Con la puesta en marcha del Sistema Integrado de Transporte Público miles de vendedores ambulantes, calibradores y trabajadores de mecánica se verán afectados debido a que con la implementación del SITP, las nueve empresas que operarán el sistema tendrán sus propios patios y talleres.
Así mismo, dentro de los vehículos no se podrán realizar ventas de ningún tipo y además con la organización del transporte con paraderos fijos, la programación de la flota entre los paraderos, terminales, portales y los puntos de recaudo o venta de la tarjeta para los usuarios, muchos de los servicios que hoy algunas personas prestan no serán utilizados más.
Para mitigar el impacto causado, la Administración Distrital estructuró un proyecto con el objetivo de atender a la población que depende económicamente del transporte público colectivo y que eventualmente puede ser afectada por la implementación del SITP; a este grupo de personas se les conoce como «terceros afectados».
De acuerdo con el censo realizado, se encontró que las personas que se pueden denominar como «terceros afectados» se encontraban ubicadas en tres grandes grupos:
Las 2.555 personas que trabajan en las «playas» y paraderos de transporte público que son quienes ofrecen los servicios de mantenimiento a los vehículos de transporte público (latonería, pintura, mecánica, soldadura, cambio de aceite, montallantas, restaurantes, cafetería, entre otros).
Los 3.422 vendedores ambulantes del transporte público que se dedican a ofrecer artículos varios en los buses, busetas y colectivos de la ciudad.
Los 472 calibradores en las rutas de transporte público encargados de ofrecer información a los conductores de los vehículos sobre los tiempos de diferencia que se llevan entre los buses de la misma empresa.
Para las personas afectadas con la entrada del SITP se diseñaron programas de formación gratuita de acuerdo con la actividad que desempeñan en la actualidad como: Mecánica Automotriz, Cocina, Confección, Contabilidad, Sistemas, Belleza, Electricidad Residencial, Electrónica Básica, Mecánica Industrial, Panadería, Mesa y Bar, entre otros.
Estos programas de capacitación se manejaron con dos entidades educativas, Instituto Juan Pablo Apóstol e Instituto Juan Bosco Obrero, ambos certificados por el Sena, y lo que se busca es que estas personas una vez capacitadas puedan ingresar al mundo laboral en mejores condiciones que las actuales y generar su propia alternativa de negocio, para lo cual es fundamental el apoyo permanente de la Secretaría de Desarrollo Económico con sus distintos programas.
Según la Secretaría de Movilidad, no sólo se desarrolló el programa de capacitación para los «terceros afectados», puesto que en diferentes momentos el SITP ha promovido procesos de inclusión que involucran a todos aquellos relacionados con el transporte público colectivo en Bogotá, como por ejemplo, de los aproximadamente 13.881 propietarios de transporte público, 11.586 (83%) participaron en las propuestas que se presentaron al cierre de la licitación para la operación del SITP.
Hasta el momento se han capacitado de manera gratuita en educación básica primaria y secundaria a 3.639 conductores de transporte público (1.038 de ellos se graduaron como bachilleres), este proceso es clave teniendo en cuenta los requisitos que se piden para vincularse al nuevo sistema.
Hasta el momento, el Sena y las secretarias de Movilidad y Desarrollo Económico dieron formación gratuita a 700 personas que hacen parte de la cadena de trabajo del transporte público colectivo. Los beneficiados recibieron una certificación tras haber realizado 400 horas de formación y que los avala como técnicos en distintos campos.