El auditor General de la República, Jaime Ardila Barrera, mostró su preocupación por los recientes presuntos cuestionamientos a la terna para contralor de Bogotá y advirtió que la ciudad no resiste un contralor que no esté comprometido con la misión constitucional y legal de vigilar la adecuada inversión de los recursos públicos.
Ardila Barrera recordó que en los últimos ocho años, Bogotá ha vivido una situación penosa, con dos excontralores sancionados e inhabilitados por la Procuraduría General y, además, uno de ellos detenido por investigaciones penales que lo involucran con el cartel de la contratación.
“La ciudad necesita un contralor con las mejores calidades profesionales, éticas y morales, que vigile con total independencia la forma en que se invierten los dineros de los bogotanos”.
Hizo énfasis que como jefe de la entidad que vigila a las contralorías del país, es su deber solicitar al Concejo Distrital que elija con total independencia, transparencia y en forma pública y nominal al nuevo contralor.
Actualmente, la Auditoria General de la República adelanta indagación preliminar por posibles sobrecostos por las inversiones realizadas para el reforzamiento de la estructura del edificio sede de la Contraloría Distrital, además de 5 procesos de responsabilidad fiscal, dos sancionatorios y una indagación preliminar.