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Casa ecológica en Bogotá, una promesa incumplida

Aunque el decreto decía que se debía construir en 12 meses, hasta ahora el Distrito está tratando de concretar la adjudicación de la primera fase.

12 de junio de 2015 - 09:25 p. m.
Se estima que en Bogotá hay 800.000 animales callejeros. / Archivo – El Espectador
Foto: ISTOCK
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Hace dos años, la Administración Petro firmó el decreto 085 de 2013 a favor de los animales de la ciudad. Un decreto que prometía crear el Centro Ecológico Distrital de Protección y Bienestar Animal –CEA- “Casa Ecológica de los Animales”, una de sus propuestas de campaña, en el cual, por fin, los animales desprotegidos o cuyos dueños no tienen recursos podían acceder a los mejores servicios de una manera más amigable, enfocada en su defensa y no como un problema de salud pública, como ocurre en Zoonosis. Sin embargo, a seis meses de acabar su mandato, aún no se ha puesto ni el primer ladrillo de este hogar, a pesar de que el decreto impuso un plazo de 12 meses para construirlo.

La idea era que, además, desde allí se impulsaran programas ambientales enfocados a la protección y la rehabilitación de animales, educación ciudadana en materia de bienestar animal, esterilización, adopción, seguimiento, registro y hasta identificación de animales mediante el Sistema de Identificación y Registro de Animales de Bogotá. Era una idea innovadora, única hasta el momento, que respaldaría y mejoraría el trabajo de Zoonosis y que contribuiría a afrontar un problema de salud pública, pues en la ciudad hay alrededor de 800.000 animales callejeros.

La encargada de liderar esta iniciativa es la Secretaría de Ambiente. Esta entidad debía coordinar los estudios técnicos y poner a funcionar el nuevo hogar de los animales. A la fecha, la casa ya debería tener por lo menos los primeros ladrillos, pero han sido lentos los avances.

Por primera vez se implementaría un protocolo de atención de animales, en conjunto con las organizaciones que los defienden y de la Policía. Hasta se habló de la “Semana Distrital de Protección Animal”, la cual se realizará la primera semana de octubre de cada año.

Todo eso sería cubierto por el Distrito, con un presupuesto de $10.000 millones, de los cuales $2.000 millones los aportaría la Secretaría de Salud para vacunas y esterilizaciones, y $8.000 millones, la de Ambiente, para la construcción de la casa y la implementación de la política que buscaba que las familias se hicieran cargo de los animales.

¿Qué ha pasado con este proyecto? ¿Por qué el retraso de la obra? Carmen González, subdirectora de Silvicultura, flora y fauna silvestre de la Secretaría de Ambiente, asegura que el plazo para cumplir, según el decreto, no es coherente con la magnitud del proyecto. En primer lugar porque conseguir el lote fue muy complicado, ya que, además de los caninos y felinos, la Secretaría de Ambiente también tiene que responder por la operación del coso, adonde son llevados los animales grandes que deambulan o son decomisados en la ciudad, como los caballos. Esto, después de que el entonces secretario de Gobierno Guillermo Asprilla le dio el espaldarazo a esta responsabilidad cuando comenzó a estructurarse.

Por esto, necesitaban un predio de seis hectáreas. Se hizo la evaluación y en Bogotá no fue posible conseguirlo debido al tamaño y al uso del suelo. “Después de tanto buscar encontramos un lote que tiene 8,5 hectáreas, que está ubicado, en el Parque regional de La Florida. Eso le pertenece al Distrito, pero una parte está bajo la jurisdicción de Bogotá y otra, de Funza y Cota”, explicó González.

Luego de muchos trámites, el lote por fin fue otorgado por el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público Bogotá (Dadep), un requisito necesario para empezar los diseños. Según la subdirectora, en 2014 se empezó con el proceso de la licitación de los diseños y los estudios, pero tuvieron que detenerla porque un requisito para realizarlo era tener listos los contratos de la interventoría, que se declaró desierta dos veces. Solo en septiembre del año pasado se logró adjudicar.

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Ahora, como buena parte del predio se encuentra en Funza, la licencia de construcción debe otorgarla la Secretaría de Planeación de este municipio. “Estamos esperando la respuesta con los ajustes que hay que hacerle”, manifestó González.

Pero la tardanza en los trámites no es lo único que preocupa. El proyecto, en un principio, dijo el mismo Distrito, costaría $8.000 millones. Sin embargo, la Secretaría de Ambiente le dijo a este diario que en estos momentos los costos de obra están en $34.000 millones para la edificación y la dotación. El problema es que solo hay disponibles $13.000 millones, ya aprobados por el Concejo.

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“En este momento tenemos ese monto, que incluiría construcción, interventoría y grupo técnico para hacerle seguimiento a la supervisión. Ahora, con eso se espera volver al Concejo para hacer la revisión presupuestal correspondiente”, aseguró la funcionaria, quien agregó que, en últimas, tendrían que hacer la Casa ecológica por etapas y en el proceso buscar el resto del dinero. Lo que tiene planeado la Secretaría de Ambiente es que al acabar este mandato, por lo menos, se adjudique la primera fase de atención a felinos y caninos.

Mientras la casa anda a paso lento, los concejales Clara Lucía Sandoval, del Partido de la U, y Antonio Sanguino, del Partido Alianza Verde, redactaron un proyecto que busca establecer un servicio de urgencias veterinarias para caninos y felinos sin dueños y los pertenecientes a las familias de los estratos 1 y 2 en Bogotá. La semana pasada fue aprobado por el Concejo y ahora será la Secretaría de Ambiente la entidad que también deberá crear el nuevo centro.

 

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