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		<title><![CDATA[El Espectador - Google Discover - Uncategorized]]></title>
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		<description><![CDATA[Últimos contenidos seleccionados de El Espectador para Google Discover sobre Uncategorized.]]></description>
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			<title><![CDATA[Justicia en las urnas]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[GoVa]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de GoVa de hoy.]]></description>
			<pubDate>Mon, 08 Jun 2026 07:43:33 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/BGQQ2FAS25BXZGN6C7GYLE44HI.jpg" type="image/jpeg" height="639" width="975">						<media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">GoVa</media:credit>
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			<title><![CDATA[Nieves]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Nieves]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Esta es la caricatura de Nieves de hoy.]]></description>
			<pubDate>Wed, 03 Jun 2026 08:17:40 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/SPBVGHPSQ5ABJAHKTEDJT2UURE.jpg" type="image/jpeg" height="666" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nieves</media:credit>
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			<title><![CDATA[Uribe y la disonancia cognitiva]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/uribe-y-la-disonancia-cognitiva-168070/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Klaus Ziegler]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La multitud de hechos comprobados de corrupción en organismos que están bajo la supervisión directa del Ejecutivo debería ser razón suficiente para convencer al más escéptico de que Uribe, no sólo ha incumplido su promesa, sino que su administración ha sido caldo de cultivo para que estos flagelos se reproduzcan y prosperen.]]></description>
			<pubDate>Fri, 09 May 2025 15:04:28 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La multitud de hechos comprobados de corrupción en organismos que están bajo la supervisión directa del Ejecutivo debería ser razón suficiente para convencer al más escéptico de que Uribe, no sólo ha incumplido su promesa, sino que su administración ha sido caldo de cultivo para que estos flagelos se reproduzcan y prosperen.</p>

<p>Sin embargo, después de que se denunciaran los infames subsidios a pudientes amigos del gobierno, la intención de voto por el presidente aumentó. El fenómeno es un perfecto ejemplo de lo que el psicólogo León Festinger llamó disonancia cognitiva, para designar aquellos estados psicológicos de negación que ocurren cuando nos enfrentamos a dos cogniciones contradictorias. En este caso, la admiración por la figura carismática del presidente y el deseo de que su política de seguridad continúe, por un lado, y la evidencia que delata el lado oscuro de un gobierno politiquero y corrupto, por el otro.</p>

<p>Para demostrar la existencia del fenómeno, el neurólogo Michael Gazzaniga ideó un ingenioso experimento con epilépticos a quienes se les había seccionado el Cuerpo Calloso para desconectar los hemisferios cerebrales, cirugía que disminuye la intensidad de los ataques.</p>

<p>A cada individuo se le proyectaron dos imágenes: una pluma y un paisaje con nieve, de tal forma que la pluma sólo era percibida por su hemisferio izquierdo, y el paisaje sólo por el derecho. Los sujetos debían elegir, de acuerdo con lo visto, entre la fotografía de una gallina y la de una pala.</p>

<p>Una paciente eligió con la mano izquierda, controlada por el hemisferio derecho, la foto de la pala, y la de la gallina con la mano derecha.</p>

<p>Cuando se le preguntó por su elección, su hemisferio izquierdo, encargado del lenguaje, y sin ser consciente de lo que el otro hemisferio percibía, inventa una explicación para justificar el haber tomado la pala a pesar de no ser consciente de haber visto la nieve: “La pluma corresponde a la gallina, pero he tomado la pala para limpiar el gallinero”.</p>

<p>Muchos uribistas parecen sufrir de disonancia cognitiva: la abrumadora e irrefutable evidencia de corrupción, prebendas y pagos por favores políticos se explica como un siniestro complot de la Corte Suprema, o de organizaciones de izquierda comprometidas en difamar al honorable gobierno.</p>

<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
					</item>
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			<title><![CDATA[Una idea que enamora]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/una-idea-que-enamora-15623/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Harry Sason]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Hablo de esos rectángulos de pasta que enloquecen a los niños con queso gratinado y salsa boloñesa y bechamel, pero además de este plato son muy poco explotados en otras preparaciones. La pasta de lasaña, esa olvidada. Pues esta semana les quiero proponer un uso alternativo para esta pasta, que son los raviolis abiertos, es decir, hojas de pasta para lasaña dobladas, en cuyo interior se puede poner cualquier ingrediente: langostinos, espárragos, palmitos o salmón ahumado, que es como la prepararemos.]]></description>
			<pubDate>Fri, 09 May 2025 14:57:49 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hablo de esos rectángulos de pasta que enloquecen a los niños con queso gratinado y salsa boloñesa y bechamel, pero además de este plato son muy poco explotados en otras preparaciones. La pasta de lasaña, esa olvidada. Pues esta semana les quiero proponer un uso alternativo para esta pasta, que son los raviolis abiertos, es decir, hojas de pasta para lasaña dobladas, en cuyo interior se puede poner cualquier ingrediente: langostinos, espárragos, palmitos o salmón ahumado, que es como la prepararemos.</p>

<p>Existe una categoría de platos que me parecen muy adecuados para enamorar, ideales para una cena romántica, ya que son fáciles y rápidos de preparar, son sugerentes y no resultan muy pesados, lo cual arruinaría la velada. Este es uno de esos platos, así que lo sugiero para cuando se quiere dar una buena impresión sin dejar media vida en la cocina.</p>

<p>&nbsp;La idea de fondo con esta receta es que empecemos a buscar nuevas formas de utilizar la pasta de lasaña, pues es un ingrediente que permite múltiples usos y se puede combinar muy bien con otros ingredientes. Así, la olvidada de la gran familia de las pastas tendrá una nueva oportunidad.</p>

<p><a href="mailto:hsasson28@hotmail.com">hsasson28@hotmail.com</a> /www.harrysasson.com</p>

<p><strong>Ravioli abierto con salmón ahumado </strong></p>

<p>INGREDIENTES(para 4 personas)</p>

<p>350 gramos de salmón ahumado</p>

<p>8 hojas de pasta para lasaña</p>

<p>1 taza de corazones de alcachofa</p>

<p>2 dientes de ajo.</p>

<p>150 gramos de queso de cabra maduro (chèvre)</p>

<p>1/2 taza de queso parmesano</p>

<p>1 vaso de vino blanco</p>

<p>1 taza de crema de leche</p>

<p>2 cucharadas de mantequilla</p>

<p>S y p negra al gusto</p>

<p>PREPARACIÓN</p>

<p>Cocine la pasta de lasaña. En una sartén con la mantequilla saltee el ajo y luego los corazones de alcachofa. Agregue el vino y deje reducir un poco para luego añadir la crema de leche, el queso de cabra cortado en trocitos pequeños para que se disuelva en la salsa y la mitad del queso parmesano. Para servir, ponga en el plato una hoja de lasaña, luego un poco de salmón ahumado, algo de salsa y corazones de alcachofa. Doble la hoja de pasta como una servilleta. Sobre este “ravioli abierto” repita el proceso con otra hoja de pasta. Para finalizar, bañe con un poco más de salsa y gratine en el horno en broil con el resto del queso parmesano.</p>

<p>IV Congreso Gerencia de Restaurantes</p>

<p>Del 9 al 10 de junio en el Centro de Convenciones de Bogotá se realizará la primera muestra de la industria gastronómica. Este encuentro estará encabezado por una rueda de negocios con el fin de establecer vínculos entre los empresarios más importantes del sector.</p>

<p>&nbsp;Además, más de cuarenta fabricantes, distribuidores y empresas de servicios culinarios, mostrarán las últimas tendencias de consumo, las nuevas soluciones para las necesidades emergentes del mercado y lo más novedoso en tecnología para restaurantes de talla internacional.</p>

<p>Entre los invitados estrán: David Swanston de Canadá. Fundador y entrenador principal de FIT Seminars Incorporation. Ha desarrollado consultoría estratégica, operacional y de administración en organizaciones relacionadas con la hospitalidad y el gremio gastronómico. Y Almudena Villegas de España. Presidente de Garum Group, empresa especializada en el desarrollo de asesoramiento en el ámbito gastronómico de última generación.</p>

<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Google prepara a los periodistas para la democracia digital]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/google-prepara-a-los-periodistas-para-la-democracia-digital-article-461911/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Google se habría convertido en un gigante de la red que acabaría con el periodismo.]]></description>
			<pubDate>Wed, 16 Apr 2025 00:59:27 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Google se habría convertido en un gigante de la red que acabaría con el periodismo.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/3WEAPVZ7DNEJHNWWOCOOMPOZBI.jpg" alt="" class="wp-image-603510" /></figure>

<p>Robin Sloan y Matt Thompson auguraban que para 2014 <strong>Google se habría convertido en un gigante de la red que acabaría con el periodismo tal</strong> y como lo conocemos, pero hoy los devotos del periódico en papel pueden respirar tranquilos.</p>

<p>Ello, porque las premoniciones del apocalíptico vídeo “Epic 2014” no se han cumplido, o por lo menos no en la fecha indicada, <strong>mientras Google ya ha comenzado su primer curso en línea para formar a los periodistas del mañana.</strong></p>

<p><em>“El curso ‘Desarrollo de proyectos periodísticos para la web’ se ha enfocado en cómo crear modelos de negocios en plataformas digitales, atraer audiencias y desarrollar esquemas de monetización”</em>, dijo hoy en una entrevista con Efe la jefa de comunicaciones de Google Hispanoamérica, Ana Paula Blanco.</p>

<p>Un curso en línea gratuito que comenzó el 18 de noviembre con el objetivo de promover la generación de contenidos en español, <strong>ya que sólo el 4 % de la web está en este idioma.</strong></p>

<p>“Creemos que es imperativo capacitar y crear modelos de incentivo para alentar la producción de contenido digital para el desarrollo cultural, económico y social de Hispanoamérica. Buscamos una web cada vez más relevante para los hispanohablantes y por eso creamos y apoyamos iniciativas como ésta”, continuó Blanco.</p>

<p>Y aunque <strong>Google no es un medio de comunicación, su papel para la supervivencia de los diarios digitales resulta crucial</strong>, según la experta.</p>

<p><em>"</em><em><strong>El motor de búsquedas es como una biblioteca, que reordena el contenido existente facilitando su acceso.</strong></em><em> Los medios generan contenido, y los pone al alcance de quien los busque en el momento que lo necesite"</em>, explicó.</p>

<p>De este modo, el gigante de la red se dedica a “fomentar el crecimiento de los medios de comunicación existentes y sobre todo la aparición de nuevos”, apostillo Blanco.</p>

<p>La evolución de la industria periodística mira hacia el código binario y, por ello, <em><strong>“hoy los medios sociales son tan importantes como los medios tradicionales” </strong></em>para la jefa de comunicaciones de la versión hispana de Google. Sin embargo el desafío, a ojos de Blanco, radica en garantizar “contenidos de alta calidad” y ahí es donde entra el buscador.</p>

<p>“La red abre un abanico de posibilidades para la democracia ya que permite que se amplíen tanto el acceso a la información como la posibilidad de las personas para comunicar sus ideas”, opinó Ana Blanco.</p>

<p>Google quiere participar en el complejo proceso de democratizar de la información: <em><strong>“Es esencial la libre circulación de información y la posibilidad de las personas a acceder a la pluralidad de voces, para luego decidir democráticamente”.</strong></em></p>

<p>El curso, <strong>organizado por Google y la Knight Fundation, cuenta con más de 4.000 alumnos, principalmente de México, España, Colombia, Perú y Argentina.</strong></p>

<p>Además, las fundaciones ofrecen una beca especial para reconocer los mejores proyectos: un viaje a Austin (Texas, EE.UU.) para el simposio de periodismo digital de abril de 2014.</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[El mordisco de Luis Suárez generó dos millones de tuits]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[AFP]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Uruguay podría quedarse sin el delantero para el partido con Colombia.]]></description>
			<pubDate>Wed, 16 Apr 2025 00:56:34 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Uruguay podría quedarse sin el delantero para el partido con Colombia.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/DY42BG243VBKFGVQDOZTWPM3OI.jpg" alt="" class="wp-image-984911" /></figure>

<p>El episodio protagonizado por Luis Suárez, que mordió a un rival durante el partido con el que Uruguay se clasificó a octavos del Mundial-2014 de fútbol al vencer 1-0 a Italia, generó dos millones de tuits, indicó este miércoles al AFP la red social.</p>

<p>Uruguay podría quedarse sin el delantero -conocido por su fuerte y explosivo temperamento- para el partido con Colombia el sábado 28, si la FIFA, que está investigando lo ocurrido, decide sancionarlo por haber mordido en el hombro al defensa italiano Giorgio Chiellini, a espaldas del árbitro pero bajo los lentes de las cámaras.</p>

<p>Por su lado, en el que podría ser su último partido con los ‘azzurri’, el guardameta Gianluigi Buffon fue designado #ManOfTheMatch del encuentro que mereció 3,47 millones de tuits.</p>

<p>En el mismo grupo D, el partido entre Inglaterra y Costa Rica, que ya tenía el pase a octavos (0-0), generó 1,47 millones de mensajes de 140 caracteres.</p>

<p>En cambio, los usuarios de la red social del pajarito dedicaron 4,43 millones de tuits para la espectacular goleada de Colombia frente a Japón (4-1).</p>

<p>La victoria conseguida en los minutos adicionales en el choque de Grecia frente a Costa de Marfil (2-1), sólo dio lugar a 1,1 millones de mensajes.</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[El futuro del Centro Nacional de Memoria Histórica]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/el-futuro-del-centro-nacional-de-memoria-historica-article/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Sebastián Forero Rueda]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La prórroga de la Ley de Víctimas extendió su vigencia por 10 años más; sin embargo, no es claro si el CNMH dejará de existir para convertirse en el Museo Nacional de la Memoria y cómo será su entendimiento con el informe final que la Comisión de la Verdad entregará este año.]]></description>
			<pubDate>Fri, 24 Mar 2023 18:16:54 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La prórroga de la Ley de Víctimas extendió su vigencia por 10 años más; sin embargo, no es claro si el CNMH dejará de existir para convertirse en el Museo Nacional de la Memoria y cómo será su entendimiento con el informe final que la Comisión de la Verdad entregará este año.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/D7SDYBTQWRE2TEURHOZ6PDGR74.jpeg" alt="Este es el diseño arquitectónico escogido para el Museo de la Memoria." class="wp-image-308205" /><figcaption>Este es el diseño arquitectónico escogido para el Museo de la Memoria.</figcaption></figure>

