El alcalde Gustavo Petro identificó en la administración hechos irregulares bajo los que, hace dos años, le fue declarado el incumplimiento a un contratista proveedor de luces led para los semáforos de la ciudad.
La contratación era aproximada a los $6.000 millones y cubría la compra de 26.000 elementos. Se adjudicó a una empresa de Cali y otra de Bogotá. En la ejecución del contrato cumplieron con traer los módulos Led a la Secretaría de Movilidad. Pero en ese momento la interventoría pasó informe diciendo que las luces no servían y recomienda declaratoria de incumplimiento del contrato en 2011.
La secretaria de Movilidad, Ana Luisa Flechas, una vez llegó a la administración, caducó el contrato heredado de la anterior Alcaldía de Samuel Moreno.
Luego, los contratistas denunciaron que en realidad lo que pasó en 2011 fue que se vieron sometidos a presiones para que no les declararan el incumplimiento. Los funcionarios pidieron comisiones para que continuara el contrato, según denunciaron los contratistas.
«Notamos que hubo cambio de interventor. En principio estaba a cargo de la Universidad Distrital, que dio el visto bueno a los módulos. Pero luego el siguiente interventor señaló fallas en los elementos», dijo la secretaria General, Susana Muhamad.
La Secretaría de Movilidad, en medio de un proceso de conciliación ante la Procuraduría con el contratista, decidió buscar a una universidad que hiciera pruebas a la tecnología, las cuales serían pagadas por el contratista.
Así las pruebas técnicas las hizo la Universidad de los Andes para determinar la verdad frente a la calidad de los módulos Led de color verde.
En ese proceso, explicó la secretaria General, Sussana Muhamad, se encontraron hechos como la resistencia de funcionarios de la Secretaría de Movilidad a entregar los módulos para realizar las pruebas.
Finalmente, éstas determinaron el buen funcionamiento de los módulos. «Evidenciamos que el interventor dio informes con información equivocada», dijo Muhamad.
De esta manera, la administración hizo otro contrato para recuperar las condiciones de la contratación original, que finalmente le permitirán a la ciudad tener la tecnología de luces led para los semáforos de la capital, luego de que los módulos estuvieran dos años guardados en una bodega.