Libaro Sogamoso, vigilante de un conjunto residencial en el barrio Pablo VI, fue asesinado con arma de fuego cuando intentaba cumplir con su labor.
Según testigos, fleteros que siguieron a a una mujer hasta su lugar de residencia fueron los responsables del crimen, luego de que Sogamoso intentara evitar el hurto a la víctima, quien alertó a todos en el sector con sus gritos.
Un contundente ruido desprendido por el cañón de un arma hizo más polongado el silencio de la noche y acabó con la vida del humilde trabajador que llevaba tan sólo cuatro meses en dicho cargo.