<p>El 15 de octubre de 2020, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), en cabeza de Darío Acevedo, suscribió un contrato con la Facultad de Artes de la Universidad Nacional, en cabeza de su decano, Carlos Eduardo Naranjo, con el objeto de “elaborar el diseño organizacional y la arquitectura empresarial del Museo de Memoria de Colombia”. Ese contrato trazará el rumbo de una discusión que viene dándose hace meses, pero con sigilo: el futuro del CNMH, creado por la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras de 2011.</p>

<p>El pasado 8 de enero, el presidente Duque sancionó la prórroga de esa ley, que inicialmente vencía en 2021, y prolongó su mandato hasta 2031. Con esa prórroga, la Unidad para las Víctimas y la Unidad de Restitución de Tierras tienen una década más para cumplir con sus funciones y nadie puso en duda la necesidad de extender ese período, porque las deudas, por ejemplo, con las indemnizaciones a las víctimas y la restitución de los predios a los campesinos que les fueron despojados son todavía enormes. Al extender la vigencia de la ley tal cual estaba, también se extendió el CNMH. Sin embargo, su horizonte no es claro, pues la puesta en marcha del Museo de la Memoria podría transformar definitivamente el curso del Centro.</p>

<p>En el contrato con la Universidad Nacional, el CNMH le pide que presente alternativas institucionales para la creación de la nueva entidad con cuatro posibles escenarios: la transformación del CNMH en el Museo de la Memoria, recogiendo las actividades que hoy desarrolla el Centro; una nueva entidad como museo y archivo de derechos humanos; la creación del Museo con independencia del Centro, pero manteniendo el Centro, o la creación de una nueva entidad y supresión completa del CNMH.</p>

<p>En el panorama, además del arranque del museo, hay otro elemento: la Comisión de la Verdad (CEV). “En la parte final de las negociaciones de La Habana, cuando se estaban pensando las adecuaciones de la nueva institucionalidad, hubo mucha discusión alrededor de la pregunta, si hay una Comisión de la Verdad, ¿tiene sentido prorrogar el Centro de Memoria Histórica? Se iban a superponer las tareas”, explica Gonzalo Sánchez, quien fue director del CNMH desde su creación hasta 2018.</p>

<p>El debate interno en el CNMH nunca se cerró y finalmente se puso en marcha la CEV y continuó funcionando el Centro en paralelo. Según Sánchez, el elemento que hizo que la discusión se decantara hacia la continuidad del Centro fue el Museo. De hecho, en el Acuerdo Final de La Habana la única mención explícita que se hace a alguna tarea del Centro es al Museo: “En todo caso, las conclusiones de la Comisión deberán ser tenidas en cuenta por el Museo Nacional de la Memoria”, se lee en el apartado que fija los lineamientos de la Comisión de la Verdad.</p>

<p>Para María Emma Wills, quien fue asesora de la dirección general del CNMH entre 2012 y 2018, en este momento hay una discusión que “más que normativa, es política: bajo la dirección actual del CNMH, la lectura de contexto que se hace del conflicto armado va a ser distinta a la que va a producir la Comisión de la Verdad. Va a haber dos lecturas del pasado reciente de Colombia. ¿Eso le ayuda al país o lo confunde? <strong>¿El Centro de Memoria se va a alinear con lo que diga la Comisión y va a apoyar su trabajo o va a ser un francotirador de la Comisión de la Verdad?</strong> Esa es una pregunta política”.</p>

<p>En igual sentido habló Andrés Suárez, investigador del CNMH y relator de una de las primeras investigaciones que produjo el entonces Grupo de Memoria Histórica: “El Salado: esa guerra no era nuestra”. “El problema a largo plazo es que la Comisión puede dejar un resultado investigativo planteado, que genere polémica, pero como el Centro tendría diez años más, a partir de investigaciones puede erosionar o fortalecer lo que la Comisión haya dicho”. Ello porque, además, el director del CNMH es nombrado directamente por el presidente, lo cual deja el curso de esa entidad al vaivén del gobierno de turno.</p>

<p>¿Pero cuál es el panorama del CNMH hoy? Además del Museo de la Memoria, el Centro tiene otras tres direcciones técnicas de trabajo. Por un lado, el Archivo de Derechos Humanos, que cuenta con 388.458 documentos de archivo o colecciones documentales acopiadas. Un espacio en el que cientos de organizaciones sociales y plataformas de derechos humanos han depositado sus registros sobre las vulneraciones a derechos humanos y victimizaciones en el marco del conflicto, entre otros datos. Por otro, tiene la dirección de Construcción de Memoria, desde donde se han producido más de 130 informes de esclarecimiento del conflicto, bien sea de carácter regional, temático o transversales, contando con lo producido desde 2008, por el entonces Grupo de Memoria Histórica. Además, realiza el acompañamiento a iniciativas de memoria histórica promovidas por las víctimas del conflicto desde sus territorios, de las cuales, con corte a 2019, había apoyado 137. Asimismo, responde a las medidas de reparación simbólica ordenadas por los jueces en las sentencias que se emiten en el marco de la Ley de Víctimas; pero además tiene un capítulo específico dedicado a esclarecer el fenómeno paramilitar: la Dirección de Acuerdos de la Verdad, que por mandato de la Ley 1424 de 2010 tiene la tarea de tomar masivamente los testimonios de los exparamilitares de base que no cobija la Ley de Justicia y Paz. El objetivo era que contribuyeran con la verdad para recibir la libertad al no haber cometido delitos graves. Con base en esas revelaciones, de alrededor de 16.000 exparamilitares que firmaron acuerdos de la verdad con el Centro, esa entidad ha publicado siete informes sobre diferentes bloques paramilitares en el país y al menos otras ocho investigaciones de esa naturaleza están en camino.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/L7MDTTF22VBXFBR4L6GDCPOPME.jpg" alt="Cifras del Centro Nacional de Memoria Histórica" class="wp-image-883775" /><figcaption>Cifras del Centro Nacional de Memoria Histórica</figcaption></figure>

<p>Varias de las voces consultadas coincidieron en que buena parte de esas tareas que hoy tiene el Centro pueden ser asumidas por el Museo de la Memoria. Además, teniendo en cuenta que la Dirección de Acuerdos de la Verdad finaliza este año, por sustracción de materia, pues ya cumplió con el mandato de entrevistar a los exparamilitares y le quedaría solo la publicación de los informes pendientes.</p>

<p>“En el mundo contemporáneo, el museo no es un barco vetusto, lleno de archivos viejos que nadie usa. Hoy esa función cambió y los museos generan conversación, tienen un sentido pedagógico de entablar diálogos con las nuevas generaciones, proponen muestras que interrogan a las sociedades. Los museos están inventando continuamente y para eso necesitan archivos que se renuevan; los museos hacen investigación. El museo puede absorber las funciones pedagógicas, de investigación y de archivo”, resumió María Emma Wills. Por su parte, Andrés Suárez aseguró que, además del archivo y el énfasis en lo pedagógico, el Museo debe continuar con el acompañamiento a las iniciativas de memoria en todo el país. En cambio, fue más crítico con la investigación: “<strong>El Museo tal vez no debería producir investigación si ya pasó una Comisión de la Verdad, si ya hay un acumulado de investigación</strong>”.</p>

<p>Gonzalo Sánchez sostuvo que durante su dirección “visualizábamos el Museo como la unidad integradora de lo que se había hecho y de los pendientes. La figura del Centro tiende a desaparecer, mientras el Museo se fortalece en el horizonte temporal, absorbiendo las tareas que tenía el Centro”.</p>

<p><strong>El planteamiento del director, Darío Acevedo</strong></p>

<p>El jueves 28 de enero, el director del CNMH, Darío Acevedo, se reunió en privado y sin resonancia en medios de comunicación con el presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, y la comisionada Lucía González. El objetivo del encuentro, dijo Acevedo, fue explorar cómo va a ser el entendimiento entre el Centro y la Comisión cuando esta última entregue, a finales de este año, su informe final sobre lo que ocurrió durante más de cincuenta años de guerra. “El Centro tiene que recibir el informe y una vez lo conozca tomará decisiones, por ahora no podemos decir mayor cosa; pero con ellos ya tuve esa reunión en donde estuvimos explorando caminos”, dijo Acevedo.</p>

<p>En respuesta a la incertidumbre que rodea al CNMH, el director dijo que están a la espera de que la Universidad Nacional entregue la propuesta, en la que se revisarán los temas jurídico, administrativo, financiero y otros. Eso ocurrirá en el primer semestre de este año. “En este momento, lo que es a futuro no tenemos una claridad de cómo van a ser las cosas”, sostuvo. Sin embargo, añadió, “lo ideal es que se mantengan, más allá de los aparatos, las funciones”.</p>

<p>En su balance, el Archivo de DD. HH. estará listo, junto con el Museo de la Memoria, a mediados de 2022. La Dirección de Acuerdos de la Verdad culmina este año y podría liquidarse, aunque Acevedo tiene una propuesta. “Que ese mecanismo se les aplique también a exguerrilleros de diferentes grupos, desmovilizados por fuera de acuerdos de paz,<strong> con el fin de quedar completamente sanos, que puedan declarar sus verdades, como lo hicieron los exparamilitares de base</strong>. Estamos hablando de gente ya desmovilizada, incluso ya muchos pagaron condena, pero quieren decir algo, entonces se les plantea. Ahí se puede encontrar una buena mina de información”.</p>

<p>Sobre la investigación que realiza la dirección de Construcción de Memoria, lo que está pendiente es el análisis de la situación de violencia en dos macrorregiones: Montes de María y el Urabá antioqueño. Pero su gran apuesta es la convocatoria que hizo junto con el Ministerio de Ciencia para que universidades del país hicieran investigación financiada por el CNMH. Producto de esa convocatoria, fueron seleccionados 17 proyectos de investigación de universidades de Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales, Medellín y Pereira, clasificados en tres líneas temáticas (ver infografía). Los resultados de esos proyectos entregarán resultados a mediados de 2022. Según dijo Acevedo, “lo que se piensa es realizar, mientras dure la ley, convocatorias bianuales como esa”.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/ZPJNPBZDKJF6LLGYHPDPB7GXSU.jpg" alt="Los informes de esclarecimiento del CNMH." class="wp-image-880726" /><figcaption>Los informes de esclarecimiento del CNMH.</figcaption></figure>

<p><strong>Una propuesta conciliadora</strong></p>

<p>Álvaro Villarraga estuvo al frente de la dirección de Acuerdos de la Verdad durante la administración anterior. Según su lectura, al haberse cumplido buena parte del mandato original del CNMH, podría continuar existiendo, pero con un nuevo horizonte. El Decreto 588 de 2017, que creó la CEV, estipula la creación de un Comité de Seguimiento y Monitoreo que se debe poner en marcha una vez se haya publicado el informe final con la tarea de verificar la implementación de las recomendaciones que la comisión incluirá en su informe.</p>

<p>“Dentro de esas recomendaciones habrán de prolongarse acciones de memoria, reconocimiento, acompañamiento y esclarecimiento con las víctimas. A futuro, pensando después del informe de la Comisión, puede pensarse que el CNMH coordine su acción, aporte y le sirva mucho a las recomendaciones, que serán un eje de actuación importantísimo a partir de 2022, cuando deje de existir la CEV”, explicó.</p>

<p>Ese comité, según el decreto, estará integrado por representantes de varios sectores de la sociedad, incluyendo organizaciones de víctimas y derechos humanos, y tendrá que elaborar informes periódicos de seguimiento a las recomendaciones, que deberán tener un enfoque territorial, diferencial y de género. Allí el papel del CNMH, dice Villarraga, puede ser fundamental.</p>

<p>Por ahora, la discusión está abierta pero para varias voces la tarea de memoria sigue siendo inacabable. “Cuanto más se escarba en el subsuelo del conflicto, más necesidades de esclarecimiento aparecen. El Acuerdo de Paz creó unas exigencias y unas posibilidades nuevas de verdad: nosotros, como Centro, no teníamos, por ejemplo, el acceso a los perpetradores en su momento. Por más Centro de Memoria Histórica que haya habido, por más Comisión de la Verdad, por más tareas de construcción de memoria de las comunidades, <strong>la tarea pareciera cada vez más grande. </strong>El reprimido de memoria que hay en el país es demasiado grande. El Centro de Memoria tiene que seguir cumpliendo esa tarea de esclarecimiento y de memoria, que va a dejar inconclusa la CEV por más espectacular que pueda ser el informe, que no va poder ser un informe de cierre, porque no hay un informe de cierre. Acá hay conflicto para rato y tareas de la memoria y la verdad para rato”, concluye Gonzalo Sánchez.</p>

<p>*Nota de la editora: La primera infografía fue com</p>

<p>Le recomendamos:</p>

<p><em><strong>-</strong></em> <a href="https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/verdad/las-investigaciones-que-financiaran-el-minciencias-y-el-centro-de-memoria/" target="_blank"><em><strong>Estas son las investigaciones que financiarán el MinCiencias y el Centro de Memoria Histórica</strong></em></a></p>

<p><em><strong>- </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/verdad/inicia-la-obra-del-museo-de-memoria-historica/" target="_blank"><em><strong>Arranca la construcción del Museo de Memoria Histórica</strong></em></a></p>

