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Los carros automáticos no se pueden empujar: esta es la razón

Esta limitación se debe a la complejidad del sistema de transmisión automática, que impide que el motor se active sin la intervención adecuada.

27 de octubre de 2024 - 04:00 p. m.
Esta limitación se debe a la complejidad del sistema de transmisión automática, que evita la activación del motor sin intervención adecuada.
Foto: Nicolás Fernández Sánchez
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En un contexto automotriz donde la seguridad y la eficiencia son primordiales, surge una importante consideración respecto a los vehículos automáticos: no se pueden empujar de manera efectiva en caso de fallo. Esta limitación se debe a la complejidad del sistema de transmisión automática, que impide que el motor se active sin la intervención adecuada. Este fenómeno plantea interrogantes sobre los procedimientos a seguir en situaciones de emergencia y la necesidad de informar a los conductores sobre las diferencias clave entre los vehículos automáticos y los manuales en términos de manejo y recuperación.

Carlos Badillo, asesor experto de la marca Renault, aclara que existen diferentes tipos de cajas automáticas y que la razón por la cual no se pueden empujar varía según el modelo. Es fundamental considerar el motivo por el que se desea empujar el vehículo. Por ejemplo, algunas personas intentan utilizar la inercia para encender un carro automático, similar a lo que se hace con un vehículo manual cuando la batería se descarga. En ese caso, se coloca el carro en segunda y se rueda, aprovechando la inercia de las ruedas para encender el motor. Sin embargo, en los carros automáticos esto no es posible.

La razón de esta imposibilidad radica en que las cajas automáticas no están engranadas directamente al motor de combustión. Por lo tanto, empujar el vehículo no generará la inercia necesaria para activar el motor, lo que significa que el intento de encenderlo de esta manera no tendrá éxito. Como resultado, empujar un carro automático no solo es ineficaz, sino que no resolverá el problema de la descarga de la batería ni permitirá que el vehículo funcione nuevamente.

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Si la intención de empujar un carro automático surge de la necesidad de moverlo de un punto A a un punto B después de que se detuvo repentinamente mientras estaba en movimiento, es importante entender que la situación se complica una vez que el motor de gasolina se apaga. En este escenario, la caja de cambios se bloquea en la posición en la que se encontraba, lo que impide que las llantas se liberen.

Este bloqueo es un mecanismo de seguridad diseñado para evitar que el vehículo se desplace involuntariamente, lo que significa que empujar el carro en estas condiciones no solo resulta ineficaz, sino que se convierte en una tarea prácticamente imposible. Por lo tanto, es crucial tener en cuenta que, a diferencia de los vehículos manuales, donde se puede desactivar la transmisión, los automáticos requieren un enfoque diferente para ser movidos cuando el motor ha dejado de funcionar.

Si se va a remolcar un carro automático que se encuentra en la posición de “parking” o con algún cambio engranado, forzarlo a moverse puede causar graves daños en la transmisión. Esto suele suceder, por ejemplo, cuando se intenta empujar el vehículo para subirlo a una grúa tipo planchón o plataforma, mientras las ruedas están bloqueadas o la caja permanece bloqueada en una marcha. Esta práctica genera un esfuerzo considerable en el sistema de transmisión, ya que se está forzando el mecanismo a moverse cuando debería estar en reposo. Como resultado, pueden producirse desgastes prematuros, daños en los piñones y hasta rupturas en algunos componentes de la caja de cambios debido a esta tensión indebida.

Para evitar estos problemas, las grúas especializadas en el remolque de carros automáticos emplean técnicas seguras que protegen el sistema de transmisión. “Una opción común es elevar las ruedas que generan la tracción o las que están engranadas, de modo que el vehículo pueda ser transportado sin poner en riesgo la caja. Otra alternativa es utilizar grúas de cama baja o planchón, en las que se colocan dispositivos bajo las ruedas, como rodachines, que permiten subir el carro sin arrastrar las llantas ni forzar la transmisión. Este tipo de medidas es esencial para evitar daños mecánicos en el vehículo durante el proceso de remolque”, señala Badillo.

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Recomendaciones para remolcar un carro automático de forma segura

Es fundamental considerar las opciones adecuadas antes de intentar mover o empujar un carro automático, ya que un error en este proceso puede resultar en daños costosos. A continuación, Badillo presenta algunas recomendaciones clave para enfrentar estas situaciones:

Por David Vásquez Herrera

Periodista de la Universidad Uniminuto, con diplomado en comunicación estratégica para las organizaciones. davas_fc dvasquez@elespectador.com
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