La recta final hacia los comicios de octubre se pone cada día más movida. Hoy, al son de una papayera y entre los gritos de cerca de un centenar de seguidores, Carlos Fernando Galán Pachón, del partido Cambio Radical, firmó en la Registraduría Nacional para convertirse en el quinto aspirante oficial al Palacio Liévano. Se espera que en lo que queda de esta semana se registre el candidato por el Movimiento Progresista, Gustavo Petro, y para el próximo 8 de agosto, la aspirante independiente, Gina Parody. En el tintero todavía están Antanas Mockus y el concejal Carlos Guevara. El plazo para las inscripciones se vence el 10 de agosto.
El primero de los candidatos en oficializar su aspiración al gobierno de la capital fue Enrique Peñalosa del partido Verde, quien selló su alianza con el partido de La U, al registrarse el pasado miércoles 26 de julio. A pesar de las suspicacias que rondan su alianza con el partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez y del presidente Juan Manuel Santos, las últimas encuestas siguen ubicando a Peñalosa en el podio de los favoritos. El estudio de intención de voto hecho por Datexco lo ubica en el primer lugar, con el 23,6%, seguido de Gustavo Petro, con el 21,1%.
A Peñalosa le siguieron el aspirante del Partido Liberal, David Luna; el líder del Movimiento Obrero Independiente Revolucionario (Moir) y candidato por el Polo Democrático, Aurelio Suárez; el exconcejal y pastor cristiano que lleva las banderas del Partido de Integración Nacional (PIN), Gustavo Páez. Y hoy, el concejal e hijo menor de Luis Carlos Galán se convirtió en el quinto candidato oficialmente registrado.
Aunque se habló de una posible alianza con Luna, Galán afirmó que las puertas de Cambio Radical están abiertas si el aspirante liberal decide aunarse al proyecto, pero añadió que no está dispuesto a renunciar a su candidatura para apoyarlo. En el mismo sentido se manifestó Luna durante su inscripción el pasado 28 de agosto, dijo que hay identificación entre las maneras de gobernar y los programas de gobierno de ambos y que los liberales también tienen sus puertas abiertas si Galán decide apoyarlos. Por lo visto, hasta ahora, las puertas de uno y otro partido se quedarán a la espera, pues ninguno de los dos jóvenes candidatos quiere dar su brazo a torcer en el camino a la Alcaldía.
Galán admitió que la competencia para llegar al Palacio Liévano es compleja, pero con el plan de gobierno que radicó espera ganarse la confianza de los bogotanos que quieren una ciudad de derechos, competitiva y segura. Entre sus declaraciones, Galán dijo que la capital debe dejar de debatirse en el dilema de consolidar logros del pasado y garantizar la seguridad en el presente: “vamos a combinar la recuperación de logros del pasado con una visión de futuro a largo plazo”. Así, afirmó que de llegar a la alcaldía se ocuparía de tomar las decisiones pertinentes para que en los próximos lustros Bogotá cuente con un sistema de transporte multimodal que incluya el metro (que según el candidato debe empezar a construirse por la Av. Caracas), el Transmilenio y el Tren de Cercanías.
El aspirante también indicó que es necesario reestructurar el Instituto de Desarrollo urbano (IDU), mediante la creación de una agencia especializada en estructurar proyectos y otra en proceder con los contratos respectivos, pues “la falta de estas estructuras ha dado lugar a las múltiples irregularidades que se están destapando”.