<p><em><strong>- </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/desaparecidos/denuncian-que-fiscalia-y-centro-de-memoria-historica-ocultan-las-cifras-de-desaparecidos-en-colombia/" target="_blank"><em><strong>Denuncian que Fiscalía y Centro de Memoria Histórica ocultan las cifras de desaparecidos</strong></em></a></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/D7SDYBTQWRE2TEURHOZ6PDGR74.jpeg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Este es el diseño arquitectónico escogido para el Museo de la Memoria que se espera esté abierto al público en 2021.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Centro Nacional de Memoria Histórica</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Los muchos viajes de Melba Escobar]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/los-muchos-viajes-de-melba-escobar-article/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/los-muchos-viajes-de-melba-escobar-article/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Alberto Barrera Tyszka * / Especial para El Espectador]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Un escritor reseña el libro “Cuando éramos felices pero no lo sabíamos”, un libro de viajes que reivindica la relación entre colombianos y venezolanos.]]></description>
			<pubDate>Thu, 16 Feb 2023 00:58:45 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un escritor reseña el libro “Cuando éramos felices pero no lo sabíamos”, un libro de viajes que reivindica la relación entre colombianos y venezolanos “en tiempos apocalípticos”.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/VT3VLTIURZHYBPLEP43VISPE2U.jpg" alt="Melba Escobar, periodista y escritora nacida en Cali." class="wp-image-759268" /><figcaption>Melba Escobar, periodista y escritora nacida en Cali.</figcaption></figure>

<p>Antes de internet, todo libro de viajes era necesariamente un libro de aventuras. Quien viajaba era un explorador, se enfrentaba a lo desconocido y debía describirlo. Narrarse en y desde el extranjero proponía siempre un misterio, un suspenso. Ahora tenemos demasiada información previa. Se pueden escribir estupendas guías turísticas sin moverse de un escritorio. Las noticias y las imágenes van a tal velocidad, dejan de ser verdad o mentira indistintamente con tal rapidez, que la idea del viaje también ha cambiado. Más aun ahora, incluso, en estos tiempos de pandemia. Por todo esto me parece providencial y maravilloso que Melba Escobar nos proponga -desde la propia portada- que su nuevo libro ofrece “Cuatro viajes entre Colombia y Venezuela en tiempos apocalípticos”.</p>

<p>Se trata de cuatro tránsitos precisos, con lugares y fechas muy claras. Melba Escobar viaja a Caracas en dos oportunidades. Viaja a la frontera norte, a Maicao y a Maracaibo; a la frontera sur, a Cúcuta y a San Cristóbal. Pero todo esto solo es el primer escenario, la entrada hacia otras travesías más profundas. Todo buen libro de viajes es también un libro confesional. Depende del “yo” que se mueve en las distintas geografías del trayecto. En el fondo, se trata de un ejercicio sentimental. Y uso a propósito esta palabra, deseando rescatar su capacidad transformadora, la difícil pero poderosa experiencia de sentir con otros, de escribir con y desde los otros. (<a href="https://www.elespectador.com/noticias/cultura/fallecio-la-actriz-alicia-del-carpio-leyenda-de-la-television-colombiana/" target="_blank">Murió la actriz Alicia del Carpio, símbolo de la televisión colombiana</a>).</p>

<p>Quisiera comenzar por el final del libro: “Siento que pude hacer estos viajes y escribir este libro en gran medida porque no soy venezolana, porque no llevo el dolor y el amor por el país en el estómago hasta el punto en que me haya impedido vivir, escuchar y narrar lo que vi. (…) Hice estos cuatro viajes a Venezuela para tratar de entender, para buscar una res- puesta a la identidad de dos países hermanos, y terminé por encontrarme sobre todo conmigo, con mis ausencias, con mi duelo, con mi dificultad de conectar muchas veces con otros, con mis carencias como madre y mis traumas como hija”.</p>

<p>Desde estas palabras, voy a proponer una lectura de su nuevo libro, partiendo de la idea del viaje pero en dimensiones distintas, sobre mapas diferentes. (<a href="https://www.elespectador.com/noticias/cultura/clarice-lispector-en-los-ojos-de-nelida-pinon/" target="_blank">Cien años de la escritora Clarice Lispector, por Nélida Piñón</a>).</p>

<p>Primero: el viaje como un desplazamiento hacia la intimidad. De manera deliberada, Melba Escobar no viaja al país que ya conocemos a través de los medios de comunicación. No hace una excursión con la simple intención de confirmar o descalificar las consignas preestablecidas que ya conocemos todos, el relato de los medios y de las redes. Si para los médicos, más que la enfermedad en abstracto, lo que existen son los enfermos; para Melba Escobar, más que el país hipermediatizado, lo que existen -lo que le interesa- son los venezolanos. De todo tipo, de todas las clases sociales, de cualquier tendencia política. Eligió la mejor manera para desactivar la polarización y contar al país desde su complejidad, desde la vida de sus habitantes.</p>

<p>El libro se va construyendo de forma coral, con las voces de muy diversos venezolanos, no necesariamente dispuesto a hablar siempre o exclusivamente de política. El libro le da la palabra al habitante de un barrio popular y a quien vive en una residencia en una urbanización de clase alta. A un chofer y a un profesor universitario. A quien cree aun en la Revolución y a quien la adversa. A quien trabaja desde la base por la oposición y a quien ya se siente traicionado por ella. A una poeta y a un soldado…La autora no necesita editorializar, mencionar la dolarización del país o la impune conducta de las fuerzas represivas. De manera libre y espontánea, con opiniones diversas, son los propios venezolanos quienes van contando su realidad.</p>

<p>Todo esto permite por ejemplo que, en medio de la desolación, este libro tenga también grandes momentos de humor. Que se relaten las experiencias positivas, la gente que con mucho esfuerzo trata de construir alternativas en medio de la desesperanza. Que se cuenten los detalles pequeños, el paso breve pero contundente de la cotidianidad. Melba Escobar no nos lleva hacia las noticias sino hacia lo que está detrás de ellas, hacia lo que a veces las propias noticias tapan. Es un viaje personal que busca mostrar a un país desde su intimidad.</p>

<p>Segundo: el viaje como forma de volver a uno mismo. Por supuesto que Colombia está presente, de manera permanente, en todo el periplo que recorre el libro. El libro no entiende nuestros dos países separados, desvinculados. De hecho, incluso, cuando se narra el viaje a Maracaibo por Riohacha, por momentos podría confundirse cuando está de un lado o de otro de la frontera. Constantemente, ambas naciones funcionan como espejos que se interrogan pero que también se iluminan.</p>

<p>Pero Melba Escobar va más allá: traza también y recorre un viaje hacia ella misma. Todo lo que ve y escucha mueve en su interior su propia vida, la empuja también a mirar su propia historia. Mientras cuenta a los demás, necesita también contarse a sí misma.</p>

<p>Primero como colombiana, obviamente. Y también como periodista. Pero, luego, a medida que avanza la crónica, el libro va construyendo también una historia personal impactante y conmovedora, donde aparece la escritora más íntima, con su pareja, con sus hijos, y -de manera especial- con su relación con la enfermedad y con la muerte de su madre. No se puede ir a la agonía de un país vecino sin que se remuevan los propios dolores. Hacia el final del cuarto viaje, en la frontera sur, la autora confiesa una crisis “Sentí que volver sería un acto de cuidado hacia mí misma, hacia mis pequeños. También quería ver a mamá. Cómo deseaba poder teletransportarme. Aparecer súbitamente en mi cama, junto a Ricardo, con la pierna de Rodrigo atravesada sobre mi cintura y el brazo de Matilde en mi cara. Como solía ser, como era. Mi vida. Hacia la que de golpe sentí un apego transformado en angustia por culpa de la distancia. ¿Se puede ser feliz sin saberlo? ¿Estaré viviendo los años más felices de mi vida sin ser consciente de ello? "</p>

<p>El título del libro, la definición de un país, de pronto, se transforma también en la pregunta íntima de quien escribe.</p>

<p>Tercero: el viaje hacia lo inmediato. Porque Melba Escobar propone también el presente como un momento distinto, como una instancia de escritura diferente, como otro viaje: el que hace ella hacia su propio texto. Es el espacio que necesita para distanciarse de la experiencia vivida y para organizar su relato.</p>

<p>El libro está lleno de este tipo de momentos y referencias. Pero, además, es particularmente interesante ver cómo se aprovecha y se nutre también con la experiencia de la pandemia. Nos ofrece un registro del encierro, una reflexión sobre lo que ocurre, incorporándola también a la propia temática del libro: el testimonio del adentro y del afuera, vividos ahora de otra manera: mientras un venezolano grita en algún momento en un parque cercano, la escritora frente a su teclado intenta darle -con palabras- un nuevo orden a los dos países.</p>

<p>Cuarto: el viaje de la escritura. “Cuando éramos felices pero no lo sabíamos” es también un tránsito por el oficio mismo de la invención literaria, una indagación en los diferentes géneros, un ejercicio formal que pone a prueba las destrezas y la audacia de quien escribe. “Suelo escribir – señala Melba Escobar- como quien se lanza a correr por un bosque oscuro con la esperanza de salir al otro lado, sin más herramienta que sus piernas y el latido de su corazón (…) Ese ha sido el proceso con este quinto libro -añade más adelante, afirmando que- “ha sido una prueba de resistencia, sin el calculado artificio que he dedicado a mis novelas”.</p>

<p>Se trata, entonces, de un viaje inédito donde se desarrolla toda la extraordinaria habilidad de Melba Escobar para retratar y relatar ámbitos y personajes ajenos. Este libro nos regala fascinantes conversaciones, descripciones brillantes, testimonios entrañables, momentos de tensión y belleza inesperados…todo dentro de una construcción narrativa que fluye de forma tan natural que lleva al lector en una suerte de crucero donde -sin mapa y sin brújula- se puede descubrir que los territorios supuestamente conocidos también pueden ser espacios totalmente nuevos.</p>

<p>Y para ser coherente con estos viajes que giran y nunca se detienen, quisiera terminar con el inicio del libro. En las primeras páginas, se lee: “Este no es un libro sobre política. No es un libro histórico. No es un análisis exhaustivo, tampoco un reportaje. Este libro es la reunión de cuatro viajes en los que quise hablar con las personas con las que me encontré. Entender los efectos del Estado o de su ausencia en la vida cotidiana, en sus contornos. También entender el poder de los seres humanos para darle un sentido renovado, sacar fuerzas de donde no hay y reinventar el presente día a día. Es también un punto de encuentro”</p>

<p>Creo que es una definición perfecta. Y nuevamente me parece providencial y maravilloso que Melba Escobar nos proponga estos muchos viajes para encontrarnos. Es la palabra en movimiento, que nunca se detiene y que siempre se reinventa. Este libro sale, justo ahora, cuando aparecen de nuevo -más oficializadas- amenazas de xenofobia entre nosotros. Mientras hay quienes quieren convertir los viajes en persecuciones, Melba Escobar nos invita a vivir los viajes como encuentros. Eso es su libro. Por suerte para todos. La mirada del otro, del extranjero- como proponía Edward Said- construye identidad, de lado y lado nos ayuda a ver y a entender lo que somos.</p>

<p><em>* El texto se publica por cortesía de Planeta Grupo Editorial.</em></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/B6ZS3N2ODFHBLCNYH2M2QF2PX4.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="437">						<media:description type="plain"><![CDATA[Melba Escobar, periodista y escritora nacida en Cali.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía Planeta</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La arremetida contra la justicia]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/la-arremetida-contra-la-justicia/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Redacción Ipad]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Desde el comienzo de su guerra contra el Estado y la sociedad, Pablo Escobar tuvo un blanco predilecto: la justicia. Fueron muchos los magistrados y jueces que cayeron abatidos por sus sicarios, en una ofensiva para garantizar impunidad.]]></description>
			<pubDate>Fri, 26 Nov 2021 19:26:09 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el comienzo de su guerra contra el Estado y la sociedad, Pablo Escobar tuvo un blanco predilecto: la justicia. Fueron muchos los magistrados y jueces que cayeron abatidos por sus sicarios, en una ofensiva para garantizar impunidad.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/JUBQ3KXA7NCBLHOUFVN5ZIOUMI.jpg" alt="" class="wp-image-528715" /></figure>

<p>La primera víctima fue el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, asesinado el 30 de abril de 1984. Desde ese momento, la lista se fue engrosando. El siguiente en turno fue el juez Tulio Manuel Castro Gil, el investigador del crimen de Lara, asesinado en julio de 1985.</p>

<p>Por el tema de la extradición, el Cartel de Medellín la emprendió aparte con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Nunca se cansó de amenazarlos. Los mensajes que sus sicarios enviaban a las casas de los juristas, algunos acompañados por sufragios, coronas fúnebres y hasta féretros dejados frente a sus casas, dejaron evidencia de su odio particular contra los jueces. El día que el M-19 se tomó el Palacio de Justicia, en noviembre de 1985, Escobar vio como otros lograron el cometido que él esperaba.</p>

<p>Aunque la justicia nunca probó un nexo concreto del narcotráfico en la toma del Palacio de Justicia, siempre quedó la suspicacia de que Pablo Escobar algo tuvo que ver con la planeación o financiamiento de la operación. Lo que si fue claro es que ocho meses después del holocausto, en estado de indefensión y a plena luz del día, dos sicarios asesinaron al magistrado Hernando Baquero Borda, sobreviviente del ataque al Palacio e integrante de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.</p>

<p>El hecho tuvo lugar el 31 de julio de 1986, cuando el jurista se movilizaba en un vehículo oficial al norte de Bogotá. Dos inocentes más perdieron la vida en la acción: uno de los escoltas del magistrado Baquero Borda y un joven transeúnte que transitaba por la calle. El asesinato de Baquero Borda fue la notificación del narcotráfico a la justicia para que no siguiera apoyando la extradición. Tres meses después, el Cartel de Medellín volvió a elegir a la justicia como el blanco de sus atentados.</p>

<p>En esta ocasión la víctima fue el magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, Gustavo Zuluaga Serna, asesinado el 30 de octubre de 1986. Paradójicamente, el abogado Zuluaga había entrado a reemplazar al magistrado Álvaro Medina Ochoa, a quien también habían asesinado en abril de 1985 cuando llegaba a su casa en Medellín. La muerte de Zuluaga Serna obedeció a su persistencia por encausar judicialmente a Pablo Escobar y sus sicarios, no sólo por narcotráfico sino también por homicidio.</p>

<p>A comienzos de 1987, la cruzada criminal de Escobar contra la justicia siguió adelante, esta vez a través de un atentado contra el exministro de justicia de la administración Betancur, el abogado Enrique Parejo González. La acción tuvo lugar en Budapest (Hungría), donde Parejo ejercía como embajador de Colombia. Con este atentado, Escobar le advirtió al Estado y la sociedad colombiana que ninguno de sus enemigos en el poder judicial podía estar a salvo, así se refugiaran en el último lugar del mundo.</p>

<p>Ya en 1988, cuando Pablo Escobar enfrentaba no una sino dos guerras, la primera contra el Estado y la segunda contra el Cartel de Cali, se desató una ola de violencia en Colombia por otro tema paralelo: la elección popular de alcaldes. Este avance democrático facilitó un primer proceso electoral en marzo de 1988, que para las intenciones del paramilitarismo derivó en una sucesión de masacres direccionadas a posicionarse en el control del poder local y eliminar cualquier avance democrático de la izquierda.</p>

<p>Las masacres de Mejor Esquina, Honduras o La Negra, en la región de Urabá y Córdoba, mostraron la mano del paramilitarismo en asocio con el narcotráfico dejando decenas de viudas y huérfanos al paso de sus escuadrones de la muerte. Entonces apareció una valiente jueza empecinada en demostrar el origen de esta violencia. Se llamó Martha Lucía González, era jueza segunda de Orden Público, y sin temor alguno en poco tiempo develó cómo estaba integrada la estructura criminal detrás de las matanzas.</p>

<p>Se trataba de un triángulo asesino y unos apoyos conexos. Los tres promotores de la violencia eran Fidel Castaño, alias ‘Rambo’; Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘El Mexicano’; y el propio Pablo Escobar Gaviria. Junto a ellos un verdadero ejército paramilitar con puntales en el Magdalena Medio y la región de Córdoba, y la ayuda de varios funcionarios públicos y miembros de las Fuerzas Armadas. A la jueza Martha Lucía González no le tembló la mano para expedir órdenes de captura contra todos los implicados en las matanzas.</p>

<p>Entonces comenzaron las amenazas contra la jueza Martha Lucía González. Y como no pudieron asesinarla y ella tuvo que marchar al exilio, después de tormentosos meses de persecución, la mafia del narcotráfico cobró venganza asesinando a su padre, el abogado Álvaro González Santana. El hecho tuvo lugar el 4 de mayo de 1989, frente al Parque Nacional en Bogotá. En el exilio, Martha Lucía González se enteró de la noticia. Escobar demostró así que si no podía con los jueces iba a acabar con sus familias.</p>

<p>Ya su mal ejemplo de asesinar jueces o magistrados lo habían copiado otros criminales. La prueba fue la masacre de La Rochela, ocurrida en jurisdicción de San Vicente de Chucurí en enero de 1989, cuando fueron asesinados por fuerzas del paramilitarismo doce jueces, agentes, secretarios y conductores que integraban una comisión de investigadores en el Magdalena Medio. En ese momento ya era evidente que ningún funcionario del poder judicial estaba a salvo de las balas del narcotráfico.</p>

<p>Por eso, la siguiente víctima directa del Cartel de Medellín se presentó apenas seis meses después. El viernes 28 de julio de 1989, a la altura del barrio Santa Mónica, al occidente de Medellín, fue acribillada a tiros la jueza tercera de Orden Público, Maria Helena Díaz Pérez. Sus dos escoltas Dagoberto Rodríguez y José Alfonso de Lima, también perdieron la vida. La asesinaron por confirmar las medidas de aseguramiento que había expedido su colega Martha Lucía González contra Escobar, Rodríguez Gacha, Castaño y demás.</p>

<p>Nacida en el municipio de Santa Rosa de Osos (Antioquia), la jueza María Helena Díaz siempre se destacó como una abnegada funcionaria judicial. Después de impartir justicia en diversos municipios de Antioquia, en septiembre de 1988 fue exaltada como jueza de Orden Público. De inmediato emprendió la tarea de develar la maquinaria criminal del narcotráfico. Lo hizo respaldando a su colega Martha Lucía González. Pero le costó la vida. En su memoria, 20.000 funcionarios del poder judicial entraron en paro.</p>

<p>En ese momento, la lista de víctimas del narcotráfico contra el poder judicial ascendía a un ministro de Justicia, un Procurador General de la Nación, varios magistrados, 11 funcionarios de Instrucción Criminal y más de 20 jueces. Pero ahí no iba a parar la racha asesina. El 16 de agosto de 1989, a la altura dela Calle 13 con carrera 16 en Bogotá, fue asesinado a quemarropa el magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, Carlos Ernesto Valencia García. Lo mataron por lo mismo: enjuiciar a los capos de la droga.</p>

<p>Natural de Pereira, después de cumplir labores como juez en su ciudad natal y en el municipio de Santa Rosa de Cabal, Carlos Valencia García fue designado como magistrado de la Sala Penal del Tribunal de Bogotá en agosto de 1985. Desde entonces, tuvo que documentar varios casos del narcotráfico, hasta que llegó a sus manos uno de los expedientes más complejos: la investigación por el asesinato del director de El Espectador, Guillermo Cano Isaza. Un proceso que ya deambulaba por la impunidad.</p>

<p>El miércoles 16 de agosto de 1989, Valencia García confirmó el llamamiento a juicio de Escobar Gaviria y sus secuaces por el crimen del periodista Guillermo Cano. Días atrás, en compañía de otros magistrados, había ordenado la captura de Gonzalo Rodríguez Gacha como principal sindicado del asesinato del candidato presidencial de la Unión Patriótica, Jaime Pardo Leal. Ese mismo 16 de agosto, a Valencia García lo estaban esperando cuatro sujetos en dos motocicletas, quienes lo asesinaron.</p>

<p>La lista de víctimas del Cartel de Medellín y sus socios del narcotráfico siguió creciendo en la medida en que recrudeció la guerra, y en especial, Escobar Gaviria siguió pasando una cuenta de cobro a los administradores de justicia. El martes 17 de octubre de 1989, en momentos en que abordaba el vehículo de un colega para desplazarse juntos a la Universidad de Antioquia, los sicarios regresaron, esta vez para asesinar al magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, Héctor Jiménez Rodríguez.</p>

<p>Fue el tercer magistrado de la misma corporación en caer abatido por las balas del narcotráfico. Oriundo de Amalfi (Antioquia), Héctor Jiménez se desempeñó mucho tiempo como juez en varios municipios del nordeste antioqueño, luego pasó al Tribunal Superior de Yolombó y desde 1979 entró a ejercer en el Tribunal Superior de Medellín. Durante varias ocasiones fue postulado para asumir una magistratura en la Corte Suprema de Justicia, pero prefirió quedarse en la capital antioqueña donde encontró la muerte.</p>

<p>Apenas dos semanas después, el miércoles 1° de noviembre de ese aciago año de 1989, los sicarios de Escobar volvieron a arremeter contra la justicia. En esta ocasión, la víctima fue la magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, Mariela Espinosa Arango, asesinada al caer de la tarde cuando ingresaba a su vivienda en el barrio La América de Medellín, por varios sujetos que llegaron en tres vehículos. Con este asesinato, el Cartel de Medellín le notificó al poder judicial que no había deuda sin cancelar.</p>

<p>La abogada Mariela Espinosa Arango fue una de las primeras funcionarias del poder judicial que advirtió la peligrosidad de Pablo Escobar, y por eso desde mediados de los años 70, fue la primera jueza que ordenó su captura por tráfico de estupefacientes. No la pudieron sobornar, sobrevivió a un atentado contra su vida y, a sus 44 años, acababa de ser reelegida en su cargo como magistrada. Los sicarios de Escobar Gaviria esperaron más de una década para cumplir su cometido criminal.</p>

<p>La violencia contra la justicia nunca se detuvo y fueron muchos más los jueces o investigadores del poder judicial que cayeron abatidos por órdenes de Pablo Escobar, muchos de ellos olvidados o con sus nombres perdidos en la desmemoria nacional. Aunque esta ofensiva se reeditó años después cuando el paramilitarismo se tomó a Medellín y buena parte de Antioquia, en los tiempos de Pablo Escobar Gaviria, fue su causa personal, arremeter contra la justicia. Incluso, ya a las puertas de su falso sometimiento en 1991, sus secuaces asesinaron también al exministro de justicia Enrique Low Murtra.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/JUBQ3KXA7NCBLHOUFVN5ZIOUMI.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984"/>													</item>
									<item>
			<title><![CDATA[En la intemperie: así viven los venezolanos en la autopista Norte]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/en-la-intemperie-asi-viven-los-venezolanos-en-la-autopista-norte/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Harold Cortés]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Viven en el separador de la autopista con 195, a la espera de que les vendan un pasaje para regresar a su país, pero las fronteras siguen cerradas.]]></description>
			<pubDate>Fri, 23 Jul 2021 20:55:33 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Son las 7:00 de la noche y el frío de la capital se empieza a meter por los huesos. En medio de la oscuridad se ven siluetas de hombres y mujeres que, desde el pasado 26 de mayo, construyeron tiendas de plástico y palos para vivir en el separador de la autopista Norte con calle 195, a la espera de que las autoridades migratorias autoricen un viaje para regresar a Venezuela, de donde salieron hace un año huyendo de la crisis.</p>

<p>Son casi 470 personas, entre ellas 115 niños, quince adultos mayores y quince embarazadas. Antes de la cuarentena, no estaba en sus planes vivir a la intemperie, a pocos metros de la Terminal Norte, en una zona húmeda donde los zancudos son implacables y el ruido de los carros es ensordecedor. La mayoría llegó a Bogotá persiguiendo sueños, pero la suerte los abandonó en el camino.</p>

<p>Al hablar con Bertriz Terán, una mujer de treinta años, de 1,50 metros de estatura, quien asumió el liderazgo de los migrantes, se puede comprender cómo llegaron a esta situación. Muchos trabajaban hasta que la pandemia llegó y arrasó con sus empleos. Sin recursos, tuvieron que desalojar las viviendas en arriendo y, con el poco dinero ahorrado, viajaron hasta la Terminal para devolverse a su país. “Allá podemos pasar hambre, pero tenemos techo”, explica Wílmer González, uno de los migrantes.</p>

<p>Aquel lugar, en el que llevan más de una semana, parece un albergue militar, en medio del bosque. Hay unas 39 carpas que albergan a familias enteras. No hay baños ni elementos de protección contra el coronavirus ni los insectos y muchos aprovechan el agua de una quebrada, que se formó por las lluvias de los últimos días, para lavarse los dientes y asearse.</p>

<p>Cuando cae la noche, una preocupación más los invade: en varias ocasiones han intentado robarlos y hasta un hombre, ajeno al grupo, fue atrapado mientras intentaba abusar de una adolescente. Terán comenta que desde el 28 de mayo la Policía se presenta en el día, para vigilar lo que ocurre en el lugar. En cuanto al sustento diario, dependen de las donaciones de los conductores.</p>

<p>Esta noche, una persona les donó un mercado con veinte libras de arroz, diez libras de fríjoles, quince paquetes de espaguetis, latas de atún y huevos. Bertriz, quien en sus mejores tiempos perteneció al cuerpo de oficiales de la Policía Científica de Venezuela, explica que tienen un protocolo para repartir la comida equitativamente, según el número de familias. Y, ¿pueden cocinar?, se le pregunta. “Un sargento de la Policía muy querido se va con unos muchachos para que cocinen y ellos traen todo preparado. Hoy comimos huevos revueltos con chicharrón”, dice.</p>

<p>Mientras reparten la comida, un hombre de piel trigueña, robusto y con una barba tan larga que se desborda del tapabocas, explica que vivir en estas condiciones ha sido difícil. Su nombre es Wálter Cárdenas, tiene 61 años y está en el albergue con su hijo Guillermo, a la espera de que les autoricen el viaje.</p>

<p>“Estar aquí es terrible. Estas son condiciones inhumanas. Los primeros días no había nadie y tuvimos que dormir en el suelo. Un señor se conmovió y nos prestó una carpa. La mayoría de los que estamos aquí fuimos desalojados de las viviendas”, dice entre suspiros.</p>

<p>Al escuchar a Wálter, una mujer con seis meses de embarazo y tres hijos menores de ocho años se acerca y añade: “Es difícil, porque yo no tengo el dinero completo para los pasajes. Tengo $250.000 y el pasaje de los dos niños mayores vale $150.000 cada uno, y el mío $180.000”. Luego, señala el diminuto rostro de su hija menor, salpicado de ronchas: “Hemos pasado frío, a la niña me la han picado los zancudos”, dice.</p>

<p><strong>El trasfondo</strong></p>

<p>Su drama empezó una vez Migración Colombia, la Alcaldía de Bogotá y la Terminal Satélite Norte habilitaron los corredores humanitarios el 13 de mayo, para regresar en buses a su país. La dinámica era sencilla: los viajeros debían inscribirse en una página web y luego esperar una llamada para saber la fecha y hora de salida, una vez compraran el pasaje con una empresa de buses intermunicipales.</p>

<p>Según datos de la Terminal Norte, al menos 1.600 personas lograron viajar. Por día, desde la central de transportes salían cerca 140 personas repartidas en siete buses, pero el 28 de mayo, la central recibió la instrucción de Migración de cancelar la operación por el cierre de la frontera con Venezuela, por orden de ese país.</p>

<p>Juan Francisco Espinosa Palacios, director de Migración Colombia, explica que la entidad tiene limitaciones para facilitar el retorno de venezolanos a su país, pues dependen de la capacidad que Venezuela tiene de recibir a sus propios ciudadanos. “Recientemente, por la frontera con Arauca, Venezuela restringió el ingreso de sus connacionales a tres días en la semana: lunes, miércoles y viernes. Esto pasa porque también está lidiando con la pandemia y tiene un grupo de venezolanos al otro lado, a quienes les está prestando el respectivo auxilio”, explica.</p>

<p>Espinosa agrega que, hasta hace dos semanas, Migración logró un acuerdo con Venezuela para pasar a más de las 300 personas diarias. Sin embargo, en estos momentos él estaría recibiendo apenas ochenta personas los días habilitados, por lo que desde el Gobierno se dio la orden de restringir, dentro del país, las operaciones de retorno, para no desbordar la situación en Villa del Rosario y Cúcuta, en Norte de Santander, el departamento de Arauca y Maicao, en La Guajira. Según Migración Colombia, se estima que desde el 14 de marzo, semana en la que se decretó la cuarentena, hasta el 28 de mayo, 71.052 venezolanos pudieron regresar, lo que representa el 3,9 % de los 1,8 millones de venezolanos que viven en el país.</p>

<p>En cuanto a los venezolanos represados en Bogotá, Javier Veloza Díaz, coordinador de Finanzas del Terminal Norte, declara que, desde que se habilitó la plataforma para el registro de migrantes, 17.000 venezolanos se inscribieron, de los cuales solo un reducido porcentaje pudo viajar. En este momento, Veloza explica que “no se están vendiendo tiquetes ni tenemos habilitados los canales de ‘call center’”. Así las cosas, solo 101 personas alcanzaron a comprar sus pasajes, antes de que se cancelara la operación. Veloza comenta que están en las instalaciones de la Terminal y a diario se les hace tamizaje, siguiendo los protocolos de bioseguridad. A su vez, se les ha brindado servicio de baño y duchas y, con la Secretaría de Gobierno, se han adelantado ayudas que contienen una ración alimentaria y “kits” de aseo.</p>

<p>Sin embargo, a pocos metros, las esperanzas de docenas de familias de venezolanos, que ansían una respuesta, persisten. Para ayudarles en la espera, la Secretaría de Integración les ha venido ofreciendo ayudas, que incluyen kits de aseo, asistencia psicosocial y alojamiento, a través de Acnur, pero señalan que los migrantes, en muchos casos, rechazan las ayudas, pues lo que piden es volver a casa.</p>

<p>El panorama para Bertriz Terán, la mujer que lidera a estos viajeros, es oscuro, como la noche que arropa este albergue en medio de la autopista Norte. Ella sueña con que se acabe la cuarentena. Guarda la esperanza de que el lunes (8 de junio) se encuentre con sus padres y sus hermanos en su país, en donde podrá terminar sus estudios en derecho y, con suerte, crear organizaciones para ayudar a quienes estén en su misma situación. Lo que no sabe ella, mientras corre de un lado a otro para atender a las familias, es que, según Migración, la frontera no se abriría hasta julio, dejándolos a la intemperie varias semanas más.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/BWUAZ4KBDBG4VFMGSWGUZRSIKI.jpg" alt="Venezolanos en autopista norte" class="wp-image-314401" /><figcaption>Venezolanos en autopista norte</figcaption></figure>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/BWUAZ4KBDBG4VFMGSWGUZRSIKI.jpg" type="image/jpeg" height="603" width="800">						<media:description type="plain"><![CDATA[Venezolanos en autopista norte]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">JOSE VARGAS ESGUERRA</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La intimidad bajo las “chuzadas”]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Kenneth Burbano Villamarín]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Las interceptaciones y seguimientos ilegales a periodistas, defensores de derechos humanos, políticos, líderes sociales, funcionarios públicos y a cuanta persona que se considere enemiga u opositora, se constituye en una práctica en Colombia de la que no se escapan ni los magistrados.]]></description>
			<pubDate>Sun, 06 Jun 2021 09:30:25 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las interceptaciones y seguimientos ilegales a periodistas, defensores de derechos humanos, políticos, líderes sociales, funcionarios públicos y a cuanta persona que se considere enemiga u opositora, se constituye en una práctica en Colombia de la que no se escapan ni los magistrados. Es como si la sal se hubiese corrompido, ocurrió con el DAS y hoy en la inteligencia del Ejército; la comisión de graves delitos por miembros de la Fuerza Pública no es nueva, las estremecedoras ejecuciones extrajudiciales, las contrataciones no ajustadas a la ley, los vínculos con paramilitares, narcotraficantes y otros delincuentes, son prueba de ello. En una organización militar donde la doctrina y la solidaridad de cuerpo hace parte de su identidad, resulta inverosímil que se trate de unas pocas “manzanas podridas” que actúan sin control; la exigencia, el favorecimiento, la complicidad con los mandos de la propia fuerza, así como su vínculo de subordinación con la dirigencia gubernamental, parece inescindible.</p>

<p>Desde luego, no son todos los miembros de las instituciones castrenses; pero, escándalo tras escándalo, sigue el anuncio de medidas contundentes contra la corrupción por parte del Gobierno, algunas desvinculaciones, se dispone llegar hasta las últimas consecuencias, pero no se sabe quién dio esas órdenes. ¿Para qué y para quién estaba dirigida la información? Las investigaciones avanzan al ritmo de nuestra justicia, es decir: ahí vamos.</p>

<p><em><strong>(Le puede interesar: </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/colombia2020/opinion/asi-responde-el-ejercito-quienes-lo-cuestionan-columna-917561"><em><strong>Así responde el Ejército a quienes lo cuestionan</strong></em></a><em><strong>)</strong></em></p>

<p>Para algunos integrantes de la Fuerza Pública nada se hace por iniciativa propia, ni siquiera el cumplimiento del deber: se viste igual, se habla igual, se dan explicaciones con el mismo libreto, lo que media son las órdenes y en muchas ocasiones la obediencia es ciega, posiblemente condicionada por la “lealtad”, la dependencia o el miedo. Como cuando se piden bajas dentro o fuera de combate o se dispone mejorar las estadísticas como sea, todo el mundo sabe lo que pasa internamente, nadie lo cuestiona y los jefes no aceptan su responsabilidad, pero finalmente esas son las órdenes. Las cosas nunca han estado bien, pero cuando se agudizan las divisiones dentro de la Fuerza Pública, por posiciones, por ejemplo, frente al Acuerdo de Paz o el manejo de los dineros o recursos, salen a flote las violaciones a los derechos humanos, “se saben las verdades” producidas por las rivalidades, y todo esto se hace visible por denuncias externas como las de los medios de comunicación, no por los procesos de depuración, autoevaluación o control interno.</p>

<p>Aparte de todo este entramado judicial, disciplinario y funcional, las interceptaciones ilegales o las chuzadas, como se conoce comúnmente, son conductas criminales muy lesivas para las personas, inclusive la interceptaciones ordenadas por los jueces cuando no se manejan adecuadamente. Es un buen momento para volver sobre el derecho a la intimidad de quienes son víctimas de estas conductas criminales. Las personas están desprotegidas ante interferencias, investigaciones o divulgaciones ilegítimas de su vida privada; como lo dice el sentir común, vale la pena ponerse por un momento en los zapatos del otro: ¿qué sentiría cada uno de nosotros si descubre que lo están escuchando, vigilando o siguiendo en todo lo que dice y hace, tanto profesionalmente como en su vida familiar? Sin duda, es algo nada deseable y peligroso.</p>

<p><em><strong>(Lea también: </strong></em><a href="https://www.elespectador.com/colombia2020/petroleras-y-mineras-financian-la-fuerza-publica-y-la-fiscalia-articulo-917617"><em><strong>Petroleras y mineras financian a la Fuerza Pública y a la Fiscalía</strong></em></a><em><strong>)</strong></em></p>

<p>El derecho a la intimidad tiene un doble carácter, como arbitrio faculta a la persona para adoptar en su esfera más profunda y reservada las orientaciones y conductas sobre su modo de vida, y como inviolabilidad, que los asuntos de su vida privada no serán expuestos al conocimiento de extraños. El derecho a la intimidad es una dimensión de la esfera de la libertad individual igualmente protegida por la Constitución y los tratados internacionales sobre derechos humanos.</p>

<p>Dado que la vulneración a la intimidad y a la libertad en Colombia tras la realización de las “chuzadas” se viene prolongando en el tiempo y como los mensajes del Gobierno y algunos legisladores es que hay “enemigos de la democracia” gente que no deja gobernar, aliados de los terroristas, estás practicas se consideran comunes, ya no sorprenden y para ciertos sectores “están justificadas”, resulta imperiosa la acción ciudadana en defensa de estos derechos humanos, reclamar la salvaguarda judicial y exigir acciones y respuestas rápidas y concretas.</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Carta al padre: de Andrés Caicedo a Carlos Alberto Caicedo]]></title>
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			<dc:creator><![CDATA[Andrés Caicedo]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Presentamos un capítulo de un nuevo libro que sale con textos de Andrés Caicedo, escritor caleño.]]></description>
			<pubDate>Mon, 03 May 2021 05:42:37 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El 27 de agosto comenzarán a circular los libros de la correspondencia epistolar del escritor colombiano, fallecido el 4 de marzo de 1977. A continuación presentamos una de esas cartas, escrita el 18 de enero de 1971 a su padre.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/L5NGVAAPIFHZBH46NUAS72EXGA.jpg" alt="Portada del libro &quot;Correspondencia 1970-1973&quot;, registro epistolar del escritor colombiano Andrés Caicedo." class="wp-image-491271" /><figcaption>Portada del libro "Correspondencia 1970-1973", registro epistolar del escritor colombiano Andrés Caicedo.</figcaption></figure>

<p><strong>A Carlos Alberto Caicedo. Cúcuta, 18 de enero de 1971*</strong></p>

<p><em>Sr. Carlos Alberto Caicedo:</em></p>

<p>1971 ha sido para mí un año diferente. Si yo un 30 de diciembre decidí partir hacia un viaje largo, difícil, era porque mi situación emocional en Cali no estaba estabilizada en lo más mínimo, lo cual producía un estado de angustia permanente, la angustia del burgués, ese sentimiento, ese cucarrón que se le mete a uno entre el esternón y que no puede sacárselo en todo el día por más que trate. Mis últimos tres meses en Cali fueron eso. Fracaso del Cineclub. Relación amorosa con Gladis, la mujer de Helios Fernández. Impulsos repentinos, huidas, la renuncia al grupo de teatro de la Universidad del Valle y al teatro en general, acontecimientos que todos unidos originaron un estado como de inseguridad y miedo, y que vino a manifestarse más directamente en mis incursiones a la mariguana y a la LSD. La droga. El descenso al infierno de la juventud que busca el paraíso, el estado eterno. El gran engaño, la proliferación de adictos a la droga, sobre todo dentro de los jóvenes burgueses, es muy diciente del estado de cosas. El joven se encuentra ante una situación que ofrece muy poco, el mundo que sus padres han construido para él y de pronto, la droga: la burbuja particular, el mundo donde lo privado se vuelve importante, el mundo encerrado y particular donde uno es el protagonista, donde uno es la figura principal.</p>

<p>Entonces viene la pérdida del sentido crítico de las cosas, del análisis a cambio de una supersensibilidad que hace ver todo bello, todo fácil, todo comprensible cuando la realidad y lo importante de las cosas es que aún hay mucho de fealdad, así las soluciones son difíciles de encontrar y muchas veces las personas y sus emociones son incomprensibles. Pero no por eso, por lo que todo es tan difícil, es que nosotros tenemos que luchar día a día por la lucidez. El que frecuenta asiduamente a la mariguana y a la droga descubre de pronto que todo se le soluciona, que puede conversar con la gente más fácil, que las relaciones son más limpias y menos llenas de prejuicios. Eso es lo inicial. Pero después viene la otra cara. El darse cuenta de la fragilidad de ese estado, de su artificialidad.</p>

<p>Pero ya no hay tiempo de volver atrás. Ya el modo de observar y de sentir se ha adaptado a ese nuevo estado y ya se tiene un lenguaje para definirlo y comunicarlo. Ya es el vicio. He conocido grupos de jóvenes, hippies, reunidos en una casa y pasando los días entre mariguana, LSD, cocaína, mescalina. Los he visto sentados todos en un salón grande ya sin hablar, ya no hay necesidad, cada uno encerrado en su universo estrecho, dedicados únicamente a sentir los efectos de la droga, a la larga ya siempre los mismos, día a día los mismos. Y viene después el cambio por otro estimulante, buscando la novedad que ya no se volverá a encontrar.</p>

<p>Esa es la situación de la tan conocida “Gente Linda”, y no sólo son hippies. ¿Qué va a salir de esa generación, me pregunto yo, atemorizado, después de que he conocido en mi propia persona el error tan grave que es la nueva tendencia artificial de búsqueda de esa estabilidad de cartón? La burguesía, pues, en su decadencia, está originando la muerte prematura de sus últimos jóvenes. Los jóvenes lindos y moribundos.</p>

<p>Yo he decidido cosas en este viaje y para decidir he tenido que aprender. He aprendido por ejemplo que quien desee luchar por su lucidez debe perder el mayor contacto afectivo con la clase que domina, con la gente que rige y con la que gobierna. Yo he sentido hambre. He perdido la vergüenza de tener que pedir para comer, por ejemplo, y he comido de todo. He comido sobrados y los he comido con alegría. Pero también he comido comida campesina, buena comida, platados de yuca, de carne, de arepa. Porque he aprendido también que hay personas que lo ayudarán a uno. Y también que hay personas que se niegan a prestar ayuda. Y he aprendido que las personas que más ayudan, y las que obtienen alegría al hacerlo, son aquellas que alguna vez estuvieron pidiendo ayuda.</p>

<p>Yo pertenezco a una familia de clase alta pero que económicamente cuenta con los ingresos de una familia clase media, lo cual la sitúa de entrada en una situación compleja, crítica, de apariencias y de conflictos internos, tensiones que fácilmente pueden originar explosiones, finales. Todo ese proceso lo he tenido que afrontar yo. Y de ese proceso me han quedado complejos, frustraciones, temores, señales que no se borran del todo. El burgués tiene que afrontar entonces una lucha por la existencia, mientras que el proletario, el obrero, se ocupa únicamente de sobrevivir. Es por eso que el proletario no sufre de esas limitaciones. Para él el problema es más sencillo, aunque más agudo. Para él no existe la “soledad”, la “angustia”, el “tedio”. A él sólo le importa comer, sobrevivir. El joven burgués, que ya tiene asegurado el pan, tiene que hacerse a otra serie de problemas no gratuitos ni inútiles, pero decadentes, producto de una clase que se descompone. Freud, al asentar sus teorías exclusivamente en enfermos pertenecientes a la clase burguesa, ya hablaba de un tipo particular de alienación, la cultura burguesa, la educación occidental, que enfrenta a padres e hijos y origina destrucción y muerte.</p>

