El pasado 6 de octubre la Contraloría de Bogotá realizó una inspección física a un predio adquirido por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) para la construcción de la fase III de Transmilenio por la calle 27 número 19b – 49.
Según el ente de control, se constató que el predio fue adquirido con un sobrecosto de $183.890.000. Dicha propiedad fue avaluada, negociada y adquirida por el IDU bajo el dato de una construcción real de 1.050,80 mts2, cuando en realidad es de 525.4 mts2.
El contralor de Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi, señaló que "la diferencia, que genera el sobrecosto mencionado, podría propiciar un detrimento por tener en cuenta un área de construcción inexistente".
Así mismo, dijo que "esa situación es muy preocupante, mucho más si se tiene presente que el caso descrito es el único que la Contraloría ha inspeccionado físicamente. En este sentido, al jefe del Organismo Fiscalizador le surgen dudas sobre los demás predios adquiridos que ya fueron demolidos".
Teniendo en cuenta esta irregularidad, el Contralor Moralesrussi le solicitó a la directora del IDU, Liliana Pardo Gaona, disponer de un equipo idóneo de funcionarios de ese instituto para que conjuntamente con el Órgano de Control se levanten actas de visita fiscal sobre las observaciones que se detecten en una muestra de varios predios.
Debido a esta situación, la Contraloría de Bogotá solicitó al IDU evaluar la pertinencia de no autorizar el pago de dicho predio, así como de otro aledaño, hasta que se determine con certeza el valor real de cada uno.