que, considero, los jóvenes y los niños no deberían experimentar a tan temprana edad. Todo esto termina generando ansiedad y depresión, que son problemáticas que como sociedad debemos cambiar.</p>

<h2><strong>Si pudiera volver a su juventud, ¿cuál de estas cartas le habría ayudado y por qué?</strong></h2>

<p>La carta que más me habría ayudado es la de no dejarme afectar por las cosas que están fuera de mi alcance. Creo que esa habría sido fundamental. Antes era una persona que se dejaba afectar mucho; si no me iba bien en la universidad, estudiaba en exceso y de una manera poco saludable. Me exigía demasiado y me castigaba a mí mismo cuando las cosas no salían como esperaba.</p>

<p>Si hubiera entendido eso desde el principio habría tenido una mente más tranquila. Muy posiblemente, incluso, no habría desarrollado lupus, ya que surgió a partir de un ataque de ansiedad provocado por la presión que estaba viviendo en ese momento de mi vida, una presión que yo mismo me impuse.</p>

<h2><strong>¿Cómo ha impactado el lupus en su forma de entender la vida y hasta qué punto la escritura ha sido una herramienta para transitar la enfermedad?</strong></h2>

<p>Cuando tienes una enfermedad crónica, la vida cambia bastante. Sientes que las cosas deben hacerse en el momento, en el ahora. Te das cuenta de que la vida es muy corta, que hay que disfrutarla, ser feliz y actuar en el presente. Por eso quiero transmitirle a las personas más jóvenes que es inútil preocuparse por lo que no pueden controlar. El ejercicio de escribir fue muy importante: me permitió organizar las ideas, centrarme y enfocar mejor estas prácticas. Actualmente siento que me ha servido mucho. Manejo bastante estrés y carga laboral, pero mantengo una mente serena. Al final, lo más importante es la mente, el cuerpo y la salud.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/ADFHFHQGGVDK5OZ4SKXGKDWD3U.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[“Cartas para mi hijo”, libro de consejos de William Hernán Yepes, fue publicado por la editorial Planeta y se encuentra disponible en librerías de Colombia.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Henry Calderón </media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Carlos Torres y las capas de su vida: una conversación desde “El origen”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/carlos-torres-y-las-capas-de-su-vida-una-conversacion-desde-el-origen/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/carlos-torres-y-las-capas-de-su-vida-una-conversacion-desde-el-origen/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Laura Camila Arévalo Domínguez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Sueños, éxito, belleza y vulnerabilidad: el actor colombiano entra en su propio “inconsciente” para hablar de quién es realmente.]]></description>
			<pubDate>Sun, 29 Mar 2026 00:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sueños, éxito, belleza y vulnerabilidad: el actor colombiano entra en su propio “inconsciente” para hablar de quién es realmente.</p>

<iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/0H4LnfIiRMRWKA91j1lLhS?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameborder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/QTZOAJC6PFC2PDHW3UEDRXUTHI.png" type="image/png" height="576" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Sueños, éxito, belleza y vulnerabilidad: el actor colombiano entra en su propio “inconsciente” para hablar de quién es realmente.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ilustración</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Daniel Ledesma, líder social: “Yo era uno de esos a los que les decían que no tenían futuro”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/daniel-ledesma-lider-social-de-la-comuna-13-yo-era-uno-de-esos-a-los-que-les-decian-que-no-tenian-futuro/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/daniel-ledesma-lider-social-de-la-comuna-13-yo-era-uno-de-esos-a-los-que-les-decian-que-no-tenian-futuro/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Santiago Gómez Cubillos]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[A Ledesma la violencia lo sacó de la Comuna 13 de Medellín. Años después volvió de la mano de la Young Men’s Christian Association (YMCA).]]></description>
			<pubDate>Tue, 10 Mar 2026 00:43:13 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A Ledesma la violencia lo sacó de su barrio en la Comuna 13 de Medellín. Años después decidió volver de la mano de la Young Men’s Christian Association (YMCA), desde donde busca apoyar a los jóvenes que permanecen allí a desarrollar sus propios proyectos de impacto social.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/6URITNUGZNHERJ3QJTFWB6G2O4.jpg" alt="Ledesma es el director de la sede de Medellín de la YMCA, una ONG internacional. / Cortesía" class="wp-image-2104215" /><figcaption>Ledesma es el director de la sede de Medellín de la YMCA, una ONG internacional.</figcaption></figure>

<h2>¿Cómo fue su infancia?</h2>

<p>Yo crecí en El Coco, un sector de la Comuna 13. Fue una infancia de juegos en la calle, con amigos, recorriendo las piscinas públicas de San Javier, donde veíamos la realidad de la Comuna desde otra perspectiva, con naturalidad. Crecí con mi mamá, mi papá y mi hermano, que siempre fueron muy trabajadores, honrados y humildes. Tenían muchas ganas de salir adelante. Desde niño fui entendiendo que, aunque la Comuna 13 tiene muchas realidades, cuando uno la recorre la siente diferente.</p>

<h2>¿Cuándo se dio cuenta de que había un trabajo por hacer para mejorar las oportunidades de las personas que viven en la Comuna?</h2>

<p>Me vine a dar cuenta de lo que significaba ser de la Comuna 13 cuando entré a estudiar Trabajo Social en la universidad. Solo con decir que era de allá, las personas querían escucharme cuando se hablaba del conflicto armado y de la memoria. Yo no entendía por qué, porque en ese momento creía que todas las personas habían vivido la violencia y que habían visto asesinar a amigos, porque para mí era la cotidianidad; había naturalizado la violencia por completo. Pero, cuando llegué a la universidad y empezamos a hablar de eso, puntualmente en una mesa de derechos humanos en el municipio de Bello, fue cuando entendí que ser de la comuna era algo distinto. Ahí comencé a cuestionar el conflicto, a problematizarlo y empezar a trabajar con las personas del territorio alrededor de ese tema.</p>