<p>El hecho de que la relación entre tú y yo, por ejemplo, no se haya visto bien lograda, o sea que no haya podido existir una amistad, una necesidad mutua, se debe precisamente a eso, a la falta de seguridad que la burguesía es capaz de darle a sus miembros. La burguesía ofrece confort, sí, pero no seguridad. En el estado capitalista cuando un hijo nace de una familia, el estado coge a los padres y les dice: “Bueno señor, aquí le entregamos a este hijo para que usted se encargue de educarlo, de enseñarle todo lo que sabe, y de formarlo (sobre todo) para que sea después un buen ciudadano, o sea para que sirva para nosotros, para que nosotros lo podamos coger e integrarlo a nuestra comunidad como es debido”.</p>

<p>De lo anterior se desprende:</p>

<p>1. El padre se encarga de preparar al hijo a su integración al Estado (educación), pero el Estado no ayuda económicamente a la formación del hijo. Sale perdiendo el padre, gana el Estado.</p>

<p>2. Se forma un contrato, bajo el cual el hijo pertenece al padre, viene a ser propiedad, ya que se ha invertido en él tiempo, esfuerzos, etc. Sale perdiendo el hijo. El Estado gana, ya que puede volver más fácilmente propiedad suya lo que ya no es propiedad del padre. (De aquí se origina también el rembolso de lo invertido: una vez educado, el hijo, por contrato, debe devolver a los padres lo que ha sido invertido en él. Si esto no se produce, el hijo es un mal hijo, o sea un antisocial. “El que es mal hijo es mal todo”).</p>

<p>3. De esa educación por contrato y por propiedad resulta que el padre, engañado también, le transmite al hijo todos sus complejos y frustraciones. Salen perdiendo el hijo y el padre, ya que de aquí se desprende el choque entre generaciones, producto de una situación anormal. El estado gana, ya que esa lucha constante entre padres e hijos no atenta contra su seguridad, antes todo lo contrario: hace más débiles a sus miembros, más fáciles de dominarlos, de hacerlos propiedad. La lucha generacional, la delincuencia juvenil, el hippismo, no han hecho menos poderoso a Estados Unidos. Todo lo contrario. Ese es el difícil estado de cosas que se tiene que cubrir en la educación. Al final no resultará más que un manojo de padres e hijos frustrados, rumiando cada uno su fracaso como parte de la relación filial.</p>

<p>Tu educación y formación católica, por ejemplo, hizo que tal estado de cosas, en nuestra experiencia, fuera más concreta, más palpable. Tu extraño comportamiento hacia mí en mi etapa preadolescente, comportamiento que siempre se vio expresado en violencia y que yo aún no entiendo, (tal vez se haya debido a que mi mamá me reclamaba a mí como propiedad suya, y tú te veías excluido), produjo en mi persona una desconfianza, una inseguridad, además porque en mi adolescencia yo nunca conversé contigo o viceversa, no me serviste de ayuda para nada, como no fuera para proporcionarme plata cuando necesitaba para fiestas o salidas. (A la larga lo mismo que sucedía con mi mamá respecto a mí). Es decir, ustedes no se dieron cuenta de cómo andaba mi vida, si era difícil o sencilla; qué inquietudes tenía, etc. Yo por mi parte me dedicaba a conocer las cosas que ustedes, en su moral católica, mantenían ocultas.</p>

<p>Mi primera experiencia sexual la tuve a los 15 años. Con una puta. Un desastre. Yo no sé, no tengo la menor idea, cuál ha sido tu comportamiento sexual. El otro día me insinuaste que habías tenido otras mujeres, ya que con mi mamá desde “la primera noche” las cosas no habían ido del todo bien. A mí me hubiera gustado saber todo eso. Si tuviste otras mujeres, conversar sobre eso, que me contaras. Pero no. Siempre ha habido silencio. Silencio de parte y parte. De ti no he conocido más que tu comportamiento dentro de la casa, cuando es obvio que debes haber tenido otras emociones, conocido otras personas que no entraban en los límites de la familia, amistades diferentes, etc. Yo conozco a mi papá pero desde que llega a la casa. El otro, el de afuera, no lo puedo definir.</p>

<p>Yo no sé ese estado de cosas cómo haya influido en la formación de mis hermanas. Parece que con María Victoria y Pilar fue más sencillo que con Rosario, creo. La hija de familia burguesa, que es formada en el hogar para que después salga a casarse, a firmar el otro contrato que es el matrimonio, y por el cual pasa a ser propiedad del esposo, está muy bien representado en María Victoria y Pilar. María Victoria, superficial de modo imperdonable cuando tiene todo a su mano para profundizar. Tal vez la causa haya sido el contacto estrecho con la civilización norteamericana, con la cultura del Reader’s Digest. María Victoria lee pero no analiza, adquiere cultura que no le sirve más que para conversar con sus amigas de oficina y sus amigos, todos “intelectuales” mediocres tipo Gerardo Bedoya o Azevedo, o burgueses sin el más mínimo interés como Edgar, el amigo de ahora, y ante cuya presencia he notado que ustedes respiran tranquilos ya que cubre todas las características para ser un futuro esposo de María Victoria: buena familia, decente, culto, conservador, etc, etc. Además que ella es siempre muy consciente de hacerse a la compañía de mediocres, ya que la presencia de algún hombre con verdadero talento la asusta, ya que puede poner en tela de juicio su superficialidad. Y Pilar. Pilar, la inteligente, la de brillante carrera. La tenemos ahora conversando de compotas y de remedios para niños, de recetas de cocina y de qué es mejor, si hacer el mercado en Belmonte o en la Galería Alameda. Junto a Marta de Estela y Lili Urdinola y esa gente de por allá.</p>

<p>Asustado, triste, ante esas dos realidades, yo creía al principio que algo violento les había sucedido, algún cambio repentino, cualquier cosa. Eran tan diferentes antes, pensaba yo. Pero estaba equivocado. Ellas no eran diferentes. Nunca lo han sido. Ahora están desempeñando la función para la que fueron educadas. Yo soy el que he cambiado. Ellas no. Ellas son exactamente iguales a cuando salieron del colegio, sólo que ahora es cuando han alcanzado su verdadera dimensión.</p>

<p>No sé qué sucederá con Rosario. Parece que con ella es un poco diferente. Su formación, por ser católicomarxista, es de hecho más profunda. Solo me queda desear que el matrimonio no la anule. Ahora que yo pase por Barranca voy a conversar con ella de todo esto.</p>

<p>Ahora voy a pasar a informarte de mis planes, a fin de iniciar desde ya una colaboración mutua. En mi caso, yo me abro, estoy abierto a todo, al diálogo, a la confidencia. Ante todo, me niego a ser propiedad de nadie. Me niego a ser propiedad de mi mamá, que es la persona que reclama más ese derecho.</p>

<p>Cuando llegue a Cali, voy a integrarme definitivamente al tec y voy a desarrollar por igual las tres actividades para las cuales tengo el talento suficiente. Pero talento no quiere decir una calidad inmanente, coeficiente de inteligencia, etc. Talento no es otra cosa que disposición al trabajo, a la labor creadora. Y esas actividades son la literatura, el teatro y el cine. Ya comprobé que no puedo suspender alguna de ellas sin descompensar mi formación, así pues, que a abordar los tres frentes.</p>

<p>Naturalmente, habrá que hacer reajustes, cuadrar horarios, revisar posiciones, todo eso estoy dispuesto a hacerlo. Y lo primero que haga en Cali, antes de dedicarme por entero al trabajo, será separarme de la casa. Ya es una decisión. Buscaré un apartamento, un estudio, el lugar donde se trabaje. Esto lo podemos conversar todo lo que sea necesario, pero en la casa no puedo seguir viviendo.</p>

<p>Viviendo en la casa soy una contradicción viva. Vivo en una casa con cuyas costumbres no estoy de acuerdo ni política, ni moral ni ideológicamente, entonces continuamente se están produciendo roces, tensiones, producto de mi situación anormal. Y lo más peligroso de esa situación son José María y Ana Cristina. Mi influencia sobre ellos es decisiva, eso es obvio hasta por razones geográficas.</p>

<p>Y ellos comprenden perfectamente que yo no soy parecido a nada de lo que están viendo en la casa, y saben además que las posiciones morales y políticas tuyas, de mi mamá, de Vickie, de todo el mundo, son contrarias a las mías. Entonces ellos también están en una contradicción grandísima, y muy peligrosa. No saben si decidirse por mí o por ustedes. Lo más seguro es que se decidan por ustedes, ya que ustedes son la educación. Pero dentro de poco ellos sabrán que yo soy lo nuevo y ustedes lo viejo. Estos términos no tienen nada que ver con edad ni con época. Sencillamente se es nuevo cuando se tiene posibilidad de cambio. Las personas envejecen y mueren cuando se niegan a cambiar. Ya ves cómo puede ser de fácil permanecer joven hasta la muerte. Lo único que se necesita es estar dispuesto a cuestionarse continuamente sobre la realidad, a renovarse cuantas veces sea necesario.</p>

<p>No quiero, pues, oponer conceptos tan radicales en los niños desde tan temprano, sobre todo cuando los síntomas neuróticos en ellos son evidentes. El viaje con Marta y Joel queda descartado. Si algún día hago un viaje de esos lo haré con la que sea mi compañera, la mujer que estoy buscando y que necesito definitivamente.</p>

<p>Mientras tanto mi residencia será Cali. Desde allí mi trabajo puede tener mejores vías de comunicación. Hay gente en Cali que me quiere y que me necesita. Por lo pronto, mi trabajo será una prueba de que aún esas personas pueden confiar en mí. En “esas personas” están incluidos, naturalmente, tú y mi mamá, los únicos miembros de mi familia que aún me interesan verdaderamente.</p>

<p>Mi formación política, como ya lo habrás comprobado, será marxista. La causa de esa definición está, creo, algo explicada en las posiciones que describo en esta carta. Confío que esta carta, primera que te escribo en mi vida, a los 19 años, cuando ya me siento un hombre, una persona capaz de responder a cualquier situación que la labor que he elegido me presente, sirva para iniciar una relación atrofiada por una cultura ineficaz y engañosa como es la implementada por la burguesía.</p>

<p>Yo, Carlos Alberto, ya, felizmente, no puedo considerarme un burgués. Las personas con las que trabajo, converso, discuto y hago el amor tienen sus intereses en la clase que se beneficiará del cambio. Mi aspiración es que mi obra pueda ayudar en algo a que ese cambio se produzca cuanto antes.</p>

<p>Todo hombre debe fijar muy bien no tanto sus amigos, sino sus enemigos. Mis enemigos desde ya son todas las personas que se nieguen a cambiar. De ustedes, de ti y de mi mamá, yo quiero hacer los mejores amigos. Esa es mi proposición. De ustedes depende darme la respuesta.</p>

<p>Hasta luego, cariñosamente,</p>

<p><em>Andrés Caicedo.</em></p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/L5NGVAAPIFHZBH46NUAS72EXGA.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Portada del libro &quot;Correspondencia 1970-1973&quot;, registro epistolar del escritor colombiano Andrés Caicedo.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Editorial Planeta Colombia</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Luz verde a la reapertura de cines y teatros en Bogotá]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/luz-verde-a-la-reapertura-de-cines-y-teatros-en-bogota/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/luz-verde-a-la-reapertura-de-cines-y-teatros-en-bogota/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Redacción Cultura]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El Decreto distrital 207 avala el funcionamiento de las actividades del sector cultural y creativo, siguiendo las medidas de bioseguridad.]]></description>
			<pubDate>Mon, 03 May 2021 05:32:01 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Con la expedición del Decreto Distrital 207, las actividades del sector cultural y creativo quedan habilitadas para funcionar sin restricción de pico y cédula y siguiendo los protocolos de bioseguridad. Las empresas culturales interesadas en la reapertura deben inscribirse en el portal Bogotá de la Alcaldía Mayor, en la sección Reactivación económica.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/3YUOBAVLEJEZFHU4UFYV6MIYX4.jpg" alt="Sala de cine" class="wp-image-398530" /><figcaption>El Decreto Distrital 207 permite la reapertura de salas de cine y teatros, siguiendo los protocolos de bioseguridad. Los asistentes deben portar tapabocas y el aforo máximo es de 50 personas.</figcaption></figure>

<p>En el contexto de la reapertura de Bogotá, tras meses de cuarentena, el distrito expidió el Decreto 207 con el que se permite la reactivación del sector cultural y creativo de la ciudad. Gracias a ello, los cines y teatros tienen luz verde para reabrir sus puertas con un aforo máximo de 50 personas. El decreto prohibe los eventos de carácter público y privado en espacios cerrados que impliquen aglomeración.</p>

<p><a href="https://www.elespectador.com/noticias/cultura/mariana-gomez-el-arte-es-totalmente-politico/" target="_blank">Le sugerimos leer Mariana Gómez: “El arte es totalmente político”</a></p>

<p>La reapertura de los espacios culturales y creativos se debe dar bajo el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, así como con la garantía de medidas de auto y mutuo cuidado. Los establecimientos deben garantizar el distanciamiento físico entre las personas, así como los espacios para la desinfección e higiene. Los asistentes deben portar tapabocas, y los trabajadores, además de las demás medidas, deben usar caretas de protección.</p>

<p>Las actividades del sector cultural y creativo no tendrán pico y cédula para la comercialización de sus productos, ni para la prestación de servicios o contacto con el público. Eso sí, deben evitar aglomeraciones y garantizar el distanciamiento físico, dentro y fuera del establecimiento. Las empresas culturales interesadas en la reapertura deben registrarse en el portal Bogotá de la Alcaldía Mayor, en la sección Reactivación económica. Luego de ello, la Alcaldía realizará la validación de la solicitud.</p>

