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		<title><![CDATA[El Espectador - Google Discover - Opinion]]></title>
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		<description><![CDATA[Últimos contenidos seleccionados de El Espectador para Google Discover sobre Opinion.]]></description>
		<lastBuildDate>Tue, 08 Sep 2026 01:53:08 +0000</lastBuildDate>
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			<title><![CDATA[Nombrar la vulva]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Natalia Herrera Durán]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“Solo en 2026 se han ingresado 21.242 niños, niñas y adolescentes al Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos”: N. Herrera]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 14:47:48 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La portada era fucsia y el título sugestivo: “Pussypedia”, de la periodista estadounidense Zoe Mendelson, ilustrado bellamente por la mexicana María Conejo. Estaba encima de una repisa en un salón de la sede principal de la Asociación Sueca para la Educación Sexual (RFSU), en el centro de Estocolmo. Lo vi y lo ojeé con curiosidad. Tenía información médica y científica sobre la anatomía de la vulva; hablaba de salud sexual, bienestar y placer, sin estigmas; explicaba la estructura real del clítoris, el ciclo menstrual, la variedad que hay de métodos anticonceptivos; indicaba cómo es el dolor pélvico y mencionaba, entre otros asuntos, la masturbación femenina como una exploración libre de culpa.</p>

<p>Era el inicio de la primavera de 2022. Uno de los funcionarios de la institución sueca (encargada de la política pública en educación sexual que imparten desde la infancia) me vio interesada en el libro y me contó que había llegado hace poco, pero que ya era de infaltable consulta con adolescentes, a partir de los 14 años. Me dijo que el punto de partida del modelo es la idea que si los jóvenes ven que los asuntos sexuales están rodeados de silencio, secreto, vergüenza y miedo, llegarán pronto a creer que algo anda mal con sus propios sentimientos sobre la sexualidad, por eso prefieren abordarla con naturalidad.</p>

<p>También contó que, en los últimos diez años, han buscado centrar la educación sexual en el bienestar y placer femenino, porque si una niña crece con ese autoconocimiento es probable que con los años sea una mujer que advierta e interpele la violencia machista con mayor facilidad. Al tiempo que si un niño se forma en el bienestar y placer femenino (más allá del porno que está a un <em>click</em> de distancia y lo distorsiona todo) podrá reconocer, en su adolescencia y adultez, que el deseo no se compra y el amor se gana sin violencia y en igualdad. Suecia fue el primer país del mundo en hacer obligatoria la educación sexual en las escuelas en 1955 y hoy mantiene una de las tasas más bajas de feminicidios en el mundo, así como sigue siendo uno de los países más seguros y con mejores condiciones de vida para mujeres y niñas.</p>

<p>No he podido dejar de pensar en la “Pussypedia” en estos días. Es indiscutible que desde la posesión de Abelardo de la Espriella, la política de Educación Sexual Integral (ESI) e infancia ha registrado un viraje sustancial, apoyado por sectores conservadores y religiosos.</p>

<p>Primero, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) <a href="https://x.com/ICBFColombia/status/2090180719641264535/photo/1" rel="">compartió</a> una directiva de la directora, María Carolina Restrepo, en la que borró la palabra niña y ordenó hablar de niñez en las comunicaciones oficiales de la entidad. Al día siguiente, el 20 de agosto, al término de una reunión con las directivas conservadoras en la sede del Partido Conservador, la entonces ministra de Educación, Viviane Morales (quien como senadora promovió un referendo para que las parejas del mismo sexo no pudieran adoptar y como funcionaria ha rechazado la despenalización del aborto por parte de la Corte Constitucional) aseguró que van a auditar los lineamientos del programa de Educación Sexual Integral (ESI). Subrayó que “ha habido una campaña que ha metido una cantidad de sutiles movimientos para apoderarse de la enseñanza y de la educación de los hijos, especialmente en el programa de educación sexual integral”. Y, aunque Morales renunció de forma súbita el 2 de septiembre, el Gobierno le dio el cargo a otra mujer que se ha opuesto con fiereza a los derechos sexuales y reproductivos, como el aborto: Ilva Myriam Hoyos, exprocuradora delegada para la Infancia y Adolescencia, fiel escudera del exprocurador general, Alejandro Ordóñez.</p>

<p>Lo más preocupante es que mientras se instala el silencio y el tabú en las aulas, la violencia hacia la infancia y la adolescencia no cesa. <a href="https://public.tableau.com/app/profile/anal.tica.institucional.icbf/viz/INGRESOS_PARD_16280564609400/PARD?publish=yes" rel="">El más reciente Boletín Estadístico del ICBF</a> reveló que solo en 2026 se han ingresado 21.242 niños, niñas y adolescentes al Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD). De esos, la causa número uno sigue siendo la violencia sexual. Estamos hablando de que en lo corrido del año, el Estado ha retirado a 7.175 niñas, niños y adolescentes de sus entornos familiares porque sus cuerpos fueron abusados y violentados sexualmente. El 86 % de esos casos se trataron de niñas y mujeres adolescentes (sí, niñas, no niñez).</p>

<p>¿Qué vamos a hacer con esta sociedad pacata e hipócrita que antes de formar en educación sexual prefiere mantener el “orden de las cosas”: el burdel al lado de la iglesia del pueblo, porque quien peca y reza, empata? Una sociedad que elige gobiernos que no quieren atender la violencia machista, ni nombrar a las niñas y, mucho menos, la vulva.</p>

<p><strong>Nota del editor: </strong>Este texto fue modificado de una versión inicial para actualizarlo con la renuncia de la ministra de Educación.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/BLZF4QPTUVA2TDDU6KGHWJFQPM.jpg" type="image/jpeg" height="600" width="900">						<media:description type="plain"><![CDATA[Natalia Herrera Durán]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">El Espectador</media:credit>
									</media:content>
							</item>
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			<title><![CDATA[¡No más!]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/deportes/analistas/no-mas-la-tribuna-de-marocco/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Andrés Marocco]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Columna semanal de Andrés Marocco para El Espectador, esta vez sobre los problemas con las hinchadas en el fútbol colombiano.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 14:32:56 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/SS4THTYSZVFMBDT74VQVTQG4QY.JPG" alt="Hinchas afectados y peleas entre barras bravas durante el partido entre Santa Fe y América de Cali en el Estadio El Campin de Bogotá" class="wp-image-5118545" /><figcaption>Hinchas afectados y peleas entre barras bravas durante el partido entre Santa Fe y América de Cali en el Estadio El Campin de Bogotá</figcaption></figure>

<p>Lo que pasó en el estadio del Deportivo Cali el domingo es la gota que rebosó la copa con el peligroso tema de la invasión de la cancha por parte de aficionados enfermos de nuestro fútbol colombiano. ¿Hasta cuando vamos a mirar para otro lado ante esas circunstancias repetitivas en los estadios del país?</p>

<p>Parece que no hay más solución que sancionar el cemento, que es lo que ha venido haciendo recurrentemente la Dimayor. Ya han muerto hinchas, que por ser los causantes de los desmanes se han convertido en paisaje, lamentablemente. No obstante, si esto no para, caerán jugadores o algún técnico. Y seremos noticia mundial por semejante atrocidad. ¿Eso es lo que estamos esperando que pase?</p>

<p>Volvemos a lo mismo que siempre hemos dicho: este es un territorio futbolero sin cultura futbolera. Y solo para las alegrías; cuando hay que ponerse la mano en el considere, el balompié pasa a ser solamente de los que lo juegan. Las leyes siguen siendo insuficientes, no hay herramientas para judicializar debidamente a los revoltosos. A quienes legislan solo les importan los partidos para disfrutarlos, pero no ayudan a fortalecer la estructura para poder meter a aquellos a la cárcel. Se sabe que no hay espacio para tantos delincuentes, pero entonces hay que pensar en conseguir cómo solucionar eso también.</p>

<p>Entre ellos y el mismo deporte, desde adentro, se deben tomar medidas inmediatas. El reconocimiento facial para individualizar es urgente y de paso impedir que los violentos sigan entrando a los escenarios. Se ha podido ya, además de los renombrados ejemplos europeos, en Argentina, donde estaban muy agobiados. No es posible que acá no lo logremos. Hay que establecer urgentemente unos parámetros rigurosos y sólidos.</p>

