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Bogotá, en fase tres

Arrancaron las obras de Transmilenio con toda su carga de cemento, incomodidades y esperanzas. Habrá trancones por más de un año, tanto en la 10ª como en la 26.

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Los trabajos de adecuación de la carrera 10ª al sistema de transporte masivo Transmilenio, que se prolongarán por espacio de dos años, se extenderán desde la calle 31 sur, en los alrededores de la iglesia del 20 de Julio, hasta la calle 32, en inmediaciones del Museo Nacional. En total se intervendrán cerca de ocho kilómetros, en los que se construirán los carriles exclusivos para los buses articulados, las estaciones (corrientes e intermedias), el portal, que estará en el extremo sur de la línea y varias obras más de conexión con el resto del sistema. Además se intervendrá el espacio público aledaño a los corredores, trabajos que incluyen la siembra de 693 árboles.

En esta troncal hay tres grandes proyectos: el portal, que además funciona como patio de los buses del sistema, y que contará con una feria comercial para los vendedores informales que en la actualidad se sitúan en las inmediaciones de la iglesia del 20 de Julio; el cruce de la troncal con la calle 6ª, que será punto de conexión con la troncal de la avenida Caracas y en donde además se levantará una estación de recepción de los buses intermunicipales que entran a Bogotá por la vía que conduce a Choachí y, finalmente, la estación subterránea en la calle 28, frente al Museo Nacional, que permitirá la creación de una plazoleta al nivel de la calle, puesto que en este punto el sistema estará bajo la tierra.

“La troncal se extiende hasta la calle 32, aunque su última estación está ubicada en la calle 28. En ese punto, de acuerdo con las decisiones que tome la Administración en cuanto a las soluciones de transporte de la carrera séptima (una baraja que incluye la primera línea del metro), se haría un retorno para los buses, una continuación o una adecuación de Transmilenio al sistema que vaya a circular por la 7ª”, afirma Liliana Pardo, directora del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, entidad encargada de la construcción. Y añade: “La 10ª tiene una ventaja, desde el punto de vista de la construcción, y es que el corredor ya está trazado, lo que permite que la compra de predios sea menor. Asimismo, la 10ª es una vía ancha, con cuatro carriles en cada sentido, y eso da como resultado que el sistema tendrá dos carriles continuos a lo largo de todo el recorrido”.

En total, a lo largo de la troncal, se construirán nueve estaciones sencillas y dos intermedias. En este corredor no habrá puentes peatonales, sino pasos a nivel, como en la Avenida Caracas.

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