<p>Cabe recordar que el sector cultural ha sido uno de los más afectados por la crisis socioeconómica provocada por la COVID-19. Los artistas han solicitado respaldo del Estado y el apoyo para reactivar sus oficios. El arte es la fuente de ingresos de los gestores culturales, pero, además, es la compañía que los ciudadanos han tenido en tiempos de aislamiento, incertidumbre y distanciamiento social.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/II2WE3MKLNDABOQELJUC4YMPVE.gif" alt="Yo Confieso capítulo 22" class="wp-image-484527" /><figcaption>Yo Confieso, capítulo 22.</figcaption></figure>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/3YUOBAVLEJEZFHU4UFYV6MIYX4.jpg" type="image/jpeg" height="738" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Encuentros Platino Industria es organizado por la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (Egeda) y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (Fipca).]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Agencia EFE</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Carlo Ancelotti comparó a James Rodríguez con Ronaldo Nazario]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/carlo-ancelotti-comparo-a-james-rodriguez-con-ronaldo-nazario-article/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/carlo-ancelotti-comparo-a-james-rodriguez-con-ronaldo-nazario-article/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Redacción Deportes]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El director técnico del Everton le concedió una entrevista a France Football en la que el volante creativo colombiano fue el foco de conversación. Lo arrop]]></description>
			<pubDate>Wed, 04 Nov 2020 01:55:19 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El director técnico del Everton le concedió una entrevista a France Football en la que el volante creativo colombiano fue el foco de conversación. Lo arropa más que nadie.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/M6VUOECQ5NDKDJHWKL3ATYQ2NI.jpg" alt="James Rodríguez y Carlo Ancelotti, figura y entrenador del Everton, respectivamente." class="wp-image-566939" /><figcaption>James Rodríguez y Carlo Ancelotti, figura y entrenador del Everton, respectivamente.</figcaption></figure>

<p>No son días fáciles en el Everton, tras las derrotas ante Southampton y Newcastle, el equipo acumuló su segunda derrota al hilo en la Premier League. Pero más allá de los resultados, preocupan las formas y la falta de recambio tras las ausencias de Richarlison, Coleman, Digne y James, quien estuvo de baja por un golpe en sus testículos y podrá ser tenido en cuenta este fin de semana ante el Manchester United.</p>

<p>Justamente, el colombiano fue el centro de la entrevista que Carlo Ancelotti, uno de los técnicos con más recorrido del planeta, concedió a France Football. La aparente falta de agresividad física de James fue la primera pregunta.</p>

<p>“Cuando lo fiché, todos estaban preocupados por su estado físico y por ver cómo se las arreglaría con la intensidad de la Premier. En los primeros cuatro partidos, ¿sabes cuántas veces se apareció? ¡Siete! <strong>Tiene más asistencias y goles que los sprints. ¿Entonces de qué estamos hablando? ¿De lo que esperamos que haga un jugador en el campo?”</strong>, apuntó.</p>

<p>Y utilizó un ejemplo para explicar el protagonismo de James en el Everton. La calidad por encima de la condición atlética.</p>

<p>“Cuando estaba en Milán, trajimos a Ronaldo Nazario. A su llegada, pesaba 100 kilos. Antes del primer partido, le dije: ‘Sabes que no puedo jugar contigo porque necesitas bajar de peso’. Él respondió: ‘¿<strong>Qué quieres que haga en el campo? ¿Anotar o correr? Si es para correr, ponme en el banquillo; si es para marcar goles, ¡juega conmigo!’. Jugué con él y no corrió, pero marcó dos goles. Para James es lo mismo”.</strong></p>

<p>Ancelotti es el padrino del cucuteño en el fútbol europeo, la confianza tanto en los micrófonos como en el terreno de juego es absoluta. Everton ocupa la cuarta casilla de la Premier League con 13 unidades, tres menos que el líder, Liverpool.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/M6VUOECQ5NDKDJHWKL3ATYQ2NI.jpg" type="image/jpeg" height="682" width="1024">						<media:description type="plain"><![CDATA[James Rodríguez y Carlo Ancelotti, figura y entrenador del Everton, respectivamente.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">NICK POTTS</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Colombia confirma 8.037 nuevos casos de coronavirus este jueves 16 de julio]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/colombia-confirma-8-037-nuevos-casos-de-coronavirus-este-jueves-16-de-julio/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Redacción Salud]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El Ministerio de Salud confirmó que la cifra de muertos ascendió a 6.029.]]></description>
			<pubDate>Fri, 17 Jul 2020 02:17:12 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El Ministerio de Salud informó que este jueves se reportaron 215 fallecidos y se procesaron 25.359 pruebas. Hasta la fecha se han registrado 173.206 casos de COVID-19 en el país.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/PQKPR5TVC5DZPLRMICN4Y6INTI.jpg" alt="Hasta la fecha se han registrado 173.206 casos de COVID-19 en el país." class="wp-image-404743" /><figcaption>Hasta la fecha se han registrado 173.206 casos de COVID-19 en el país.</figcaption></figure>

<p>El Ministerio de Salud informó que este jueves 16 de julio se confirmaron 8.037 nuevos casos de coronavirus, se registraron 215 fallecidos y 4.428 recuperados. Además, se procesaron 25.359 pruebas en las últimas 24 horas. (Puede leer:<a href="https://www.elespectador.com/noticias/salud/ultimos-casos-de-coronavirus-en-colombia-2/" target="_blank"> MinSalud reportó 5.271 casos nuevos de coronavirus</a>)</p>

<p>Los últimos casos registrados en el país fueron en: Bogotá 1767; Atlántico 996; Barranquilla 971; Antioquia 933; Cartagena 683; Valle 398; Cundinamarca 355; Suce 280; Nariño 254; Santa Marta 190; Tolima 141; Santader 110; Córdoba 108; Bolívar 103; Cesar 101; Guajira 95; Chocó 84; Cauca 81; Meta 70; Magdalena 62; Risaralda 54; Norte de Santander 51; Caquetá 41; Putumayo 27; Huila 25; Boyacá 20; Caldas 17; Amazonas 10; Casanare 5; Quindío 3; Guainía 1; y Arauca 1.</p>

<p>En cuanto a conglomerados, el ministerio aseguró que hay 649 en el país. Los territorios son: Amazonas, Antioquia (Ituango), Arauca, Atlántico, Barranquilla, Bogotá, Boyacá, Bolívar, Buenaventura, Caldas, Caquetá, Cartagena, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, San Andrés, Santa Marta, Santander, Sucre, Tolima, Valle, Vaupés, Vichada, Guaviare y Guainía.</p>

<p>Con estas cifras, el número de contagiados en el país asciende a 173.206, de los cuales 90.648 están activos. Además, hay 76.164 personas recuperadas y 6.029 fallecidos.</p>

<figure class="is-type-rich is-provider-twitter"><div>
https://twitter.com/MinSaludCol/status/1283890484159676416
</div></figure>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/g5e0rHea7ck" title="Video" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/PQKPR5TVC5DZPLRMICN4Y6INTI.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Hasta la fecha se han registrado 173.206 casos de COVID-19 en el país.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Agencia AFP</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[“We Are Who We Are”, la serie de Luca Guadagnino, llega a HBO en septiembre]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/we-are-who-we-are-la-serie-de-luca-guadagnino-llega-a-hbo-en-septiembre/</link>
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			<dc:creator><![CDATA[Agencia Europa Press]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[La ficción sigue a dos niños estadounidenses que viven en una base militar de EE.UU. en Italia y explora la amistad, el primer amor y la identidad.]]></description>
			<pubDate>Wed, 08 Jul 2020 16:30:49 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La ficción sigue a dos niños estadounidenses que viven en una base militar de EE.UU. en Italia y explora la amistad, el primer amor y la identidad.</p>

<figure class="size-full"><img src="https://elespectador.rt.gw/wp-content/uploads/elespectador/U3QKVZJR35HYDHHELCGMNXDWMQ.jpg" alt="Jack Dylan Grazer es uno de los protagonistas de &quot;We Are Who We Are&quot;." class="wp-image-386844" /><figcaption>Jack Dylan Grazer es uno de los protagonistas de "We Are Who We Are".</figcaption></figure>

<p><strong>Luca Guadagnino,</strong> director <em><strong>Call me by your name</strong></em><em> </em>y <em><strong>Suspiria</strong></em>, da el salto a la pequeña pantalla con <em><strong>We Are Who We Are</strong></em>, serie que llegará a HBO el próximo mes de septiembre.</p>

<p>La ficción sigue a dos niños estadounidenses que viven en una base militar de EE.UU. en Italia y explora la amistad, el primer amor y la identidad. El reparto incluye a <strong>Chloë Sevigny, Jack Dylan Grazer, Alice Braga, Jordan Kristine Seamón, Spence Moore II, Kid Cudi, Faith Alabi, Francesca Scorsese, Ben Taylor, Corey Knight, Tom Mercier y Sebastiano Pigazzi. </strong><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/cine/jude-law-interpretara-al-capitan-garfio/" target="_blank">(Lea: Jude Law, cerca de interpretar al Capitán Garfio en nueva versión de “Peter Pan”)</a></p>

		<figure class="VideoYoutube">
			<iframe src="https://www.youtube.com/embed/zL_eSB5YaRg" title="We Are Who We Are: Coming September | HBO" width="640" height="360" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen loading="lazy"></iframe>
		</figure>
		

<p>Jack Dylan Grazer interpreta a Fraser, un joven tímido e introvertido de catorce años que se muda de Nueva York a una base militar en Véneto con sus madres, Sarah (Chloë Sevigny) y Maggie (Alice Braga), ambas en el ejército de EE. UU. Allí conoce a Caitlin, que ha vivido con su familia en la base durante varios años y habla italiano.</p>

<p>Caitlin <strong>es el eje central de su grupo de amigos</strong>, que incluye a Britney (Francesca Scorsese), una joven sexualmente desinhibida; Craig (Corey Knight), un soldado de unos veinte años; Sam (Ben Taylor), el novio posesivo de Caitlin y el hermano menor de Craig; Enrico (Sebastiano Pigazzi), un chico de 18 años de Veneto; y Valentina (Beatrice Barichella), una joven italiana.</p>

<p><em>We Are Who We Are </em>es una coproducción entre HBO y Sky, y Guadagnino ejerce como showrunner, director, guionista y productor ejecutivo. El realizador cuenta en su filmografía con títulos como <em>Yo soy el amor, Cegados por el sol</em>, el remake de <em>Suspiria </em>y la aclamada <em>Call me by your name</em>. Esta última, protagonizada por <strong>Timothée Chalamet y Armie Hammer</strong>, fue nominada en 2018 al Óscar en la categoría de Mejor película. El largometraje también obtuvo una candidatura a la estatuilla al mejor actor para Chalamet y se hizo con el galardón a mejor guion adaptado.</p>]]></content:encoded>
						<media:content url="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/U3QKVZJR35HYDHHELCGMNXDWMQ.jpg" type="image/jpeg" height="655" width="984">						<media:description type="plain"><![CDATA[Jack Dylan Grazer es uno de los protagonistas de &quot;We Are Who We Are&quot;.]]></media:description>
										<media:credit role="author" scheme="urn:ebu">HBO</media:credit>
									</media:content>
							</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Discursos de odio]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/discursos-de-odio/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/discursos-de-odio/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[José Obdulio Espejo Muñoz]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Todo discurso de odio tiene promotores. En Colombia, personas que continuamente hablan de paz y reconciliación, pero que sólo respiran rencor y persiguen a quienes no piensan igual que ellos.]]></description>
			<pubDate>Sat, 04 Jul 2020 17:51:15 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La violación de una niña de 13 años de la etnia emberá chamí en Risaralda, episodio en el que se vieron involucrados siete soldados de un batallón del Ejército Nacional, desató una campaña de odio contra el conjunto de la institución, especialmente, a través de las redes sociales.</p>

<p>Este hecho −repudiable desde donde se le mire− sucedió sólo una semana después de que seis uniformados perdieran la vida y ocho más resultaran heridos de gravedad en una acción de facto atribuida a las disidencias de las Farc en el sector de Puerto Lozada, entre Caquetá y Meta, pero donde no hubo respuesta similar de la sociedad indignada.</p>

<p>Tampoco pude atestiguar manifestaciones de ira y enojo en redes sociales en el caso de una menor indígena de 16 años que fue incorporada a la fuerza en las filas del ELN en Murindó, Antioquia, que perdió sus brazos y uno de sus ojos cuando sus reclutadores la obligaron a sembrar minas antipersonales.</p>

<p>Este otro episodio de violencia contra los niños, las niñas y los adolescentes de Colombia −ocurrido el pasado 23 de mayo− se conoció gracias a las denuncias del Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, precisamente un día después de la masacre de los soldados en Puerto Lozada.</p>

<p>¿Por qué unos delitos causan reacciones virales de desaprobación y otros no? ¿La vida de seis soldados vale menos que la integridad y la honra de esta adolescente indígena? ¿Por qué su violación sí merece una campaña demandando justicia y no sucede igual con la menor indígena mutilada en Antioquia?</p>

<p>¿Cómo explicar esta doble moral de los colombianos? ¿Qué está pasando en nuestra sociedad? En esta dicotomía de principios y valores, ¿qué responsabilidad puede ser atribuible a las entidades responsables de la implementación del Acuerdo Final? ¿Podría afirmarse que en Colombia se dan los discursos de odio?</p>

<p>Sí es la respuesta a este último interrogante. Es una conducta contraria a derecho que no existe en nuestro ordenamiento jurídico, pero que merecería su estudio en el Congreso. Los legisladores de países como Estados Unidos y Sudáfrica definen el discurso de odio como el conjunto de palabras o expresiones premeditadas que difunden ideas de superioridad e inferioridad de casta o que intentan justificar la violencia, el odio o la discriminación contra personas, comunidades o grupos de personas basada en las características que les identifican (verbo y gracia, como los soldados y policías colombianos), así como la incitación a todo lo anterior.</p>

<p>Todo discurso de odio tiene promotores. En Colombia, personas que continuamente hablan de paz y reconciliación, pero que sólo respiran rencor y persiguen a quienes no piensan igual que ellos. Individuos que se caracterizan por exigir respeto y dignidad, pero que sólo dejan salir ponzoña de su boca. Adalides de la libertad de expresión, pero que abusan de este derecho constitucional para acallar la voz de quien no comulga con sus ideas.</p>

<p>Petro, Cepeda, Córdoba, Robledo y Mendoza, son apellidos que están detrás de los discursos de odio en contra de los uniformados colombianos. Todos ellos se amparan en el artículo 20 de la Constitución y lo utilizan cual patente de corso para salirse con las suyas. De la cuenta de Twitter del senador Iván Cepeda, por ejemplo, salió la siguiente perla: "Pasan los días y los militares violadores siguen hospedados en guarnición militar". Los mensajes de rechazo a este trino no se hicieron esperar, al punto que el autor tuvo que bloquear centenares de ellos con la herramienta que provee esta red social a sus usuarios.</p>