<p>Se habla de derechos de televisión porque la plata sobra; pues de ahí se debe destinar un presupuesto dedicado al desarrollo de una política adecuada al respecto. Los estadios en su mayoría son del Estado, es verdad, pero la tecnología la debe poner el FPC. Cámaras y torniquetes con dispositivos de ingreso biométricos. Basta ya de excusas y aplazamientos, se debe empezar cuanto antes. El equipo que no colabore no podrá usar el coliseo. La región que no se interese, pues no puede tener partidos. Hay que ponerse rigurosos inmediatamente. Si los clubes no son capaces de contener a la hinchada deben perder los puntos para que haya una consecuencia directa. Tanto como para los equipos como para los hinchas, buenos y malos, o no va a haber dolientes directos. El mundo aprendió y nosotros seguimos reacios, quedados y violentos.</p>

<p>Ya que la juventud es tan proclive a la moda, pues en el planeta lo que se usa es la tranquilidad en los estadios de fútbol. Es muy “old” meterse a dañar el espectáculo y golpearse entre sí; ahora en épocas de “farmear aura” si algo bueno hay que rescatar es que la violencia física se está desterrando. Si nos queremos hacer chistes entre hinchadas, bienvenidos, pero no más pelearse por trapos viejos y sucios, o presionar a los protagonistas el juego, poniéndolos más nerviosos cuando lo que tienen que estar resolviendo es cómo hacerle goles al rival.</p>

<figure class="size-full"><a href="https://www.instagram.com/lasede_ee/?hl=es-la"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/D54BFEWIWVEUTP2YYVW3OJSVHQ.png" alt="Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador." class="wp-image-1988551" /></a><figcaption>Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador.</figcaption></figure>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/SS4THTYSZVFMBDT74VQVTQG4QY.JPG" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Hinchas afectados y peleas entre barras bravas durante el partido entre Santa Fe y América de Cali en el Estadio El Campin de Bogotá]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jorge Londoño</media:credit>
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							</item>
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			<title><![CDATA[¡Firmes por Salmona!]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/danielruge/firmes-por-rogelio-salmona/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Daniel Ruge Chamucero]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“Donde varios ponen el grito en el cielo por esas escaleras de Salmona, yo leo: &#039;¡¿Hay alguien que me valide por fin?!&#039;”: Daniel Ruge Ch.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/JIBD6C2K3RHGPBW53WLVHXJXZY.png" alt="Antes y después de las escaleras diseñadas por Rogelio Salmona, que fueron demolidas durante la remodelación del apartamento." class="wp-image-5142181" /><figcaption>“Donde varios ponen el grito en el cielo por esas escaleras de Salmona, yo realmente leo: '¡¿Hay alguien que me valide por fin, por favor?!'”: Daniel Ruge Chamucero.</figcaption></figure>

<p>En menos de un mes, la conversación en Colombia pasó de la unidad por el terremoto de agosto a una honda preocupación por unas escaleras que diseñó Salmona. No discuto la importancia de conservar el patrimonio arquitectónico local; lo que quiero es señalar la odiosa ironía: ¿qué lleva a un montón de gente a pasar de declarar su rotunda solidaridad a rabiar en nombre del elaborado legado de Rogelio Salmona? Aclaro, eso sí, que estoy convencido de que Salmona hace parte ya de la identidad colombiana, como el sombrero vueltiao, el ajiaco o pasar de ser un amor a un cafre de un día para otro.</p>

<p>Desconfío profundamente de esta indignación de turno porque alguien con la suficiente sensibilidad para entender por qué el patrimonio histórico es importante no debería andar en esas. Nadie que realmente comprenda que la conservación patrimonial, en últimas, es un cuidado humanista andaría derrochando rabia públicamente por una sofisticada estructura de peldaños a menos de un mes de la devastación física y moral que el país enfrentó el pasado 10 de agosto. Esa es gente que debería ocuparse de abrir una licitación para que les demuelan tres o cinco pisos de su ego.</p>

<p>A muy pocas de las personas que gastaron tiempo y palabras en la defensa de las desaparecidas escaleras les importa realmente el patrimonio histórico. Lo que buscan es darse relevancia. Donde varios ponen el grito en el cielo por esas escaleras de Salmona, yo realmente leo: “¡¿Hay alguien que me valide por fin, por favor?!”.</p>

<p>Hablo de la gente a la que se le ve regocijada entre el enojo, publicando textos largos en sus cuentas digitales, grabando videos verticales y compartiendo notas de medios que retoman el tema. Hablo también de noticieros de televisión y periódicos digitales que catalizan la conversación de redes para transformarla, de memes e insultos, en comunicados oficiales de autoridades. La verdad es que quienes estuvieron denunciando en redes la remodelación que destruyó las escaleras de Salmona ya deberían calmarse porque pueden restaurarlas con los ladrillos de hilos que escribieron en X.</p>

<p>Y tal vez muchos de esos argumentos sean ciertos y valga la pena darlos a conocer, pero tal vez… como que ahorita no, muchas gracias. Y sí, la vida tiene que seguir luego del terremoto, entre otras cosas para estabilizar el consumo y, por tanto, la economía, pero un poco de tacto no le sobra a tu exquisito gusto.</p>

<p>Respaldo las normas de conservación del patrimonio, reconozco el enorme legado de Salmona, pero eso no me impide decir que hay que ser un desubicado para convertir el asunto de la remodelación en uno de los temas de conversación nacional mientras miles de familias en el suroccidente colombiano no saben cómo reconstruir sus techos. Mis respetos a las y los expertos en el campo de la conservación patrimonial —sobre todo a quienes hicieron publicaciones prudentes—, pero no transformen su conocimiento en una corriente para alimentar el comportamiento de manada. La bobada ha sido tal que llegué a pensar que pronto me iba a encontrar con arquitectos de Chapinero diciendo: “¡Firmes por Salmona!”.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/JIBD6C2K3RHGPBW53WLVHXJXZY.png" type="image/png" height="655" width="985">						<media:description type="plain"><![CDATA[Antes y después de las escaleras diseñadas por Rogelio Salmona, que fueron demolidas durante la remodelación del apartamento.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Captura de pantalla de video compartido en redes sociales.</media:credit>
									</media:content>
							</item>
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			<title><![CDATA[Más de lo mismo]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/elisabeth-ungar-bleier/mas-de-lo-mismo-9/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Elisabeth Ungar Bleier]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“La elección de magistrados del CNE demostró que no hay voluntad política de despolitizar sus actuaciones y decisiones”: Elisabeth Ungar]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/V6VLW5DJCBGKJKZ53JDYNVWSLU.jpeg" alt="El Congreso en pleno eligió a los nueve magistrados que conformarán el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE)." class="wp-image-5134314" /><figcaption>“La elección de magistrados del CNE demostró que no hay voluntad política de despolitizar sus actuaciones y decisiones”: Elisabeth Ungar Bleier.</figcaption></figure>

<p>La reciente elección de los magistrados del Consejo Nacional Electoral demostró nuevamente que no hay voluntad política de despolitizar las actuaciones y decisiones de los magistrados que lo conforman. Sigue primando la repartición política entre los partidos de acuerdo con los intereses y relaciones de fuerza de estos. Esto no garantiza la independencia y objetividad, el rigor y eficacia que deberían ser una condición para ejercer las funciones establecidas en la Constitución y las leyes. Esto conlleva el riesgo de que las decisiones que adopten los magistrados o las dilaciones en tomarlas inclinen la balanza en una u otra dirección a favor de quienes los eligieron. Muchos dirán, con razón, que esto no es una novedad. Sin embargo, muchos ciudadanos esperaban un “milagro”, teniendo en cuenta las promesas de cambio en el ejercicio de la política.</p>

<p>A esto se suman, como lo señaló recientemente <strong>El Espectador</strong>, basado en investigaciones de <em>La Silla Vacía</em>, que el CNE incurrió en gastos multimillonarios en capacitación y acreditación de testigos electorales, ciberseguridad, cartillas, entre otros rubros, pagando precios muy superiores a los del mercado. Es paradójico, por decir lo menos, que sea la entidad encargada, entre otras funciones, de regular, inspeccionar y vigilar la financiación de las campañas electorales, distribuir los aportes estatales destinados a financiar los partidos, movimientos y campañas, tal como lo establece el artículo 265 de la Constitución. Como quien dice, el ratón cuidando el queso.</p>

<p>Recordemos que el Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las extintas FARC-EP dispuso la creación de la Misión Electoral Especial con el mandato de presentar una propuesta de reforma al deseño electoral institucional. Con relación al CNE y el origen político de los magistrados, se conceptuó que “los casos que llegan a su conocimiento pueden tener impulso procesal y criterios de decisión que dependen de la filiación política de los investigados”. La conformación del recientemente elegido CNE posiblemente no será la excepción. Este y muchos otros temas confirman la necesidad de una reforma política estructural que incluya a esta entidad, cuya legitimidad muchos cuestionan.</p>

