Esta valla se vino abajo el 6 de febrero de 2008 y destruyó un restaurante y dos carros que se encontraban en el lugar.
La Secretaría de Ambiente le había impuesto una multa por 150 millones de pesos a la empresa, al verificar la deficiente instalación de la estructura tubular.
El Juez de Conocimiento resaltó que la Secretaría de Ambiente obró atendiendo sus principios constitucionales.
“Quedó demostrado que la motivación de los actos administrativos objeto de impugnación encuentran causas claras de justificación, atadas a criterios de legalidad, certeza de los hechos, debida calificación jurídica y apreciación razonable”, dice la sentencia del 22 de noviembre emitida por el Juzgado.
“Esto demuestra que todas las decisiones y actuaciones de la SDA, en materia de publicidad exterior visual, específicamente de vallas comerciales, se han adoptado bajo la Constitución y las leyes, garantizando un ambiente sano en el Distrito Capital”, manifestó Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente.