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Con ‘pitazo’ buscan que bogotanos no cometan actos indebidos en La Candelaria

El secretario de Gobierno dijo que el Chorro de Quevedo "no es el chorro ni de la cerveza ni de la marihuana".

28 de junio de 2013 - 05:50 a. m.
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Con la presencia de propietarios, comerciantes y artesanos del sector del Chorro de Quevedo, la Administración Distrital liderada por el alcalde Gustavo Petro dio inicio oficialmente al Plan de Revitalización de La Candelaria.

El secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, señaló que se impondrán comparendos ambientales pedagógicos a quienes cometan actos arbitrarios contra los recursos de la localidad.

En su intervención Jaramillo dijo que «nos interesa tener segura esta zona de la ciudad porque es el lugar más turístico de Bogotá».

Para la Administración Distrital atender a los turistas y estudiantes que habitan y visitan el Chorro de Quevedo es importante. Por tal razón, arrancó el trabajo de recuperación de esta zona con acciones puntuales como embellecimiento, limpieza, espacio público, iluminación, seguridad, salud, a través del programa Territorios Saludables y trabajo con habitantes de la calle, prioritario para el fortalecimiento de este sector patrimonial y cultural, tanto de las riquezas del territorio como de las organizaciones sociales.

Como una gran novedad, muy particular de sus habitantes, según el secretario de Gobierno, se puso en funcionamiento el «pito sanción» que consiste en que si alguna persona va a cometer algún acto indebido va a recibir un ‘pitazo’ para que todo mundo entienda claramente que no se debe cometer esa acción.

«Queremos que estas fachadas permanezcan limpias y sin rayones para recibir al turismo nacional e internacional, para que todos podamos disfrutar de este sitio histórico, cultural y recreacional, el más grande que hay en Bogotá«, advirtió el secretario.

Jaramillo dijo que el sonido del «pito» es una señal para que se comporten bien las personas que viven y visitan este lugar, pues el Chorro de Quevedo no es un sitio para tomar cerveza o consumir psicoactivos sino que es un «Chorro turístico, intelectual, familiar donde la gente que llegue encuentra unos excelentes restaurantes, bares adecuados y lugares para adquirir variedad de artesanías.

El funcionario argumentó que lo que se quiere es que se tenga una programación cultural con grupos de cuenteros, artistas, comediantes y teatreros, lo que lo convierte en un centro diverso, rico, para quien llega a visitar este lugar.
 

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