<p>Con esto no termina más de lo mismo. Por ejemplo, la cancelación y estigmatización de quienes piensan diferente, y los prejuicios contra quienes han tenido nexos con gobiernos anteriores han sido compartidos por varios gobernantes, así como ataques a veces sutiles y otras más a medios de comunicación. Tampoco faltan nombramientos de personas, no necesariamente por sus méritos, capacidades y conocimientos de los temas de sus cargos. Con frecuencia priman los intereses de los políticos y de sus familias, familiares de políticos cercanos, financiadores de sus campañas o simplemente porque trabajaban en las empresas, negocios o bufetes de abogados del presidente de turno.</p>

<p>Ojalá que los congresistas y el Gobierno consideren presentar un proyecto de reforma política que contribuya a la recuperación de la confianza de los ciudadanos en las instituciones y la política. Y para que la excusa no sea “siempre ha sido así” y, por lo tanto, que se repita indefinidamente “más de lo mismo”.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/V6VLW5DJCBGKJKZ53JDYNVWSLU.jpeg" type="image/jpeg" height="682" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[El Congreso en pleno eligió a los nueve magistrados que conformarán el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Prensa Senado</media:credit>
									</media:content>
							</item>
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			<title><![CDATA[Pereira, te veo]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/claudia-morales/pereira-te-veo/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Claudia Morales]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“Este texto es una declaración de amor a Pereira; un manifiesto de solidaridad y una forma de abrazar un dolor colectivo”: Claudia Morales]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/YHEPM5CKQRGAVLJMXRTR53U5SM.JPG" alt="Rescatistas profesionales, acompañados por voluntarios y fuerza pública, retiran escombros y buscan sobrevivientes el 12 de agosto, tercer día del terremoto de 7.4 que azoto varias regiones de Colombia." class="wp-image-5112228" /><figcaption>"Los invito a ustedes, amables lectores, a ver a Pereira y a no dejarla sola en este momento": Claudia Morales.</figcaption></figure>

<p>Este texto es una declaración de amor para Pereira y los pereiranos; es un manifiesto de solidaridad y también una forma de abrazar un dolor colectivo.</p>

<p>Escribo esta columna en el vuelo que me lleva de Bucaramanga a Medellín y luego de trabajar unos días en ULIBRO, la Feria del Libro de Bucaramanga. En ese escenario, todas las personas con las que hablé me preguntaron por Pereira, me llenaron de abrazos, de palabras sentidas e intenciones de apoyo para la gestión cultural que hacemos en la ciudad y que sé que, en algún momento, serán una realidad.</p>

<p>Yo no nací en Pereira ni me crie allí. Me volví pereirana de corazón once años atrás gracias a Giovanny Gómez, mi loco y amoroso amigo poeta y quien hace 12 años se inventó un sueño llamado feria del libro que, en ese entonces, empezó a hacerse realidad en un par de salones de la Cámara de Comercio de la ciudad y luego en el recinto ferial de Expofuturo.</p>

<p>La feria sobrevivió a la pandemia. Recuerdo todo el operativo de 2020 para hacer el lanzamiento virtual, las piruetas de Giovanny para armar la programación virtual y mi rol como maestra de ceremonias y entrevistadora de algunos autores desde el computador de mi casa en Circasia, Quindío.</p>

<p>La feria sobrevivió al golpe de la muerte de Giovanny en 2021. Quien ve a un amigo morir entiende que la vida tarda en recuperar su brillo, y quien entiende que el sueño llamado feria no podía morir con él, sabe de qué están hechas las personas de buen corazón y que sostienen la esperanza de un mundo mejor.</p>

<p>Del pasado pasamos al presente y al futuro para afirmar que la feria sobrevivirá al terremoto del pasado 10 de agosto porque es una obligación moral decirle a Pereira, a su universo cultural, al público, a los aliados y a los invitados de otras ciudades, que cuando hay un duelo colectivo, el único camino posible para recuperar el aliento es sumar y ayudar, entre todos, entre muchos, a recoger las ruinas físicas, emocionales y mentales de su gente.</p>

<p>En <em>Avatar</em>, la película dirigida por James Cameron, los personajes Na’vi —humanoides extraterrestres— del mundo de Pandora se dicen entre sí “te veo” cuando quieren expresar amor, aceptación, cercanía o atención. Es su forma de reconocer el alma y la esencia profunda del prójimo. Tiene sentido: ver al otro con conciencia de cuidado y con la intención de descubrir sus necesidades es quizás el gesto de amor más puro.</p>

<p>Y quiero seguir honrando una promesa que hice hace cinco años, cuando asumí el rol de la dirección de la feria, y es que, mientras esté en este hermoso y retador encargo, tendré como ruta una convicción que es seguir ampliando el sueño llamado feria para ofrecer a la ciudad el espacio de encuentro que se merece.</p>

<p>En los cinco días que dura la feria del libro en Pereira, o en los diez que dura la de Bucaramanga, o los dieciséis de la FILBo, es imposible cubrir las necesidades más profundas del ecosistema del libro y de las otras expresiones del arte y la cultura, pero sí ocurre algo grandioso: los ciudadanos se movilizan con la noble intención de compartir el saber, de conocer, reír o debatir. De una feria, usualmente, nadie regresa igual a su casa. Creo que prefiero pensar que siempre vuelve con algo bueno y positivo en su corazón. Eso explica por qué una feria es el mejor regalo de amor para una ciudad y por lo que se debe luchar incansablemente, sin importar las vicisitudes. Y por eso, también, hoy quiero decir: Pereira, te veo.</p>

<p>Los invito a ustedes, amables lectores, a hacer lo mismo: a ver a Pereira y a no dejarla sola en este momento.</p>

<p><strong>Ñapa.</strong> Como consecuencia del terremoto, la Feria del Libro de Pereira cambió su calendario y se llevará a cabo entre el 5 y el 9 de noviembre en Expofuturo con entrada libre, como ha sido tradición. Podrán revisar la programación en <a href="https://www.pereirafil.com/es/" target="_blank" rel="" title="https://www.pereirafil.com/es/"><u>www.pereirafil.com</u></a> y en IG <a href="https://www.instagram.com/feriascamara/" target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/feriascamara/"><u>@feriascamara</u></a>.</p>

<p><em>* Periodista y directora Feria del Libro Pereira.</em></p>

<p><a href="https://x.com/ClaMoralesM" target="_blank" rel="" title="https://x.com/ClaMoralesM"><em><u>@ClaMoralesM</u></em></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/YHEPM5CKQRGAVLJMXRTR53U5SM.JPG" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Rescatistas profesionales, acompañados por voluntarios y fuerza pública, retiran escombros y buscan sobrevivientes el 12 de agosto, tercer día del terremoto de 7.4 que azoto varias regiones de Colombia.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mauricio Alvarado Lozada</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Fracasamos]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/tatiana-duplat/fracasamos-reclutamiento-de-menores/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/tatiana-duplat/fracasamos-reclutamiento-de-menores/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Tatiana Duplat Ayala]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“No logramos evitar que las organizaciones criminales recluten a los menores, y tampoco logramos rescatarlos de sus filas”: Tatiana Duplat]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ocurrió de nuevo. Tres menores de edad murieron en medio del bombardeo contra un campamento de disidencias de las FARC, en la zona rural de El Retorno, Guaviare. Ni sé cómo debería nombrarlo: ¿fueron abatidos? ¿Asesinados? ¿Dados de baja? ¿Perdieron la vida? No lo sé. Cada manera de nombrar introduce un sesgo y hace una interpretación distinta de la misma realidad. Probablemente cada versión tenga algo de verdad. Esa es la complejidad que envuelve al enfrentamiento armado en Colombia. Lo que está claro es que es una tragedia.</p>

<p>No logramos evitar que las organizaciones criminales recluten a los menores, y tampoco logramos rescatarlos de sus filas antes de que la guerra les explote encima. Ya no sé cuántas veces he escrito esta misma columna. En Colombia, esto se repite cada tanto y el horror ya es parte de la costumbre. Apenas se conocen los informes forenses, la discusión se vuelve mezquina. El Gobierno y la oposición se enfrascan en un cruce de acusaciones; unos justifican los hechos y otros instrumentalizan sus resultados. Al final, ambos olvidan las vidas truncadas de los niños, las niñas y los adolescentes.</p>

<p>No hay doctrina militar ni retórica de seguridad que pueda maquillar la cobardía de bombardear campamentos donde hay menores atrapados, víctimas del reclutamiento o de las circunstancias. Aplica para el Guaviare, para la Franja de Gaza, para Ucrania y para cualquier esquina del mundo. Más allá de las banderas, las ideologías y las religiones, la humanidad es una sola.</p>

<p>Sin oportunidades, a merced de los fusiles, ¿qué podrían haber hecho estos chicos? ¿Qué hicieron para merecer esta suerte? Nada. La responsabilidad de cuidarlos era nuestra. No logramos protegerlos en la vida y tampoco a la hora de su muerte. Llevamos años intentando la misma fórmula y los resultados saltan a la vista. Al final, no hay discurso oficial ni cálculo político que tape la verdad más brutal: fracasamos.</p>

<p><a href="https://x.com/tatianaduplat" target="_blank" rel="" title="https://x.com/tatianaduplat"><em><u>@tatianaduplat</u></em></a></p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Batalla cultural y Guerra de las escuelas]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Catalina Ruiz-Navarro]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“¿Qué cara pondrá [Carolina Restrepo] cuando se entere que el término neutro [niñez] incluye a las infancias trans?”: Catalina Ruiz-Navarro]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En recientes declaraciones, Carolina Restrepo, la nueva directora del ICBF, estigmatizó a una colectiva de niñas que se llama “Resistencia chiquita”, perfilándolas como si estuvieran vinculadas con un grupo armado y diciendo que usar una palabra como “resistencia” (“¿resistencia a qué?”, dijo) era una forma de “usar a los niños”. En paralelo, se filtró que el director encargado del ICBF en el departamento del Huila, Carlos Cabrera, pidió por escrito que dejara de mencionarse a las niñas en los documentos oficiales y que en cambio se hablara de “niños y adolescentes”. Finalmente, Restrepo optó por <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-21/la-batalla-cultural-de-de-la-espriella-arranca-en-el-icbf-la-directora-considera-que-usar-palabras-como-resistencia-o-ninos-y-ninas-es-ideologizar-a-los-menores.html" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-21/la-batalla-cultural-de-de-la-espriella-arranca-en-el-icbf-la-directora-considera-que-usar-palabras-como-resistencia-o-ninos-y-ninas-es-ideologizar-a-los-menores.html"><u>decir</u></a> que “de ahora en adelante se debe usar el término ‘niñez’ en los documentos oficiales, pues se considera que ya incluye a los niños y a las niñas”. La filtración seguramente obligó al ICBF a moderarse, pues excluir con el lenguaje ya no es tan fácil, gracias al Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006). Ahora Restrepo se verá obligada a hablar de “niñez”. ¿Qué cara pondrá cuando se entere que el término neutro incluye a las infancias trans?</p>

<p>Es evidente que el lenguaje incluyente no es suficiente para que haya inclusión real; los gestos del lenguaje no siempre se traducen en acciones y muchas niñas colombianas están en un grado extremo de vulnerabilidad. Pero miren nada más lo chocante que fue eso de que la entidad que debe proteger los derechos de las infancias solo dijera “niños”. No fue un sentimiento marginal de algunas feministas: fue un escándalo, porque se hizo evidente que no podemos ni pensar en, ni trabajar por las niñas si no las nombramos. Eso es una conquista tangible, luego de veinte años de uso del lenguaje incluyente.</p>

<p>Restrepo también cree que niños, niñas y niñes no pueden ser críticos, articularse, organizarse para defender sus derechos, porque invariablemente estarían siendo instrumentalizades, como si la conciencia política se activara mágicamente al cumplir 18, o al morder la manzana del jardín del Edén. Pero, desde mucho antes, infancias tienen pensamiento político y nociones de justicia que muchas veces sorprenden por lo diáfanas, saben reconocer el dolor y la violencia, y también el bien común, y por eso tienen derecho a la educación y movilización política. Para construir una sociedad jerarquizada y con obediencia a-crítica es muy efectivo iniciar por las infancias, y no sería la primera vez que la educación se usa para naturalizar la desigualdad.</p>

<p>Por su parte, MinEducación ya emitió un <a href="https://www.elpais.com.co/colombia/mineducacion-expide-decreto-que-permitiria-entregar-colegios-publicos-a-privados-iglesias-y-organizaciones-religiosas-2525.html" target="_blank" rel="" title="https://www.elpais.com.co/colombia/mineducacion-expide-decreto-que-permitiria-entregar-colegios-publicos-a-privados-iglesias-y-organizaciones-religiosas-2525.html"><u>decreto</u></a> que “permitiría a particulares, así como a organizaciones religiosas, administrar y operar colegios oficiales hasta por 12 años, rigiéndose por el régimen laboral privado”. La pugna por una educación pública y laica nos regresa al siglo XIX. En 1870 el presidente Eustorgio Salgar decretó “la instrucción primaria gratuita y obligatoria en todo el territorio nacional, además de darle un carácter de neutralidad religiosa” (Bushnell) y el gobierno se propuso crear 1.000 escuelas públicas. Aunque el decreto “no excluía la religión de las escuelas públicas; simplemente afirmaba que la educación religiosa debía ser impartida por representantes de las iglesias, en horas específicas, para aquellos alumnos cuyos padres así lo solicitaran” (Bushnell). Esto despertó una rebelión conservadora que dio lugar, en 1876, a la revuelta de la “Guerra de las escuelas”. A pesar del levantamiento, la medida liberal duplicó el porcentaje de personas con educación primaria en apenas cuatro años.</p>

<p>Como podemos ver, la “Batalla cultural” lleva más de un siglo. Morales, descendiente ideológica de estos camanduleros reaccionarios, dijo que sacaría a Marx de los colegios para meter a “Dios”, pero la realidad es que, en la educación colombiana, a Marx no nos lo enseñan. Si así fuera, sería evidente que Dios y Marx no son opuestos, y que “Jesucristo” está más cerca de la socialdemocracia que de ese autoritarismo neofascista y machista que quieren imponer en nombre de la religión.</p>]]></content:encoded>
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			<title><![CDATA[Si entra un dios en la política, sale la razón]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Yolanda Ruiz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“El problema no es la fe: el problema es mezclarla con la política y mucho más con las funciones de Estado”: Yolanda Ruiz]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:05:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El problema no es la fe que cada quien quiera profesar. Se puede creer en un dios, en una diosa, en muchos dioses, en los ángeles, en las fuerzas del universo, en las brujas o en el poder del algoritmo. Los humanos siempre hemos buscado respuestas en el más allá para entender lo inexplicable en el más acá. A muchos la fe les ayuda a asimilar el sinsentido de la existencia y es algo a lo que aferrarse en momentos de dolor y cuando acecha la muerte. El problema no es la fe que existe y existirá: el problema es mezclarla con la política y mucho más con las funciones de Estado. Porque cuando en un debate político entra un dios, por la misma puerta sale la razón.</p>

<p>No hay argumento que pueda controvertir la sentencia “es la voluntad de dios”. Si hubo un terremoto porque así lo quiso dios, lo que pase después, bueno o malo, también será su voluntad. Si un dios se puede invocar para justificar un genocidio, para declarar una guerra santa, para quemar mujeres o para condenarlas al ostracismo, no hay ningún espacio para la razón. Si la palabra de dios se levanta como justificación para discriminar personas todo puede pasar. Si dios es “la Verdad”, no hay leyes ni constituciones que valgan. Y si hay pueblos o personas que se sienten elegidos por dios, cabe preguntarse: ¿los demás salimos sobrando?</p>

<p>Antes de que algún lector me condene al infierno aclaro que soy creyente, aunque no creo en ninguna iglesia. Me formé en la cultura católica y creo en algo más allá de lo evidente, en alguna energía universal. Creo en el humanismo y mi ética tiene muchos puntos de encuentro con lo que enseñan los evangelios que, por cierto, pregonan el amor y no la discriminación; el perdón y no la venganza. Creo en el Jesús que pregonó el amor y dijo “bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”, “el que esté sin pecado, que tire la primera piedra”, y “no juzguéis y no seréis juzgados”.</p>

<p>Ser creyente no me quita la capacidad de pensar con mi propia razón porque creo también en el libre albedrío y no en órdenes emanadas de un líder religioso. No quiero ser parte de ninguna manada. Por eso creo que es un problema serio para una sociedad cuando se cree que hay una fe mejor que las otras y cuando desde las personas que encarnan las instituciones del Estado se mezclan de mala manera lo que ordenan las leyes y la fe. Por estos días discuten los juristas sobre el carácter laico de la Constitución, pero el problema más allá de lo jurídico es político, es ético, es de inclusión, de entender lo que representa un presidente como símbolo de unidad nacional según ordena el artículo 188 de la Constitución. Salimos de uno que enarbolaba la bandera de “patria o muerte”, en vez de levantar la de todos, a uno que le habla en la posesión a las fuerzas militares en solitario y no al Congreso, y que entroniza a la virgen de Fátima como si ella representara la diversidad de un país lleno de matices y creencias diversas.</p>

