En el caso específico de las inundaciones de los sótanos de seis edificios del barrio Nicolás de Federmán, el Acueducto informó que estas se presentaron porque los sistemas de bombeo interno de los edificios no funcionaron por la falta de electricidad en el sector.
Sin embargo, la empresa se mantiene alerta toda vez que las lluvias en la ciudad han superado los promedios históricos, como la del pasado domingo cuando en solo dos horas llovió lo que llueve en una semana completa de un mes como noviembre.
"Hemos hecho labores preventivas, no somos ajenos a lo que pasa, es una responsabilidad compartida que necesita apoyo ciudadano para reducir las emergencias, tenemos que dejar de arrojar escombros a las calles o a las alcantarillas. Las tejas deben estar limpias para no obstruir los sifones", agregó Carlos Pizano, gerente del Acueducto.