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Asprilla, el hombre de Petro

Con un carácter similar al del alcalde, entre sus retos inmediatos está lograr la aprobación del plan de desarrollo. Algunos concejales critican designación.

02 de mayo de 2012 - 05:15 p. m.
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Nada resultó gratuito. Desde hace al menos dos meses que el nombre de Guillermo Raúl Asprilla Coronado venía sonando como el del poder detrás del poder del alcalde Gustavo Petro, y no se trataba de un simple rumor.

A principios de marzo pasado, su hermana Selma, asesora de la Secretaría de Gobierno, protagonizó una controversia por cuenta de su intervención en una reunión con usuarios descontentos de Transmilenio, días antes de las protestas en contra de ese sistema que paralizaron a la ciudad por varias horas. Luego trascendió que el mismo Guillermo estaba interesado en que la empresa Transmilenio S.A. renegociara los contratos de los operadores por considerarlos inconvenientes. Después, este diario reveló que la incidencia del hombre se extendía a casi todas las áreas de la administración distrital.

Un poder inmenso para un funcionario que apenas era director de la unidad que coordina la prestación de algunos servicios públicos en la ciudad, incluyendo la recolección de las basuras (la Uaesp). Hoy, cuando Guillermo Asprilla es ungido como nuevo secretario de Gobierno del Distrito, se sabe que, sin duda, siempre fue mucho más que eso.

El ya exdirector de basuras se instala en el primer círculo del alcalde en reemplazo de Antonio Navarro y tiene la difícil misión inicial de convencer a un Concejo de mayorías opositoras de que apruebe el Plan de Desarrollo que la administración radicó.

Su designación no sorprende a quienes saben que es amigo personal desde hace de 20 años de Gustavo Petro. No sólo tienen la misma edad, 52 años, sino que juntos militaron, ya retirados de la guerrilla, en la Alianza Democrática M-19, ayudaron a cofundar el Polo Democrático y, desde el interior de ese partido, libraron cruentas batallas en contra de los sectores más radicales de ese movimiento, del que se salieron casi al tiempo.

El nuevo hombre fuerte de Petro es abogado, docente en la Universidad Nacional y conoce como pocos en el país los temas de salud, presupuesto, contratación y medio ambiente. Es reconocido por su honestidad y preparación, cualidades que hasta sus más acérrimos enemigos le celebran.

La de Guillermo Asprilla y Gustavo Petro es la historia de una larga lista de fidelidades. No comparten mucha vida social juntos, pero su compañerismo y coincidencia ideológica los hicieron inseparables. De nuevo: no es gratuito que en estos cuatro meses de gobierno el mandatario local lo haya dejado actuar prácticamente como su vicealcalde, tal y como lo reseñó este diario hace un mes.

Su nombre como nuevo secretario empezó a sonar ayer en la mañana por los pasillos del Concejo, luego de que se conociera que su hermana Selma había renunciado al cargo de asesora en la Secretaría de Gobierno.

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Es precisamente allí, en el Cabildo, que Asprilla tendrá que dar su primera gran pelea: lograr la aprobación del Plan de Desarrollo y mejorar el ambiente entre administración y corporación. ¿El problema? Asprilla es también reconocido por tener un carácter fuerte, similar al de Petro, y podría terminar generando más roces que acercamientos.

Al menos eso piensa el concejal de la U Orlando Parada: “Pienso que la administración debía designar a alguien que se acercara al Concejo y pudiera generar escenarios de discusión y acuerdo. Pero, de nuevo, el alcalde se cierra en torno a su círculo. Guillermo Asprilla no es el que puede llegar a la corporación a convencer”.

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Por su parte, el verde Antonio Sanguino cree que el alcalde Petro “se la jugó” por un amigo cercano “que tiene el reto de construir una positiva relación con el Cabildo y con la Fuerza Pública”.

Otros concejales, como la progresista Angélica Lozano, prefirieron no pronunciarse todavía.

Por Laura Ardila Arrieta

Periodista Caribe con un gusto especial por la crónica y los reportajes sobre el poder. Autora del libro ‘La Costa Nostra’, historia no autorizada del clan Char. Ha ganado cinco premios nacionales de periodismo, incluyendo el Simón Bolívar en la categoría Periodista del año en dos ocasiones.
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