<p>Como si fueran pocos los motivos de pelea en este país de tanta guerra, ahora hay que poner sobre la mesa uno más: la religión. El que faltaba por estos días, el que no había sido gran motivo de disputa desde los años de la Violencia cuando algunos sacerdotes invitaban a matar liberales en sus sermones. Después logramos convivir entre distintas creencias sin que eso fuera un asunto de debate mayor. Ahora vuelven los cruzados. No debemos olvidar que las guerras santas y las cruzadas suelen terminar en baños de sangre. Por eso no son buenos los Estados confesionales, y uno de los más importantes logros de la Constitución del 91 fue proteger la libertad de cultos y protegernos así de la discriminación religiosa. Pedir hoy a los funcionarios públicos, y en particular al presidente de la República, que lo recuerden no es censurar su fe: es pedirles que en sus acciones oficiales pongan primero la Constitución y luego sus libros sagrados.</p>]]></content:encoded>
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			<title><![CDATA[Los fabulosos planes rurales de la paz santista]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Mauricio Rubio]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“La exposición del alto comisionado para la Paz podría pasar a la historia como el más ambicioso listado de deseos”: Mauricio Rubio]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:04:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En octubre de 2014, poco después de que el gobierno Santos hiciera públicos los primeros acuerdos parciales con las FARC, <em>La Silla Vacía</em> y la Universidad Javeriana organizaron un debate. Hacía parte de la serie “Sí o No: El Poder de los Argumentos” y el invitado era Sergio Jaramillo. Expuso tres puntos: reforma rural integral, participación política y solución al problema de las drogas ilícitas.</p>

<p>La mecánica del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=AjJXTDLjKSw" rel="">evento</a> era que el público respondía inicialmente el interrogante “¿Conducirán los acuerdos publicados al fin del conflicto armado?”; Jaramillo exponía sus razones, respondía preguntas de los organizadores y luego se repetía la votación. En la primera vuelta triunfó el escepticismo: 59 % de votos negativos. Lo acordado no contribuiría al fin de la guerra. Esto entre una audiencia universitaria, difícilmente asimilable a un grupo manipulado por el fanatismo religioso. Tras oír a Jaramillo, la mayoría (58 %) respondió Sí. La exposición del alto comisionado para la Paz podría pasar a la historia como el más ambicioso listado de deseos sobre las posibles acciones para revitalizar el campo colombiano y eliminar todas las “causas objetivas” del conflicto, el sinnúmero de trabas para una verdadera “paz territorial”. Conviene citar literalmente varios apartes de esta magistral clase.</p>

<p>“Si estos acuerdos se implementan, significarán la mayor transformación imaginable en la historia de Colombia”, arrancó sin modestia Jaramillo. Continuó con el tic de asimilar esfuerzo invertido a calidad: “estos acuerdos son el producto de una negociación muy difícil, muy larga, muy dura”, sin mediadores. La dejación de armas “no es suficiente para construir la paz… nunca hemos tenido un proceso de paz territorial… Que la implementación de los acuerdos cambie las condiciones de manera definitiva…. ¿Qué pasa si un grupo se desmoviliza y siguen cultivos de coca (sin) oportunidades de empleo?… Este proceso busca cambiar la realidad y reconstruir el pacto social”. Eso requería “asegurar la integralidad… no acuerdos aislados… es una lógica de garantía de los derechos de todos los colombianos”, tarea imposible sin “una participación masiva de la ciudadanía en una fase de transición”. En La Habana se buscaba terminar el conflicto, “pero la paz, la vamos a construir entre todos, en las regiones” <a href="https://proclamadelpacifico.com/en-la-habana-estamos-tratando-de-terminar-el-conflicto-pero-la-paz-la-vamos-a-construir-entre-todos-en-las-regiones-sergio-jaramillo-en-popayan/" rel="">anotó</a> un día después.</p>

<p>¿Cómo pensaba que se haría? Primero, una reforma rural integral. “Es un acuerdo de una enorme ambición; (como meta) la reducción de la pobreza rural en el 50 % en 10 años… Sacar aproximadamente a tres millones de colombianos en zonas rurales de la pobreza”. Las comparaciones internacionales ilustraban sus aspiraciones. “Brasil con inversiones enormes y mucha institucionalidad sacó a cinco millones de la pobreza… el campo colombiano (estará) en convergencia con el nivel de vida de las ciudades, es la lógica de garantía de derechos… (Haremos) en 10 años lo que no hemos hecho en 50”. Reconoció que muchos problemas estaban sobre diagnosticados; anotó con humildad que el análisis hecho en La Habana coincidía con los trabajos de la <a href="https://www.latinno.net/es/case/5081/" rel="">Misión Rural</a> (1997-1998) con “organizaciones campesinas, indígenas y empresariales, académicos, instituciones públicas, entidades territoriales, organismos internacionales y otros sectores de la opinión pública… (Hubo) propuestas sobre ruralidad, economía campesina, sostenibilidad, pobreza rural, educación, ciencia y tecnología, convivencia, institucionalidad, género y cultura”.</p>

<p>Los desafíos eran enormes, “por ejemplo en riego Colombia está casi al final de la fila, México tiene cobertura del 66 %, Chile del 52 % y (nosotros) el 15 %… no hemos hecho nada en décadas, igual en vías etc…”. Tocaba hacer grandes inversiones en bienes públicos: riego, vías terciarias, electricidad, conectividad, apoyo a vivienda, acueductos… salud y educación, capacitar al pequeño agricultor… “En las zonas afectadas por el conflicto (haremos) programas de desarrollo con enfoque territorial en una lógica de seguridad alimentaria. Ese es el primer acuerdo”.</p>

<p>En términos de participación política, “la firma e implementación del acuerdo contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia… Implicará la dejación de las armas y la prescripción de la violencia… transitar a un escenario en el que imperen garantías plenas para quienes participen en política”. Con respecto a la droga, “un gran programa hará lo que nunca se ha hecho: un enfoque de desarrollo rural participativo que resuelva para siempre el problema de los cultivos y que emplee los recursos coercitivos del Estado en perseguir el crimen organizado”.</p>

<p>En síntesis, tocaba “repensar la institucionalidad para implementar los acuerdos”. Brasil creó un ministerio de Desarrollo Rural… ”En Colombia había que mejorar el diálogo entre Gobierno nacional, departamentos y municipios… pero todo eso será insuficiente… la nueva institucionalidad requiere una alianza entre ciudadanos y autoridades… tenemos el reto obvio de cómo financiar todo esto: tiempos excepcionales requieren financiación excepcional… Y una visión compartida (Estado, ciudadanía, FARC) de para dónde vamos”. Continúa.</p>

<p><a href="https://mrp-ee.blogspot.com/2026/09/los-fabulosos-planes.html" rel="">Ver más…</a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/EMKODI4GLVHOXATVPK2M2OUM4M.jpg" type="image/jpeg" height="600" width="900">						<media:description type="plain"><![CDATA[Mauricio Rubio, Columnista El Espectador]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">El Espectador</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Cien años de Armando Villegas]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/juan-david-zuloaga-d/cien-anos-de-armando-villegas/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/juan-david-zuloaga-d/cien-anos-de-armando-villegas/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Juan David Zuloaga D.]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“Trabajó hasta cuando vino a buscarlo la muerte, y nos dejó una obra que nos sigue sorprendiendo y cautivando”: Juan David Zuloaga]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:04:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El cinco de septiembre se cumplen cien años del natalicio de Armando Villegas y hoy se inaugura en el Museo de Arte Moderno de Bogotá una exposición que le rinde homenaje a su trayectoria y a su universo artístico.</p>

<p>Formado en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, llegó a Colombia para cursar una maestría en muralismo con Ignacio Gómez Jaramillo en la Universidad Nacional. Desde entonces se radicó en Bogotá y creó una de las obras más versátiles y más ricas del continente. Se estima que dejó al final del camino más de 15.000 piezas, que incluyen pinturas, figurativas y abstractas, de todos los formatos; piezas escultóricas, diminutas y monumentales; murales y proyectos de mural; objetos intervenidos, libros de arte, cuadernos, bosquejos, apuntes, trazos…</p>

