La gestión de la Contraloría de Bogotá continúa siendo crítica, de acuerdo con el informe entregado por el auditor General, Iván Darío Gómez Lee, al recién posesionado contralor Mario Solano, a quien le solicitó además iniciar acciones que permitan acelerar y dar resultados en los procesos de responsabilidad fiscal así como en el monitoreo de la contratación pública en la Capital.
Se concluye que por cada $1.000 de detrimento al patrimonio público distrital que investigó la contraloría, existe la expectativa de recuperar $3.
“Hay un plan de mejoramiento que el nuevo contralor tiene que cumplir y tiene que dar respuesta a los graves problemas que afronta la gestión de los recursos de la ciudad y por ello estamos dispuestos a brindarle todo el apoyo y el acompañamiento para que en estos meses muestre resultados”, explicó Gómez Lee.
Igualmente, la Auditoria ha hecho énfasis en la necesidad de que se adopte un sistema de seguimiento a los frentes de obra, que además permita verificar por qué las entidades distritales no están aplicando las sanciones sobre los contratistas que han incumplido.