Eso es importante porque en el conjunto de vías que transcurren por el oriente de la ciudad, de la avenida Circunvalar a la carrera 19, entre las calles 72 y 26, hay un desbalance en favor de las que se mueven del norte hacia el sur: dos corredores robustos que van en esa dirección, las carreras quinta y 13, no alcanzan a ser compensadas por la carrera 17 y la laberíntica carrera 16. Si la séptima va a funcionar en un solo sentido debe hacerlo, pues, de sur a norte.
Entre las vías que ayudarían a reemplazar el carril norte-sur de la séptima podría también estar la carrera 20 y su prolongación en la 19, la 19A, la 19bis y la 18. Tienen más recovecos que la 16, pero pueden cumplir un papel de desahogo del tráfico si se las interviene adecuadamente. Sin embargo, ni la administración ni los contratistas han dicho nada al respecto.
Se ha anunciado que se van a modificar 30 intercepciones semafóricas de las vías alternas a la séptima. Ojala modificación también pueda significar en este caso supresión: si no se elimina la interrupción del flujo que significan los semáforos en muchos puntos de los corredores alternos, éstos colapsarán.
Los contratistas afirmaron en El Espectador que “hemos reparado la calle 73, la carrera 17, la calle 39”. Esta mañana recorrí (en taxi porque es el día sin carro) la 17, entre las calles 42 y la 72. Las únicas señas de intervención son unos manchones cuadriculados en algunos puntos entre las calles 69 y 72, que parecen demarcar futuros reparcheos asfálticos. De resto la vía sigue presentando las fisuras y huecos acostumbrados.
Otros aspectos fundamentales del PMT serían la información a la ciudadanía sobre los desvíos y la adecuada señalización, así como la protección de los transeúntes y los vecinos frente a los delincuentes que se amparan en las mallas que rodean las obras. Lamentablemente, en otros proyectos viales que se adelantan en la ciudad ha habido grandes fallas al respecto.
Pero más allá de informar a la ciudadanía hay que buscar su activa colaboración con el PMT. La gente responde bien si se la convoca con los mensajes pertinentes. Es menester invitarla a reducir el uso de los carros particulares por la séptima, recurriendo al transporte público y a ponerse de acuerdo con amigos y vecinos para utilizar esos carros a cupo completo. Ahora, para que la invitación tenga éxito, habría que tomar medidas de choque para mejorar el transporte público en las vías paralelas –por ejemplo, en el Transmilenio de la Caracas–.