<p>Creó un universo en el que se entrevera la riqueza de lo imaginativo con la verdad de la realidad; la estricta línea que marca el mundo con las posibilidades inagotables y siempre renovadas que prodiga la fantasía; por eso su trabajo se inscribe dentro de lo que a veces ha sido llamado realismo mágico y a veces lo real maravilloso. Nos habló con su obra de lo americano y de su fusión con lo europeo; nos habló de las expresiones indígenas del continente, muchas veces extraídas de las tradiciones de sus ancestros, pues nació en los Andes peruanos, de una madre indígena que le enseñó el quechua y le mostró el universo pletórico y multicolor de lo americano; nos habló de los <em>tocapus</em>, esos tejidos indígenas llenos de geometría y de color, que él reinterpretó y convirtió en obras de arte; nos habló también de la conquista y de la manera en la que lo español coadyuvó a moldear lo americano; representó la exuberancia y la inmensidad de América, que el barroco de nuestro continente hizo tan suya. Pero también rebasó la realidad y la desdibujó en su universo abstracto, que conoció distintas tonalidades, alcances, matices y períodos; igual que su producción figurativa.</p>

<p>Construyó una obra que irrumpió con fuerza en nuestro medio cuando obtuvo el segundo puesto en el XI Salón Nacional de Artistas en 1958 con su <em>Azul violeta verde luz</em>. Doble mérito tuvo ese reconocimiento pues se premiaba una pintura abstracta en un país conservador, aun en las expresiones artísticas, todavía muy provincianas y costumbristas, y se premiaba a un extranjero, en un país muchas veces receloso de quienes vienen de afuera. El primer premio lo obtuvo Fernando Botero con una obra figurativa.</p>

<p>Gracias a su gestión cultural se construyó el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo en la Quinta de San Pedro Alejandrino en Santa Marta, hoy un tanto descuidado y echado al olvido.</p>

<p>Trabajó hasta cuando vino a buscarlo la muerte, y nos dejó una obra que nos sigue sorprendiendo y cautivando. Más de 150 piezas se pueden apreciar desde hoy en el MAMBO, en un recorrido que quiere dar cuenta de la trayectoria fecunda y variada de Villegas, en un sentido y merecido homenaje que le hace justicia a la verdad y a la fantasía.</p>

<p><a href="https://twitter.com/D_Zuloaga" target="_blank" rel="" title="https://twitter.com/D_Zuloaga">@D_Zuloaga</a></p>

<p><em>juandavidzuloaga@yahoo.com</em></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/3ZYZOUUPIFHQPFKADWCGYRXXSY.jpg" type="image/jpeg" height="600" width="900">						<media:description type="plain"><![CDATA[Juan David Zuloaga Columnista El Espectador]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">El Espectador</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Más o menos Estado: ese es el dilema]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/blancainesduran/mas-o-menos-estado-ese-es-el-dilema/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/blancainesduran/mas-o-menos-estado-ese-es-el-dilema/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Blanca Inés Durán]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“Más importante que el tamaño del Estado, es qué hace el Estado”: Blanca Durán]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:03:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>A propósito del presupuesto nacional, en lugar de enfrascarnos en la discusión de si queremos un Estado más grande o pequeño, deberíamos enfocarnos en discutir qué hace el Estado y su rol para tener una economía sana. </em></p>

<p>Como Abelardo de la Espriella copia todo lo que hace Donald Trump, ya sabemos cómo va a ser su gobierno. Si Trump vende biblias personalizadas, Abelardo las regala a sus ministros, si Trump le echa la cupa de todos los males del país a los migrantes y propone hacer un muro en la frontera con México, pues Abelardo le echa la culpa de todo lo malo de Colombia a los venezolanos y anuncia un plan para echarlos del país.</p>

<p>Bajo ese guión, el paso siguiente de Abelardo es el de pasarle la motosierra al Estado para recortarlo, no de manera quirúrgica, sino amputando a las malas instituciones clave para el bienestar ciudadano, sin ningún tipo de estudio técnico ni análisis de las consecuencias que podría tener.</p>

<p>Pero igual que le pasó al Estados Unidos de Trump (o a la Argentina de Milei) la realidad los aterrizó. En campaña Abelardo propuso acabar 10 ministerios, pero ahora que tienen que repartir cuotas burocráticas a los sectores sociales que los apoyaron, esto ya no es viable.</p>

<p>Esto se ve reflejado en el presupuesto que presentó el Gobierno ante el Congreso que, contradiciendo sus promesas de campaña, aumentó en alrededor de 50 billones de pesos en comparación con el que presentó el Gobierno Petro.</p>

<p>En medio de esta discusión, se instalaron dos retóricas ideológicas de los bandos reinantes en Colombia. Por un parte, Petro y la izquierda se encasillaron en que la solución de los problemas es la estatización: de la salud, de la educación, de los servicios públicos, etc. Por otra parte, la derecha de Abelardo quiere solucionar los problemas a través de la privatización de todo, incluyendo las cárceles.</p>

<p>Aprovechemos esta coyuntura del presupuesto nacional para analizar no solamente el tamaño del Estado, sino su rol en la economía del país, es decir, lo que debe hacer para crear una economía sana y que cumpla el fin último en una sociedad, que es llevar bienestar a la mayor cantidad posible de sus habitantes. Como el tema es amplio trataré de continuar el análisis en las columnas siguientes.</p>

<p>Por una parte, es importante acabar con un mito que se ha instalado en la retórica política, pero que no está sustentada en la realidad: el Estado colombiano es muy grande y hay que reducirlo para hacerlo más eficiente y dejar que los privados sean los que hagan cosas.</p>

<p>En Colombia, solo el 9 % de las personas empleadas en el país son trabajadores públicos. Eso está muy por debajo del promedio de los países de la OCDE, que está entre el 17 y el 18 %.</p>

<p>De hecho, todos sabemos que el problema de nuestro país es que hay más territorio que Estado. Por esta razón hay tanta ingobernabilidad, no solo en territorios rurales, sino también en las ciudades, donde existen barrios en la periferia donde el Estado no llega con ningún tipo de servicios, e incluso la fuerza pública necesita grandes operativos para poder entrar.</p>

<p>Más importante que la discusión inmediata del tema de la plata (es decir, el presupuesto presentado ante el Congreso), discutamos qué debe hacer el Estado en su conjunto para estimular la economía y crear riqueza que se distribuya en todas las personas, no que se concentre en unas clases sociales, como en el caso de Colombia, que es el país más desigual de la región.</p>

<p>En la siguiente columna analizaré cuál es ese papel del Estado. Spoiler: no tiene nada que ver con la solución libertaria (con tanta representación en el gobierno de Abelardo), con su máxima de Ronald Reagan: “el Estado no es la solución a nuestro problema; el Estado es el problema”.</p>

<p>La verdad es que más importante que el tamaño del Estado, es qué hace el Estado. Para el gobierno Petro, el ideal era acabar con el sector privado y que todo lo hiciera el Estado. Para el de Abelardo, la idea es reducir el Estado a su máxima expresión para que todo lo haga el privado.</p>

<p>Contrario a la intuición, la solución no es un punto medio.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/7QSH6IL57BDAZLTHHQMJ7K7Y5A.jpg" type="image/jpeg" height="600" width="900">						<media:description type="plain"><![CDATA[Blanca Inés Duran, columnista de opinión de El Espectador.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">El Espectador</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Laxitud en el futbol colombiano]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/lectores/cartas/cartas-de-los-lectores-laxitud-en-el-futbol-colombiano/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/opinion/lectores/cartas/cartas-de-los-lectores-laxitud-en-el-futbol-colombiano/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Cartas de los lectores]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[&quot;¡Siquiera en el Campín no hay ductos de aire acondicionado!&quot;: Alberto Marroquín]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Empieza <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/otra-vez-violencia-en-el-futbol/" target="_blank" rel="" title="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/otra-vez-violencia-en-el-futbol/"><u>el editorial del 24 de agosto</u></a>, titulado " Otra vez violencia en el fútbol", diciendo que “es desgastante tener que escribir un editorial sobre este tema de manera periódica. Una vez más, las canchas del fútbol colombiano se convirtieron en el espacio para una batalla campal entre hinchadas de dos equipos”. Y, del mismo modo, podría decirse que es desgastante tener que polemizar, buscar soluciones y proponer, de manera periódica, para solucionar la situación. Sin embargo, creo que la solución está en tener autoridad y no en ser políticos. Cuando digo autoridad, me refiero a ser capaces de enfrentar a los grandes poderes y no doblegarse a sus exigencias. No es aumentar penas, no es penalizar a todo el que sea sorprendido agrediendo a otro. Las leyes ya están hechas. Es tener claro cuál es el papel del gobernante, en estos casos, de los alcaldes.</p>