<h2>¿Esto fue antes o después de que se vinculara a la YMCA?</h2>

<p>Fue después. Yo me vinculé a la YMCA en 2014 como beneficiario de un programa. En ese momento era un joven más de esos a los que les decían que no tenían futuro. La pregunta “¿qué quiere ser?” casi nunca nos la hacían, porque uno no conocía a nadie mayor de 20 años, más allá de los papás, y esa no era una pregunta habitual para quienes habitábamos ese sector. Y cuando llegué a la YMCA creo que fui muy ingrato porque gracias a ellos conocí el mundo universitario, me conecté con él y luego me fui, como les pasa a muchas personas. Años después, en 2019, regresé en un ejercicio de liderazgo en un asentamiento humano informal llamado Nueva Jerusalén. Allí tenía un grupo de jóvenes y la YMCA me dijo: “Queremos trabajar con ellos en PaZaLaPaz”, un proyecto que la organización tiene desde hace 23 años. Así me reintegré.</p>

<h2>¿Cómo fue para usted volver a la comuna a hacer trabajo social después de haberla vivido?</h2>

<p>Voy a ser muy honesto: para mí es una catarsis diaria. Yo me fui de la Comuna 13 en 2018 por un conflicto que tuve con las BACRIM, y regresar a hacer trabajo social ha sido muy difícil. Uno recuerda mucho a los que faltan, a quienes murieron en el camino. También piensa en lo que no hizo, en lo que hubiera querido hacer. Entonces, a nivel personal es un duelo muy fuerte y constante. Pero, desde lo colectivo, es inspirador. Es entender que nosotros nos fuimos, pero muchos se quedaron y siguieron. El movimiento tiene muchas historias de resiliencia: por ejemplo, la mamá de un chico que falleció en 2018 por una granada; él hacía parte del movimiento aquí en Santa Rosa de Lima, y la manera en que ella ha continuado la lucha es profundamente inspiradora. Entonces para mí hay una dualidad permanente: por un lado, está lo que se perdió y lo que no se hizo, incluso la sensación de fallarse a uno mismo frente a la vocación; y por el otro, esa inspiración y esas ganas constantes de seguir adelante por la gente.</p>

<h2>¿Con qué se encuentran los jóvenes que entran a la YMCA?</h2>

<p>Con una pregunta. Siempre que un joven llega al movimiento, la pregunta es: ¿cómo va a apostar por sí mismo? Desde ahí empieza a construirse su camino en la organización. Claro, hay una estructura: somos una ONG mundial y trabajamos en cuatro líneas, que llamamos cuatro pilares. Está Mundo Justo, que aborda la movilización social, la equidad y la inclusión. Está Planeta Sostenible, que reúne las acciones para cuidar el planeta. Está Comunidad y Bienestar Primero, enfocada en la salud integral, con énfasis en salud mental. Y está Trabajo con Propósito o trabajo significativo, que tiene que ver con los medios de vida. Pero cuando un joven llega, no entra hablando de objetivos de desarrollo sostenible de un día para otro. Habla primero de qué le duele, qué le preocupa, qué lo hace sentirse pequeño o grande. A partir de ahí empieza a desarrollar su apuesta de vida, con el deseo de hacer algo distinto y siempre atravesado por el servicio.</p>

<h2>Cuénteme un poco más sobre su nueva sede.</h2>

<p>La casa de la YMCA ha sido nuestra desde 2001. Durante las operaciones militares en la Comuna 13 fuimos una de las pocas organizaciones que permaneció allí. Esa es la sede que estamos remodelando y modernizando. Pero no estaba pensada como un espacio social sino como vivienda, y por eso no facilitaba la realización de eventos o encuentros comunitarios. Por ejemplo, hemos tenido jóvenes con movilidad reducida que no podían integrarse plenamente. Entonces quisimos convertirla realmente en un espacio comunitario. En ese sentido, todo el primer piso estará disponible para las personas del sector, mientras que el segundo estará destinado a lo administrativo, a reuniones y a eventos propios de la organización.</p>

<h2>Para usted, ¿cómo se construyen las oportunidades?</h2>

<p>Para construir una oportunidad hay que tomar una acción política: creer en la población que va a ser beneficiaria. Desde el relacionamiento puedo identificar a esa población, pero si no creo en ella, todo se queda en un buen taller y nada más. Por ejemplo, uno de nuestros proyectos más importantes hoy es la galería viva Memorial de las Ausencias. Ese proyecto lo lidera un joven que se llama Juan, y lo asumió cuando tenía 15 años. Si la YMCA llama a un joven y le dice “mire, tenemos esto, ¿le interesa?”, pero no le cree —no le responde a las reuniones, no lo acompaña a hablar con proveedores, no le da un lugar en las inauguraciones—, el joven no va a asumir esa acción política ni ese liderazgo. Esa decisión es fundamental. Más allá del relacionamiento, la financiación o el reconocimiento externo, hay que creerle a la población que se está convocando para esos procesos. Sin eso no hay nada.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal" title=""><strong>Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖</strong></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/6URITNUGZNHERJ3QJTFWB6G2O4.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Ledesma es el director de la sede de Medellín de la YMCA, una ONG internacional.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu"> Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Víctor Hugo Prada: “Todas las personas tenemos la capacidad de actuar”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/victor-hugo-prada-habla-de-lo-intimo-transgresor-una-invitacion-a-sentipensar-en-escena/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/victor-hugo-prada-habla-de-lo-intimo-transgresor-una-invitacion-a-sentipensar-en-escena/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Santiago Gómez Cubillos]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[En su laboratorio “Lo íntimo transgresor” Prada invita a las personas a descubrir el poder creativo del autoconocimiento.]]></description>
			<pubDate>Thu, 26 Feb 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En su laboratorio “Lo íntimo transgresor”, que se realizará en Barraca Teatro el próximo mes, Prada invita a las personas a descubrir el poder creativo del autoconocimiento. Aquí habló sobre este método que invita a pensar y sentir en escena.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/VXKVLX3OQBA7NFMEXIQD6ARZVE.jpg" alt="El laboratorio de Prada se realizará en cuatro sesiones que serán el 14, 21 y 28 de marzo. La muestra final será el 10 de abril." class="wp-image-2078850" /><figcaption>El laboratorio de Prada se realizará en cuatro sesiones que serán el 14, 21 y 28 de marzo. La muestra final será el 10 de abril.</figcaption></figure>

<h2><strong>¿Cómo nació el laboratorio “Lo íntimo transgresor”?</strong></h2>

<p>“Lo Íntimo Transgresor” es una invitación a sentipensar. El arte nos posibilita crear una capa protectora para poner en escena lo que nos imponemos en la vida cotidiana, como la culpa, el miedo, la vergüenza, la pena o la angustia. A partir de eso, trabajamos con una metodología que proviene aprendí en mi maestría en investigación psicoanalítica y aplicada a las artes escénicas: un proceso de sublimación. Claro, no se trata de que todo el mundo sublime, sino de que haya una transformación frente a los límites que cada sujeto se impone para poder crear. Y cómo se crea? Se crea desde lo personal, desde lo que se siente y se piensa, conectando tres áreas: mente, cuerpo y espíritu. Esa integración del yo permite transmutar aquello que a veces nos da vueltas en la cabeza.</p>

<h2><strong>Para las personas que tal vez no estén familiarizadas con conceptos como “sentipensar” o “sublimación”, ¿cómo lo explicaría?</strong></h2>

<p>Bueno, para bajarlo un poco para bajarle un poco a lo conceptual: si tú sientes que quieres trabajar algo que te está angustiando, que te está generando muchas preguntas y no sabes cómo hacerlo, puedes acercarte a las artes. Eso es “Lo Íntimo Transgresor”: tomar lo que siente o piensa la persona que atraviesa el laboratorio y ayudarla a vivir todo eso a través de la danza, el canto, el teatro y las artes del movimiento en general.</p>

<h2><strong>Usted dice que “el escenario puede ser un lugar de sanación”. ¿Por qué?</strong></h2>

<p>Porque en el escenario uno se muestra como es, sin máscaras. Suena paradójico porque uno allá arriba está interpretando un personaje, pero eso no significa que uno deje de ser uno mismo. El actor de teatro siente de verdad, vive en escena, porque es un arte que se hace in situ, con el espectador en frente; es en vivo y en directo. No hay cámara ni posibilidad de decir “corte”. Eso te hace muy vulnerable, claro, pero también te permite crear desde lo íntimo.</p>

<h2><strong>¿Cómo le ha ayudado el teatro a transitar sus emociones?</strong></h2>

<p>Yo llevo trabajando este método desde 2013, cuando empecé a investigar sobre lo íntimo y la transgresión. Quise pensar este laboratorio así porque no quería un espacio en el que la gente fuera solo a aprender teoría o técnica teatral, sino a autoconocerse, a reflexionar sobre su vida y ojalá a comprenderse un poco más. Eso fue lo que yo viví cuando me acerqué al teatro y por eso ahora puedo acompañar estos procesos, porque los trabajé en mí durante muchos años. Que las personas vean que yo también pasé por ahí es esencial porque eso genera identificación y posibilita que también se atrevan y se permitan acompañarse de este proceso.</p>

<h2><strong>Cuéntenos un poco más sobre su trabajo en el mundo del arte...</strong></h2>

<p>Yo vengo de Medellín y me acerqué al teatro, a la danza y a las artes del movimiento más o menos a los 15 años. Soy un artista integral. Me formé en la Universidad de Antioquia como maestro en arte dramático y ahí mismo me formé como magíster en investigación psicoanalítica.</p>

<p>Desde entonces, me ha interesado este tema de lo íntimo y eso lo he llevado a procesos por muchos países de Latinoamérica como México, Ecuador, República Dominicana, Cuba y Costa Rica. Además, en Medellín dirijo la Corporación Cultural y Artística Politriarte, donde tengo un grupo de teatro y una escuela. Allí muchos jóvenes y niños se permiten transformar sus realidades de vida, porque el arte también es un medio de transformación social.</p>

<p>Y bueno, una cuñita: voy a estrenar una obra que se llama <em>Currucutú</em>, en Barraca Teatro, el 21 de marzo. Allí me involucro y me pongo en escena con todo lo íntimo transgresor de Vichu Prada, que es como me conocen en el medio artístico.</p>

<h2><strong>¿Cómo se le enseña a actuar a alguien que nunca ha pisado un escenario?</strong></h2>

<p>Precisamente no se trata de enseñar a actuar. La idea es permitirse vivir experiencias. Nos han hecho creer que, si no tenemos determinada profesión o cierto conocimiento, no podemos acercarnos al arte. Pero el arte está abierto a todo tipo de personas. En la metodología trabajo con una hibridación entre actores naturales —quienes no tienen formación ni conocimientos técnicos— y actores profesionales, en el mismo nivel. No estamos enseñando teatro en términos académicos, sino invitando a actuar. Quienes ya tienen herramientas y experiencia son bienvenidos con todo su saber, pero quienes no se han acercado también poseen recursos, solo que no desde la teoría. Ahí es donde está el juego. Además, eso transgrede un poco el ego del actor o del artista que cree que, por tener conocimiento, no debe mezclarse. La propuesta es sentir en compañía de otros y otras, sabiendo que todos aprenden de todos.</p>

<h2><strong>Hablando de actores naturales, uno de ellos es Ubeimar Ríos, el protagonista de la película “Un poeta”, y él dice que, en realidad, todos somos actores, la diferencia es que a él le tocó entrar a escena. ¿Qué opina de eso?</strong></h2>

<p>Totalmente. Todas las personas tenemos la capacidad de actuar porque todo el tiempo sentimos, pensamos y reaccionamos. En la vida cotidiana asumimos roles que hacen que nos comportemos de cierta manera. Por eso para mí el teatro es el estudio de la vida. Cuando nos ponemos en el escenario, estamos interpretando la vida. Entrar en un personaje no es hacer “como si” lo fuéramos; es vivirlo, encarnarlo, sentirlo. Si ya hacemos eso todos los días, también podemos permitirnos hacerlo en escena.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/VXKVLX3OQBA7NFMEXIQD6ARZVE.jpg" type="image/jpeg" height="533" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[El laboratorio de Prada se realizará en cuatro sesiones que serán el 14, 21 y 28 de marzo. La muestra final será el 10 de abril.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La rubia inmoral: “Los creadores de contenido a veces olvidan entender lo que pasa en su contexto”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-rubia-inmoral-los-creadores-de-contenido-a-veces-olvidan-entender-lo-que-pasa-en-su-contexto/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/la-rubia-inmoral-los-creadores-de-contenido-a-veces-olvidan-entender-lo-que-pasa-en-su-contexto/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La emprendedora e “influencer” habló del acercamiento a su público femenino y destacó la importancia de su rol de líder digital.]]></description>
			<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 22:47:02 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La emprendedora e “influencer” habló del acercamiento a su público femenino y destacó la importancia de su rol de líder digital.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/SU6NWBKAO5CB7MN7L7WPBJ5VQY.png" alt="“La rubia inmoral” es una de las voceras de la campaña “Haciendo visible lo invisible” de la Secretaría de la Mujer de Bogotá y Masglo." class="wp-image-1383924" /><figcaption>“La rubia inmoral” es una de las voceras de la campaña “Haciendo visible lo invisible” de la Secretaría de la Mujer de Bogotá y Masglo.</figcaption></figure>

<h2>¿Cómo nació la idea de construir su identidad digital bajo el nombre de “La rubia inmoral”?</h2>

<p>Tenía una cuenta de Twitter y alguien me dijo: “No pareces Ana María Cardona, sino la rubia inmoral”. Pensé que era un buen nombre para una marca y cambié todas mis redes sociales. Después hablé con un psiquiatra, porque sentía que “La rubia inmoral” no siempre era yo. Él me preguntó por qué le tenía tanto miedo, si era Ana María cuando más brillaba. Tal vez la incomodidad estaba ahí, porque empecé cuando las redes sociales no eran lo que son ahora, existía cierta vergüenza alrededor de ellas y las mujeres aún no hacíamos tantas cosas como hoy.</p>

<h2>Su audiencia es mayoritariamente femenina. ¿Por qué decidió enfocar su contenido en las mujeres y qué busca generar en ellas?</h2>

<p>Siento que es un espacio mucho más seguro. No quiero provocar reacciones en los hombres de Internet que pueden esconderse detrás de un usuario anónimo. Creo que las mujeres, cuando estamos en manada, nos inspiramos unas a otras y pensamos: “Yo también puedo hacer esto”. Mis redes sociales eran, y siguen siendo, mi diario personal, por lo que han evolucionado conmigo. En ese proceso descubrí que muchas mujeres tenían las mismas preguntas que yo y nos encontramos ahí, creando una comunidad muy bonita. Yo la llamo un “ejército inmoral”, y es para todas y con todo.</p>

<h2>Usted es vocera de la campaña “Haciendo visible lo invisible”, que busca prevenir las violencias contra la mujer. ¿Por qué involucrarse en esta iniciativa?</h2>

<p>Todas hemos sido parte de violencias estructurales que a veces normalizamos. Como mujer, también he tenido que pasar por esto en relaciones; oculté demasiadas cosas por vergüenza, por miedo o porque creía que era “lo normal”. En redes sociales también sucede: la gente se esconde detrás de usuarios para descargar su rabia y termina violentándote. Creo que estas conversaciones deben estar sobre la mesa. Las mujeres no tenemos que ser las sacrificadas ni las que aguantan por mantener una pareja, un trabajo o cualquier cosa. Entre más se hable del tema y más digamos “yo también estuve ahí y pude redefinir lo que creía que debía ser”, más avanzamos. Por eso quise involucrarme en esta campaña.</p>

<h2>La sexualidad y las relaciones afectivas han sido un tema recurrente en su contenido. ¿Por qué considera importante hablar de esto con la forma en la que lo aborda?</h2>

<p>Las relaciones han sido una cárcel para las mujeres desde siempre. No todas quieren casarse o tener hijos, aunque crean que sí. Y aun cuando una quiera hacerlo, no creo que lo desee bajo ese modelo tradicional donde los sueños, la salud mental y la identidad quedan relegados. Me parece muy importante que seamos más rebeldes en las relaciones, que nos incomodemos a nosotras y a nuestra pareja, que entendamos que lo que nos enseñaron está mal y reduce al otro, sobre todo a las mujeres, a cero. Es fundamental renegociar todo eso. También considero esencial que aprendamos a cortar los vínculos, hasta que podamos encontrar algo en lo que realmente nos sintamos cómodas y respetadas.</p>

<h2>Usted también toca temas como la salud mental. ¿Cuáles han sido los principales retos al hablar de esto en redes?</h2>

<p>Uno es que la gente se lo toma muy a la ligera, las personas que hemos estado en procesos psiquiátricos llevamos años en ello. Lo segundo es que siempre nos han mostrado que quienes tienen trastornos no trabajan, están metidos en una cama, no tienen pareja ni una vida significativa. Eso hay que desmontarlo. Además, a las personas les molesta alguien “trastornado” cuando está en sus picos, y solo lo aceptan cuando parece normal.</p>

<p>Esta es una conversación que apenas comenzó a abrirse al público y me parece fundamental. En un país como Colombia, no considero que alguien sea completamente sano mentalmente. Venimos de periodos de guerra muy extensos y normalizamos muchas cosas. La hipervigilancia afuera, en nuestras casas, no es normal. Eso obliga al cerebro a adaptarse para sobrevivir en un entorno hostil.</p>

<h2>La literatura ocupa un lugar especial en su vida. Si tuviera que escoger un libro que haya marcado su forma de ver el mundo, ¿cuál sería y por qué?</h2>

<p>Este año leí uno que me llamó mucho la atención: “Luces y sombras de Zelda Fitzgerald”, de Nancy Milford. Retrata a Zelda desde un lugar en el que nunca antes la habían puesto. No era solo “la loca que envidiaba a su esposo”, sino todo lo contrario: una mujer en una relación de abuso, con una tendencia a un trastorno desde pequeña, una familia conflictiva y una sociedad que la impulsó a hacer cosas que no quería. Me gusta leer biografías de mujeres porque me recuerda que hoy estamos en otra época y que yo puedo hacer las cosas diferente. Zelda era brillante, pero estuvo muy opacada por la persona con la que se casó y por la época, en la que no iba a poder ser nadie.</p>

<h2>En 2020 publicó “Pastillas y cheesecake de limón”. ¿Cómo surgió la idea de escribir ese libro?</h2>

<p>Me gusta mucho la autoficción y, si bien, no es un género especialmente aplaudido dentro de la literatura, siento que las mujeres, especialmente las latinoamericanas, nos hemos apropiado de esta manera de escribir para llevar nuestras historias a su máximo, sin dejar de narrar lo que nos pasa como hijas, madres y mujeres nacidas en estos países enfrentando la vida en contextos complejos.</p>

<p>Fue un ejercicio retador, bonito e interesante. Este libro refleja mi cabeza: tengo una mente desordenada, que va a mil y, precisamente, esta es una obra fragmentada, donde cada párrafo parece ir y venir entre tiempos y relatos distintos. Ahora espero que el próximo año llegue mi segundo libro, que serán ensayos, mezclados con historia y relato.</p>

<h2>Manejar una plataforma como la suya implica tener un alcance significativo. ¿Qué tipo de responsabilidad siente al tener ese nivel de impacto?</h2>

<p>A veces a los creadores de contenido se les olvida entender qué está pasando en su contexto. Ese contenido hiperaspiracional, donde todo es perfecto, puede molestar mucho. Como líder en un espacio digital, tengo la responsabilidad de no querer ser alguien perfecto, ni aspiracional. Solo quiero ser una persona atravesando la vida, igual que todos. También hay una responsabilidad grande al momento de tener posturas. Ahora la gente es muy tibia, porque esto es un negocio y un trabajo. No creo que uno tenga que opinar sobre todo, porque los seres humanos no tenemos esa capacidad, pero alguna causa tiene que moverte. Y, sobra decirlo, quedarse callado frente a situaciones de opresión es ponerse del lado del opresor.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/SU6NWBKAO5CB7MN7L7WPBJ5VQY.png" type="image/png" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[“La rubia inmoral” es una de las voceras de la campaña “Haciendo visible lo invisible” de la Secretaría de la Mujer de Bogotá y Masglo.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Studio Kapture</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Los miedos no visibilizados en la infancia se convierten en condenas adultas”]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/los-miedos-no-visibilizados-en-la-infancia-se-convierten-en-condenas-adultas-catalina-perdomo/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/los-miedos-no-visibilizados-en-la-infancia-se-convierten-en-condenas-adultas-catalina-perdomo/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Catalina Perdomo habló sobre la readaptación de &quot;La Llorona&quot; en su libro infantil y resaltó la importancia de abordar el tema del duelo.]]></description>
			<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 22:46:41 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La autora del libro infantil “Llorona”, Catalina Perdomo, habló sobre la readaptación de este personaje y resaltó la importancia de abordar el tema del duelo.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/BOVQSHJPVBEB3N7XBLIHI3J4CU.jpg" alt="Catalina Perdomo lanzó “Llorona” en abril, junto a la editorial Ajolote Libros." class="wp-image-1394716" /><figcaption>Catalina Perdomo lanzó “Llorona” en abril, junto a la editorial Ajolote Libros.</figcaption></figure>

<h2>¿Desde cuándo empezó a dibujar?</h2>

<p>Me he sentido una mujer muy poseída por las imágenes desde mucho antes de poder manipular instrumentos de arte. Por eso diría que el dibujo es algo muy temprano; ni siquiera me atrevería a afirmar que pertenece únicamente a la infancia.</p>

<h2>“La Llorona” es parte esencial del folclore latinoamericano, ¿cómo surgió la idea de adaptarla?</h2>

<p>La idea nació porque es una canción popular, cuyo creador no se conoce, así que está libre de derechos de autor. Aprovechamos que es una historia con múltiples dimensiones e interpretaciones y reelaboramos este personaje que sabemos que tiene un origen más reconocido dentro del folclore mexicano.</p>

<h2>¿Cómo es la versión de la Llorona que aparece en su obra?</h2>

<p>Esta Llorona nació como una compañía para el duelo. Todos hemos escuchado la versión donde ella es una mujer que llora por sus hijos y asusta a la gente, transmitiendo miedo y horror en torno al duelo. Nosotros hicimos una reelectura para verla no solo como una mujer que duela, sino como una presencia que acompaña el luto en el contexto latinoamericano. Esta Llorona acompaña a una niña, porque quisimos enfocarnos en la infancia y la intención es visibilizar la depresión infantil utilizando un recurso de enorme peso cultural.</p>

<h2>Su libro invita a explorar esos mitos y miedos de la infancia. ¿A qué le tenía miedo cuando era niña?</h2>

<p>Como niña, no era muy consciente de mis miedos. Era una sensación profundamente biológica, pero nadie me los comentó, porque el miedo infantil suele ridiculizarse. Lastimosamente esos miedos no visibilizados en la infancia se convierten en condenas adultas. Tal vez por eso tenemos una adultez tan mutilada emocionalmente: no se visibiliza la profundidad de la infancia ni la sensibilidad que hay allí. Mi intención es mostrar que la infancia es fundamental para descubrirse a uno mismo y evitar padecer, durante el resto de la vida, algo que siempre estuvo ahí, pero que decidimos no ver.</p>

<h2>¿Qué retos implicó hacer un libro ilustrado?</h2>

<p>Cuando mi editor me propuso hacer este libro, mi primera respuesta fue: “No puedo porque no soy ilustradora”. Hoy en día, ya puedo bautizarme con más facilidad, tal vez no como ilustradora, pero sí como dibujante, porque me parece un término que democratiza más este medio y resulta menos intimidante. Vivimos en un contexto que no está formado para habitar los productos editoriales de manera profunda y rigurosa, sino que responde a exigencias del mercado. Ese es el mayor reto: enfrentarse no solo a la industria editorial tradicional, sino también a la alternativa, que sigue siendo un mercado invisibilizado en Latinoamérica. Como decía Jairo Buitrago, hacer un libro ilustrado en Latinoamérica es un hito, algo que se consigue a capa y espada.</p>

<h2>¿Por qué hablar de duelo y depresión en libros infantiles?</h2>

<p>El duelo es algo muy invisibilizado. En nuestra cultura somos muy cálidos y festivos, pero preferimos “lavar los trapos sucios en casa”. Por eso creo que el luto debe abordarse desde la infancia. Veo jóvenes que nunca pudieron entrar en contacto con su tristeza y, con los años, esa emoción muta en rabia. Así crecen muchas personas, incluyéndome, que jamás lograron nombrar esa emoción y cargan con situaciones que fueron catalogadas como “infantiles”, pero que venían de un profundo dolor. El propósito del libro es ese: empezar a nombrar la tristeza para poder deconstruir la rabia y dar más trazabilidad emocional a las personas.</p>

<h2>¿En algún momento de su vida el dibujo ha sido un espacio de catarsis?</h2>

<p>Para mí el dibujo siempre fue bastante tortuoso. Si bien era mi manera de expresión personal, también era algo muy ridiculizado. Sentía que era algo infantil y no una labor seria, lo cual era muy doloroso, porque me sentía culpable cada vez que dibujaba. Sin embargo, el arte es algo de lo que nunca pude escapar. Al final, más que una catarsis, fue un proceso de autoestima: reconocer que quien determinaba esa labor era yo y que no tenía que escuchar críticas que no tenían relación con mis decisiones de vida. Incluso fue una cuestión pedagógica, además de catártica, porque el dibujo tiene muchas experiencias colectivas, por lo que para mí terminó siendo también una manera de socializar.</p>

<h2>Tiene un proyecto de fotografía análoga en redes, ¿qué es lo que más le gusta de narrar con imágenes?</h2>

<p>Mi proyecto surge para desmontar un mito: que la función social de la fotografía es el archivo, cuando, para mí, es el cuestionamiento. La fotografía análoga permite cuestionar esa producción interminable de imágenes digitales que responden a la inmediatez y a la necesidad de reportarlo todo. También cuestiona lo contaminante de este mismo medio; eso empuja a visualizar alternativas más ambientales y políticas.</p>

<p>Google Images no debería ser tan importante en nuestra vida. ¿Qué pasa si mañana fallan esas plataformas y no queda una sola foto propia? Nos hicieron pensar que las fotos no necesitaban un soporte personal. Nuestras imágenes se desgastan: aunque tengamos miles, no tenemos las suficientes para entendernos porque el tema no está en la cantidad, sino en la dedicación. Por eso exploro estos medios buscando alternativas más sostenibles y que democraticen la imagen, donde más personas tengan sus propias visiones y las reproduzcan.</p>

<h2>Usted participó hace poco en Noviembre Independiente, iniciativa del sector editorial colombiano, dictando un taller de ilustración. ¿Qué importancia tienen este tipo de espacios?</h2>

<p>El ser humano ha evolucionado para convivir y aprender de otros. Cuando uno está en un taller con otras personas y existe el simple afán de que todos participemos, se revela algo esencial: el ser humano quiere pertenecer. Este no es solo un espacio de democratización; sino de convivencia. Nos recuerda que el propósito de la sociedad no es la educación: uno no va a un taller solo a adquirir conocimiento, sino a convivir. Un taller, al final del día, te pone un espejo: te muestra con quiénes estás, en qué sociedad vives, cuáles son los sesgos y aprendizajes de los demás. Las plataformas digitales nos han quitado esos espacios sociales y la gente ya no tiene dónde aplicar su humanidad.</p>

<h2>Desde su experiencia en el taller, ¿qué valor le agrega la creación colectiva al arte?</h2>

<p>El arte siempre será colectivo. El símbolo que saca cualquier artista fue construido por alguien más. Las ideas nacen a través de nosotros, pero se consolidan mediante muchas mentes y diálogo. En el taller, cada vez que alguien tenía una idea, otro la ampliaba o la modificaba. Surgieron personajes muy personales, pero construidos colectivamente. Lo fundamental es verse y encontrarse en el otro: crear es reconocer al otro. Lo más grato fue ver cómo todos estaban alegres de reconocer la cantidad de ideas presentes y de aceptarlas como algo en lo que todos participaron.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/BOVQSHJPVBEB3N7XBLIHI3J4CU.jpg" type="image/jpeg" height="533" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[Catalina Perdomo lanzó “Llorona” en abril, junto a la editorial Ajolote Libros.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Emilia Vanegas</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Ser editor significa comunicar los grandes valores de la cultura colombiana”: Benjamín Villegas]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/ser-editor-significa-comunicar-los-grandes-valores-de-la-cultura-colombiana-benjamin-villegas/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/ser-editor-significa-comunicar-los-grandes-valores-de-la-cultura-colombiana-benjamin-villegas/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Benjamín Villegas conversó acerca de sus nuevos lanzamientos y resaltó el valor de los libros ilustrados que hablan sobre nuestro país.]]></description>
			<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 22:46:21 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Benjamín Villegas, director editorial, conversó acerca de sus nuevos lanzamientos y resaltó el valor de los libros ilustrados que hablan sobre nuestro país.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/7SRPZEQWYZFUNGXPWJMFEZ2VNM.jpg" alt="Benjamín Villegas tiene una trayectoria de más de 50 años en el sector editorial." class="wp-image-1420323" /><figcaption>Benjamín Villegas tiene una trayectoria de más de 50 años en el sector editorial.</figcaption></figure>

<h2>¿Qué lo impulsó a crear Villegas Editores?</h2>

<p>He sido un hombre de libros desde muy pequeño. Mi mamá, gran lectora, me inculcó el hábito desde niño, y ese gusto me ha acompañado toda la vida. Creo en los libros y he dedicado mi trayectoria a crearlos, desarrollarlos y publicarlos en torno a los temas más importantes de la cultura colombiana.</p>

<h2>Villegas Editores fue fundada hace más de 50 años, ¿cómo eran los lectores de entonces y en qué se diferencian de los actuales?</h2>

<p>El mundo ha evolucionado en estos años que llevo publicando libros. Yo, como lector, sigo siendo el mismo, así como los lectores de libros impresos. Sin embargo, hoy existen muchos más lectores a través de las redes, internet y las tabletas. En ese sentido son distintos, aunque quienes estamos acostumbrados a leer en papel seguimos experimentando los mismos placeres al hacerlo.</p>

<h2>Su editorial se ha especializado en libros ilustrados y de fotografía. ¿Qué posibilidades ofrece contar historias desde las imágenes?</h2>

<p>Todas. Nuestro país es muy bello, diverso e interesante, tanto en sus aspectos de naturaleza como en sus expresiones materiales, en muchos casos relacionadas con la arquitectura y, por supuesto, en su gente, con sus manifestaciones culturales y sus fiestas. Los textos siempre son importantes, pues en ellos está el análisis de cada situación, pero las imágenes ayudan a explicar esos contenidos escritos. Además, resultan muy llamativas para el público y permiten que, a través de ellas, la gente disfrute y comprenda mejor los contenidos culturales que presentamos sobre nuestro país.</p>

<h2>¿Qué valor conserva el libro impreso en una era tecnológica como la nuestra?</h2>

<p>El libro impreso está tan vivo como siempre. Seguimos existiendo muchas personas que leemos en papel. A veces se piensa que lo digital está desplazando al libro impreso, pero eso no es cierto: solo el 8 % de los contenidos que se podrían publicar en formato físico se divulgan en el ámbito digital. La industria editorial impresa continúa creciendo y, simplemente, se trata de sectores distintos. Es evidente que las redes ofrecen otros contenidos y experiencias también agradables, pero el libro impreso seguirá vigente.</p>

<h2>En sus últimos lanzamientos aparecen temas como la naturaleza, el café y el arte. ¿Cómo cree que aporta cada uno de ellos a esa buena imagen del país?</h2>

<p>El libro “Las aves de los Andes” colombianos ratifica que Colombia es el país más rico en aves del mundo, mientras que “El Oso Andino” muestra lo positivo que puede ser este animal como protector de los páramos y su importancia ecológica. El libro sobre Fernando Botero, en el que reproduzco sus tres primeros grandes libros de pintura, escultura y dibujo, rinde homenaje a nuestro artista más universal, a dos años de su muerte.</p>

<p>“Cafés de Colombia”, que es una reedición complementada por la Federación Nacional de Cafeteros, muestra cómo lo que antes se conocía como “café de Colombia” ahora son los “cafés de Colombia”: todos maravillosos, suaves y propios de nuestro país. La reedición de “Paraísos de Colombia” de Andrés Hurtado García presenta 26 lugares extraordinarios, muchos de ellos escondidos y no siempre fáciles de visitar. Finalmente, Navidad iluminada en Colombia refleja lo que significa la Navidad en el país, incluyendo las luces de Cartagena, Medellín, Pereira, Cúcuta, Mosquera y las de la Plaza de Bolívar en Bogotá.</p>

<h2>¿Qué le suman estas novedades al catálogo de la editorial?</h2>

<p>Complementan muchísimo. Ante todo, actualizan el libro de café y enriquecen los títulos que ya hemos publicado sobre aves. Presentan a un personaje muy atractivo, como es el oso de anteojos de nuestro país, al que todos debemos querer y proteger. Redescubren al gran artista colombiano Fernando Botero en una edición al alcance de todos los públicos. Y nos conducen a los lugares preferidos del caminante y fotógrafo Andrés Hurtado, para que conozcamos la inmensa diversidad de nuestro país.</p>

<h2>¿Cómo han contribuido los libros de Villegas Editores a transformar la percepción que se tiene de Colombia?</h2>

<p>Yo me siento muy orgulloso de lo que he hecho en todos estos años de trabajo editorial, porque siempre he mostrado los aspectos positivos de Colombia. Los he publicado en varios idiomas y los he distribuido desde Estados Unidos para todo el mundo. También han sido obsequios para llevar al exterior y regalos permanentes de los presidentes y cancilleres para ocasiones especiales y viajes. Estos libros están dejando la memoria de la Colombia que me ha tocado vivir, publicada en libros de gran calidad, muy bien encuadernados y que permanecerán en el tiempo. Presentan un país que evoluciona y cambia, y también registran muchas cosas que, infortunadamente, han comenzado a desaparecer y han quedado documentadas en esos textos y, sobre todo, en las fotografías.</p>

<h2>¿Cuál es el futuro de los libros ilustrados de gran formato en el país?</h2>

<p>Es difícil predecir el futuro de este tipo de libros. Por esa razón, Villegas Editores lanzará el próximo año una nueva colección que he denominado “Nueva Generación”, que mantiene la calidad gráfica, editorial e ilustrativa de siempre, pero en formatos medianos. Infortunadamente, los grandes formatos son pesados, ocupan más espacio y los jóvenes ahora prefieren cosas más ligeras. En ese sentido, los libros de gran formato disminuirán de alguna manera, aunque siempre existirán porque son un magnífico regalo y también un elemento de decoración. Para mí es un honor entrar a una casa y encontrar uno de nuestros libros en la mesa principal.</p>

<h2>Usted fue docente durante un tiempo, ¿cuál es la mayor enseñanza que le ha dejado el mundo editorial?</h2>

<p>Fue una lección muy grande la que me dejaron los años en los que enseñé Diseño en la universidad. Quizá lo que quisiera decir —y es lo que demuestro en mis libros— es que la estética en todo es supremamente importante. Debemos hacer las cosas bien y escribir, fotografiar y publicar nuestras experiencias para dejar un testimonio de lo que ha sido nuestra vida, así como de esas oportunidades que hemos tenido para ver, aprender, experimentar y, por consiguiente, compartir.</p>

<h2>¿Cuál es el primer libro que recuerda haber leído?</h2>

<p>A mi primero me leyó mi mamá distintos cuentos para niños, pero ya tomándolo yo mismo, aunque no recuerdo la edad y estaba muy pequeño, fueron los cuentos de los hermanos Grimm.</p>

<h2>¿Qué libro considera indispensable en su biblioteca?</h2>

<p>Los Escolios a un texto implícito, de don Nicolás Gómez Dávila, nuestro gran filósofo colombiano. Me siento muy orgulloso de haber publicado su obra completa y de haberla dado a conocer en el mundo.</p>

<h2>Para usted, ¿qué significa ser editor?</h2>

<p>Es tener la oportunidad de comunicar en forma impresa los grandes valores de la cultura colombiana, que he tenido la fortuna de conocer a lo largo de mi vida. Es un acto de compartirlos con profundidad, diseño, estética y generosidad.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/7SRPZEQWYZFUNGXPWJMFEZ2VNM.jpg" type="image/jpeg" height="533" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[Benjamín Villegas tiene una trayectoria de más de 50 años en el sector editorial.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Prensa Villegas Editores</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“Los niños y jóvenes son la franja más abandonada en Colombia”: Vivi Barguil]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/los-ninos-y-jovenes-son-la-franja-mas-abandonada-en-colombia-vivi-barguil/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/el-magazin-cultural/la-suma-de-las-voces/los-ninos-y-jovenes-son-la-franja-mas-abandonada-en-colombia-vivi-barguil/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Micaela Abigail Chiliquinga Sánchez]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La directora habló sobre su trabajo con las infancias y sobre la subasta destinada a recaudar fondos para la Fundación A la Rueda Rueda.]]></description>
			<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 22:45:51 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La directora habló sobre su trabajo con las infancias desde el arte y el deporte, y nos contó detalles sobre la subasta que se realizará hoy, destinada a recaudar fondos para la Fundación A la Rueda Rueda.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/ZP3I32OMXBDR7HPX2SQ7GQXWHI.png" alt="La doceava edición de la subasta surgió con el propósito de apoyar a 480 niñas, niños y adolescentes en la ciudad de Montería." class="wp-image-1415601" /><figcaption>La doceava edición de la subasta surgió con el propósito de apoyar a 480 niñas, niños y adolescentes en la ciudad de Montería.</figcaption></figure>

<h2>¿Cuál fue su primer acercamiento al trabajo social y qué la motivó a involucrarse en este tipo de causas?</h2>

<p>Fue a los siete años, cuando ayudaba a mi mamá en su fundación que capacitaba a mujeres en modistería y pastelería. Mientras ellas aprendían y producían, yo jugaba con sus hijos para mantenerlos entretenidos. Podría decir que esta vena filantrópica viene de familia.</p>

<h2>¿Cómo nació su interés por acompañar y apoyar a las infancias y a la juventud?</h2>

<p>Por un acto de generosidad, de devolverle a Dios lo que me ha dado en la vida. Los niños y jóvenes son la franja más abandonada en Colombia, ya que no recibe tanto apoyo de las compañías ni del Gobierno. Esa etapa de la vida es cuando se es más vulnerable, y justo allí es donde se necesita mayor atención para que los niños puedan salir adelante, crean en ellos y vean que son capaces y tienen talento. Por eso hoy trabajamos con niños de entre 6 y 17 años.</p>

<h2>La Fundación A la Rueda Rueda lleva 12 años en funcionamiento. ¿Cuáles han sido los principales retos para sostener su labor durante más de una década?</h2>

<p>Cada día hay que imaginar estrategias y tocar puertas para que más personas se sumen a esta causa. Como yo, que me encargo del “fundraising” y debo estar constantemente ideando formas de enamorar a los empresarios para que sigan ayudando a la fundación. Una de nuestras filosofías es ofrecer siempre lo mejor; si se trata de dar sobras o cosas dañadas, es mejor no hacerlo, porque así no se genera ningún cambio. Así que, todos los días, estoy pensando en cómo atraer más inversión privada para la fundación y en cómo darles garantías a los donantes de que cada peso que ingresa realmente se invierte en nuestros programas y en nuestros niños.</p>

<h2>Siendo de Montería, ¿qué ha sido lo más gratificante de trabajar con niños y jóvenes de su lugar de origen?</h2>

<p>Volver a mi tierra y llegar con todas estas herramientas de transformación a través de la fundación y de nuestra metodología de ocio creativo basado en las artes y el deporte es muy especial. Ver su desarrollo es maravilloso. Por ejemplo, los niños de música que llegan sin saber tocar un instrumento y terminan interpretando y leyendo partituras. O los niños de pintura que no saben cómo mezclar colores y luego crean cuadros impresionantes, que incluso llegan a estar en el catálogo de nuestra subasta de arte. También ver a los boxeadores ganar todas las medallas de oro o a nuestros ajedrecistas destacarse.</p>

<h2>La fundación ha impulsado el arte y el deporte en las juventudes y, en el caso de este último, hay un enfoque especial en el ajedrez. ¿De dónde proviene su interés por este deporte y qué oportunidades ha abierto dentro de la fundación?</h2>

<p>El ajedrez es el único deporte comprobado que activa todas las áreas del cerebro. Eso nos lo explicó, en su momento, nuestro asesor científico, el neurólogo Remberto Burgos, quien tristemente falleció este año. Ese es nuestro mayor interés: que los niños aprendan a pensar de manera distinta a través del ajedrez. Por eso seguimos impulsando su enseñanza en las escuelas públicas de la mano de los alcaldes, aunque no todos comprenden la importancia de que los niños lo aprendan, por eso los invito a valorar esta disciplina. Además, tenemos una presencia destacada en el torneo de ajedrez, que es nuestro orgullo, pues es el torneo privado más grande que se realiza tanto en el país como en el continente americano. El ajedrez siempre será motivo de felicidad para nosotros.</p>

<h2>¿Cómo surgió la idea de realizar una subasta de arte como estrategia para recaudar fondos?</h2>

<p>La idea surgió durante una reunión, pero para realizar una subasta se necesitan muchos elementos, y como en la fundación todos los eventos deben ser excelentes, buscamos a la mejor curadora: María Victoria Estrada. Con su apoyo llegó también Christie’s, la casa de subastas de Nueva York, y juntas formamos una alianza perfecta. Como fundación ofrecemos mesas a diferentes compañías, ampliamos nuestro alcance y más personas nos conocen. Christie’s aporta su sello de garantía y María Victoria, muy respetada por artistas y galerías, selecciona las mejores obras para el catálogo. Gracias a la subasta hemos logrado potencializar a muchos artistas. Algunos ya eran conocidos, pero aparecer en nuestro catálogo, respaldado por Christie’s, es muy significativo para ellos.</p>

<h2>¿Qué logros, oportunidades y aprendizajes ha generado esta subasta para la fundación? ¿Y qué expectativas existen para la edición de este año?</h2>

<p>Es nuestro evento estrella. La gente ya la reconoce y se prepara para asistir. Los logros han sido muchos: nos ha dado credibilidad y también nos ha ayudado económicamente. Para este año tenemos grandes expectativas, especialmente porque estamos homenajeando a Ana Mercedes Hoyos. Contamos con dos obras maravillosas de ella, y esperamos que se las lleven. Además, tendremos varias sorpresas en la dinámica de la subasta. Hemos hecho algunos cambios y presentaremos un muestrario de los productos elaborados por las mamás, ya que también tenemos una escuela de bordado donde ellas aprenden a tejer. Cada vez que se vende uno de sus artículos, reciben un ingreso. Esto nos genera una enorme alegría, porque podemos apoyarlas tanto en lo económico como en lo anímico.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/ZP3I32OMXBDR7HPX2SQ7GQXWHI.png" type="image/png" height="533" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[La doceava edición de la subasta surgió con el propósito de apoyar a 480 niñas, niños y adolescentes en la ciudad de Montería.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación A la Rueda Rueda</media:credit>
									</media:content>
							</item>
				
	</channel>
</rss>
