Las menores son dos niñas de 15 años y una de 16, que luego de abordar la buseta de servicio público, e identificar sus víctimas, procedieron a intimidar a los pasajeros con navajas. Las jovencitas alcanzaron a robarse una cámara fotográfica digital, un celular y dinero.
Las jóvenes delincuentes una vez abandonan el vehículo, fueron perseguidas por una de las victimas en un taxi que también dio aviso a la Policía. Las niñas fueron capturadas unas cuadras más adelante.
Las tres menores pasaron a manos de la Fiscalía, para que esta impute cargos ante un Juez de Menores.