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Casos recientes en donde los ciudadanos hacen justicia por sus propias manos

Estos hechos se han convertido en situaciones de orden público, que algunos califican, de alto riesgo.

02 de junio de 2015 - 09:18 a. m.
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En los últimos cuatro días se presentaron tres episodios en los que la Policía tuvo que intervenir para salvar la vida de tres supuestos ladrones a quienes la gente acorraló contra el piso y golpeó sin piedad.

El primero ocurrió en Chapinero. Una turba de ciudadanos enfurecidos golpeó con puños y patadas a un hombre que solo atinó a protegerse con los brazos hasta que llegó la Policía que, al requisarlo, le encontró un cuchillo de 30 centímetros con el que al parecer atacaba a sus víctimas.

Otro evento muy parecido se registró en el barrio Castilla de la localidad de Kennedy, en el suroccidente de la ciudad. Allí, el hombre que la gente quiso linchar se movilizaba en bicicleta. Según los testimonios de los vecinos, robaba a los transeúntes y escapaba en su bicicleta. En este caso, además de puños y patadas, el hombre fue golpeado con un bate metálico. La Policía alcanzó a llegar y lo rescató del castigo público.

El episodio más reciente circuló en redes sociales el domingo. Al parecer se trataba de una estación de TransMilenio. En las imágenes se ve a un hombre tirado en el piso y a usuarios del sistema pateándolo e insultándolo. La Policía no se quiso pronunciar por ahora sobre estos hechos de toma de justicia de la gente por su mano. Algunos testigos de estos eventos gritaban que no les pegaran en el momento de las golpizas, pero otras personas aseguraban que estaban cansadas de la impunidad que viven con los ladrones y no tenían más remedio que tomar medidas por cuenta propia para defenderse.

La concejal Lucía Bastidas manifestó su preocupación por estos casos y asegura que estos hechos se han convertido en situaciones de orden público de alto riesgo. “Esto no habla bien del manejo de la convivencia en la ciudad, ni de la justicia ni de la autoridad. No hay estadísticas, pero todo indica que cada vez son más frecuentes, según la misma Policía que tiene que intervenir para evitar que los maten”.

La cabildante agregó que lo grave es que los detienen para salvarlos de las golpizas, pero los sueltan porque no hay evidencias para judicializarlos por sus delitos, y el círculo vicioso de la impunidad sigue rondando estos hechos a diario.

“Expertos en temas de seguridad como el analista Jairo Libreros de la universidad Externado de Colombia consultado sobre estos hechos no duda en afirmar que estas asonadas hacen parte de la respuesta de la comunidad a un coctel explosivo, formado por la falta de seguridad y de justicia en la ciudad. Hay líderes locales que impulsan estas expresiones», señala Bastidas.

Según Libreros, estas reacciones que “se han presentado en países como Bolivia, Venezuela, Perú, Guatemala y El Salvador, en los últimos 10 años, se han imitado en Colombia en los últimos años por la pérdida de confianza en la justicia».

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La concejal le solicitó al alcalde Gustavo Petro no dejar pasar por alto estas acciones callejeras que generan un efecto dominó y convierte a personas de bien en homicidas en un minuto.

 

 

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