Un grupo de 60 jóvenes recluidos en el centro para menores El Redentor intentó huir en la mañana de este domingo. Ese mismo día, la Policía reaprehendió a 27 de los reclusos. De acuerdo con el último reporte de las autoridades, hacen falta 12 muchachos por encontrar. La razón de la huida continúa siendo incierta; algunas versiones de los familiares señalan que los jóvenes habrían escapado ante un eventual traslado a otro centro de reclusión.
Con solo una semana en el cargo, Diana Arboleda, directora regional de Bogotá del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), le contó a El Espectador como ha enfrentado la más grande huida de menores criminales en los últimos tiempos.
¿Cuáles cree que fueron los motivos de esta huida?
Aquí hay 360 jóvenes y adolescentes que están cumpliendo una sanción porque en algún momento cometieron alguna infracción en la ley penal. Los eventos y desordenes disciplinarios como los de ayer se dan porque para ningún ser humano es fácil ni agradable estar en un sitio en donde no se puede salir.
¿Habrá alguna sanción para los jóvenes que huyeron?
En este momento no tengo ese dato exacto. Los jueces son los que determinan el tipo de sanción y quienes deben venir a cumplir su sanción acá y quiénes no.
¿Esta huida está relacionada con problemas de logística o infraestructura?
Hace dos años que no se presentaban este tipo de desórdenes. La logística, al tratarse de adolescentes, no puede ser la misma de la de un centro penitenciario de adultos. La ley no nos los permite. Toda la infraestructura cumple con los estándares del modelo restaurativo y educativo que es el que queremos tener con estos muchachos. De ninguna manera se puede tratar de algo sancionatorio. Aprovechamos y hacemos un llamado a las familias de los jóvenes que huyeron para decirles que los persuadan para que regresen y puedan terminar su proceso.
¿La cifra de reclusos ha aumentado?
Desafortunadamente se mantiene la cifra de alrededor 350 jóvenes. La sanción depende de la consideración del juez; la mayor es de ocho años y la menor es de 7 meses. Eso depende de la infracción que haya cometido el muchacho.
¿Hubo algún tipo de maltrato de la Policía durante el escape?
Eso no es cierto. Nosotros ayer hicimos presencia con nuestros equipos de defensoría y actuamos como garantes para que no se lesionen los derechos de los jóvenes. Tenemos tres muchachos con lesiones muy leves; que fueron consecuencia del salto con el muro. Uno se cortó con el alambre y otros tienen morados en las piernas.
¿Cuáles son las infracciones más comunes de los jóvenes?
La privación de la libertad es para las infracciones más graves: homicidio, extorsión, secuestro, hurto. Aquí están muchachos aprehendidos en Bogotá. Eventualmente podemos apoyar otras regiones del país recibiendo muchachos acá.
¿Qué han dicho los muchachos que intentaron fugarse?
Nosotros los hemos acompañado permanentemente. Aquí hay espacios para que nos cuenten qué está pasando, cómo se están sintiendo. Ayer había algunas versiones encontradas, pero hasta el momento ningún muchacho nos ha expresado su inconformidad a pesar de que los espacios están abiertos.
¿Es cierto que van a trasladar a algunos reclusos?
Ninguna de esas versiones es cierta. Esas decisiones dependen únicamente del juez. En algunos casos, cuando está en riesgo la vida de algún muchacho, el juez puede tomar la decisión de trasladarlo. Hasta el momento no hemos recibido ninguna noticia sobre algún joven que se sienta amenazado.
¿Tiene alguna hipótesis sobre la estrategia que utilizaron los jóvenes para huir?
Los muchachos siempre están en actividad. No se permite que utilicen redes sociales ni nada por el estilo. Además ellos se cuidan mucho porque quieren cumplir sus procesos para que el juez les de salida.