<p>Empiezo por recordar que el fútbol es un negocio privado, que tiene muchas manchas y del que no sabemos a ciencia cierta cuál es el cumplimiento de todas las normas (legales, tributarias, etc.). La prueba está en que la Dimayor y la Federación se han negado a reconocer lo planteado por la asociación de futbolistas, Acolfutpro. Lo legal no ayuda a los intereses de los dueños de los clubes. Al espectáculo, tal vez lo mejoraría. Pero, y no hay que buscar muy lejos ejemplos, existe un tráfico de personas, llámense, por ejemplo, jugadores a prueba, y se compran y venden como mercancía. ¿Quién, de las autoridades que ha tenido posibilidades de hacerlo, se ha confrontado con esto?</p>

<p>El espectáculo es privado, paga un arriendo irrisorio porque, de lo contrario, perjudica el negocio; los clubes piden y les dan (¿acaso la selección paga impuestos en Barranquilla?); exigen seguridad porque a ellos les es muy costosa y, como en este caso del sábado entre Santa Fe y América, la responsabilidad es de los policías; el control de acceso, del que hablaré a continuación, debe prestarlo la Policía. Todo, los demás. Los clubes, solo la taquilla.</p>

<p>Un control de acceso, hoy en día, es muy fácil de lograr. Empezar por la carnetización de los hinchas, a cargo de los clubes, para tener un doble registro de ingreso. Doble porque se puede hacer con un lector de cédula el ingreso. Máquinas de rayos X y/o detectoras de metales (cada día más precisas) en los accesos. Control sobre la boletería expedida (como en las aerolíneas, hay sobreventa). Control a los expendios internos (por donde ingresan muchos de los elementos prohibidos). Y otra gran cantidad de medidas que reducirían los inconvenientes.</p>

<p>Pero vuelvo a la pregunta: ¿quién está interesado en que esto pase? Un negocio privado, lucrativo, subsidiado por el Estado, que genera pasiones, ¿por qué dañarlo?</p>

<p>Realmente, la solución es autoridad, pero de verdad. No leyes. ¿Y cómo exigirlas cuando el que dirige eso, en un arrebato de “usted no sabe quién soy yo”, agrede a quienes controlan el ingreso en un estadio fuera del país? Con ese ejemplo, ¡siquiera en el Campín no hay ductos de aire acondicionado!</p>

<p><strong>Alberto Marroquín</strong></p>

<p><em>Envíe sus cartas a </em><a href="mailto:lector@elespectador.com" target="_blank" rel="" title="mailto:lector@elespectador.com"><em>lector@elespectador.com</em></a></p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Se perdió la garantía]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/caricaturistas/osuna/se-perdio-la-garantia/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Osuna]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de Osuna de hoy.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Osuna</media:credit>
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			<title><![CDATA[Presupuesto]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Zuleta]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de Zuleta de hoy.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Zuleta</media:credit>
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			<title><![CDATA[La neutralidad religiosa reclama la voz de la Corte Constitucional]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/editorial/editorial-la-neutralidad-religiosa-reclama-la-voz-de-la-corte-constitucional/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[El Espectador]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[No se trata de censura, sino del reconocimiento de que la Presidencia necesita representar a todos los colombianos, sin importar su credo.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/II67ZNGBNJBW7BB4ZEXYHNCYVA.jpg" alt="El presidente Abelardo de la Espriella visitó Cali (Valle del Cauca). A su lado, la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder." class="wp-image-5138169" /><figcaption>No se trata de censura, sino del reconocimiento de que la figura de la Presidencia necesita representar a todos los colombianos, sin importar su credo o su ausencia de creencias.</figcaption></figure>

<p>La neutralidad religiosa ha despertado dos debates que son de suma importancia para la estabilidad institucional colombiana. Por un lado, está la pregunta sobre qué ocurre cuando hay tensión entre la libertad religiosa de un presidente en ejercicio y el principio de que nuestro país es un Estado laico. Por otro, vuelve a cobrar relevancia una pregunta por la competencia: ¿cuál debería ser el juez natural para las tutelas que se presenten contra un presidente durante el ejercicio de sus funciones? Necesitamos que la Corte Constitucional estudie la polémica y aproveche para reafirmar su jurisprudencia al respecto.</p>

<p>En alocución al país entero, el presidente Abelardo de la Espriella dejó clara su postura: “Aunque me identifico como creyente, y soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré, en el marco de mis funciones, las libertades y los derechos de todos los colombianos, incluida la libertad de profesar cualquier religión, o de no profesar ninguna”. También cumplió, sin los barullos retóricos de su antecesor, la orden judicial que le pedía rectificar por haber violado la neutralidad religiosa durante su acto de posesión. “Si este acto pudo generar incomodidad, o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado, ofrezco excusas por ello”, dijo, y momentos después cerró con un mensaje: “Viva a Cristo Rey. Que Dios bendiga a Colombia”. Carlos Suárez, asesor del presidente y quien impugnó el fallo en cuestión, escribió en sus redes sociales que es “ideal que el juez constitucional se pronuncie sobre el ejercicio de los derechos de libertad religiosa y de expresión del presidente de La República. Mientras tanto: ¡Que viva Cristo Rey!”.</p>

<p>Dicho juez, la Corte Constitucional, sí se ha pronunciado en el pasado. En el año 2021 se refirió al actuar de la entonces vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez. La servidora pública utilizó las redes oficiales de la Vicepresidencia para celebrar a la virgen de Fátima. Esto, para el alto tribunal, es una clara violación a la exigencia de neutralidad religiosa que impone la Constitución. Por eso, en este caso, nos parece razonable un fallo similar. Sí, el presidente tiene derecho a la libertad de culto, pero no puede utilizar canales públicos para favorecer una creencia específica. No se trata de censura, sino del reconocimiento de que la figura de la Presidencia necesita representar a todos los colombianos, sin importar su credo o su ausencia de creencias religiosas. El presidente se preguntó si ofendió a alguien, pero esa no es la esencia del problema. La neutralidad religiosa existe, precisamente, para que el Estado no pueda discriminar entre una religión y otra.</p>

<p>Suárez también puso el dedo sobre la llaga del otro problema. “(Gustavo) Petro cambió la competencia para conocer tutelas en contra del presidente y pasó el conocimiento del Consejo de Estado a los jueces del Circuito”, le dijo a <em>El Tiempo</em>. Es verdad, con la salvedad de que el entonces presidente Iván Duque hizo lo mismo dentro de su periodo, sólo que buscó la concentración de las tutelas en el Consejo de Estado. En julio del año pasado, dedicamos un editorial a este problema, en el cual mencionamos que el cambio hecho por el entonces presidente Petro se sentía más como una retaliación contra el Consejo de Estado. El problema de fondo, como dijimos en ese texto, radica en que “es extraño (...) que la Presidencia de la República no tenga un juez específico y de alto nivel para las tutelas en su contra”.</p>

<p>Necesitamos que la Corte Constitucional salde este debate y que lo haga pronto. No solo para reafirmar la jurisprudencia sobre neutralidad religiosa, sino para tener una decisión de fondo sobre las tutelas dirigidas contra el presidente de la República.</p>

<p><em>¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a </em><a href="mailto:elespectadoropinion@gmail.com" target="_blank" rel="" title="mailto:elespectadoropinion@gmail.com"><em>elespectadoropinion@gmail.com</em></a><em> </em></p>

<p><strong>Nota del director.</strong> Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. <a href="https://www.elespectador.com/suscripcion-digital" target="_blank" rel="" title="https://www.elespectador.com/suscripcion-digital">Considere adquirir una suscripción digital</a> y apostémosle al poder de la palabra.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/II67ZNGBNJBW7BB4ZEXYHNCYVA.jpg" type="image/jpeg" height="533" width="799">						<media:description type="plain"><![CDATA[El presidente Abelardo de la Espriella visitó Cali (Valle del Cauca). A su lado, la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ovidio Gonzalez S</media:credit>
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			<title><![CDATA[Cándida]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/caricaturistas/jarape/candida-891/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Jarape]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de Jarape de hoy.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jarape</media:credit>
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			<title><![CDATA[La Ché]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/caricaturistas/la-che/la-che-658/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[La Ché]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de La Ché de hoy.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">La Ché</media:credit>
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			<title><![CDATA[Magola]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Nani]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de Nani de hoy.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nani</media:credit>
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			<title><![CDATA[La carta final: la despedida de Lionel Messi]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/deportes/analistas/la-carta-final-la-despedida-de-lionel-messi-el-campeon-de-la-vida-luis-fernado-montoya/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Luis Fernando Montoya]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Luis Fernando Montoya, el campeón de la vida, reflexiona sobre la despedida de Lionel Messi de la selección de Argentina.]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 01:00:00 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/7XQCBZPJDVGQ3JXMCJ4SGSL6II.jpg" alt="LUSAIL (Qatar), 31/08/2026.- (FILE) - Lionel Messi of Argentina touches the World Cup trophy as he passes it after winning the golden ball award during the awards ceremony after the FIFA World Cup 2022 Final between Argentina and France at Lusail stadium, Lusail, Qatar, 18 December 2022 (Reissued 31 August 2026). Lionel Messi announed his retirement from international soccer on 31 August 2026. (Mundial de Fútbol, Francia, Catar) EFE/EPA/FRIEDEMANN VOGEL
" class="wp-image-5141936" /><figcaption>Lionel Messi con la Copa del Mundo.</figcaption></figure>

<figure><blockquote><p><strong>Nadie ama a su patria porque es grande, sino porque es suya</strong></p><cite>Séneca</cite></blockquote></figure>

<p>Después de terminado el Mundial 2026 y de estar 21 años en la selección de Argentina, Lionel Messi, el astro mundial, se despidió de la albiceleste con un alto sentido emotivo y de agradecimiento con su pueblo.</p>

<p>En su carta de despedida escribió Leo: “Me vacié”, queriendo manifestar que, como ser humano y jugador de fútbol, le entregó lo máximo a su país para lograr jugar 207 partidos, marcar 125 goles, superar momentos críticos, conseguir dos títulos de Copa América y lo más grande y significativo que un jugador le puede dar a su país: ser campeón del mundo. Fue en Catar, dejando un legado deportivo muy alto para las nuevas generaciones del fútbol argentino.</p>

<p>Un ser humano muy familiar, súper apegado a los suyos y, en particular, a su padre, quien a la vez era su representante. Tal vez el fallecimiento de Don Jorge aceleró su despedida de la selección. Como él mismo lo dijo: “¿Qué va a ser de mi vida sin vos?”, frase que refleja el amor tan grande que tenía hacia su progenitor.</p>

<p>Un ejemplo para las nuevas generaciones. A sus 39 años de edad, más allá del fútbol, ¿qué le deja Messi a los que vienen? Su espíritu de superación personal a raíz de sus quebrantos de salud en la infancia, el fortalecimiento de su autoimagen y autoestima, la importancia de creer en él mismo y la humildad. Poco lo afectó la fama porque construyó más su gloria al convertirse en un referente de disciplina y de amor por el fútbol, por su país y por su familia. Su esposa e hijos siempre estuvieron a su lado, dándoles ejemplo y lo necesario para vivir. ¡Gracias por tanto, el fútbol y el mundo nunca te olvidarán! Gracias por enseñarnos que la verdadera grandeza se lleva en el corazón. ¡Gracias, ídolo!</p>

<figure class="size-full"><a href="https://www.instagram.com/lasede_ee/?hl=es-la"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/D54BFEWIWVEUTP2YYVW3OJSVHQ.png" alt="Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador." class="wp-image-1988551" /></a><figcaption>Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador.</figcaption></figure>

<p><strong>🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? </strong><a href="https://www.elespectador.com/deportes/?utm_source=interno&amp;utm_medium=boton&amp;utm_campaign=menu_horizontal&amp;utm_content=boton_menu_horizontal"><strong>Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador</strong></a></p>

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						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/7XQCBZPJDVGQ3JXMCJ4SGSL6II.jpg" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[LUSAIL (Qatar), 31/08/2026.- (FILE) - Lionel Messi of Argentina touches the World Cup trophy as he passes it after winning the golden ball award during the awards ceremony after the FIFA World Cup 2022 Final between Argentina and France at Lusail stadium, Lusail, Qatar, 18 December 2022 (Reissued 31 August 2026). Lionel Messi announed his retirement from international soccer on 31 August 2026. (Mundial de Fútbol, Francia, Catar) EFE/EPA/FRIEDEMANN VOGEL
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										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">FRIEDEMANN VOGEL</media:credit>
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							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[En defensa de la ideología de género]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/santiago-vargas-acebedo/en-defensa-de-la-ideologia-de-genero/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/opinion/columnistas/santiago-vargas-acebedo/en-defensa-de-la-ideologia-de-genero/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Santiago Vargas Acebedo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[“La ideología supone una ilusión, una distorsión de la realidad, una forma de esquizofrenia semántica”: Santiago Vargas]]></description>
			<pubDate>Wed, 02 Sep 2026 23:12:42 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fue Marx quien nos enseñó que la ideología es, esencialmente, una forma socialmente producida de ver el mundo que nos hace tomar por naturales los fenómenos que son realmente construcciones culturales. Es decir, la ideología es la que nos hace confundir las ideas que tenemos de la realidad con la realidad misma. De manera que, al menos desde esta perspectiva, la ideología supone una ilusión, una distorsión de la realidad, una forma de esquizofrenia semántica.</p>

		<figure class="Article-Video">
			<iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x1kf5m.html?video=xb3g382" title="Video de Dailymotion" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<p>En la <em>Ideología alemana, </em>Marx también sugiere que las ideologías que en cada época son dominantes nunca son fortuitas ni accidentales, sino que siempre están atadas al poder. Es decir, el poder se reproduce a través de la ideología precisamente porque esta es capaz de convencernos de que las formas de dominación que prevalecen en cada época son naturales e inevitables. Pues bien, el género es una forma de ideología.</p>

<p>La distinción entre sexo y género es una de las más difusas en los debates acerca de la relación entre el cuerpo y la cultura. A grandes rasgos, el sexo se refiere a la morfología sexual de los cuerpos, mientras que el género se refiere a la interpretación que cada cultura hace de dicha morfología. Es decir, mientras que el sexo describe una condición corporal, el género denota una serie de normas, significados y expectativas sociales ⎯como fijar jerarquías entre los cuerpos, asumir un mayor o menor grado de sentimentalismo, presuponer que existen roles, dar por sentada la división social del trabajo o codificar formas de vestirse según el sexo, para nombrar tan solo algunos ejemplos. Por eso, Judith Butler insiste en que el género no es una esencia que se deriva del sexo anatómico, sino una identidad que se construye a través de la repetición de normas sociales que, con el tiempo, hacen que interpretaciones culturales de la feminidad y la masculinidad parezcan condiciones naturales.</p>

<p>Negar la distinción entre el sexo y el género ha sido, desde hace años, una de las principales banderas ideológicas de las nuevas derechas ⎯una negación equiparable a asumir que las interpretaciones culturales de los cuerpos realmente corresponden a la naturaleza. Significa asumir que las formas culturales de vestirse y de actuar, las relaciones jerárquicas y la división de roles entre los sexos son condiciones naturales; significa desconocer el rol que juegan los mecanismos de poder a la hora de fijar normas sociales según la morfología sexual de los cuerpos; significa igualar cultura con naturaleza, reducir las construcciones sociales a la biología, distorsionar la realidad para ajustarla a las ideas de la realidad; significa provocar una esquizofrenia colectiva. Peor aún, implica catalogar de ‘aberraciones’ los comportamientos que se distancian de las interpretaciones culturales dominantes de cada época, lo cual forja una relación jerárquica entre ‘natural’ y c<em>ontra natura. </em>Por eso, en el fondo, borrar la línea divisoria entre el sexo y el género es una embestida frontal contra los valores democráticos de igualdad y libertad. Y este es precisamente el complot de las nuevas derechas del que, ahora que están en el poder, no quieren que se hable en las aulas escolares.</p>

<p>Las nuevas derechas llevan ya más de una década acusando a la izquierda de promover la ideología de género en las aulas. Pero llevar la ideología de género a las aulas no significa más que fomentar el desarrollo de una capacidad crítica para que las niñas y los niños sean capaces de aprehender las interpretaciones culturales que existen sobre sus propios cuerpos; de separar la cultura de la naturaleza; de reconocer mandatos asignados a sus cuerpos como discursos a través de los cuales se reproduce el poder; de encaminarse hacia el libre desarrollo de la personalidad; de entender que las desviaciones de las interpretaciones culturales dominantes no son una aberración sino tan solo los cuerpos que respiran. Insistir en lo contrario es pretender mantener a las niñas y los niños en el oscurantismo, poseídos por la esquizofrenia de la ideología.</p>

<p><a href="mailto:santiago.vargas.acebedo@gmail.com" rel=""><em>santiago.vargas.acebedo@gmail.com</em></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/VU3I5I5EWBDKJIYZT5HKDJPHEE.jpg" type="image/jpeg" height="683" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[AME2244. BOGOTÁ (COLOMBIA), 26/08/2026.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella (d), presenta a Erick Rodríguez Aparicio como nuevo comandante general de las Fuerzas Militares este miércoles, en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mauricio Dueñas Castañeda</media:credit>
									</media:content>
							</item>
				
	</channel>
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