El concejal Carlos Pérez manifiesta su rechazo y repudio ante los acontecimientos violentos que han afectado a las iglesias cristianas en Bogotá durante los últimos días.
El pasado 17 de julio la pastora Fulvia de Cañas, de la Comunidad Cristiana Manantial de Vida Eterna, quien es ministra de culto de la Iglesia Manantial, fue víctima de un atentado terrorista por parte de cuatro individuos fuertemente armados que portaban indumentarias militares. Los agresores abrieron fuego contra la camioneta en la que viajaba la pastora con su hija menor cuando salía del lugar de culto.
A este hecho se suma el del pasado 11 de agosto cuando fue asesinado un líder juvenil cristiano en el barrio Belén de Bogotá frente al templo de la Iglesia donde asistía por evitar que dos agresores, al parecer menores de edad, lo atracaran. Este joven era músico y predicador, dedicado a servir a Dios y a su comunidad religiosa.
Finalmente el lunes 16 de agosto, en el barrio Vista Hermosa en la localidad de Ciudad Bolívar, el predicador Willinton García Guzmán fue asesinado por un sicario que le propinó tres disparos sin razón alguna, al parecer, confundiéndolo con otra persona.
“Es triste ver cómo se ha perdido el respeto por las personas que sirven en el altar de Dios y que se dedican a sus comunidades. Mi llamado es a orar por esta ciudad y el flagelo de inseguridad que está viviendo”, dijo el concejal Carlos Pérez