<p>De este universo de mensajes quisiera detenerme en uno que salió de una de las instancias del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Sivjrnr. En un comunicado publicado en el sitio web de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, CEV, se lee: “La (Comisión) rechaza con dolor e indignación la violación de la niña embera katio por ocho “machos” del Ejército en un acto brutal que ataca la dignidad de la niña, la mujer y del pueblo embera. Este acto levanta interrogantes sobre la moral en el Ejército...”</p>

<p>Quisiera creer que Francisco De Roux jamás autorizaría la publicación de un comunicado con tan alto contenido sexista, que, además, estigmatiza a toda una institución y generaliza comportamientos individuales como propios del colectivo. El uso del vocablo "machos" tiene implícita la intención de ofender, busca generar odio y denota sesgo ideológico. De ser así, ¿qué podríamos esperar los colombianos de quien debe ser arquetipo de imparcialidad en la confección de la verdad del conflicto cuando no oculta su sesgo e identidad ideológica?</p>

<p>La serie web ‘Matarife’, de Daniel Mendoza, y el documental online ‘Operación Jaque: una jugada no tan maestra’, de Gonzalo Guillen, son otra forma de promover el discurso de odio contra los integrantes de la Fuerza Pública. Empleando vocablos como “al parecer”, “hubieran”, “habrían” y “podrían”, ambos periodistas dan rienda suelta a sus caricaturescas teorías conspirativas y de paso pisotean la honra de todo aquello que huela a uniforme.</p>

<p>Escucho hablar sobre las bodegas uribistas y sus recurrentes ataques contra los sectores opositores en Colombia, pero nada sobre cómo se articulan y viralizan mensajes online que pregonan el odio a soldados y policías. De este maremágnum de piezas gráficas recuerdo una bastante elaborada, en la que una docena de manos tocan el cuerpo de una niña tendida en el piso; el fondo y las figuras de la composición recrean los pixeles y los tonos verdes del uniforme camuflado del Ejército.</p>

<p>Es claro que mensajes como estos −a los que se suma el trino canalla del expresidente Ernesto Samper− explicarían el porqué de los recientes ataques aleves y con la intención de lesionar gravemente e incluso matar a los uniformados en el marco de legítimas protestas sociales de campesinos, indígenas, estudiantes y ciudadanos inconformes. Es simple: tarde que temprano los discursos de odio hacen que sus seguidores cometan crímenes de odio como en Ruanda.</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Sexualidad sin misterios]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/sexualidad-sin-misterios/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/sexualidad-sin-misterios/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Adriana Cooper]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[El salón está lleno. Al fondo una luz tenue ilumina a una profesora joven y delicada. Las asistentes entran una a una, con sigilo. Tal vez es la intención de no ser vistas o reconocidas. Es Medellín, aún hay cierta vergüenza para hablar de estos temas y todavía interesa el qué dirán. El curso de sexo empieza y la profesora habla claro, da recomendaciones, responde preguntas, revela una historia personal y sostiene un bombón verde fluorescente para explicar con certeza y sobriedad algunos ejercicios. Dos horas más tarde, el evento termina y el silencio se ha ido: las mujeres agradecen, intercambian números de celular y compran algunos artículos. Todo sucede en Pink Secret, un lugar donde, dicen, se vive la “sexualidad sin misterios”.]]></description>
			<pubDate>Thu, 14 May 2020 05:00:41 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El salón está lleno. Al fondo una luz tenue ilumina a una profesora joven y delicada. Las asistentes entran una a una, con sigilo. Tal vez es la intención de no ser vistas o reconocidas. Es Medellín, aún hay cierta vergüenza para hablar de estos temas y todavía interesa el qué dirán. El curso de sexo empieza y la profesora habla claro, da recomendaciones, responde preguntas, revela una historia personal y sostiene un bombón verde fluorescente para explicar con certeza y sobriedad algunos ejercicios. Dos horas más tarde, el evento termina y el silencio se ha ido: las mujeres agradecen, intercambian números de celular y compran algunos artículos. Todo sucede en Pink Secret, un lugar donde, dicen, se vive la “sexualidad sin misterios”.</p>

<p>Meses después y ante el confinamiento impuesto por este virus puritano que impide tocar, el salón está vacío. Sin embargo, ha aumentado el número de interesados en sus talleres virtuales y productos. Otros llegan hasta la cuenta de Instagram para escuchar a la sexóloga Ana Giraldo, su creadora, hablar del cuerpo con certeza y espontaneidad. Lo sucedido aquí es similar a lo ocurrido en otros países. En España subieron las ventas de artículos sexuales en un 50 %, en Italia en un 60 % y en Canadá se duplicaron. Según los entrevistados en el exterior, la cercanía con la muerte y adversidad aumenta en muchos el deseo de sentirse vivo, sentir el cuerpo o soltar los tabúes.</p>

<p>La historia de Pink Secret comenzó en el 2009 cuando Ana Giraldo creó este lugar para ayudar a otros a vivir su sexualidad de la forma decidida. Su historia fue la de muchos: estudió en un colegio religioso, escuchó a otros sugerir ser una dama en la calle y buena en la cama (sin explicar exactamente cómo) y se movió en esa sociedad paisa estoica y conservadora que hablaba de contención o aplazar gustos y tan bien descrita por Pedro Adrián Zuluaga en su libro “Qué es ser antioqueño”.</p>

<p>Después de una década, esta sexóloga y alumna de la reconocida terapeuta Esther Perel considera que la mayoría de las personas desconocen su cuerpo, placer y deseo. Opina que la educación sexual es escasa, se enfoca en el silencio o la represión (qué hacer para evitar un embarazo) y se inspira en la pornografía y sus lugares comunes mientras deja afuera otras realidades. A esto se suma la existencia de una “filosofía falocentrista” donde el considerado protagonista de la anatomía masculina gobierna muchos aspectos de la vida e impone presiones en hombres y mujeres. Para ella, ese órgano es solo una “herramienta más” en el tema de la sexualidad y esto es uno de los aspectos que quiere enseñar. En sus cursos explica por qué el sexo es más que un tamaño determinado, una posición, una medida corporal o un final específico. También educa a las familias para liberarse de estereotipos copiados y pegados de generación en generación.</p>

<p>Para Ana Giraldo, la cuarentena y su futuro pueden ser una oportunidad de vivir otras experiencias con otros aunque no los veamos. En esta cultura latina que glorifica el tamaño y la apariencia, admira el macho alfa capaz de tener muchas opciones al tiempo mientras mira con recelo a las mujeres con ideas o iniciativas distintas, las ideas de Ana Giraldo son otra definición de libertad.</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[Multipliquemos el Distrito Grafiti]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/multipliquemos-el-distrito-grafiti/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/multipliquemos-el-distrito-grafiti/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Juan David Zuloaga D.]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Tras una intervención del colectivo colombiano Vértigo Graffiti en el distrito mural de Wynwood en Miami, titulada Generación perdida, Camilo Fidel López, director del proyecto, consideró buena idea que Bogotá tuviese un escenario que congregase muchas y muy variadas manifestaciones del arte urbano, como consecuencia natural del florecimiento de dicho movimiento en la capital.]]></description>
			<pubDate>Thu, 14 May 2020 05:00:28 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tras una intervención del colectivo colombiano Vértigo Graffiti en el distrito mural de Wynwood en Miami, titulada <em>Generación perdida</em>, Camilo Fidel López, director del proyecto, consideró buena idea que Bogotá tuviese un escenario que congregase muchas y muy variadas manifestaciones del arte urbano, como consecuencia natural del florecimiento de dicho movimiento en la capital.</p>

<p>Se trataba de crear un espacio que convocara a todos los actores que, desde sectores muy diversos, confluyen en la práctica de este tipo de arte mural: el gobierno, los grafiteros, la comunidad y la empresa privada.</p>

<p>En el año 2016 Vértigo Graffiti presentó el proyecto a la Alcaldía Mayor de Bogotá, en su momento en cabeza de Enrique Peñalosa, y a la Secretaría de Cultura de la capital al mando de María Claudia López. Como complemento de ese gran espacio de exposición al aire libre se creyó conveniente que la estación de Transmilenio aledaña llevase por nombre Distrito Grafiti, como terminó ocurriendo.</p>

<p>Se pensó en Puente Aranda como un lugar idóneo para la realización de la iniciativa porque es una localidad con poco acceso a las ofertas culturales y artísticas de la ciudad, y con problemas de diversa índole (incluidos unos índices altísimos de contaminación), pero en la que había acceso a servicio público de transporte y a la red de ciclorrutas. La propuesta vislumbró la necesidad de crear un espacio que no conociese barreras para ninguna persona y en el que tampoco fuese necesario un guía turístico que orientara la visita.</p>

<p>Con estas consideraciones sobre la mesa se planteó una estrategia que se ha ido matizando con el transcurrir de los años, pues el festival que organiza el Distrito Grafiti para la realización de murales ya conoce cuatro ediciones. Este espacio de arte y cultura encontró el apoyo decidido de la Alcaldía Mayor y de IDARTES, y es hoy una realidad que recorren locales y extranjeros de todas las latitudes del mundo. Artistas de todas las Américas, del medio y del lejano Oriente han plasmado sus preocupaciones, muchas veces con fuerte y comprometido carácter político, para complementar, de este modo, el relato de Bogotá; la manera en que se lee y se comprende a sí misma.</p>

<p>Distrito Grafiti ha terminado por constituirse no sólo como un correlato, muchas veces discorde, del poder oficial, sino como un escenario de confrontación emocional. Concita, entonces, el noble empeño de transfigurarse en lugar de análisis y de introspección emocional de la ciudadanía, en donde, de cierto modo, el observador termina también por sentirse observado.</p>

<p>Es evidente que la ciudad necesita muchos espacios de esta naturaleza, y no sólo por medio de los murales, sino también a través del transporte público, para que esta confrontación emocional que se da en el arte irradie por toda la ciudad.</p>

<p>Hoy, que por causa de la pandemia las calles están semivacías y ahora que muchos colectivos necesitan el apoyo decidido del gobierno y del empresariado del país, parece buen momento para invitar a los artistas urbanos a emprender proyectos ambiciosos y perdurables.</p>

<p>@D_Zuloaga, atalaya.espectador@gmail.com</p>]]></content:encoded>
					</item>
									<item>
			<title><![CDATA[La comida en tiempos de pandemia]]></title>
			<link>https://elespectador.rt.gw/uncategorized/la-comida-en-tiempos-de-pandemia/</link>
			<guid isPermaLink="true">https://elespectador.rt.gw/uncategorized/la-comida-en-tiempos-de-pandemia/</guid>
			<dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Ospina]]></dc:creator>
			<description><![CDATA[Millones de personas en Colombia y en el mundo hemos redescubierto en estos tiempos el sentido y la fragilidad de la vida. Han resurgido prioridades y preocupaciones de las sociedades y de las personas que estaban sepultadas en la danza de las superficialidades, inmediateces y sandeces que habían logrado copar el horizonte de vida.]]></description>
			<pubDate>Thu, 14 May 2020 05:00:19 +0000</pubDate>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Millones de personas en Colombia y en el mundo hemos redescubierto en estos tiempos el sentido y la fragilidad de la vida. Han resurgido prioridades y preocupaciones de las sociedades y de las personas que estaban sepultadas en la danza de las superficialidades, inmediateces y sandeces que habían logrado copar el horizonte de vida.</p>

<p>Regresan a la escena verdades y reclamos reales y no de apariencia: la salud, la alimentación y el medio ambiente, el trípode que sostiene a la vida. Hoy se empieza a entender que por encima de cualquier consideración económica de competitividad o de lo que sea, deben ser garantizados por la sociedad misma, sin depender de terceros países para ello. Son dimensiones vitales que hacen parte de los conceptos de soberanía y seguridad nacional, los aportes externos son siempre un complemento y nunca un sustituto de lo interno, de lo nacional, de lo propio; dejando claro que, en lo referente a salud y medio ambiente, las fronteras nacionales son inexistentes.</p>

<p>La pandemia vuelve a colocar la agricultura frente a su tarea - su función primigenia, la que le dio nacimiento hace milenios: producir alimentos para satisfacer las necesidades nacionales. A un segundo plano pasarían las imposiciones, surgidas en el último medio siglo de priorizar la producción de materias primas para la industria y de “commodities” para la exportación y con los desvalorizados dólares recibidos en pago comprar la comida para los colombianos, mendigada en unos mercados internacionales controlados por vendedores transnacionales oligopólicos ; mercados especulativos sometidos a avatares incontrolables, frente a los cuales no queda sino inclinar la cabeza y contar las monedas para pagar el precio que impongan.</p>

<p>Hablamos de una comida que en un 60% cultivan los pequeños y de la cual más de la mitad se pierde, debe botarse, por absurdas y subsanables deficiencias en el mercadeo –desde la ausencia de las vías terciarias para conectar la vereda con el pueblo, la falta de procesos de postcosecha para organizar y valorizar el trabajo campesino, cadenas de frío, información de mercado que les llegue al celular para que no salgan al mercado a que los masacren y les cueste más el flete que lo que les pagan; romper la cadena de vampiros de la intermediación de donde el productor campesino, aislado y desorganizado sale desplumado y literalmente anémico, para lo cual la asociación y la información de mercado son el único antídoto conocido.</p>

<p>El mercadeo de la producción campesina, que es producción de comida, es la urgencia mayor para garantizar la seguridad alimentaria y condición de supervivencia y avance de los campesinos, especialmente los que están en los territorios del postconflicto y en la lucha por escaparse de las garras asesinas del narcotráfico, pues sin comercialización organizada y efectiva, no hay sustitución de cultivos que sobreviva.</p>

<p>Luego vendrán las otras tareas y compromisos rurales, pero sin sacar estas adelante y ahora, al amparo de las urgencias y replanteamientos nacidos de la pandemia, serían tan estériles en su capacidad de transformar a esos campesinos y sus comunidades, como lo es el latido del perro a la luna. Insistamos en el punto, son acciones que se articulan con el esfuerzo por liberar a los colombianos de una amenaza de crisis alimentaria como sobremesa del coronavirus. Menos discusión y más acción, que la crisis no da espera.</p>]]></content:encoded>
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